Christelle Dubois

"Justo después de esas primeras sensaciones físicas y de esas emociones que siento, aparece un difunto visible, con sus gestos, su expresión, cosas muy precisas. Empiezan siendo sensaciones, pero continúa con visiones. Incluso va más allá de una visión: hay una presencia. El difunto está ahí.

El difunto se manifiesta con su presencia. Sé dónde está, dónde se sitúa, lo siento, se me pone la carne de gallina. Hay sensaciones concretas que solo experimento si está presente. Eso ocurrió con tu padre.

Hay difuntos que se sientan a mi lado y otros que van y vienen de la habitación. A veces no se mueven y permanecen totalmente quietos. Son percepciones visuales que corroboran las sensaciones que tengo.

Los oigo…, pero es difícil de explicar… cuando me hablan, en realidad es algo mental, como si su voz llegara directamente a mi cabeza. 
 
A menudo oigo la entonación que el difunto tenía cuando estaba vivo. A veces, pregunto cosas como «¿Su madre tenía la voz ronca?». «Sí, fumaba mucho», me responden. Percibo el timbre, la voz adquiere una forma. No se trata de un sonido desencarnado en mi cabeza o de un pensamiento que viene a mi cerebro. Si el difunto hablaba con voz grave, oiré una voz grave, pero no se trata de una comunicación como la que estamos teniendo ahora tú y yo. Consiste más bien en un lenguaje sutil. A veces oigo la voz de un difunto, pero en otras ocasiones el contacto es más emocional, me hacen sentir emociones. Es como si los sentidos estuvieran más afinados al otro lado. No tienen oído ni olfato, pero utilizan canales sutiles que nosotros, los vivos, no utilizamos. Esa es la razón por la que no siempre escuchamos los nombres, por ejemplo, o no tenemos frases que puedan parecer evidentes. El espiritismo no es una conversación telefónica con el más allá."
 
Christelle Dubois
Tomada del libro La muerte no existe de Stéphane Allix, página 140



"Una sesión de espiritismo no es una conversación con el más allá. Aquellas personas que quieren convencerse de ello se están engañando."

Christelle Dubois
Tomada del libro La muerte no existe de Stéphane Allix, página 142
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



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