"A veces acontecen realidades mucho mas dificiles de admitir que cualquier fantasia."
Vlado Kapetanovic
"Al principio no creí que esos humanos, altos y rubios, fueran extraterrestres. Con mis memorias de la Segunda Guerra Mundial pensé que eran espías de alguna nación, con prototipos militares avanzados, y que me estaban persiguiendo. De hecho, los denuncié en una comisaría local. Pero luego, con las demostraciones telepáticas, psíquicas de toda clase, y también tecnológicas que me dieron, me terminé de convencer de que no eran de este mundo…"
Vlado Kapetanovic
Tomada del libro Los extraterrestres del planeta Apu de Ricardo González, página 18
"La misión de los apunianos es proteger cada célula viva del universo. Por eso, van donde se necesita su presencia. Ellos mismos me han dicho que solo interrumpirán sus viajes por el espacio cuando todos los seres que lo habitan logren una unión fraternal y se organicen para trabajar y vivir en completa paz.
Su visita tiene como fin llamar la atención y lograr una toma de conciencia respecto a los peligros del egoísmo y al poder de nuestras mentes para destruir la vida en el planeta.
Los apunianos escogieron cuatro lugares de la Tierra como puntos de aterrizaje. El primero fue construido en Aztla, o Nazca, como se llama ahora, en el Perú; el segundo en Chitza, hoy Chichen Itzá, en México; el tercero en la Atlántida, hoy desaparecida bajo el mar; y el cuarto en Chou Kuo Tien, en la China occidental."
Los apunianos escogieron cuatro lugares de la Tierra como puntos de aterrizaje. El primero fue construido en Aztla, o Nazca, como se llama ahora, en el Perú; el segundo en Chitza, hoy Chichen Itzá, en México; el tercero en la Atlántida, hoy desaparecida bajo el mar; y el cuarto en Chou Kuo Tien, en la China occidental."
Vlado Kapetanovic
"Los indios los respetan. En una ocasión, uno de los indígenas (un niño de corta edad) sufrió una caída desde lo alto de un árbol. Las fracturas en las piernas fueron múltiples. Me brindé a llevarlo al hospital más cercano, pero la familia se negó. Dijeron que esperarían la llegada de los «dioses». No hubo forma de convencerlos. Y, de pronto, se presentó una de aquellas naves. Era un disco silencioso y brillante. Se abrió una compuerta y salieron dos hombres y una mujer. En efecto: eran muy altos; más de dos metros. La mujer era bellísima. Se hicieron cargo del niño y lo introdujeron en el disco. Dos horas después se abrió de nuevo la puerta y apareció el niño, de la mano de la mujer. El pequeño caminaba con normalidad. Lo habían curado. Después, la nave se alejó."
Vlado Kapetanovic
Tomada del libro Están aquí de J. J. Benítez, página 247"Me dirigí hasta el lugar, pero el guardián, de apellido Quiroz, corrió hacia mí nervioso y exaltado, diciéndome que no me acercara a "ellos", porque hacían el bien a los pueblitos de las alturas, curándolos y dándoles alimento, además de hacer llover para la agricultura. No le hice caso, pensando que estaba ebrio, y me acerqué al platillo, observando a dos figuras de apariencia humana, con finos rasgos, que me dijeron que no temiera, que no venían a hacer daño a nadie, sino a prestar ayuda a sus "hermanos menores"."
”Su visita (la de los apunianos) tiene como fin llamar la atención y lograr una toma de conciencia en cuanto a los peligros del egoísmo y el poder de nuestras mentes para destruir la vida en el planeta.
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Los apunianos escogieron cuatro lugares de la Tierra como puntos de aterrizaje. l primero de esos campos para aterrizar fue construido en Aztla o Nazca como se llama ahora en el Perú el segundo en Chitza llamada ahora Chichen Itza ubicada en Mexico,el tercero en Atlantida hoy desaparecida bajo el mar y el cuarto en Chou Kuo Tien en la China occidental."
Vlado Kapetanovic