Cuando se descubre un planeta nuevo, se producen muchos
acontecimientos sincrónicos que manifiestan su tema arquetípico; se puede ver,
nítidamente, cómo un conjunto de imágenes y de figuras míticas opera en el seno
de los acontecimientos históricos y políticos, y de las tendencias generales
inherentes en lo colectivo, y cómo su significado puede tener también un enorme
influjo sobre la psique individual.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 11
Quirón, bautizado con el nombre de un centauro de la
mitología griega, fue descubierto en 1977, aproximadamente a las diez de la
mañana del primero de noviembre, por Charles T. Kowal, de los Observatorios
Hale de Pasadena, California. Aunque entre los observatorios astronómicos de
diversos países se reunió un archivo fotográfico que se remonta hasta la década
de 1890, el planeta nunca había sido observado antes, quizá porque no estábamos
preparados para responder a la pauta arquetípica que representa Quirón, la del
Sanador Herido. Sin embargo, varios astrólogos habían hecho predicciones que
apuntaban al inminente descubrimiento de algo. Dane Rudhyar postulaba una «Luna
Superior» entre Saturno y Urano; Charles Jayne predijo que en 1975 se
descubriría un nuevo planeta, próximo a su propio nodo, con una órbita de unos
cincuenta años. A Quirón se lo descubrió a menos de cuatro grados de 17 su nodo
sur, sólo dos años después de la fecha predicha para el descubrimiento, y su
período orbital es efectivamente de cincuenta años. La posición, el tamaño y el
comportamiento de Quirón se salen de lo común: es grande para ser un asteroide,
pequeño para ser un planeta y se lo encontró donde no se lo esperaba, de
acuerdo con los modelos matemáticos previos, especialmente la Ley de Bode.
Perplejos ante la forma en que se debía clasificar a Quirón, los astrónomos
acuñaron el término «planetoide», que significa «parecido a un planeta», pero
yo, para simplificar, seguiré usando la palabra «planeta», que se deriva de un
término griego que significa «vagabundo». Astronómicamente, Quirón muestra una
periodicidad de unos cincuenta años, con una órbita sumamente elíptica que
presenta una fuerte inclinación hacia la eclíptica; astrológicamente, el tema
del vagabundo, del forastero, del solitario o el inconformista tiene que ver
con Quirón. Algunos astrónomos creen que es probable que algún día Quirón
resulte expulsado de nuestro sistema solar, al que debe de haberse colado
viniendo desde afuera, como un cometa, y por el que quedó atrapado.2 Sin
embargo, es indudable que seguirá aquí mientras vivamos, y que está demostrando
ser cada vez de mayor interés para los astrólogos a medida que se va conociendo
mejor su significado.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 11
Quirón, bautizado con el nombre de un centauro de la
mitología griega, fue descubierto en 1977, aproximadamente a las diez de la
mañana del primero de noviembre, por Charles T. Kowal, de los Observatorios
Hale de Pasadena, California. Aunque entre los observatorios astronómicos de
diversos países se reunió un archivo fotográfico que se remonta hasta la década
de 1890, el planeta nunca había sido observado antes, quizá porque no estábamos
preparados para responder a la pauta arquetípica que representa Quirón, la del
Sanador Herido. Sin embargo, varios astrólogos habían hecho predicciones que
apuntaban al inminente descubrimiento de algo. Dane Rudhyar postulaba una «Luna
Superior» entre Saturno y Urano; Charles Jayne predijo que en 1975 se
descubriría un nuevo planeta, próximo a su propio nodo, con una órbita de unos
cincuenta años. A Quirón se lo descubrió a menos de cuatro grados de 17 su nodo
sur, sólo dos años después de la fecha predicha para el descubrimiento, y su
período orbital es efectivamente de cincuenta años. La posición, el tamaño y el
comportamiento de Quirón se salen de lo común: es grande para ser un asteroide,
pequeño para ser un planeta y se lo encontró donde no se lo esperaba, de
acuerdo con los modelos matemáticos previos, especialmente la Ley de Bode.1 *
Perplejos ante la forma en que se debía clasificar a Quirón, los astrónomos
acuñaron el término «planetoide», que significa «parecido a un planeta», pero
yo, para simplificar, seguiré usando la palabra «planeta», que se deriva de un
término griego que significa «vagabundo». Astronómicamente, Quirón muestra una
periodicidad de unos cincuenta años, con una órbita sumamente elíptica que
presenta una fuerte inclinación hacia la eclíptica; astrológicamente, el tema
del vagabundo, del forastero, del solitario o el inconformista tiene que ver
con Quirón. Algunos astrónomos creen que es probable que algún día Quirón
resulte expulsado de nuestro sistema solar, al que debe de haberse colado
viniendo desde afuera, como un cometa, y por el que quedó atrapado.2 Sin
embargo, es indudable
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 1
El horóscopo individual representa aquella porción del
universo que, por así decirlo, nos es dada para que trabajemos con ella; aunque
su diseño se fija en el momento del nacimiento, también está continuamente en
un proceso cuyo despliegue va siendo indicado por los ciclos de los tránsitos y
de las progresiones. Así pues, nuestra relación con lo que se nos da
simbolizado en nuestro tema natal y la forma en que lo integramos y lo
expresamos en nuestra vida son peculiares para cada uno de nosotros, y además son
algo que evoluciona y cambia con el tiempo.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 14
La necesidad rige los movimientos del alma y también los de
las estrellas.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 14
La astrología es una forma metafórica de reconocer que los
regentes de la personalidad son poderes arquetípicos que están más allá de
nuestro alcance personal, y que sin embargo participan necesariamente en todas
nuestras vicisitudes.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 15
Ahora son cada vez más los astrólogos que empiezan a
integrar en su trabajo a este planeta, que les resulta especialmente útil para
asesorar y orientar psicológicamente a sus clientes, cosa nada sorprendente
dada la naturaleza de la pauta arquetípica que se oculta tras el planeta
Quirón, ya que en su núcleo mismo se encuentra el enigma del significado que en
última instancia podemos hallar en nuestro sufrimiento personal, y que echa
firmes raíces en el terreno de nuestra propia vida, lo suficiente quizá para
que podemos realizar nuestra individualidad poniéndonos al servicio de los
demás. Con frecuencia son nuestros problemas «quironianos», especialmente a
medida que los tránsitos los llevan a primer plano, lo que primero nos mueve a
buscar ayuda; son muchos los ciclos de curación natural que han culminado en
éxitos tras haber empezado durante tránsitos auspiciosos de Quirón.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 15
La forma quironiana de aprender es prepararse para escuchar
al Maestro Interior, cuya aula es nada menos que la experiencia de nuestra
propia vida, y cuyas habilidades se desarrollan con el tiempo, permitiendo que
el significado vaya emergiendo en forma orgánica.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 18
Primera parte
La imagen mítica
Un tema importante simbolizado por el planeta Quirón es la reconciliación
y la reparación de la escisión fundamental que hay en nosotros entre lo
espiritual y lo instintivo; esto sirve, a su vez, como un prototipo de los
otros múltiples pares de opuestos que viven en el seno de la psique.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 18
Dondequiera que sea que el planeta Quirón se encuentre en la
carta: con frecuencia, representa cosas que podemos hacer muy bien por los
demás, pero que no somos capaces de hacer por nosotros mismos, o cualidades que
otros perciben claramente en nosotros, pero que nosotros no vemos, y que suelen
ser lo mismo que necesitamos urgentemente para poder crecer y sanar; sin
embargo, «se nos escapan» y van a dar a manos de otros.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 39
En el mito de Quirón se hace referencia también a un terceto
de figuras que se constela alrededor de la posición del planeta en la carta
natal, en aquellos dominios de la vida señalados por el signo y la casa que
Quirón ocupa. Estas figuras pueden ser internas, ya sea subpersonalidades
conscientes o figuras inconscientes que pertenecen al reino de la sombra, o
bien pueden actuar como proyecciones sobre personas reales. De cualquier
manera, entre ellas se pueden plantear conflictos considerables. Estas tres figuras
son: el herido o víctima, el heridor o perseguidor, y el sanador o salvador, el
que rescata. Tal como en el mito, en la vida a veces es posible liberarse de
situaciones que han llegado a un callejón sin salida psicológico si se descubre
esta tríada interior.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 39
Quirón sufrió incesantemente por culpa de su herida. Como
era inmortal, no podía provocarle la muerte, pero él no logró curársela a pesar
de todas sus habilidades. Irónicamente, su capacidad para ayudar a los demás se
enriqueció gracias a su continua búsqueda de alivio para su propia herida
incurable. Esta situación, dolorosa y humillante, se da con frecuencia entre
las personas que trabajan en profesiones relacionadas 42 con la medicina, ya
sea ortodoxa o alternativa. Describe también aquellas pautas repetitivas que
parece que no se resolvieran nunca y en las que, aunque uno intente
continuamente «hacerlo mejor», y procure sanar y cambiar, se mantiene
obstinadamente en una senda que conduce a desastres cada vez peores (como la
repetición compulsiva a que nos referimos antes). En estas ocasiones, la
sabiduría de los instintos podría reorientamos; sólo con que fuéramos capaces
de escucharlos, sabríamos inmediatamente que nos hemos equivocado de camino.
Sin embargo, lo triste es que una vez que la relación se ha roto, como le pasó
a Quirón, aprender humildemente a escuchar de nuevo puede costamos la vida, o
poco menos. Nuestra virtuosa «mitad superior» está demasiado bien dispuesta a
convertir nuestra disociación en una filosofía, e incluso a tratar de convencer
a los demás de su verdad. Ésta es una expresión del celo misionero que se
asocia con Quirón. Allí donde éste se encuentre en la carta, el individuo corre
el riesgo de convertirse en un «poseído», en una persona obsesionada por alguna
idea, creencia o propósito que puede perpetuar sus propias heridas y conducirla
a tratar de convencer a los demás de esa «verdad» que quizá no sea más que una
defensa desesperada contra su propio dolor interior. Al decir esto, mi
propósito no es desvalorizar los inmensos aportes que han hecho a la humanidad
personas motivadas por sus propias heridas, sino ofrecer a nuestra época una
imagen de sensatez y reserva en momentos en que una plétora de filosofías y de
métodos de curación y de crecimiento nos inducen continuamente el insidioso
sentimiento de que «Si pudiera decirlo a gritos, analizarlo, descubrir qué
significa, entenderlo desde el punto de vista astrológico o lo que sea,
entonces, todo se resolvería». La historia de Quirón subraya la necesidad de
aceptar que estamos heridos como condición previa para que se produzca la
sanación y demuestra también cómo la sabiduría de nuestra propia psique puede
aportarnos la curación de maneras que nos resultan difíciles de aceptar.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 39
Por eso, al buscar el significado de vuestro sufrimiento
buscáis el significado de vuestra vida. Estáis escudriñando el diseño más
amplio de vuestra propia vida, lo que indica por qué el sanador herido es el
arquetipo del Sí mismo -uno de sus rasgos más difundidos-, y se lo encuentra en
el fondo de todos los procedimientos de sanación auténticos.
El acto de percibir los arquetipos astrológicos y de
liberarse así de la esclavitud del inconsciente es, en un nivel, una hazaña
extraordinaria de la rebelión humana contra la manipulación arquetípica; es, en
esencia, robar el fuego de los dioses. En un nivel más alto, ese mismo robo
está arquetípicamente dispuesto, y ese arquetipo es Prometeo. La astrología
es el fuego de Prometeo.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 44
Algunos astrólogos9 han vinculado la historia de Prometeo
con el signo de Acuario, y como nos encontramos ahora en el umbral de la Era de
Acuario, sin duda no es accidental que en esta época se haya descubierto el
planeta Quirón, y que la resolución del destino de Quirón en el mito haya de
estar íntimamente vinculada con Prometeo. La pauta arquetípica del Sanador
Herido se ha constelado, y a Prometeo se lo puede ver, por cierto, como un
espíritu guía para nuestra época: representa el reconocimiento claro de la
necesidad de defender a cualquier precio nuestros valores humanos y,
paralelamente, una advertencia de que demos a los dioses lo que les pertenece.
Simboliza la pugna de la individualidad que emerge del encadenamiento impuesto
por las fuerzas de la opresión que no valoran la vida humana,
independientemente de que se trate de fuerzas políticas o transpersonales.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 44
En tanto que no podamos o no estemos dispuestos a rendir
honor a los dioses, y además a considerar los límites apropiados a nuestra
propia hechura, a la sociedad en que vivimos, a las relaciones que establecemos
y a la vida que llevamos, jamás seremos libres: estaremos siempre reaccionando
ante alguna autoridad externa, con frecuencia de forma negativa. Esto es lo que
nos dice la posición astronómica de Quirón entre Saturno y Urano, ya que
Saturno representa la forma y la tradición, las estructuras de la sociedad y la
necesidad de conservar y mantener, en tanto que Urano representa el deseo de
destruir la estructura y lo establecido, o de rebelarse contra ellos en nombre
de la libertad, del progreso y de la individualidad. En este contexto, Quirón
representa una autoridad interiorizada, que es socialmente responsable y tiene
conciencia de los límites de la mortalidad humana, pero que también mantiene un
compromiso con el crecimiento individual.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 45
«Éxtasis» significa literalmente «ser llevado fuera de uno
mismo o estar en un estado descentrado», y proviene de una palabra griega que
significa «desplazamiento». Durante los períodos de re-orientación, como los
que a menudo se producen durante los tránsitos en que interviene Quirón, puede
ser que tengamos vivencias extáticas y que nos descentremos en medidas
diversas. Lo que antes tomábamos como el centro de nuestra visión del mundo, de
nuestra vida o de nuestro concepto de nosotros mismos se vuelve inadecuado;
mientras esperamos que se genere y pueda emerger un centro nuevo, es necesario
que admitamos el hecho de que durante un tiempo considerable podemos estar
desequilibrados. Saber que pueden reactivarse recuerdos largamente olvidados,
dolores o recuerdos traumáticos reprimidos, puede ayudarnos a determinar cuándo
actuar y cuándo limitarnos a la reflexión, cuándo hablar y cuándo guardar
silencio.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 49
Con frecuencia, la casa donde está emplazado Quirón
representa un dominio de la vida que inicialmente está bloqueado o herido, o
que funciona mal, aunque también puede expresar dónde tenemos que hacer una
aportación única e individual: Richard Nolle se refiere a la casa donde está
emplazado Quirón como la casa quironiana, o la cueva donde habita. El dolor y
la frustración que experimentamos aquí pueden obligarnos a que nos adentremos
en nosotros mismos y a empezar así nuestro viaje interior de sanación, que a
menudo queda descrito, cualitativamente, por el signo que ocupa Quirón. También
los planetas que están en aspecto con él nos dicen algo sobre el tipo de
terreno que quizá tengamos que atravesar, los amigos o enemigos que
encontraremos y los monstruos a quienes tal vez necesitemos ayudar o vencer, o
por quienes debamos ser devorados, y que son como los diversos héroes confiados
a la tutela de Quirón, que se apartan de lo quironiano para hacer su propio
viaje, simbolizando así los dotes y las potencialidades que podríamos expresar.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 53
Quirón estimula este proceso de iniciación y nos conduce
hacia un nuevo comienzo, un renacimiento psicológico. Nos desmantela la
conciencia, nos desafía a transformar nuestros conceptos de la realidad y
quizás hasta nos imponga intensas experiencias transpersonales. Si no podemos
entregarnos y aceptarlo gentilmente, es probable que nos espere una vida de
infructuosas pugnas, como las de Quirón en el mito, empeñados eternamente en
sanar nuestras heridas, para sucumbir quizás a una enfermedad grave o a la locura.
La invitación a nuestro viaje interior puede llegarnos por la vía de una
enfermedad, de una crisis, de encuentros fortuitos o de otros fenómenos
sincrónicos: Quirón nos sigue en nuestro camino, ofreciéndonos la oportunidad
de digerir y procesar tanto la experiencia de nuestro propio sufrimiento como
la expansión de la conciencia que puede acompañarlo.
Es decir que las características astrológicas que rodean a
Quirón en el horóscopo representan nuestra vía natural para restablecer el
contacto con las dimensiones numinosas de la vida, además de una oportunidad
para volver a acoger compasivamente nuestro propio y desatendido sufrimiento.
