Atardecer en la Atlántida
Mágico momento
mi alma contemplaba.
Arena y sortilegio,
el mar que comulgaba.
De oro Hostia grande
trémulo devoraba.
Conjuro de silencio,
naturaleza y alma.
Deleita a quien contemple,
no alcanza la palabra.
En gozo, en contento.
En el solemne instante
que amen…
dicen las aguas.
Elda Alonso
Caminabas en la muchedumbre
Te vi ...
en la muchedumbre,
cuando aún lloraba mi ceguera.
Cuando mi silencio era ocre,
y la soledad siniestra.
Los fantasmas atormentaban,
a la hora de la siesta,
y al llegar la noche,
mis lunas, eran negras.
Tu mirada en la mía,
se posó serena.
Y encendió de luces,
a mis negras lunas.
con silencios azules,
mi soledad, es fiesta
y danzan los ángeles,
a la hora de la siesta.
Te vi ...
en la muchedumbre,
cuando aún lloraba mi ceguera.
Elda Alonso
La cena
Rugido mudo,
en sonrisa de niño.
Faroles oscuros,
tristeza y gemido.
Calero de niebla,
flagelo destino.
Apaga la luna
y mata los grillos.
Rodajas de hambre,
sostiene la mesa.
Y en rueda de mate,
la miseria cena.
Elda Alonso
No hay comentarios:
Publicar un comentario