"En Vietnam, me acostumbré a escuchar
siempre a mi voz interior. Sabía cuándo debía o no hacer algo. Lo sabía.
Por ejemplo, en una ocasión, estaba leyendo sentado en una vieja silla
de jardín en el exterior de un búnker. Solía sentarme detrás del muro de
protección. Estaba tranquilamente al sol cuando, de pronto, sentí que
tenía que moverme. ¡Y rápido! Me levanté, cogí mi silla y entré en el
búnker. Dos minutos después, nuestra posición fue alcanzada por un
ataque con morteros. Los dos obuses cayeron justo donde yo había estado
sentado unos instantes antes.
Si
ocurre una vez es una coincidencia, sí. Pero he podido salvar la vida
en numerosas ocasiones, simplemente porque obedecía a lo que mi voz
interior me sugería, incluso si en ese momento podía parecer algo
estúpido o bochornoso. Fue algo que se volvió tan frecuente que los
soldados que me acompañaban empezaron a darse cuenta y a hacer todo lo
que yo hacía. Era capaz de tomar buenas decisiones de manera intuitiva.
Ir a la izquierda en lugar de a la derecha o entrar en ese búnker. Cosas
así.
¿Cree
en esto o no?», me preguntaron finalmente. Yo respondí que no sabía si
era real, pero que, si lo era, entrañaba un riesgo para el país y que
deberíamos estudiar el tema con el objetivo de determinar hasta qué
punto era bueno o malo. Esa fue mi postura. Lo que ellos no sabían es
que yo tengo habilidades de clarividencia desde los cuatro años."
Joe McMoneagle
Tomada del libro La muerte no existe de Stéphane Allix, página 196
"La precisión de nuestros resultados con respecto a las descripciones de los objetivos, que habían sido corroboradas, llegó al despacho del jefe de Estado Mayor adjunto de los servicios de inteligencia. Algunos de los detalles que dimos sobre operaciones en marcha de la inteligencia estadounidense fueron, siendo sinceros, aterradore».
La visión remota funciona tan bien que asusta a algunas personas de las agencias de inteligencia. Es imposible impedir a un vidente que capte información. No importa la distancia ni el tiempo (pasado o futuro), nada de todo esto importa. Un vidente puede proponerse como objetivo casi cualquier cosa y dar información al respecto."
Joe McMoneagle
Tomada del libro La muerte no existe de Stéphane Allix, página 197
"La remote viewing necesita mucha práctica. En esencia, es un método de análisis que nos permite comprender mejor cómo nuestro inconsciente interactúa con nuestro consciente. Las percepciones intuitivas llegan al inconsciente a través de información sensorial en poco milisegundos, es realmente rápido. Pero el problema es que nuestro inconsciente vincula de manera instantánea esas percepciones a cosas que conoce, que ya hemos visto o hecho. Nuestro inconsciente interpreta esas percepciones a partir de aquello que hay en nuestra memoria que le parece más cercano. Sin embargo, esas interpretaciones no son necesariamente correctas."
Joe McMoneagle
Tomada del libro La muerte no existe de Stéphane Allix, página 204
" Sí, todos la sufrimos (la interferencia de la mente), incluso el mejor vidente. Y es extremadamente complicado diferenciar entre percepción intuitiva e interpretación mental.
... para ser funcional, hay que estar en condiciones de acceder a la información con una tasa de fiabilidad aprovechable. La remote viewing es una técnica basada en el razonamiento que reposa en la toma de consciencia de nuestros mecanismos inconscientes de interpretación para disociar en nuestra mente entre «suposición» y «percepción». Por esta razón es necesario un largo aprendizaje. Cuanto más practicamos, más podemos comprender cómo nuestro inconsciente interactúa con nuestro consciente. La visión remota es como las artes marciales. Ser vidente consiste en captar pequeños fragmentos de información de los que podemos asegurar un origen intuitivo.
Hay que proporcionar información a partir de pequeños fragmentos cuya fiabilidad se pueda garantizar. Así es como funciona la búsqueda de información. La convergencia de pequeños fragmentos de información que provienen de fuentes diferentes permite una visión de conjunto y una toma de decisión operacional.
Joe McMoneagle
Tomada del libro La muerte no existe de Stéphane Allix, página 204
No hay comentarios:
Publicar un comentario