Tal vez Quirón esté anunciando el amanecer de una nueva clase de conciencia,
como he procurado describirlo antes: una conciencia que sea capaz de abarcar el
dualismo y el pragmatismo que son nuestra herencia de occidentales, y también
de expandirse hacia una cosmología que vaya más allá de ella misma,
incluyéndola e impregnándola. Yo la llamaría una «conciencia bioespiritual», ni
exclusivamente material/psicológica ni exclusivamente religiosa/espiritual,
sino ambas cosas. La conciencia quironiana no intenta elevarse por encima de la
vida humana ni trascenderla, sino más bien abrazarla, reconociendo
simultáneamente la inmanencia divina y la realidad de lo incognoscible que hay
más allá de las formas que los sentidos perciben y que la mente imagina.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 53
El viaje de lo femenino
Los mitos griegos fueron formulados en una época en que
muchos santuarios y templos consagrados a las diversas formas de la Diosa eran
desalojados para volver a consagrarlos a Zeus y a otros dioses del Olimpo. De
ahí que en muchos de ellos a las figuras femeninas no les fuera demasiado bien,
y la historia de Quirón lo confirma. Contiene, sin embargo, dos pautas
arquetípicas propias de lo femenino, a las que se puede ver en acción en la
vida de las mujeres en cuyo horóscopo Quirón ejerce una importante influencia,
ya sea por su emplazamiento natal o por tránsito. Toni Wolff, discípula y
amante de C. G. Jung, sugirió que en la psicología femenina individual había
cuatro «tipos» principales; cada uno de ellos está representado por una pauta
arquetípica, pero es también «una forma de vida básica, instintiva y primaria».
Este modelo es útil para nuestros fines, aunque no se lo ha de tomar de manera
demasiado rígida y literal.
Estos cuatro tipos se dividen en dos parejas. La primera
pareja la forman la Madre y la Hetaira. La Madre se centra en cuidar de los
demás, sin que importe que lo necesiten o no. Puede proporcionar estabilidad,
seguridad y sabiduría instintiva, pero también puede devorar, poseer y destruir
a sus hijos, incapaz de dejarlos ser individuos por derecho propio. La Hetaira,
su opuesta, es amante y compañera erótica más bien que esposa y madre. Con su
encanto rutilante y su belleza, puede inspirar a un hombre a la realización de
su creatividad, pero en su aspecto negativo, su volubilidad y su carácter
engañoso pueden seducir, engatusar y herir al hombre que espere de ella un
compromiso que no es capaz de asumir. Toni Wolff observa que la segunda pareja
ha ido ganando en importancia en épocas recientes: la Médium y la Amazona.
A diferencia de las otras dos, ninguna de ellas se centra en
las relaciones con los hombres; ambas están en cierto modo divorciadas del lado
instintivo de la vida, que puede crear problemas en las relaciones. Y a ellas
les cabe un papel de protagonismo en la historia de Quirón.
La Médium es permeable al inconsciente de los demás; es
sensible a las ideas y los sentimientos que están por debajo de la superficie,
y puede facilitar su expresión consciente, a veces con resultados desastrosos.
Parece ser alguien más bien impreciso, que vive en otro mundo y no es nada
práctico; está más concentrada en el ser que en el hacer.
Tiene una vena de histerismo, que a menudo la arrastra a
relaciones emocionales complejas y enmarañadas. Con la madurez, sin embargo, la
Médium puede mostrar sabiduría intuitiva y dones visionarios, además de la
capacidad para ayudar a otras personas en su crecimiento emocional. En
ocasiones, cuando estos dones le son negados, se sentirá desvalida, una víctima
de sus propias emociones y de las ajenas.
En contraste con ella, la Amazona representa el principio de
autosuficiencia. Halla la satisfacción en su independencia y su reserva, y en
su esfuerzo por expresar sus talentos y capacidades. Su relación con los
hombres puede ser de rivalidad, de cooperación o de enfrentamiento, pero
depender de un hombre es inconcebible para ella. Le importan la actividad
práctica y el triunfo en el mundo, y es una personalidad por derecho propio: no
deriva su sentimiento de identidad de aquellas personas que dependen de ella o
con quienes se relaciona. Su lado oscuro, sin embargo, puede ser el de una
personalidad dominante, arrogante, castradora y solitaria.
Todos los personajes femeninos que aparecen en la historia
de Quirón muestran rasgos del tipo Médium, pero su contraparte en la sombra, la
figura de la Amazona, tampoco está nunca muy lejos. Cariclo, la mujer de
Quirón, era una náyade, o ninfa de agua dulce, a quien apenas si se menciona en
la historia. Las ninfas, como espíritus de la naturaleza semidivinos, eran
objeto de cultos religiosos; no eran inmortales, pero llegaban a vivir 9.260
años,3 y ocasionalmente visitaban el Olimpo. Originariamente, sin embargo, las
ninfas no eran espíritus desencarnados sino mujeres que servían como
sacerdotisas en los antiguos templos de la Diosa, especialmente en las
ceremonias sexuales; eran profetisas y sanadoras, tenían el don de la
adivinación y bailaban danzas sagradas.
Su fuerte conexión con la sexualidad se mantiene en la
palabra «ninfomanía». Pero para la época de los mitos griegos, las ninfas
habían perdido la mayor parte de su vitalidad y su dignidad instintivas
originales, y habían quedado reducidas a benévolos espíritus de la naturaleza,
cuyas funciones eran profetizar, sanar, actuar como oráculos y ser guardianas
de las plantas y del ganado. Sombras de su naturaleza inicial se pueden ver en
los mitos en que, a veces, las ninfas se vuelven peligrosas para los mortales,
a quienes suelen favorecer: como las sirenas o las rusalkas eslavas, los
seducen y los arrastran a morir en las aguas, en lo más profundo de su dominio.
Caricia no es un personaje de quien haya datos concretos, de
modo que quizá podamos suponer que coincide con esta imagen de la ninfa, que
tiene resonancias evidentes con el arquetipo de la Médium. Como espíritu de la
naturaleza, no sabemos si Caricia cumplió con su papel de esposa, madre y
colaboradora. Ella y Quirón no tuvieron hijos varones, sino solamente una hija
a quien se conoce con diversos nombres -Ocírroe, Endeis o, más comúnmente,
Hipe-, quien desagradó a Quirón al profetizarle que un día habría de renunciar
a su inmortalidad. Hipe era compañera de caza de la diosa Ártemis, vidente y
profetisa por derecho propio, y por lo tanto un riesgo para la autoridad de su
padre. Clemente de Alejandría la considera importante en su condición de
astróloga y de estudiosa de las ciencias naturales. 5 Hipe quedó embarazada por
obra de Éolo, 6 hijo de Helén y de la ninfa Orséis, y era tal el miedo que
tenía a la ira de su padre, Quirón, y de su protectora, Ártemis, que buscó
refugio con su tío Poseidón (Neptuno). Cuando nació su hija Melanipa, Hipe se
convirtió en la constelación que hoy se llama Pegaso, por el famoso caballo
volador. Melanipa pasó por muchas vicisitudes: seducida por Poseidón, se hizo
cambiar el nombre por Arne, fue cegada por su celoso guardián y enterrada viva
en una tumba. Dio a luz gemelos, que le fueron arrebatados y abandonados en la
falda de una colina, pero igual que a Quirón, y en el más respetable estilo de
la leyenda y el mito, les salvó la vida un pastor que los encontró y los
adoptó. Finalmente regresaron a liberar a su madre, después de haber tomado
conocimiento de su ascendencia divina gracias a Poseidón, que además devolvió
la vista a Melanipa.
En otras fuentes encontramos, sin embargo, una reina de las
amazonas cuyo linaje no está claro y que también se llama Melanipa: a veces se
la equipara con Hipólita, quizá la más famosa de las amazonas, a quien dio
muerte accidentalmente su hermana Pentesilea, otra reina de las amazonas, tal
como Quirón fue herido por Hércules. En otra versión se dice que dar muerte a
Melanipa fue el sexto o el noveno trabajo de Hércules. Quirón tiene una fuerte
relación con los signos sexto y noveno del zodíaco, y Hércules encontró la
muerte a manos de un centauro. Esta red de conexiones recíprocas entre las
amazonas, los centauros y los dioses sanadores8 se mantiene para la posteridad
en el templo griego de Epidauro, el santuario del dios Asclepio, discípulo de
Quirón: el frontón oriental representa a los centauros guerreando, mientras que
el occidental está ornamentado por las amazonas. Dentro del recinto hay un
altar consairado a Ártemis, la diosa a quien rendían homenaje las amazonas. 9
Artemis mató a la madre de Asclepio, cuyo padre era Apolo; Asclepio, su hijo,
fue entonces adoptado por Quirón, tal como éste había sido adoptado por A polo.
Las amazonas estaban estrechamente relacionadas con Ártemis,
que era también la diosa protectora de Hipe; a Ártemis se la considera
generalmente hermana melliza de Apolo, el padre adoptivo de Quirón. Los nombres
de las amazonas incluyen con frecuencia la partícula «ipe» o «ipo», del término
griego que significa caballo, lo que subraya su relación con estos animales:
Hipe significa «yegua buena», y Melanipa «yegua negra». Sus desdichas,
seducciones y persecuciones las presentan como «víctimas», lo cual constituye
una deformación del arquetipo de la Médium, que ofrece un nítido contraste con
la figura de la Amazona adoradora de Ártemis, a quien los habitantes de la
Táuride sacrificaban caballos.
La imaginación griega se encendía con las descripciones de
mujeres guerreras, salvajes y vestidas con pieles de animales, que cargaban
escudos en forma de media luna. Usaban lanzas, arcos y flechas; su insignia era
el labyris o hacha doble consagrada a la diosa lunar. Aunque no han quedado
representaciones de ello en el arte griego, se decía que las amazonas se
mutilaban el pecho derecho para poder estirar con más facilidad el arco. IO
Significativamente, de ellas se decía también que habían sido las primeras en
domar y criar caballos, que montaban para ir al combate, lo cual da una
convincente imagen del dominio de la energía instintiva.
Las amazonas excluían de sus campamentos a los hombres,
salvo durante un festival anual de primavera que dedicaban a hacer el amor en
la oscuridad de la noche para que los padres de los niños que pudieran concebir
siguieran siendo desconocidos. Se decía que a los varones los mutilaban para
mantenerlos luego como sirvientes. La figura de Ártemis constituye el trasfondo
de su culto:
Ella, a quien Homero llama «la jubilosa arquera», galopa con
bullicioso y ebrio alborozo, con su arco de oro y sus flechas letales, y un
aire de fiereza y ardor. Los picos de escarpadas montañas tiemblan y los
bosques sombríos se desploman con un espantoso ruido cuando culmina la cacería;
la tierra y el mar se estremecen; en torno de ella forman enjambre las ninfas
de pies ligeros, los aullantes perros y los gritos penetrantes de la cacería.
Ártemis es orgullosamente virgen, soltera y completa en sí
misma.
Aunque ella preside la pérdida de la virginidad, el embarazo
y el parto, las sacerdotisas y las muchachas que forman su corte son
físicamente castas y les está prohibido tener hijos. De ahí que Ártemis sea más
bien partera que parturienta, madre adoptiva en proceso de convertirse, en
todos los niveles, en Madre de madres. Su energía es activa, poderosa y
transformadora: la fertilidad incansable de la naturaleza cuando no la limitan
la convención, la sociedad ni el matrimonio. Una de sus representaciones animales
mejor conocidas es la Gran Osa, la Ursa Majar, que rige las estrellas y es la
protectora del axis mundi. Según Ptolomeo, esta constelación es de naturaleza
marciana y se hace eco de las características psicológicas del arquetipo de la
Amazona.
Históricamente, las leyendas de las amazonas compensaban la
situación real de las mujeres en la Grecia clásica, donde la mayoría de ellas
vivían virtualmente bajo arresto domiciliario, y si se las consideraba
imposibles de casar, se las vendía como esclavas. Antes de los anticonceptivos,
las mujeres estaban atadas implacablemente al proceso de la procreación, sin
que importara si individualmente estaban hechas para la maternidad o no. Ahora
que ésta es una cuestión de opción, muchas mujeres se encuentran buscando un
nuevo modelo de identidad femenina mediante el cual expresar su naturaleza
innata de maneras que arraiguen en las profundidades de su propio ser
instintivo. Tal como ha dicho René Malamud: «[ ...] podemos entender que
Ártemis, la divina Amazona, es una nueva imagen que guía a la mujer en su
proceso de toma de conciencia». En nuestro siglo, a partir de las sufragistas,
se puede ver cómo la figura arquetípica de la Amazona confiere su potencial al
movimiento de liberación femenina. Pero, como suele suceder con cualquier
movimiento colectivo, sus actitudes y sus creencias pueden anegar a los
individuos que lo integran. Aquí, la sombra incluye una agresividad destructiva
hacia los hombres y el principio masculino, una avidez de poder, una obsesión
por la autosuficiencia hasta el punto de ser incapaces de relacionarse, y a
partir de ello, en ocasiones, la esterilidad emocional y quizás incluso física.
Desde un ángulo positivo, algunos de los epítetos de Ártemis reflejan las
cualidades que ella puede conferir a quienes la sirven: se la conoce como «la
Señora de lo silvestre», «la que golpea a distancia» o «la Dueña de los
animales», expresiones con las que se alude a su contenida bravura y a su
capacidad de apuntar bien y de poner su energía instintiva al servicio de la
formulación y el logro de sus ambiciones.
La Amazona es lo «femenino heroico». Así como los héroes
masculinos deben matar al dragón que simboliza sus deseos regresivos de
demorarse inconscientemente en el abrazo de la Madre, puede ser que las
heroínas necesiten llegar a un acuerdo con su atracción hacia el incesto con el
Padre espiritual para poder alcanzar su plena condición de mujeres. Hay una
serie de bajorrelieves de las metopas de mármol del Partenón, actualmente en el
Museo Británico, que representan las furiosas batallas entre las amazonas y los
héroes, que dan testimonio de esta pugna. Para hacer esta transición, es
probable que una mujer necesite recurrir a sus cualidades de amazona en vez de
resignarse mansamente a tomar sus valores y sus actitudes de su padre y los
demás hombres de su vida, o de confiar en que ellos expresen su propio aspecto
masculino. Por otra parte, si una mujer no llega a relacionarse amorosamente
con el principio masculino, tanto en lo interior como en lo exterior, el
resultado bien puede ser la esterilidad, emocional o creativa, o ambas
simultáneamente. Como la mujer de tipo Amazona tiene tendencia a rechazar los
instintos femeninos por temor de que éstos la supediten a un hombre, su
sexualidad puede permanecer latente, o bien convertirse en un impulso obsesivo
y subordinado al poder: de cualquiera de las dos maneras, una mujer así ve a
los hombres, ya sea de forma manifiesta o inconscientemente, como enemigos a
quienes hay que conquistar, explotar y dominar, valiéndose de la sexualidad o
de otros medios.
Evolutivamente, el umbral de la pubertad y la iniciación
sangrienta de la primera menstruación anuncian el hecho decisivo de la
fertilidad biológica y el encuentro del «otro». Sin embargo, esta metáfora
actúa en todos los niveles de la psicología femenina en donde la fertilidad y
la creatividad andan en busca de expresión. El significado de esta transición,
ya sea evolutiva y biológica o artística y cultural, es el de dejar atrás el
séquito de Ártemis, la virgen salvaje e indómita, y el mundo limitado de las
mujeres, para someterse a las limitaciones impuestas por la fertilidad y por la
relación con el principio masculino. En cualquier nivel que sea, las
consecuencias de la fertilidad implican la responsabilidad de madurar,
alimentar y nutrir, y de asumir nuestro lugar en el mundo, una responsabilidad
a la cual se negará una mujer que esté aún bajo el influjo de Ártemis. La
Amazona es la figura que corresponde a la sombra de la tímida ninfa, la etérea
y mediúmnica «hija de papá», que puede ser no menos devota de la sobrecogedora
Ártemis, la que es «un león para los hombres» y exige sacrificios sangrientos.
Tal como podemos verlo en las historias de Hipe y Melanipa,
su transición a la fertilidad estaba, en el mejor de los casos, cargada de
peligros; en el peor, era fatal. Hipe tenía sus propios dones creativos y
espirituales, pero cuando quedó embarazada, violando su deber de lealtad a
Ártemis, sufrió consecuencias horrendas: su encuentro con el ámbito de lo
biológico y con la maternidad hizo que se convirtiera en un caballo volador, y
a Melanipa no le fue mucho mejor. Hipe se refugió en el mar (con Poseidón), y
Melanipa perdió la vista y el nombre, y tuvo que sufrir un período de encierro
en una tumba. Tanto por la rama materna como por la paterna, Quirón era
descendiente de los titanes, la progenie terrestre tan despreciada y
vilipendiada por su padre Urano, dios del cielo. A las descendientes femeninas
de Quirón les falta, al parecer, esta condición terrena, y, de hecho, como sus
antepasados varones, tienen un conflicto con los elementos de agua y tierra.
Esas imágenes del úteromar y del aislamiento en una tumba terrena, nos hablan
de lo femenino primordial y hacen pensar que aquí hay una dificultad con el
ámbito de lo instintivo. De una manera o de otra, sin embargo, debemos llegar a
un acuerdo con él, si es necesario mediante un viaje a las profundidades del
inconsciente.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 11
En el horóscopo, parece que Quirón representara el lugar
donde procura cobrar forma alguna expresión no biológica de lo propio y
peculiar de una mujer. Hay varias formas en las que se puede ver cómo funciona
esto en la vida. Con frecuencia una mujer se siente atraída, por obra de la
fatalidad o más bien del destino, por hombres que encarnan las características
a que apunta su Quirón natal. Puede ser que se trate de figuras «quironianas»:
gurus, mentores, maestros, sabios o incluso hombres heridos. Es probable que dé
a luz un hijo sobre quien proyectará las cualidades, los dones, las heridas y
las posibilidades que sugiere el emplazamiento de Quirón en su propia carta, y
que pueden o no ser congruentes con la naturaleza individual del niño. Es muy
posible que sus relaciones se den en forma sumamente cargada, caracterizada con
frecuencia por agresiones, heridas y desilusiones mutuas.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 63
En el horóscopo de una mujer, Quirón muestra dónde y de qué
manera está herida su naturaleza instintiva, pero también dónde y cómo hiere.
Puede ser que estén afectados los dominios relacionados con la atracción y el
intercambio sexual, con la capacidad de tener hijos y de criarlos con afecto, y
también con la capacidad de promover la relación entre las personas. Una mujer
así puede tener una profunda desconfianza de la vida, y mantenerse apartada de
ella, refugiándose en actitudes y aspiraciones masculinas. La pauta arquetípica
de la Amazona puede adueñarse de ella: con la ayuda y la complicidad de las
actitudes colectivas «feministas», puede que no haga caso de su propia
condición de herida en sus relaciones con los hombres. Una mujer así puede
tener dones propios, pero ser incapaz de disfrutarlos o de dejarlos fructificar
a menos que se haya reconciliado con el lado instintivo de su naturaleza y
tenga una relación positiva con el principio masculino. Por otra parte, la
preocupación por la condición maternal y por la relación con otros puede estar
sobredesarrollada hasta el punto de sofocar el intelecto y otras
potencialidades creativas que le son propias y que necesitan de lo masculino
interior para poder expresarse en la vida. Una mujer que vive solamente para
servir a los hombres que hay en su vida puede realizar así una parte de su
naturaleza, pero si su propio espíritu creativo sigue quedándose totalmente
fuera de ella, sin que jamás lo reclame, la incapacidad de hacer justicia a su
propio potencial de creación tendrá como consecuencia el sufrimiento.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 63
Es probable que a la mujer cuyos instintos han sido grave y
tempranamente lesionados no le sea posible expresar y afianzar su naturaleza
instintiva mediante el cumplimiento de los roles tradicionales de esposa y
madre, o bien que estos roles, simplemente, no se adecuen a su naturaleza
individual. Muy posiblemente, en cambio, tenga que cultivar interiormente su
arraigo, sufriendo conscientemente el dolor de estas heridas. En vez de
sentirse exiliada del mundo tradicional de la actividad femenina, podría entonces
renacer -emergiendo desde la amarga matriz de la autorrecriminación y la
envidia- y tener compasión por sí misma, con lo que su propia creatividad
podría volver a aflorar en otro nivel. Con frecuencia los tránsitos de Quirón
inauguran la posibilidad de que se inicie este proceso. El renacimiento de un
sentimiento íntimo de fertilidad puede seguir a un período de lo que sería
psicológicamente una regresión uterina; el caballo alado de nuestra creatividad
y de nuestra intuición puede quedar liberado en la vida, y entonces es probable
que nos regocijemos en él, en vez de temerlo o de proyectarlo sobre los demás.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 65
Quirón promueve el no sólo/ sino también, e intenta sanar
las disyuntivas del tipo esto o lo otro; aquí cobra importancia la figura de
Afrodita (Venus), que como regente de Libra y de Tauro abarca tanto el ámbito
de las ideas (actividades culturales y artísticas) como el de los sentidos (el
cuerpo y los recursos materiales). Aunque notoriamente hermosa y deseada por
muchos hombres, Afrodita se convirtió en la renuente esposa de Hefesto, una
figura quironiana con quien volveremos a encontrarnos en la sección sobre
Quirón en Tauro. Una de las pasiones que la consumían era la que le despertaba
Ares, el dios de la guerra; a diferencia de las amazonas, que adoraban a Ares,
la poderosa sensualidad de Afrodita hace de ella el contrapeso adecuado para
las características bélicas y marcianas de él. En contraste con la agreste
Ártemis, Afrodita es cultivada y refinada, pero su deleite en la belleza y en
la sensualidad terrenales ofrece también una imagen femenina que llega más
lejos que las imágenes desdichadas y un tanto desencarnadas de Hipe, convertida
en caballo volador, y Melanipa, prisionera en una tumba. La preocupación
quironiana por llegar a una toma de conciencia de algo que sea definitoriamente
nuestro en un sentido creativo, y por tener la posibilidad de expresarlo, puede
convertirse en una presión destructiva y aislante para las mujeres cuyo legado
es un rechazo de la vida instintiva; esto hace que sea difícil que nuevas
orientaciones o ideas creativas cobren forma en la vida real, y puede también
desbaratar las relaciones. Sin embargo, cuando Quirón es fuerte por tránsito o
en la carta natal, puede también aportar una reconexión con el cuerpo y con los
instintos. Una saludable dosis de placer y de autocomplacencia venusina puede
proporcionar un asidero suficiente en la experiencia positiva de la vida, que
nos permita abrazar la aceleración del crecimiento psicológico y aceptar el
cambio de perspectiva que con frecuencia acompaña a los tránsitos de Quirón. En
la figura de Afrodita, la ninfa desencarnada completa el círculo, volviendo a
conectarse con su vitalidad sexual originaria y deleitándose tanto en el mundo
de los sentidos como en el del espíritu.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 66
En la carta individual, Quirón puede indicar una herencia
que recibimos de nuestros padres y que es una carga y un infortunio (Saturno),
pero que también representa la oportunidad de incorporar sus elementos a
nuestra vida, de una manera nueva y creativa (Urano). El tema de la herencia
ancestral es especialmente fuerte cuando Quirón está en aspecto con Saturno,
Esta herencia puede ser inconsciente y consistir en sueños o
esperanzas no realizadas; puede ser también una concentración de presión
psicológica allí donde, durante generaciones, se han cultivado ciertas
características personales a expensas de otras; esta unilateralidad puede
pugnar por liberarse y recuperar su equilibrio, y para ello creará en la
familia una «oveja negra» o un tercero en discordia, que puede ser positivo o
negativo. De modo similar, la posición de Quirón por casa indica a menudo, en ese
preciso dominio, un bloqueo de la energía, una negativa a encarnarse, una
especie de «no» a la vida; sin embargo, abre también la posibilidad de una
canalización creativa del sufrimiento que de todo ello resulta.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 70
Quirón simboliza una combinación peculiar de la creatividad
potencial y la visión de Urano con el respeto saturnino por el pasado, los
límites personales y las leyes de la sociedad y del mundo material. Además,
está la oportunidad de incorporarlo a nuestra vida, de socializar este impulso
en el dominio de Júpiter. No necesitamos traicionar nuestra individualidad
creyendo que estamos bloqueados y frustrados por los aspectos saturninos
negativos de lo colectivo, como pueden ser la apatía, el conformismo, la preocupación
por la posición social y el conservadurismo no reflexivo. Tampoco es necesario
que estemos en el limbo, alienados del resto de la sociedad por unos ideales
uranianos iconoclastas, antisociales y nada realistas. Con Quirón tenemos la
oportunidad de combinar ambas cosas de forma creativa, lo que ofrece la
posibilidad de hallar significado, liberación y expansión (Júpiter) en el
proceso de ser auténticos con nosotros mismos. Al permanecer en el umbral,
Quirón nos relaciona, por una parte, con el mundo saturnino de la forma y la
estructura, y por otra con el deseo uraniano de romper estas estructuras
establecidas y liberar la energía potencial oculta en ellas. De esta manera nos
vemos estimulados a la creación de formas nuevas, internas y externas, que
expresen este nuevo orden del ser.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 71
Varios investigadores, entre ellos Zane Stein, que fue el
primero en sugerir este principio, han llegado a la conclusión de que el punto
medio entre Saturno y Urano es, en la carta, un punto «sensible a Quirón».
Esto significa varias cosas. Primero, que, si en este punto
medio se encuentra un planeta o un ángulo, se comportará como si estuviera en
aspecto con Quirón.
En segundo lugar, si un planeta transita por ese punto
medio, especialmente en conjunción, pero también en cualquier otro aspecto
difícil, en la vida de la persona se movilizarán los temas quironianos. Cuando
el propio Quirón activa ese punto por tránsito, con frecuencia los problemas
representados por Quirón en el horóscopo 74 cobran prioridad; sin embargo,
además de desencadenar posiblemente destructividad y sufrimiento, parece haber
también una especial oportunidad para solucionarlos. Lo mismo es válido si
alguien tiene en su carta natal a Quirón en el punto medio entre Saturno y
Urano, y la vida de la persona puede estar fuertemente teñida por temas
típicamente quironianos.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 72
En nuestra época, las estructuras saturninas de todo tipo se
están desintegrando, y el individualismo reaccionario uraniano, desatado en su
forma más notable durante los años sesenta, se estrella hoy sobre las rocas del
aislamiento, el sinsentido y la fragmentación. Quizás el descubrimiento de
Quirón durante este período de desorientación nos ofrezca la posibilidad de una
síntesis nueva, que respete ambas cosas.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 73
En términos psicológicos, Quirón está en el umbral entre los
ámbitos personal y transpersonal. Representa el punto de conexión entre los
límites del yo y las estructuras del mundo conocido, y el vasto campo de fuerza
de las energías arquetípicas y transpersonales que se encuentran más allá -y de
hecho dentro- del mundo de la forma. La dimensión y la manera de pensar de
Quirón es la del «no sólo / sino también», más bien que la disyuntiva entre una
cosa y otra. Si estamos identificados con el principio saturnino, puede ser que
nos mostremos rígidos y temerosos de expresar nuestra individualidad. Cualquier
cambio en la situación externa o en la actitud interna puede ser vivido como
una amenaza contra la cual debemos protegernos, y es probable que de esta manera
nos limitemos. Por otra parte, si en nuestra vida domina la perspectiva
uraniana, puede ser que nos veamos sometidos al cambio sin ser capaces de
integrarlo; que abracemos compulsivamente el futuro, las nuevas visiones e
ideas, pero a un alto precio para nuestra vida sentimental y para nuestras
necesidades humanas.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 73
Podemos definir el término «individuación» como el
despliegue de aquel o aquella que somos de forma innata, de la misma manera que
al crecer, un gatito se convertirá en un gato y no en un perro o un canguro. No
hay un factor astrológico aislado que sea el indicador de este proceso, sino
que más bien la totalidad del horóscopo es como un reflejo de quiénes somos, un
espejo de la psique, tanto en sus aspectos conscientes como en los
inconscientes. Sin embargo, el impulso a la individuación cobra especial urgencia
en el caso de los factores afectados por Quirón.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 75
Allí donde se encuentra Quirón hay también una tendencia a
exteriorizar cosas que quizá sea necesario tomarse interior y simbólicamente, y
hay una urgencia implacable -lo que de hecho puede ser realmente un intento de
autosanación- de «conseguir» algo que en nuestro despiste imaginamos que
calmará nuestro dolor. El equilibrio entre lo interno y lo externo o entre lo
literal y lo simbólico es, en última instancia, peculiar del particular destino
de cada persona; sin embargo, si observamos que la configuración de nuestro
propio Quirón parece expresarse repetidamente en forma de enfermedades o
catástrofes, tal vez valga la pena considerar si no estará actuando este
principio y si no habrá algo que sea necesario desliteralizar o interiorizar,
tomándolo en un sentido simbólico más bien que como base para la acción. Las
preocupaciones sociales, profesionales o políticas pueden contener un fuerte
elemento de todo esto: luchar por resolver y sanar los problemas colectivos
puede ser un intento de sanar, por intermedio de terceros, nuestro sufrimiento
interior.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 76
La configuración de Quirón describe el «sendero» de una
persona, lo que se expresa en la palabra árabe tariqa. En el sufismo
tradicional, un grupo de discípulos se reúne en torno de un maestro que encarna
ciertas cualidades representativas de la peculiar tariqa o «sendero hacia lo
divino» que ellos desean seguir mediante la instrucción y el ejemplo del
maestro. Algunos buscan la relación con Dios a través de la música, otros por
medio de la filosofía, otros la hallan por la vía de la acción, y 77 así cada uno.
Si un individuo es devoto de un determinado guru o de cierta tradición
espiritual, es frecuente que proyecte sobre el maestro o el grupo las
cualidades que describe su personal configuración de Quirón, que a su vez
define los tipos de experiencia que la persona tiene en esta dimensión. Un
ejemplo que no es específicamente religioso lo ilustrará: un hombre que tenía a
Quirón en Escorpio, en cuadratura con Saturno y Plutón en Leo, era miembro de
un movimiento político clandestino en África, que exigía secreto (Plutón) y una
disciplina estricta (Saturno), y cuyos miembros participaban en peligrosas
actividades guerrilleras. Aunque era ateo declarado, su tariqa o sendero era
evidentemente plutoniano: su total lealtad a la revolución que se ponía como
meta precipitar el renacimiento de su país incluía la posibilidad de ejercer y
sufrir violencia, e incluso de perder la vida.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 76
En términos psicológicos, Quirón es el Maestro Interior a
quien debemos lealtad y sumisión. El conjunto de elementos astrológicos que lo
rodean puede simbolizar las pruebas, los sufrimientos, las disciplinas y las
tareas que se despliegan bajo la tutela de este Maestro Interior, cuyo sendero
o tariqa es la vida misma, independientemente de que esto incluya o no el
seguir una determinada tradición espiritual. Las crisis o las experiencias de
aprendizaje importantes pueden reflejarse en cualquier factor del horóscopo,
pero es probable que se las interprete y procese de una manera congruente con
la configuración de Quirón, planeta que describe la naturaleza de lo que
aprendemos de nuestras experiencias vitales.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 77
Respecto de la cuestión de la inmortalidad, hemos visto que
después de su muerte en los infiernos, Quirón quedó inmortalizado en la
constelación del Centauro, o, según otras versiones, como Sagitario. Con
frecuencia, la gente presenta preocupaciones u obsesiones que la posición de
Quirón describe muy gráficamente: quieren hacer algo, o llegar a ser algo que
haga de ellos personas sabias, ricas, famosas, respetadas, amadas por todo el
mundo ... dicho de otra manera, que los inmortalice. Al estudiar los horóscopos
de personas conocidas se ve con cuánta frecuencia Quirón describe con precisión
-a veces divertida- aquello mismo por lo cual la persona fue famosa o infame,
célebre o temible.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 78
Quirón describe la naturaleza de nuestra contribución a la
vida, ya sea positiva o negativa; con frecuencia simboliza aquello por lo cual
seremos recordados, convertidos en héroes o inmortalizados. Sin embargo, desde
un punto de vista psicológico, lo que hacemos o creamos siempre puede ser
validado, admirado o denigrado por otras personas, pero la experiencia
subjetiva, y por consiguiente perdurable, de nuestra propia inmortalidad sólo
podemos encontrarla nosotros mismos, en comunión con nuestra profundidad más
íntima. El grado en que el potencial interior se pondrá de manifiesto para que
todos lo vean no se puede deducir solamente del horóscopo. El sufrimiento que
soportamos en nuestro viaje interior puede ser invisible para todo el mundo
excepto unas pocas personas, y tal vez no lleguemos a expresarlo de forma
importante y tangible. La individuación no es algo que podamos «conseguir» o
«hacer»; nos debatimos contra la entrega que significa o cooperamos con ella,
según la manera en que estemos hechos.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 80
La imagen del Sanador Herido es una figura evocadora, fácil
de asociar con la configuración de Quirón en el horóscopo. Sin embargo, hay que
considerar un elemento más para que esta imagen represente verdaderamente lo
que encontramos cuando observamos la forma en que se expresan en la vida real
los temas de Quirón. Jung señala «la verdad mitológica de que el heridor herido
es el agente de la sanación, y de que el sufriente es quien aparta el
sufrimiento». Con frecuencia, añadir «al que hiere» confiere sentido a
manifestaciones de Quirón que de otra manera parecen enigmáticas.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 81
Este terceto de figuras -el Sanador, el Herido y el Heridor-
aparece también claramente representado en el mito, ya que en él Quirón es
herido primero por su madre, y después por su discípulo Hércules. De recién
nacidos nos hieren, literalmente, al cortarnos el cordón umbilical, y las
etapas posteriores de la separación psicológica de la madre pueden ser, de
diferentes maneras, no menos dolorosas. Si echamos una mirada retrospectiva a
acontecimientos que inicialmente sentimos como otras tantas heridas, podremos
comprobar que por mediación de ellos crecimos en entendimiento. Cuando Quirón
decide renunciar a su inmortalidad y escoge la muerte, toma una decisión
heroica que lo transporta al dominio de la Diosa Muerte. Mediante este acto,
abraza simbólicamente a los dos agentes de su propia condición de herido,
asumiéndolos conscientemente en su vida. En un nivel psicológico, cuando
tomamos conciencia de lo que dentro de nosotros nos hiere, y que también hiere
a los demás, y lo aceptamos plenamente como parte de lo que somos, hay veces en
que «aquello» puede acudir inesperadamente en nuestra ayuda. Mientras sigamos
intentando liberarnos de ello, es probable que «el que nos hiere» vuelva a
atacarnos a nosotros y a nuestros seres más queridos.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 82
En el horóscopo, Quirón describe la naturaleza de las
heridas que hemos recibido en las primerísimas etapas de la vida, y de las
influencias importantes sufridas durante esos años formativos.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 83
La configuración de Quirón describe con frecuencia lo que
relaciona a un ser humano con su sufrimiento interior, y señala también una
ruta hacia la sanación.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 83
Como Quirón simboliza también al Heridor Interno, puede
mostrar de qué manera infligimos inadvertidamente dolor a otras personas o
descargamos sobre ellas una agresividad reprimida.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 84
Los dominios de la psique señalados por la configuración de
Quirón pueden ser muy vulnerables, ya que muestran dónde estamos heridos, por
muy inconscientes que sean tales heridas. Más adelante puede producirse una
secuencia de emociones y acontecimientos sincrónicos, internos y/o externos,
que de hecho representa una nueva versión de la situación que causó la herida
original,
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 85
Así como Quirón revela dónde estamos ya heridos, enseña
también en qué ámbitos podemos atraer sobre nosotros nuevas situaciones que nos
hieran; sin embargo, esto puede ser también como la «espada que sana la herida
que infligió», razón por la que lo que tememos y rechazamos puede ser también
aquello por mediación de lo cual nos llegue la sanación.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 85
Otra pauta cuyo modo de operar se puede observar en relación
con la configuración de Quirón es un ciclo aparentemente inútil de lucha y
fracaso, en el que no podemos triunfar, pero que tampoco podemos abandonar.
Sísifo, que era un remoto descendiente de Quirón, cometió la imprudencia de
encadenar sobre la tierra a Tánato, de modo que nadie pudo morirse mientras no
intervino Ares y lo envió a su vez al Hades. Su orgullo fue humillado por otro
famoso castigo eterno: tenía que empujar una enorme roca pendiente arriba por
la ladera de una colina, pero tan pronto como llegaba a la cumbre, la roca
volvía a rodar hacia abajo y Sísifo tenía que reiniciar una vez más su esfuerzo
para subirla. Es probable que, como descendiente de Quirón, Sísifo sea una
imagen del resultado de una reiterada negativa a afrontar la mortalidad y la
muerte: la convicción de que la vida es una ronda de luchas sin sentido, en la
que nada se puede lograr, nada conduce a ninguna parte y ningún esfuerzo
fructifica. A veces, las luchas aparentemente inútiles que libramos,
condicionadas por la configuración de nuestro Quirón, son una manera de
proteger algo que de hecho ya está muerto y no existe más que como una forma
vacía, un sueño acariciado o nuestra pesadilla preferida. Quizás un ideal, una
fe o una ambición se haya sobrevivido a sí misma, una relación o una carrera
haya cumplido su ciclo y se haya muerto. Si somos incapaces de renunciar y de
hacer el duelo, puede parecer que también «se nos mueren» otros aspectos de la
vida. Con frecuencia, la configuración de Quirón describe un grupo de
acontecimientos, pautas y circunstancias que se repiten indefinidamente, a
pesar de nuestros esfuerzos por cambiar las cosas. Nada de esto se va, y
tampoco nos es posible elaborarlo, en el sentido de ordenarlo y dejarlo atrás.
Se puede, sin embargo, trabajar con ello y, una vez aceptado con compasión, a
veces se lo puede sanar. Sin embargo, como las antiguas heridas de guerra, es
probable que de cuando en cuando todavía nos duela: Jung ha dicho que no podemos
curar los complejos, pero que podemos superarlos. Los intentos de deshacernos
de nuestro dolor valiéndonos de técnicas innecesariamente fuertes para afrontar
las limitaciones que éste nos crea activan esta pugna incesante. Como Quirón en
el mito, la configuración de este planeta muestra dónde es probable que
intentemos infructuosamente hacer algo mejor, hasta que finalmente quizá nos
veamos obligados a abandonar. Cualquier cosa en la vida puede ser un «síntoma»;
por ejemplo, los antiguos griegos consideraban la pobreza como una dolencia
curable, 86 una legítima enfermedad con la que se podía acudir al templo de
Asclepio para sanar. Una clienta que tenía a Quirón en la casa I, en cuadratura
con Saturno en conjunción con la Luna en la casa IV, no podía mantener el orden
en su hogar: tenía cinco hijos, y su casa era siempre un caos y un desaliño, lo
que le provocaba irritación, frustración, culpa y pérdida de energía. Durante
años se esforzó por recuperar el control de la situación, y cuando finalmente
admitió que aquello la superaba, se dio cuenta de que lo que necesitaba era
contratar a alguien que la ayudase. Tenía el dinero suficiente para
permitírselo, pero jamás se le había ocurrido: su obstinada independencia
(Ouirón en la casa I) le impedía reconocer su incapacidad de arreglárselas
sola. Saturno en conjunción con la Luna, y ambos en aspecto con Quirón, hacen
pensar aquí en la negación de sus propias necesidades, y representan también la
carga de los «deberías» heredados de su familia de origen, que le hacían sentir
que era su obligación arreglárselas sola y eficientemente con su familia, y que
todo lo que no fuera eso sería un fracaso. Una vez que pudo admitir este
«fracaso», la solución evidente se le apareció por sí sola.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 86
Otra pauta cuyo modo de operar se puede observar en relación
con la configuración de Quirón es un ciclo aparentemente inútil de lucha y
fracaso, en el que no podemos triunfar, pero que tampoco podemos abandonar.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 86
A veces, las luchas aparentemente inútiles que libramos,
condicionadas por la configuración de nuestro Quirón, son una manera de
proteger algo que de hecho ya está muerto y no existe más que como una forma
vacía, un sueño acariciado o nuestra pesadilla preferida. Quizás un ideal, una
fe o una ambición se haya sobrevivido a sí misma, una relación o una carrera
haya cumplido su ciclo y se haya muerto. Si somos incapaces de renunciar y de
hacer el duelo, puede parecer que también «se nos mueren» otros aspectos de la
vida.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 87
Con frecuencia, la configuración de Quirón describe un grupo
de acontecimientos, pautas y circunstancias que se repiten indefinidamente, a
pesar de nuestros esfuerzos por cambiar las cosas. Nada de esto se va, y
tampoco nos es posible elaborarlo, en el sentido de ordenarlo y dejarlo atrás.
Se puede, sin embargo, trabajar con ello y, una vez aceptado con compasión, a
veces se lo puede sanar. Sin embargo, como las antiguas heridas de guerra, es
probable que de cuando en cuando todavía nos duela: Jung ha dicho que no
podemos curar los complejos, pero que podemos superarlos. Los intentos de
deshacernos de nuestro dolor valiéndonos de técnicas innecesariamente fuertes
para afrontar las limitaciones que éste nos crea activan esta pugna incesante.
Como Quirón en el mito, la configuración de este planeta muestra dónde es
probable que intentemos infructuosamente hacer algo mejor, hasta que finalmente
quizá nos veamos obligados a abandonar.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 87
La lucha a muerte que es el nacimiento va precedida por un
período de intensa presión y de creciente sensación de confinamiento: es la
vivencia de una situación «sin salida». Más adelante en la vida, el nacimiento
de una nueva conciencia suele ir precedido por intensas pugnas, tanto en lo
interno como en lo externo. Y como espectadores, no sabemos si la pugna de otra
persona es realmente inútil, porque no podemos conocer qué es lo que se propone
el sí mismo o Maestro Interior de esa persona, ni qué es lo que está luchando
por nacer en el momento oportuno.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 88
Con frecuencia Quirón simboliza las cosas que podemos hacer
por los demás, pero que no podemos hacer por nosotros mismos. El paralelo
mitológico de esto está claro, ya que Quirón no pudo sanar sus propias heridas
a pesar de que era capaz de sanar las de los demás; no podía beneficiarse de lo
que ofrecía a los otros.
Con frecuencia encontramos estas extrañas discrepancias y
estos puntos ciegos allí donde está Quirón. Son cosas que en ocasiones ocultan
una forma de falsa omnipotencia, cuando intentamos «hacer afuera», en los
demás, lo mismo -la sanación- que nosotros necesitamos interiormente, pero sin
poder realizar la íntima entrega necesaria para recibirlo. Por otra parte,
estos desequilibrios y excentricidades ofrecen la oportunidad de elegir
creativa y conscientemente, con un pleno conocimiento de la propia e incurable
herida.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 89
En el chamanismo tradicional, que se da en culturas muy
diferentes, el fenómeno de la posesión solía ser el centro de la enfermedad y
de la iniciación del chamán, para convertirse luego en parte intrínseca de sus
habilidades para la sanación y la adivinación chamánicas. En tiempos de la
antigua Grecia, se consideraba que los síntomas eran expresión del toque de un
dios o de una diosa; para conseguir la sanación era necesario descubrir qué
deidad se ocultaba detrás del síntoma y establecer contacto con ella, para
entonces realizar las ofrendas y los sacrificios apropiados, consagrando un
altar a la divinidad en cuestión o tal vez dedicándose a su servicio. Esto no
es lo mismo que exorcizar; en el exorcismo intentamos librarnos de algo, pero
aquí nos referimos a crear una relación con una energía arquetípica que incide
fuertemente en nuestra vida, y que puede ser causante de enfermedad o de
desastre si no la reconocemos o si dejamos que nos controle. Cuando nos fijamos
en Quirón en el horóscopo natal, es frecuente que veamos un fenómeno curioso,
simbolizado por estos antiguos principios e imágenes. A veces un planeta en
aspecto con Quirón aparecerá como dominante en la vida de un individuo,
independientemente de que esté o no acentuado por otros factores. La naturaleza
del aspecto no parece aquí tan importante como la exactitud del orbe. Puesto
que Quirón representa el punto donde estamos heridos, donde la membrana que nos
separa del inconsciente colectivo y del dominio de los arquetipos es muy tenue
o está dañada, es aquí donde los niveles arquetípicos del otro planeta se
vierten en nuestra vida personal, con frecuencia de manera unilateral y
exagerada hasta que hayamos aceptado nuestra propia condición de heridos.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 93
Quirón en el horóscopo puede mostrar los puntos donde
albergamos un autoengrandecimiento oculto o manifiesto, es decir, nuestras
identificaciones extremas, grandiosas o inconscientes, con figuras míticas a
las que podemos aferrarnos tenazmente porque con frecuencia ocultan el dolor de
nuestras heridas más profundas. Los tránsitos que ponen en juego la
configuración de Quirón aportan a veces la experiencia de una ruptura súbita
con esta inviolabilidad ficticia, que permite el acceso a la dimensión de humildad
con que nos pone en contacto la vivencia de la dependencia y la fragilidad
humanas.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 95
Es frecuente que los tránsitos de Quirón traigan a la
luz sueños, pensamientos y fantasías que se relacionan con vidas pasadas. Desde
un punto de vista psicológico, es útil considerar simbólico el material de
vidas pasadas, sin tener en cuenta qué visión tiene más sentido para nosotros
personalmente, o para el cliente que haya aportado el material. Es un enfoque
que no niega los aspectos metafísicos implícitos ni entra en conflicto con
ellos, sino que más bien proporciona la oportunidad de entender e integrar el
significado de la experiencia. Sea lo que fuere lo que se traiga de otros
planos de la existencia, habrá con frecuencia fragmentos de experiencias no
resueltas que se vuelven a constelar en esta vida exactamente de la misma
manera que lo hacen las vivencias traumáticas de nuestra infancia. Este proceso
se puede ver como una extensión del concepto freudiano de la repetición
compulsiva: los acontecimientos que en esta vida ponen en movimiento la
repetición son movilizados a su vez «antes de esta vida», un proceso que
asimismo puede continuar con intensidad creciente hasta que se hace posible
alguna forma de sanarlo o resolverlo.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 97
Con Quirón en la casa VII, la pérdida de una relación importante
puede ser lo que inicie el viaje interior.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 99
Algunas personas expresan sentimientos suicidas durante
tránsitos fuertes que afectan a su configuración de Quirón, en momentos en que
está tratando de producirse algún tipo de transformación. Si estamos muy
apegados a algo, o identificados inconscientemente con ello, es probable que
cuando «eso» necesite morir, la necesidad se nos haga literal y se exprese en
sentimientos suicidas.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 103
En el horóscopo, Quirón indica con frecuencia dónde y cómo
se nos requiere que renunciemos a «autoengrandecernos», positiva o
negativamente, y que sacrifiquemos nuestro falso sentimiento de inmortalidad.
Por detrás de nuestros síntomas pueden acechar sentimientos tales como: «Si
digo todos los días mis oraciones ... o dono todos mis bienes a obras de
caridad... o soy amable con todo el mundo...», entonces «por favor, ¿me dejarás
en libertad?». Y así perpetuamos nuestro propio sufrimiento.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 103
Si usamos el concepto tradicional de lo que es la regencia,
por lo que he observado Quirón es, junto con Júpiter, el corregente de
Sagitario, y está en exilio en Géminis, en exaltación en Virgo y en caída en
Piscis. Esto lo vincula con todos los signos mutables y con las casas que éstos
naturalmente rigen, es decir, la III, la VI, la IX y la XII. Las imágenes
tradicionales aquí siguen siendo vigentes: un planeta en su domicilio ( el
signo que rige) es como una persona en su propio hogar, donde funciona fácilmente
y sin trabas; en exilio es un visitante en casa ajena, donde su propia
naturaleza puede encontrarse en desventaja o reprimida o expresarse con
esfuerzo y dificultad; en exaltación, un planeta es como un huésped de honor en
el hogar de alguien que le permite expresar sus mejores cualidades de manera
digna y controlada, pero, como tiene que demostrarlas, no es tan natural y
espontáneo como cuando está en su domicilio; finalmente, cuando está en caída,
un planeta es como un desterrado: sus cualidades no tienen hogar, están
sometidas a tensión y, al ser desdichadas, es probable que se expresen de
manera debilitada, deformada o negativa.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 107
Quirón como corregente de Sagitario y de la casa IX
Sagitario está regido por Júpiter y, como nos lo ha enseñado
la mitología, fue Zeus (Júpiter) quien hizo prisionero a Prometeo, con quien
104 tan entretejido está el destino de Quirón. El símbolo tradicional de
Sagitario es un centauro, pero no debemos olvidar que en astrología esotérica
la flecha del centauro apunta hacia abajo, un símbolo adecuado para el énfasis
quironiano en la encarnación de los dones y en la individualidad, en la
reconexión con el ámbito de lo instintivo y en el compromiso de la vida humana.
El regente esotérico de Sagitario es la Tierra, a la cual finalmente Quirón
tuvo que rendirse para ser liberado de su dolor. 10 Zeus, Akraios del cielo y
de los picos de las montañas, es medio hermano de Quirón y comparte con él un
santuario en el monte Pelión, el hogar tradicional de los centauros. El templo
de Zeus se encuentra en el lado sur, de frente al Sol; el lado quironiano o
cueva de Quirón está del lado de la sombra, mirando al norte. Esto simboliza la
complementariedad de Quirón con Zeus, que gobierna a todos los dioses y diosas
del Olimpo, el lugar de la eterna luz. Por debajo de la cueva de Quirón se
encuentra el valle de Peletronion, donde las plantas curativas crecen en fértil
abundancia. Al pie del monte Pelión hay un profundo lago, el Boibeis,
consagrado a la diosa lunar Febe, antepasada del linaje de Apolo, que adoptó a
Quirón cuando éste fue abandonado. Se dice que, en las costas de este lago, en
el amanecer de los tiempos, se produjo la unión entre la diosa primitiva, la
primera mujer, y un dios fálico que representaba la virilidad. A la diosa del
lago Boibeis se la llamaba también Brimo, el nombre que en el norte de Grecia
se daba a la diosa Perséfone, que durante los misterios eleusinos da nacimiento
al Niño Divino (a quien a veces se llama Brimos); sobre esta relación
volveremos en el capítulo 11. La mitad de la montaña que pertenece a Quirón
representa, pues, las cualidades ctónicas, femeninas y lunares simbolizadas por
la caverna, el lago y el valle con sus plantas medicinales. Quirón mantiene su
condición animal y terrena; así complementa, fundamenta y equilibra la
tendencia al autoengrandecimiento de la casa IX y de Sagitario, en cuanto su
regente es Júpiter. Quirón salvaguarda nuestra humanidad, instándonos a que
miremos hacia abajo tanto como hacia arriba, a que seamos humildes frente a
nuestro dolor y a que valoremos tanto los oscuros rincones de nuestra imaginación
como la luz brillante de nuestra visión olímpica de lo que es posible. El
centauro sagitariano sostiene un arco y una flecha: irónicamente, en su propia
mano lleva el instrumento que lo hiere. Es probable que, para no estar
constantemente hiriéndose en el pie, quienes tienen a Quirón en Sagitario o en
la casa IX necesiten descubrir dentro de sí mismos a este autoheridor
potencial. De hecho, el Heridor Interno vive en el mismo lugar que el Sanador
Interno, sin 105 que importe que su energía esté canalizada hacia nosotros
mismos o hacia los demás. Se ha de señala que aunque Quirón y Zeus tienen el
mismo padre (Saturno) y el mismo abuelo (Urano), Quirón es ajeno a la gloria
del Olimpo. El planeta Quirón, sin embargo, es uno de los que «cruzan órbitas»,
y representa por ello la posibilidad de «fecundación cósmica», por usar una
expresión que Dane Rudhyar aplica a Plutón, cuya órbita atraviesa la de
Neptuno. Aunque el centro de nuestro sistema solar es el Sol, el sistema como
tal gira en torno del Centro Galáctico, que en términos zodiacales se localiza
actualmente a 26º 42' de Sagitario (1988) y avanza aproximadamente unos 8' por
década. Del eje entre Sagitario y Géminis se dice que tiene una connotación
religiosa específica, 11 y así como al Centro Galáctico se lo considera como la
fuente de la mayor parte de la energía gravitacional que satura nuestra galaxia
(la Vía Láctea), este eje simboliza el Sol de nuestro Sol, por así decirlo: un
principio o centro organizador de orden superior al del centro individual
representado por nuestro Sol. La carta del descubrimiento de Quirón tiene el
Ascendente en conjunción con el Centro Galáctico, a 26º 3' de Sagitario, de
acuerdo con el papel que cabe a este planeta como heraldo de una Nueva Era y
con el influjo de energía cósmica que esto lleva consigo.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 108
Exilio en Géminis
Quirón parece encontrarse incómodo con el dualismo extremo
con que está en pugna Géminis. Los Gemelos son una imagen de lo
irreconciliable, de lo mortal y lo inmortal que se suceden uno al otro en
ciclos alternos, y que jamás coinciden. En la mitología, los gemelos suelen ser
seres numinosos, que al emerger de la unidad forman un par de opuestos a los
que se puede distinguir uno de otro por contraste y comparación. El estado de
guerra que con frecuencia sigue a la separación recuerda las batallas, que ya
antes mencionamos, entre los lapitas y los centauros. La mente de los Géminis
suele estar dominada por un pensamiento dualista: pueden ir contra los
instintos para diferenciarse, luchando por la racionalidad y la objetividad;
pueden escindirse entre mente y cuerpo, y así dificultar que la naturaleza
instintiva e intuitiva de Quirón halle su lugar. La entrega a la mortalidad
suele ser difícil, porque para Géminis esto significa con frecuencia la
separación del esplendor del ámbito del gemelo inmortal, lo que trae un agudo
sentimiento de pérdida y depresión.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 80
Exaltación en Virgo
Quirón funciona de manera más integrada en el signo de
Virgo. Al ser un signo femenino de Tierra y estar regido por Mercurio, Virgo
reúne a la vez el don del discernimiento intelectual y el de la conexión con la
sabiduría de la Tierra. Además, a Virgo se lo asocia tradicionalmente con las
artes de sanar, el uso medicinal de las plantas y de otras sustancias, y el
aprendizaje, temas todos que se manifiestan en el mito de Quirón. Barbara Hand
Clow sugiere que Quirón rige a Virgo, señalando que «la Virgen o Virgo es la
Gran Madre que da nacimiento a Cristo o Piscis». 12 En este contexto, el
descubrimiento de Quirón señala la posibilidad de que los individuos encuentren
dentro de sí el principio erístico. Tal como se dijo en el capítulo 3, el
paradigma chamánico que representa Quirón es el medio por el cual se produce
este proceso de interiorización. Mediante el proceso de crucifixión de los
opuestos que llevamos dentro de nosotros y en nuestra vida, puede suceder que
terminemos por dar nacimiento a un nuevo ser que sea fructífero en función de
nuestra vida humana. Como Quirón, que renunció a su inmortalidad, Cristo se
sometió a la cruz; ambos murieron y fueron posteriormente inmortalizados.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 110
Caída en Piscis
En un nivel personal, la fluidez y la falta de límites que
caracterizan a Piscis pueden ser causa de que a los nacidos con Quirón en este
signo se les haga difícil no dejarse arrastrar por la conexión con el ámbito de
lo numinoso que es natural para ellos: el resultado bien puede ser
autoengrandecimiento, confusión y una distorsión de la idea de sacrificio. La
necesidad quironiana de tener a la vez individualidad y conexión con lo
transpersonal no se satisface fácilmente en Piscis. Con frecuencia, el equilibrio
se inclina hacia la disolución y estalla el caos emocional. Los que tienen a
Quirón en Piscis suelen sufrir por la falta de un vehículo adecuado que les
permita expresar la profundidad de su compasión por los demás. Durante este
siglo hemos sido testigos, a escala planetaria, de muchas de las
características más negativas de este signo: caos masivo, guerras, «gurumanía»
y el abuso de las drogas. Estos temas serán estudiados en detalle en los
capítulos siguientes. Sin embargo, en el contexto de la actual transición quizá
podamos ver en todo esto los últimos estertores de una era que se extingue.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 111
Richard Nolle ha sugerido, para la casa donde se encuentra
Quirón, la imagen de la cueva de Quirón, la Quironiana. Ciertamente, esta
imagen tan evocadora parece aplicable, en cuanto por casa Quirón se concentra
en los dominios en que podemos sentir dolor y tropezar con dificultades, así
como donde intentamos expresar lo peculiar de nuestra individualidad. Es
probable que evitemos «salir a la luz» de este ámbito de la experiencia vital,
y ocultemos nuestro dolor como lo hacía Quirón con su herida incurable; tal vez
sólo podamos entrar en este dominio de la vida con una actitud heroica y
sobrecargada, como Quirón cuando emerge como sanador y mentor de héroes. Sin
embargo, también podemos considerar la posición de Quirón por casa como un teme
nos, es decir, un recinto sagrado donde podemos enfrentarnos con lo que tiene
de numinoso la vida. Otra imagen que describe la posición de Quirón por casa
está tomada del budismo: cuando consideramos que Quirón es el Maestro Interior,
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 117
Es frecuente que su casa y su signo describan lecciones
importantes que hemos venido aquí a aprender. Estas lecciones representan, más
bien que nada externo, el objetivo interior del viaje, y ponen en juego el
Sendero del Medio, o camino «correcto», que no es «correcto» por oposición a
«erróneo» o «equivocado», sino que es más bien aquello que es apropiado para
que podamos realizar nuestro dharma individual, para que comprendamos la ley
universal y nuestro papel en la totalidad de la existencia. Antes de que se
haya encontrado y se aprecie el Sendero del Medio, Quirón tiende a manifestarse
de una manera «herida», en un todo-o nada, tal como se describirá ampliamente
en los capítulos que siguen.
Sin embargo, con la madurez y la entrega puede advenir un
sentimiento de «estar en lo correcto» que con frecuencia tiene resonancias de
significación religiosa y/o está relacionado con el dharma, con algún contexto
mayor que nosotros: éste es el don de Quirón. Además, los planetas que estén en
aspecto con Quirón representan fuerzas interiores y exteriores con las que
debemos enfrentarnos para que no nos aparten del dharma. He aquí, enumerados
por casas, algunos ejemplos típicos, tomados de las «lecciones» que, según nos
han confiado, muchas personas aprendieron a lo largo de un período de
enfermedad o de crisis en el que estaba en juego su Quirón.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 118
Quirón en las casas
Casa I: Iniciativa o acción apropiada.
Casa II: Valores, o manejo de los recursos, apropiados.
Casa III: Comunicación, pensamiento y expresión verbal
apropiados.
Casa IV: Vínculos emocionales y actitud hacia la familia
apropiados.
Casa V: Autoexpresión y creatividad apropiadas.
Casa VI: Formas apropiadas de servir a los demás y respeto
por el cuerpo.
Casa VII: Relaciones apropiadas.
Casa VIII: Actitud apropiada ante la sexualidad y la muerte.
Casa IX: Actitud apropiada ante las posibilidades.
Casa X: Vocación y participación en la sociedad apropiadas.
Casa XI: Ideales y amistades apropiadas.
Casa XII: Renuncia apropiada
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 80
La posición de Quirón por signo puede mostrar también la
forma en que buscamos protegernos de nuestro íntimo dolor, a qué recurrimos en
nuestro intento de enfrentarnos con un ámbito de la vida en el cual podemos
estar bloqueados.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 119
Quirón en Aries y en la
casa I
Con Quirón en Aries o en la casa I encontramos la herida, a
menudo profundamente sepultada, en este dominio. Después de todo, si uno siente
que no tiene derecho a existir, la autoafirmación y la iniciativa bien pueden
ir acompañadas por el miedo al no-ser. Por consiguiente, es probable que con
este emplazamiento el nativo sienta inconscientemente que sólo existe como un
espejo de los demás (un eco de la casa VII); sólo se siente motivado para
defender una causa si es la causa de otras personas, como un caballero
revestido de su resplandeciente armadura, pero sin voluntad propia. El dolor,
la inseguridad y el miedo subyacentes están compensados por huecas exhibiciones
de bravura y por un espíritu belicoso que podrían llevar a un ciclo repetitivo
de empresas infructuosas y autodestructivas; existe la tendencia a emprender la
acción prematuramente, como una traducción inmediata de la tensión emocional.
Con este emplazamiento de Quirón, es probable que nos
hagamos daño por obra de nuestra autosuficiencia militante, y que luego seamos
incapaces de pedir ayuda y apoyo, convencidos de que debemos salir adelante
solos. Por debajo de todo esto, sin embargo, subyacen la desesperación y una
identificación con el no-ser, un «deseo de muerte» y un profundo miedo de hacer
algo que exprese verdaderamente lo que queremos, ya sea porque no sabemos qué
es o porque el miedo de que nos lo quiten, lo estropeen o lo destruyan nos
mueve a esconderlo.
Una persona con Quirón en la casa I dijo: -Allí donde
debería tener la sensación de ser yo, hay un agujero enorme y un dolor que
supera mi capacidad de soportarlo.
A veces, el medio donde transcurren los primeros años de
quien tiene a Quirón en Aries o en la casa I es hostil y está cargado de
agresividad reprimida o manifiesta, lo que abona en el niño los sentimientos de
timidez y de no tener ningún valor propio ni derechos personales. Entonces la
supervivencia se equipara con tener que aprender la forma de complacer y de
aplacar a los demás (eco de la casa VII).
Este emplazamiento de Quirón se caracteriza a veces por la
áspera actitud de quien abre caminos.
Con Quirón en Aries o en la casa I, es probable que haya
propensión a las fantasías o sentimientos suicidas, que a veces son respuesta a
emociones como el enojo, la frustración o la sensación de no controlar una
situación; también pueden ser un deseo de recuperar cierto sentimiento de
poder, o una reacción ante la imposibilidad de salirse uno con la suya.
Hay individuos que, con este emplazamiento, se esfuerzan
hasta que su voluntad llega a un grado tal de autoengrandecimiento que se
presentan como virtuales personificaciones de la voluntad, el impulso, la
energía y el entusiasmo.
Si Quirón está en conjunción con el Ascendente, los
comienzos pueden ser difíciles. O bien nos precipitamos a empezar algo, o nos
quedamos vacilando -e incluso enfermamos- con tal de no tomar decisiones;
también es probable que nos derrumbemos en el umbral mismo de lo que parecía
una fase nueva e interesante de la vida. Por detrás de ello encontramos con
frecuencia que la vivencia física del nacimiento ha sido especialmente
significativa o traumática; a partir de entonces, cada «nacimiento», cada
comienzo de un nuevo ciclo vital, puede ser una ocasión erizada de miedos,
resistencia y tumulto. La naturaleza de esta pugna la describe, con frecuencia,
el signo donde está emplazado Quirón y/o el Ascendente y los aspectos que éstos
forman, que a su vez expresan, generalmente, las características físicas del
nacimiento.
Cualquier planeta que haya en la casa I, especialmente si
está próximo al Ascendente, representa una fuerte energía arquetípica con la
que nos enfrentamos al comienzo de la vida y que con frecuencia se convierte en
una seudoidentidad de la que es menester despojarse en la búsqueda de nuestra
verdadera naturaleza interior. En los casos extremos, si el yo es débil, parece
como si los planetas que están en conjunción con el Ascendente se
«posesionaran» de la persona. Si uno de ellos es Quirón, puede producirse una
identificación con el Sanador Herido.
Éste es un emplazamiento común en los sanadores y
terapeutas.
Con este emplazamiento de Quirón, es probable que derivemos
nuestro sentimiento de identidad de los demás, modelándonos según su molde,
haciendo nuestros sus ideales, lealtades, pensamientos e incluso sentimientos,
lo cual es otro eco de la casa VII.
A veces, las personas que tienen a Quirón en la casa I o en
Aries se esfuerzan mucho por encontrar algo que puedan hacer y que les dé la
sensación de «ser» que les falta. Puede que se impongan tareas poco menos que
imposibles, cargadas con la misma intensidad con que buscan la confirmación de
que existen. Con frecuencia, a lo que tienen que renunciar es a esta pugna
inútil, pero este emplazamiento también se encuentra con frecuencia en los
horóscopos de personas que son realmente originales y únicas en su individualidad,
quizá precisamente porque el ser interior ha tenido que pasar por esa lucha.
Con Quirón en la casa I o en Aries, es probable que el
nativo proyecte sobre su cuerpo el íntimo sentimiento de incomodidad y
vergüenza que le produce el hecho de existir; quizá se sienta mortificado por
rasgos que los demás ni siquiera advierten, pero que a él le parecen
monstruosamente feos o deformes. Tal vez se crispe interiormente a causa de
unas orejas demasiado grandes o de unas piernas demasiado gordas. Con
frecuencia se siente demasiado alto o demasiado bajo, descoordinado o torpe, y
las situaciones que lo ponen físicamente en evidencia, las sexuales o
deportivas, por ejemplo, se convierten para él en potenciales pesadillas.
El tema de la incapacidad física o de una temprana
enfermedad que imprime su sello en el resto de la vida es frecuente cuando
Quirón está en Aries o en la casa I. Es como si lo que se nos pidiera fuese que
incluyéramos nuestra enfermedad, incapacidad o herida en el sentimiento de
nuestro propio ser, y quizá nuestra lucha consista en no identificarnos
completamente con ella, y convertirnos en cambio en «el que ha sido herido».
Así como algunos de los que tienen este emplazamiento se identifican como sanadores,
otros se identifican como víctimas, sin darse cuenta de que están atrapados en
un diseño arquetípico que empaña la verdad de sus sentimientos y de su
situación. Al ser tan conscientes de su propia y profunda impotencia frente a
la inmensidad del universo, los que tienen a Quirón en la casa I o en Aries
tienen la posibilidad de capacitar y potenciar a otras personas.
Porque viven próximos a los bordes de la existencia, dan a
menudo la impresión de ser bastante salvajes e indomables; con frecuencia son
solitarios, por más que estén casados o mantengan una relación estable y
comprometida. También puede suceder que los demás los vean como la
personificación de determinadas cualidades:
Este emplazamiento de Quirón va frecuentemente acompañado de
un don para coordinar intuitivamente las acciones de manera de poder «atrapar
el momento». Uno puede caracterizarse por una peculiar combinación de compasión
y acción adecuada, por una capacidad para ser sumamente innovador y para tomar
la iniciativa, especialmente cuando está en juego el bienestar de otras
personas. Alguien así gana fuerzas al superar y combatir las dificultades, pero
también debe aprender la lección de cómo ser un «noble rival» para aquellos con
quienes compite.
Quirón en Tauro y en la
casa II
Con Quirón en Tauro o en la casa II, es probable que nos
falte el sentimiento del propio valor, que seamos incapaces de autovalorarnos y
nos sintamos inseguros e insustanciales. Como nunca se siente totalmente sólida
y a salvo, puede ser que la persona con este emplazamiento asigne gran
importancia a las posesiones materiales. El sentimiento subyacente podría ser
un «tengo, luego existo», por más que llegue luego a descubrir que ni siquiera
la adquisición de posesiones sirve de mucho. Los que tienen este emplazamiento
pueden ser profundamente posesivos y materialistas, y tienden a aferrarse a
personas y posesiones, en la esperanza de que puedan proporcionarles el
sentimiento de sustancialidad que les falta. Hasta el propio cuerpo puede ser
vivido como indigno de confianza, defectuoso o herido; como sucede con Quirón
en la casa I, cuando el planeta está en la II puede haber alguna incapacidad
real, una herida o un trauma físico que hay que afrontar. También el cuerpo
puede ser objeto de temor y de un control riguroso, ya que de él emanan
poderosos e inaceptables instintos sexuales y territoriales.
Con Quirón en Tauro o en la casa 11, el nativo también puede
identificarse inconscientemente con los instintos heridos; el legado colectivo
de rechazo de lo instintivo puede ser vivido como personal, a menos que uno sea
capaz de llegar a una relación saludable con una naturaleza poderosamente
sensual e instintiva. Si no se aprende a reconocer y a vivenciar
conscientemente esos sentimientos e impulsos, se puede llegar a estar poseído
por ellos, o bien a usar una gran cantidad de energía intentando reprimirlos.
El cuerpo puede, entonces, expresarse mediante un lenguaje de síntomas que son
incómodamente gráficos.
Conviene que quien tenga este emplazamiento sepa que la
sanación se produce a menudo al aprender a confiar en la sabiduría instintiva
del propio cuerpo. En la medida de lo posible, será bueno que aprenda a
escucharlo: a comer lo que el cuerpo le dice, y a dormir cuando lo necesita. Si
usted carga con la herencia de no haber hecho caso de sus instintos, o de
tenerlos programados de acuerdo con normas ajenas, puede que necesite dar,
suavemente, marcha atrás. Es probable que inicialmente sienta que su condición
física, su cuerpo y el mundo material son sus enemigos, y que consiguientemente
malgaste mucha energía en el intento de mantenerlos a raya, controlarlos y
dominarlos. La lección de este emplazamiento puede consistir en aprender a ser
amigo de todos ellos; el masaje, una ejercitación física placentera y
consciente (¡nada de ejercicios de dureza militar para «estar en forma»!) y el
hecho de aprender a complacerse en el arreglo personal pueden ser otras tantas
formas de sanación.
A la inversa, a algunos individuos que tienen este
emplazamiento les horroriza estar limitados por las posesiones, y se resisten a
tener cosas.
Quirón en Tauro o en la casa II significa con frecuencia
problemas referentes a la riqueza y al dinero. Algunos individuos que deben
adaptarse al hecho de ser muy ricos se sienten incapaces de aceptar la
responsabilidad que ello implica; otros pueden tener un auténtico deseo de
compartir sus recursos con los demás. De cualquiera de las dos maneras, el
control de los recursos es un importante tema de este emplazamiento.
Cuando su influencia se da negativamente, estas personas
pueden controlar de forma obsesiva sus necesidades instintivas y sexuales, o
bien mostrarse muy controladoras con los demás (eco de la casa VIII); si se da
positivamente, pueden ser excelentes administradoras de los recursos ajenos.
Quienes tienen este emplazamiento pueden perder y ganar fortunas, y suelen
tener un olfato impresionante para las finanzas, acompañado tal vez de
dificultades para administrar los propios recursos.
Quirón tiene la capacidad de hacer por los demás lo que no
es capaz de hacer por sí mismo. Pero Quirón en la casa II o en Tauro puede
significar también pobreza material, que se siente entonces como algo hiriente
y humillante; con frecuencia, esto crea un sentimiento exagerado de la
importancia de las posesiones materiales.
Otra manifestación frecuente de Quirón en Tauro o en la casa
II es la incapacidad de ver simbólicamente las cosas y la tendencia a tomárselo
todo demasiado al pie de la letra. A veces parecería que la realidad práctica
clavara estrepitosamente los frenos cuando el individuo se encuentra en una
maraña de problemas o de decisiones que hay que tomar; la persona se siente
atascada en el barro, incapaz de girar el volante a derecha ni a izquierda; las
situaciones y los dilemas se convierten en una masa compacta que la paraliza.
Cuando así sucede, suele ser el cuerpo el que encierra el camino hacia la
solución del problema; en vez de tratar de resolver la dificultad o de ordenar
los detalles prácticos, es probable que sea más creativo dar un paso atrás
-irse a limpiar de malas hierbas el jardín o a fregar los platos- para dar
tiempo a que la energía se disperse. Pero esta actitud no es fácil para los que
tienen a Quirón en Tauro, que con frecuencia muestran la obstinación y la
terquedad típicas de este signo. La inseguridad que sienten en el dominio de lo
inmaterial suele ser la razón subyacente por la cual confieren a las cosas una
solidez y una literalidad inapropiadas o prematuras; su capacidad para pensar
simbólicamente está dañada, simplemente porque esta manera de pensar les
inspira demasiado miedo.
Puede suceder que la gente que tiene a Quirón en Tauro o en
la casa II se haya sentido herida por valores ajenos a su verdadera naturaleza;
con frecuencia, son personas incapaces de aceptar el sistema de valores que
heredaron de sus padres o de la sociedad en que viven, y deben luchar por
descubrir qué es lo realmente importante para ellas. A veces, tienen que
aceptar dificultades financieras para poder mantener en alto sus propios
valores, y aunque esto sea muy amenazador para algunas personas de estas características,
también puede aportarles un sentimiento de fortaleza interior.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 123
Quirón en Géminis y en la
casa III
En la casa III empezamos a comunicarnos verbalmente, a
explorar nuestro entorno, a relacionarnos con él, a desmenuzarlo en el intento
de entenderlo. Nuestra capacidad de reflexionar y de pensar se inicia aquí;
observamos los detalles y los asociamos, de manera personal y subjetiva, con
nuestras propias reacciones; empezamos a diferenciar lo exterior de lo
interior. Esta casa también está asociada con los hermanos (los gemelos de
Géminis), con los viajes cortos (como un niño que se aleja a corta distancia de
su madre y necesita regresar), con la lectura y la escritura, el aprendizaje,
el habla y la solución de problemas. Con Quirón en Géminis o en la casa 111, la
persona puede sentir que su mente está herida, que no es de fiar, corre el
riesgo de desintegrarse o está sometida a ataques de actividad incomprensible.
Es probable que estos nativos absorban indiscriminadamente ideas tomadas de
cualquier parte, en su esfuerzo por entender lo que está sucediendo. Con
frecuencia se les hace difícil creer en sus propias ideas; quizá les preocupe
no saber si tienen o no razón y terminen repitiendo como loros ideas ajenas,
que incluso asumen como propias, o que usan como una red de seguridad para
contener los fragmentos dispersos de su pensamiento.
Con este emplazamiento, el impulso a entenderlo todo alcanza
con frecuencia proporciones obsesivas: a medida que la confusión o la
disociación van en aumento, la persona se «identifica con su mente», se pone
nerviosa y se ve abrumada por la tensión.
Sin embargo, si hay madurez y una seguridad personal básica,
la mente de quienes tienen a Quirón en Géminis o en la casa III puede estar muy
abierta a las fuentes transpersonales, de un modo que favorece la creatividad y
la sanación, y que puede ser profético y mediúmnico en un sentido positivo.
Es frecuente que los individuos con este emplazamiento
posean una gran originalidad y brillen con luz propia, ya que su búsqueda y su
cuestionamiento incesantes los llevan a aventurarse en terrenos que otros no se
atreven ni siquiera a mirar.
Con Quirón en este emplazamiento, es probable que
necesitemos tomar conciencia de las pautas de pensamiento contraproducentes y
destructivas que tienen origen en las heridas de la niñez, o que constituyen
las actitudes y las creencias tácitas que hemos heredado del medio ambiente de
cuando éramos niños. Es probable que muy precozmente hayamos tomado decisiones
inconscientes basadas en reacciones emocionales dolorosas.
Con Quirón en la casa III o en Géminis puede haber una
discrepancia entre el concepto que tiene la persona de su propia capacidad para
comunicarse y la forma en que se hace entender por los demás. Tras haberse
esforzado por expresar sus ideas, puede suceder que el nativo después crea que
en realidad no ha dicho lo que quería decir y que sienta frustración y enfado.
Sin embargo, con frecuencia la realimentación recibida de los otros le hace ver
que en realidad ha sido muy claro, y que incluso ha conseguido despertar
admiración por su capacidad de expresar verbalmente lo que piensa y siente, ¡y
paradójicamente eso aumenta su frustración y su desconcierto! Pero también he
observado lo contrario, es decir, que quienes tienen este emplazamiento de
Quirón pueden expresar sus ideas de manera confusa e idiosincrásica, llena de
incoherencias y contradicciones, y después se asombran de que los demás no los
entiendan. Con este emplazamiento es frecuente que, en la niñez, los padres del
nativo no le hablaran de las cosas que son realmente importantes, como los
sentimientos personales o los temas relacionados con la sexualidad, la
enfermedad y la muerte, en la errónea creencia de que así evitaban herir los
sentimientos de su hijo. De este modo, podemos crecer sin tener conocimiento
del vocabulario que nos permita comunicar nuestros pensamientos y sentimientos
más íntimos, y con un funcionamiento mental principalmente defensivo que no
tiene conexión alguna con la vida real. Y podemos ser capaces, inteligentes y
bien educados, pero ineptos cuando se trata de expresar la verdad de nuestros
más íntimos sentimientos.
Es probable que la mente de una persona que tenga a Quirón
en la casa III o en Géminis funcione de una manera intuitiva o asociativa; es
lo que se suele llamar una mente «primitiva», que tiende a ver la totalidad de
la imagen más bien que las partes. En la educación, donde el dios es la lógica,
una persona así puede tener «dificultades de aprendizaje» en su niñez. Sin
embargo, éstas se deben con frecuencia a una discrepancia entre el modo natural
de pensar del niño y el método de enseñanza. He conocido a varias personas que
tuvieron esta experiencia y más adelante aprendieron a valorar la originalidad
de sus ideas y percepciones al expresarlas mediante imágenes y otros recursos
no verbales.
Para quienes tienen a Quirón en Géminis o en la casa III
puede ser útil descubrir un marco de referencia para la síntesis (ecos de
Sagitario) dentro del cual se atenúen sus temores de estar locos y que les
sirva para conceptualizar y validar sus intuiciones; les conviene leer la
bibliografía actual que vincula los descubrimientos de la nueva física con los
diversos estados de conciencia.
Cuando la mente asociativa o transpersonal no ha sido
reconocida, los que tienen a Quirón en Géminis o en la casa III pueden volverse
paranoides, acosados por extrañas percepciones subjetivas; es probable que se
sientan en el centro de un laberinto de impresiones, tan inexplicable como
hostil, e incapaces de liberarse de él y de distinguir el adentro del afuera.
Cuando la función de aclaración, separación, división y discriminación del
Logos está dañada, el resultado puede ser terrorífico. También aquí, un marco
de significación adecuado (nuevamente, ecos de Sagitario y de la casa IX) puede
significar la diferencia entre el desastre y un auténtico proceso de sanación.
A veces la gente que tiene este emplazamiento es
intelectualmente arrogante y tiende a endiosar la mente y a no valorar lo
irracional, considerando que quienes no están intelectualmente cultivados son
seres inferiores. Estas personas pueden beneficiarse de algún tipo de actitud
religiosa que les permita reconocer que, en cuanto seres humanos, no pueden
saberlo todo, que sólo Dios lo ve todo y es omnisciente (de nuevo la polaridad
de la casa IX). Esto es especialmente válido para nuestra cultura, donde no solamente
hemos perdido toda humildad frente a la Creación, sino que además hemos
entronizado al Logos en el altar del único Dios verdadero: el resultado es el
equívoco según el cual llegar a ser como los dioses significa saber más,
entender más y, por lo tanto, controlar el universo.
Por otra parte, las personas con este emplazamiento pueden
tener una conciencia tal de la insignificancia de la mente humana que lleguen a
desesperar de ella y por lo tanto a no respetarla ni cultivarla; puede ser que,
en cambio, cultiven sus sentimientos o sus intuiciones. Pero si en el horóscopo
hay una acentuación de los signos de aire, esta táctica puede dar como
resultado un sentimiento de vacío e insatisfacción, y una sutil sensación de
que uno se está estafando a sí mismo.
A veces, con este emplazamiento (y especialmente con Quirón
en Géminis), el problema de la dualidad es crítico. Puede ser que nos sintamos
casi paralizados por una aguda percepción de nuestras oposiciones internas, que
sepamos que, sea lo que fuere que hagamos o decidamos, la otra polaridad vendrá
a interferir o a quejarse, o provocará melancolía y depresión. Quizá tengamos
que resignarnos a no alcanzar jamás la síntesis que ansiamos (casa IX); puede
parecer que nuestros recursos internos se agotan, que nuestra herida es
demasiado profunda o que el momento ya ha pasado. Podría ser que tuviéramos que
aceptar el dolor de un cierto desequilibrio, y llorar por aquellos aspectos
nuestros que quedarán sin expresarse o realizarse; la aceptación consciente de
circunstancias como éstas genera una compasión capaz de sanar tanto al propio
nativo como a los demás.
El «otro gemelo» o el «compañero del alma» puede constituir
una preocupación para quienes tienen a Quirón en Géminis, que pueden buscarlo,
y a veces encontrarlo, en relaciones obsesivas que se caracterizan por un
intenso juego de espejos y por sentimientos de déja vu.
Sucede a veces que, con este emplazamiento, un hermano o una
hermana esté literalmente herido, es decir, que esté físicamente enfermo o que
sea deforme o mentalmente retardado, o también que por alguna otra razón llegue
a ser muy importante en nuestra vida. Estas relaciones pueden ofrecer
especiales posibilidades de dañar o de sanar. Es probable que haya rivalidad u
hostilidad, que sintamos que el otro -o la otra fue de alguna manera el
favorecido. Por otra parte, podría ser que tuviéramos que afrontar el sentimiento
de incomodidad y culpa que representa saber que uno mismo fue el favorito en la
familia.
Las relaciones entre hermano y hermana pueden tener intensas
resonancias sexuales, que a veces se llevan a la práctica; sin embargo, es más
frecuente que busquemos posteriormente una pareja que se parezca a la hermana o
hermano amado, que también puede asumir el papel del mentor o del sabio que
ejerce una influencia positiva en nuestra vida.
Uno de los dones de este emplazamiento es la capacidad para
expresar en palabras los sentimientos y las emociones, para pronunciarse sobre
problemas controvertidos y para dar expresión a experiencias relacionadas con
otras dimensiones de la realidad.
Quirón en Cáncer y en la
casa IV
Las casas IV y X han sido durante largo tiempo objeto de
controversia: ¿cuál se relaciona con la madre y cuál con el padre? Para
nuestros fines, he de considerar que ambas casas apuntan a nuestra «imagen» -y
por consiguiente a nuestra experiencia- de nuestros padres. La casa IV describe
al progenitor «oculto», es decir, a aquel que ha estado menos presente física o
emocionalmente y es, por consiguiente, más desconocido y misterioso. Si se
considera que muchos hombres «se casan con su madre», y que en nuestra cultura
es frecuente que el padre esté todo el día fuera de casa, quizá no sea
sorprendente que muchos astrólogos encuentren que, en la práctica, el Imum
Coeli se refiere generalmente al padre.
Quirón en la casa IV subraya la relación con el padre. Éste
puede haber sido vivido como alguien que hiere y daña, o que es inadecuado en
algún aspecto importante; quizá la relación haya sido sumamente conflictiva.
Tal vez el padre fuera totalmente desconocido, hubiera muerto o se hubiera ido
antes del nacimiento del hijo. Podría haber sido clérigo o médico, un sanador
quironiano o una figura de salvador, con la cual ningún hijo ni otro mortal
puede competir. Las variaciones son interminables, pero lo que describe
generalmente la naturaleza de la herida son el signo donde está emplazado
Quirón y los aspectos que éste forma.
En la carta de una mujer, Quirón en la casa IV puede
acompañar el tema de un deseo incestuoso por el padre. Haya o no un contacto
sexual explícito, el «romance familiar» puede haber tenido lugar entre padre e
hija, no entre el padre y la madre, y una mujer así puede seguir repitiendo
este modelo al enamorarse siempre de hombres inalcanzables. Si el padre era
viudo o divorciado, o si demostró más empatía que la madre, es probable que más
adelante la mujer trate de satisfacer sus necesidades insatisfechas de atención
materna por mediación de los hombres: las mujeres también son capaces de
«casarse con la madre».
Independientemente de que su actitud consciente hacia el
padre sea de idealización o de desprecio, es frecuente que una mujer con este
emplazamiento esté fijada en él... o más bien, que él esté fijado en ella: él
es Dios, y debe ser obedecido. A veces las mujeres tienen que luchar para
evitar la identificación con imágenes fuertes o «figuras del anima» que el
padre puede haber proyectado sobre ellas en forma de expectativas sobre cómo
deberían o no deberían ser. Sin embargo, puede ser difícil arriesgarse al
rechazo y a la desaprobación que pueden generarse si la pantalla de proyección
se escapa de la imagen y «desobedece».
Si la separación no se produce, una mujer con Quirón en la
casa IV puede convertirse en «la princesita de papá», y encontrar su propio
camino adulando y mostrándose seductora o bien por medios más despóticos.
Si la separación no se produce, una mujer con Quirón en la
casa IV puede convertirse en «la princesita de papá», y encontrar su propio
camino adulando y mostrándose seductora o bien por medios más despóticos.
Esto se refiere a nuestra historia personal, nuestros
antepasados, la herencia emocional y psíquica que recibimos de la familia. Son
nuestras raíces y, en última instancia, nuestro arraigo en el núcleo más íntimo
de nosotros mismos. Una planta absorbe los nutrientes de la tierra por las
raíces, que además constituyen el soporte que hace que el viento no se la
lleve. De manera semejante, la casa IV tiene que ver con la necesidad de
recibir alimento, de defender nuestro terreno y de estar firmemente arraigados
en el suelo de nuestro ser interior.
Si tenemos a Quirón en la casa IV o en Cáncer, nuestra
herida está inevitablemente relacionada con los primeros cuidados maternos y
con las necesidades básicas de seguridad. Muchas personas con este
emplazamiento sienten la nostalgia del útero materno, se sienten agraviadas por
la expulsión del nacimiento y andan en busca de un hogar, de una sensación de
pertenencia y de seguridad. Con este emplazamiento podemos vernos forzados a
hacer un largo viaje interior para encontrar nuestras raíces en el interior de
nuestra propia psique, un viaje que nos es impuesto por el sentimiento de estar
exiliados de la vida humana. Finalmente, la fuerza proviene de la íntima
sensación de que la vida entera nos pertenece y de que no necesitamos poseerla,
porque ya la tenemos.
La cuestión de la pertenencia es algo que con frecuencia se
exterioriza y se idealiza, y entonces sacrificamos nuestros propios
sentimientos y potencialidades a fin de pertenecer a otra persona o grupo. Al
sentirnos exiliados, vamos en busca de una matriz donde podamos quedarnos para
siempre, protegidos en una especie de contenedor maternal. La actitud tácita
ante los demás es: «Cuídame, y yo seré cualquier cosa que tú quieras que sea».
Es probable que nos afiliemos a una estructura capricorniana, como puede ser
una corporación comercial, una escuela o una sociedad donde los principios sean
importantes, pero aún seguiremos sintiéndonos exiliados. Sin embargo, la matriz
que elegimos tiene generalmente límites firmes, que terminan por coartar
nuestra evolución, como una concha que le ha quedado pequeña al cangrejo que
crece, y entonces debemos luchar por salir de ella. La vida empieza a darnos la
sensación de una serie de prisiones o de «úteros malos» hasta que, como Jonás
en el vientre de la ballena, nos vemos obligados a refugiarnos, para buscar
nuestro sustento, en nuestra profundidad interior, donde es probable que
encontremos nuestros orígenes espirituales.
Con Quirón en Cáncer, la madre puede haber sido vivida como
alguien que hiere, a causa de algún trauma específico o de una separación
súbita que nos haya dejado aturdidos e incapaces de entender qué demonios fue
lo que pasó; puede ser que entonces lleguemos a la conclusión de que nosotros
hicimos algo malo, y que más adelante tendamos a ser hipersensibles a la
desaprobación.
La herida de Quirón en Cáncer es la que toda la humanidad
comparte: la de la expulsión originaria del útero y la separación de la madre.
Las personas que tienen a Quirón en Cáncer son muy sensibles
al sufrimiento emocional de los demás, y son capaces de empatizar con ellos, lo
que hace que a la gente le sea fácil expresar en presencia suya sus
sentimientos, y en especial su dolor. Si usted tiene este emplazamiento, posee
la capacidad de nutrir emocionalmente a su prójimo, de aceptarlo cuando es más
vulnerable, sin sentirse amenazado. Pero su dificultad puede estar en las
relaciones que no se ajustan al modelo de la dualidad madre/hijo, en el cual se
encuentra sumamente cómodo y que si de usted dependiera no abandonaría en
ningún momento. La separación se le hace difícil porque necesita que lo
necesiten, y puede recurrir incluso a sutilezas emocionales para volver a
establecer la «unidad umbilical» con la gente. No le es fácil dejar que los
demás sean independientes, y puede sacar a relucir las pinzas del cangrejo si
su papel de «nutridor» se ve amenazado. Sin embargo, si usted siente que abusan
de sus buenas intenciones, puede ser bastante mordaz y rencoroso.
Los que tienen a Quirón en Cáncer también puede hacérseles
difícil recibir alimento, tanto emocional como físico, por lo que siempre se
sienten hambrientos y nostálgicos, muriéndose de hambre en medio de la
abundancia. Entonces, el nativo se esconde: se siente demasiado vulnerable para
abrirse y recibir de los demás, pero dentro de su caparazón protector se reseca
y se encoge. En estos casos el estómago puede ser un punto vulnerable del
cuerpo, y expresar las intensas emociones de la persona con este emplazamiento,
que también podría convertir en hambre física otras necesidades emocionales, y
dedicarse a comer cuando lo que en realidad necesita es sustento emocional. El
ritmo vital naturalmente
A los que tienen a Quirón en Cáncer también puede hacérseles
difícil recibir alimento, tanto emocional como físico, por lo que siempre se
sienten hambrientos y nostálgicos, muriéndose de hambre en medio de la
abundancia. Entonces, el nativo se esconde: se siente demasiado vulnerable para
abrirse y recibir de los demás, pero dentro de su caparazón protector se reseca
y se encoge. En estos casos el estómago puede ser un punto vulnerable del
cuerpo, y expresar las intensas emociones de la persona con este emplazamiento,
que también podría convertir en hambre física otras necesidades emocionales, y
dedicarse a comer cuando lo que en realidad necesita es sustento emocional. El
ritmo vital naturalmente cíclico que caracteriza a Cáncer puede verse
perturbado o quedar relegado al inconsciente cuando Quirón está en este signo;
por ello, conviene que las personas con Quirón en Cáncer tomen conciencia del
flujo y reflujo de sus propias mareas energéticas, para así no contraponerse
inconscientemente a ellas cuando se sientan emocionales y pegajosos, o bien
taciturnos y retraídos.
Es frecuente que los hombres con este emplazamiento se pasen
por lo menos la primera mitad de su vida «en el útero»: eligen mujeres que son
«buenas madres» e incluso llegan a estar celosos de la atención que ellas
dedican a sus hijos. Un divorcio o una separación es un duro golpe para ellos,
porque se les vuelve a abrir la herida original de la separación de la madre.
Sin embargo, una vez que se han reconciliado con estas características, son
hombres que demuestran tener una intensa capacidad afectiva y un contacto bien
desarrollado con su mundo interior; con frecuencia son psíquicamente intuitivos
y saben lo que les está sucediendo a los seres que aman, incluso a distancia.
Es probable que las personas que tienen a Quirón en Cáncer o
en la casa IV provengan de una familia que los ha dañado, ya sea por una
prepotencia manifiesta o mediante manipulaciones emocionales sádicas,
presentadas como «bromas sin mala intención». Si cuando expresamos nuestras
emociones se burlan de nosotros o nos tildan de melodramáticos, aprendemos que
las emociones no están bien vistas o no son aceptables, y que debemos tratar de
ocultarlas para que los demás no las vean o, lo que es aún peor, de esconderlas
a nosotros mismos. Entonces nos volvemos manipuladores o emocionalmente
explosivos y gastamos mucha energía en el intento de controlar y suprimir
nuestros sentimientos (aquí aparece la sombra de Capricornio). Puede ser que
nos lleve algún tiempo aprender a defendernos de nuevas heridas emocionales,
especialmente en aquellas relaciones de intimidad en que están en juego
problemas de dependencia.
El camino de muchas personas con Quirón en Cáncer las lleva
no sólo a descubrir a su vulnerable y necesitado niño interior, sino también a
ocuparse de él; cuando llegamos a ser, para nosotros mismos, la madre que sana,
esto pone fin a la búsqueda del útero perdido.
Quirón en Leo y en la casa
V
La casa V se relaciona con la etapa de la niñez en que
empezamos a separarnos de la madre para enfrentarnos con el mundo del padre, un
cambio de foco que simboliza el nacimiento del sentimiento de ser un individuo
aparte. El niño, a la vez humano y divino, es también una imagen del sí mismo,
cuyos sellos distintivos son la alegría de vivir, la espontaneidad en la
expresión, la inocencia, la simplicidad y el amor que se irradia desde el
corazón. Esta casa describe nuestros placeres: aquí tenemos encuentros
románticos que pueden ser fugaces, pero que nos tocan profundamente y hacen que
nos sintamos especiales; aquí tenemos también la vivencia de nuestra naturaleza
íntima y rejuvenecemos por obra del proceso de expresión creativa.
Con Quirón en uno de estos dos emplazamientos, nuestra
capacidad de ser espontáneos puede verse disminuida; nos sentimos incapaces de
soltarnos para disfrutar sin trabas del momento, o --cuando lo hacemos- nos
dejamos deslizar quizás a extremos potencialmente destructivos. Con frecuencia,
las personas con este emplazamiento vieron cómo su espontaneidad era gravemente
aplastada en su niñez, y son hipersensibles al ridículo. Hay quien se enfrenta
a esta situación haciéndose el payaso, defendiéndose anticipadamente del
ridículo al hacer que la gente se ría de él. Otros se invisten de una máscara
noble, casi regia, que los hace parecer siempre tranquilos y controlados, y así
hacen que sean los demás quienes se sientan desaliñados y ridículos.
Nuestra creatividad y nuestra capacidad de expresarnos son
lo que puede estar herido con este emplazamiento de Quirón. Tal vez en la
infancia hayamos tenido que renunciar a una posibilidad creativa que nos
estimulaba, o nos vimos obligados a montar el espectáculo para gloria de
nuestros padres ... algo en el estilo de «¡Mirad qué bien toca el niño el
violín!». Una lesión física o un fracaso inexplicable pueden haber abortado una
carrera promisoria en el mundo del espectáculo.
Si tenemos a Quirón en la casa V o en Leo, es probable que
hayamos aprendido desde temprano que lo que expresamos no es bien recibido.
Nuestras primeras creaciones son la orina y las heces, y
según cuál sea la actitud de nuestros padres hacia nuestras excreciones,
podemos llegar a creer que lo que producimos es sucio, inaceptable y molesto.
Más adelante, si nos esforzamos por expresar algo genuinamente nuestro, puede
suceder que tropecemos con un terror inexplicable, con bloqueos a la creación,
resistencias y conflictos internos. Quizás estemos más ansiosos de liberarnos
mediante alguna forma de creatividad que de ninguna otra cosa, pero seamos
totalmente incapaces de hacerlo. Con frecuencia, tras esta aparente incapacidad
se ocultan experiencias y sentimientos dolorosos del pasado, y es probable que
si somos capaces de aceptar estas heridas el bloqueo desaparezca. Algunas
personas que tienen a Quirón en Leo o en la casa V enferman cuando se ven
frente a la posibilidad de hacer algo creativo, especialmente si es algo que
les exige mostrarse o actuar frente a un público. La posibilidad de
constituirse en espectáculo les produce una sensación de vulnerabilidad que se
expresa físicamente como enfermedad. Por un lado, es probable que sientan una
falta de confianza, pero por el otro también puede ser que alberguen un deseo
inconsciente de ser estrellas más resplandecientes que cualquiera de los que
les rodean, héroes o heroínas de proporciones desmesuradas. Generalmente, son
más conscientes de lo primero, y es probable que tengan muchas dificultades
para admitir su necesidad de admiración. Darse un poco de lustre frente al
espejo es muy importante para los que tienen a Quirón en Leo o en la casa V, ya
que pueden estar gastando muchísima energía en el intento de mantener a raya su
fantasía de llegar a ser superestrellas.
La expresión personal de quienes tienen a Quirón en Leo o en
la casa V puede ser áspera, visceral e indiferente a toda preocupación por lo
que puedan pensar los demás, llegando al extremo de que les divierta mostrarse
ofensivos e iconoclastas.
Con este emplazamiento es probable que, por más deseos que
tengamos de alcanzar belleza, adulación y fama, todo esto nos sea negado.
Quizá pongamos a otros en un pedestal, y ello propicie la
envidia, como le sucede a la reina de Blancanieves, a quien le enfurece el
hecho de no ser «la más hermosa». Si no podemos reconocer estos desagradables
sentimientos de querer arruinar el éxito, la buena suerte y los logros
artísticos de los demás, es probable que gradualmente vayamos agriando y
destruyendo todo lo que hemos creado en nuestra propia vida. Nos limitaremos a
mantener perpetuamente abierta nuestra herida ocultando nuestras aspiraciones creativas,
so pretexto de que no son importantes, o denigrando las cosas que en realidad
más nos interesan. Con frecuencia temeremos la envidia ajena, y puede suceder
que lleguemos a complicarnos la vida con personas envidiosas y vengativas
cuando corremos el riesgo de liberar nuestra vena creativa.
Con Quirón en la casa V o en Leo, puede ser útil que
aprendamos a distinguir entre crear para impresionar a los demás y adquirir
poder y prestigio, y crear por el placer de hacerlo.
Con Quirón en Leo o en la casa V es probable que seamos
incurablemente ingenuos y estemos convencidos de que si nos comportamos con
nobleza la vida nos tratará de la misma manera. Sin embargo, si en repetidas
ocasiones eso no sucede, es probable que nos quedemos perplejos o nos
deprimamos. Aunque tengamos fe en la bondad básica de la gente, también puede
suceder que estemos ansiosos de estar a salvo de la mezquindad del mundo, y que
al hallarnos en situaciones que nos exigen hacernos valer o buscar desquites
ingeniosos, demos marcha atrás y, considerándonos por encima de semejantes
mezquindades, ocultemos nuestro miedo con el desprecio y con actitudes en el
estilo de «Yo estoy por encima de esas cosas». A estos nativos se les hace
difícil aceptar el lado bajo e innoble de la vida. Prefieren ver las cosas
desde el ángulo de los grandes gestos, las actitudes teatrales y los dramas
arquetípicos del corazón y sus pasiones. A veces, al mismo tiempo que miran con
disgusto la mediocridad, la mezquindad y la traición a uno mismo que nos impone
a todos la vida, se sienten avergonzados de su propia pequeñez de corazón.
A quien tiene a Quirón en Leo o en la casa V, el sufrimiento
puede llegarle a través de los hijos. Quizá no pueda tenerlos, por más que los
desee; puede ser que nazcan enfermos o disminuidos, o que mueran jóvenes; tal
vez se sienta herido por ellos, porque no lo valoran, o lo envidian, o por mil
razones. Pero con este emplazamiento de Quirón los hijos pueden también ser
fuente de júbilo y de sanación, gracias a su generosidad, su espontaneidad y su
sabiduría naturales. De cualquier manera, es probable que las relaciones con
los niños, sean o no nuestros hijos, se caractericen por temas quironianos:
experiencias de aprendizaje, de herir y de sanar.
Otra característica de Quirón en Leo o en la casa V es que
el «viaje» puede significar el encuentro con el centro creador de nuestro
propio ser interior, y no el mero hecho de montar un espectáculo o de
perfeccionar una determinada técnica creativa. Si nuestro sentimiento de que
somos excepcionales está lesionado, esto podría impulsarnos a intentos cada vez
más desproporcionados -y quizá más inútiles- de obtener de los demás la
valoración positiva que nos falta interiormente. Sin embargo, esto mismo puede
generar también una búsqueda interior del perdido sentimiento de quiénes somos.
Nos sentimos como si nos faltara algo y lloramos por una espontaneidad perdida
o borrosamente evocada. Nuestro viaje hacia este reencuentro puede exigirnos
correr algunos riesgos en el dominio de nuestra propia expresión; quizá clases
de teatro, lecciones de canto o ejercicios de dibujo libre nos ayuden a
reconectarnos con ese perdido sentimiento de quiénes somos. Si podemos
disfrutar de estas actividades por lo que son, o por el bien que nos hacen, y
olvidarnos de la necesidad de impresionar a los demás, mediante ellas podemos
liberar una gran vitalidad.
Es frecuente que el hecho de tener a Quirón en uno de estos
emplazamientos ciegue a una mujer para los aspectos destructivos del principio
masculino. Tal vez, y es probable que esto sea un eco de su relación con el
padre, repita la experiencia de verse abandonada, herida y traicionada por los
hombres que hay en su vida. Tal vez adopte desde temprana edad valores
masculinos y entre en la pugna por un desarrollo intelectual, una ambición y un
control excesivos, a expensas de sus sentimientos y de su cuerpo. O bien puede
ser su aspecto masculino el que esté herido o sea negativo (quizá también como
un eco de su relación con el padre) y el resultado de esto sean dificultades
con la creatividad. Puede enfrentarse con persistentes sentimientos de culpa o
de falta de todo valor personal propio cada vez que intente crear algo; hasta
puede ser que renuncie a la lucha por rendir honores a su propia capacidad de
crear y se limite a vivirla por interpósita persona, por mediación del marido y
de los hijos. Y aquí también la envidia puede ser un problema: quizá sólo sea
capaz de estimular a sus hijos a hacer las cosas que ella habría querido
realizar, pero que finalmente no hizo.
De la misma manera, muchas personas que tienen a Quirón en
Leo o en la casa V han tenido que luchar contra esta misma actitud, pero en sus
propios padres; para descubrir su propia creatividad han tenido que optar entre
dos alternativas: conformarse o despertar envidia.
La imagen del tonto inocente (como Parsifal) que a través
del sufrimiento termina por llegar a la sabiduría y así redime al reino, suele
tener mucho peso para la gente que tiene a Quirón en Leo o en la casa V.
Sanar es el proceso que se produce cuando aceptamos en
nuestro interior a este hijo aparentemente «inútil», que representa aquella
parte de nosotros que es torpe, inadaptada e ingenua, la parte que se siente
inferior e infantil. El reino estéril de nuestra vida bien puede quedar
redimido si nos reconciliamos con las experiencias anteriores de fracaso,
rechazo y sufrimiento, una reconciliación que nos permite compadecernos de
nuestro propio dolor y del de los demás.
Por otra parte, las personas que tienen este emplazamiento
suelen desempeñar el papel del héroe o la heroína de la tragedia, los
personajes preocupados por su dolor y su drama interior, y perder así no sólo
el impulso para el viaje, sino también el sentimiento.
El «rey viejo y enfermo» suele representar las experiencias
represivas y negativas que padecimos en el hogar de nuestra infancia, y se lo
puede relacionar con el padre. Si estas pautas se interiorizan, se convierten
en un superyó restrictivo y punitivo, un hiriente crítico interior que hace
pedazos nuestros esfuerzos creadores y cuyas actitudes negativas nos privan de
todo júbilo en la vida. Con Quirón en Leo o en la casa V, parece que cualquier
cambio en esta pauta nos exigiera la aceptación gozosa del propio sufrimiento:
sólo después puede avanzar hacia el foro nuestro Parsifal. Esto significa el
deseo de asumir la responsabilidad de la salud y de la expresión de nuestro ser
interior, y el compromiso de construir el reino de nuestra vida en función de
él. Entonces recibimos el don de un profundo respeto por nuestro propio ser
interior y por el de los demás, además de la capacidad de ver y respetar la
chispa de divinidad que hay dentro de cada uno de nosotros.
Quirón en Virgo y en la
casa VI
En la casa VI cultivamos el discernimiento y empezamos a
definirnos por aquello que no somos ( en Leo y en la casa V todavía lo vemos
todo como una extensión de nosotros mismos); empezamos a pensar reflexivamente
y a tener deseos de mejorar; cultivamos nuestras habilidades y también la
perseverancia necesaria para aplicarlas. Virgo es el signo de la cosecha; es
donde reconocemos y recibimos los frutos de nuestro esfuerzo, y después nos
esforzamos por perfeccionarlos y mejorarlos.
En la casa VI cultivamos el discernimiento y empezamos a
definirnos por aquello que no somos (en Leo y en la casa V todavía lo vemos
todo como una extensión de nosotros mismos); empezamos a pensar reflexivamente
y a tener deseos de mejorar; cultivamos nuestras habilidades y también la
perseverancia necesaria para aplicarlas. Virgo es el signo de la cosecha; es
donde reconocemos y recibimos los frutos de nuestro esfuerzo, y después nos
esforzamos por perfeccionarlos y mejorarlos.
Virgo rige los intestinos, y es posible que las personas con
Quirón en este signo encuentren dificultades para procesar la información, los
pensamientos, las emociones y, en general, la experiencia de la vida.
Virgo rige los intestinos, y es posible que las personas con
Quirón en este signo encuentren dificultades para procesar la información, los
pensamientos, las emociones y, en general, la experiencia de la vida.
Cuando Quirón está en Virgo o en la casa VI, los problemas
emocionales suelen reflejarse de manera particularmente directa en los síntomas
físicos. Quizá la posibilidad de contraer enfermedades graves suscite fobias, y
también es probable que estos nativos aborrezcan alguna parte de su cuerpo o se
avergüencen de ella, o que tengan problemas con la comida. Los sentimientos
característicos de Piscis y de la casa XII, con su carácter oceánico, están
incómodamente cerca, y es probable que estas personas coman para sentir que son
sustancia, para ocultar su miedo a la disolución o para interceptar
sentimientos profundos o impulsos instintivos que amenazan con arrasar el
control propio de Virgo.
También es posible, alternativamente, que se maten de hambre
para mantener a raya la materia y la sustancia, y que encuentren cierto
consuelo en controlar su propio cuerpo. Con este emplazamiento, sin embargo, el
cuerpo no sólo les sirve para conectarse con los dolores emocionales del pasado
personal, sino que también es fuente de sanación, vitalidad y de una poderosa
sexualidad.
Algunas personas con Quirón en Virgo o en la casa VI dan la
impresión de no tener nada en cuenta la mentalidad analítica y ser, en cambio,
146 más bien de la naturaleza de Piscis o de la casa XII: ocultan a los demás
sus características obsesivas típicas de Virgo. Los que tienen este
emplazamiento suelen ser capaces de organizar la vida de otras personas, pero
no la suya. Pueden ser bastante «volados», desorganizados y caóticos, pero a
veces tienen también capacidades mediúmnicas.
Con este emplazamiento, es frecuente que haya una
experiencia de esterilidad en algún nivel. Quizás el nativo no pueda tener
hijos, o sea incapaz de concretar sus pensamientos; o bien, aun siendo capaz de
ambas cosas, es probable que subjetivamente se sienta estéril, cosa que es
fuente de un intenso dolor. Quien aprenda a sobrellevar con dignidad esta
carga, sin caer en la amargura, quizá pueda redescubrir su aptitud para ser
madre -o padre- de otra manera: en profesiones que incluyan el hecho de cuidar
a otras personas (médico, enfermera, asistente social, etcétera), en la
enseñanza o convirtiéndose en asesor y guía de quienes así se lo pidan.
Es necesario que las personas con este emplazamiento estén
atentas a su tendencia recurrente a sentirse mártires y a experimentar, como
corresponde, sentimientos de culpa; éstos son los aspectos menos placenteros
del eje VI-XII, y suelen resultar del hecho de consagrarse a servir a los demás
sin ocuparse lo suficiente de uno mismo.
Este emplazamiento de Quirón nos confiere el don de entender
instintivamente cómo auspiciar y cultivar lo mejor que hay en los demás y en
nosotros mismos.
Aprender a dejar que hable la sabiduría del cuerpo y
acostumbrarse a escucharla es, con frecuencia, un rasgo característico del
viaje de los que tienen a Quirón en Virgo o en la casa VI.
Sanar la escisión entre cuerpo y espíritu, entre lo corpóreo
y lo incorpóreo, es en este caso un tema muy importante, ya que, en mi opinión,
Quirón está en exaltación en Virgo. Arquetípicamente, la imagen de la Virgen
Negra tiene asociaciones con este signo y simboliza esta unión.
Las imágenes y los santuarios de la Virgen Negra son
relativamente raros, pero gozan de renombre como fuentes de milagros y de
sanaciones.9 A veces están emplazados en sitios donde antaño se solía adorar a
diosas paganas, como Diana de Éfeso. La Virgen Negra representa un puente entre
los antiguos cultos de la fertilidad y las imágenes más recientes de la Virgen
María, que son, por el contrario, un tanto asexuadas. A veces, por ejemplo, en
el caso de Nuestra Señora de Guadalupe en México, la Virgen Negra representa
una mezcla de ingredientes cristianos y paganos, tomados de las religiones
indígenas que aún perviven y que están más próximas a lo que D. H. Lawrence
(que tenía al Sol y Júpiter en conjunción en Virgo, ambos en cuadratura con
Quirón en Géminis) llamaba «la religión de la sangre». Sin embargo, en la
psique individual esta imagen por lo general se divide en dos, y las dos
figuras que de ello resultan, la Virgen y la Hetaira, 10 pueden ser netamente
opuestas entre sí. Con Quirón en la casa VI o en Virgo, una de estas figuras
puede estar manifiestamente ausente, herida o incluso magnificada, y una
sanación profunda acompaña por lo general al reconocimiento y la aceptación de
ambas. Una de las dos figuras puede ser prominente, mientras que la otra es inconsciente
e irrumpe de cuando en cuando, como se ve en el caso que aparece en el capítulo
10. Las relaciones con los hombres pueden ser difíciles para las mujeres que
tienen a Quirón en Virgo o en la casa VI. La Hetaira puede buscar el poder
sobre los hombres a través de su sexualidad, con una tendencia a explotarlos
más que a relacionarse con ellos, o bien puede agraviarse a sí misma
entregándose indiscriminadamente a cualquiera. A la Virgen, por su parte, le
aterra la penetración, tanto física como psicológica, y con frecuencia, para
defenderse de ella, se convierte en una difusa y piadosa figura materna
(matices de Piscis y de la casa XII) y, en cuanto tal, imposible de penetrar.
También puede «congelarse» emocional o físicamente, con lo que quizá se aparte
por completo de toda relación sexual. Puede mantener con los hombres un tipo de
relación seudoplatónica, en la que nunca se reconocen abiertamente los aspectos
sexuales, y que suele desembocar en una agria relación, crítica y destructiva
por ambas partes, que al parecer da a ambos miembros de la pareja un curioso
sentimiento de satisfacción sadomasoquista. Sin embargo, si se utiliza
positivamente, este emplazamiento de Quirón representa para una mujer la
oportunidad de embarcarse en un viaje de crecimiento espiritual firmemente
arraigado en el cuerpo, un viaje que no es una mortificación, sino una
exaltación de la carne.
Con frecuencia, los hombres que lo tienen en su carta temen
a las mujeres e intentan controlarlas, o manifiestan la pauta de «escisión del
anima» y alternan entre estas dos figuras en las mujeres de quienes se enamoran
o con quienes deciden casarse.
A Virgo se lo asocia tradicionalmente con las artes y los
oficios -incluso el de la medicina (especialmente la naturista y la
homeopática) que mejoran la calidad de nuestra vida terrena y ponen en juego el
trabajo con materiales concretos. El proceso de crear y perfeccionar una
habilidad con paciencia y cuidado puede esclavizar -o poco menos- a una
persona. A la gente que tiene este emplazamiento se la puede oír decir, por
ejemplo: «Pero no puedo imaginarme la vida sin ser violinista (o maestro o lo
que sea)». Si la vocación escogida es un vehículo adecuado para la expresión de
nuestra verdadera naturaleza, encontraremos un significado y un sentimiento de
realización en el trabajo y el servicio. Pero en caso contrario, ésta será
potencialmente un área de crisis, y el dominio vital regido por la casa VI
implicará dolor. Entonces será difícil que el nativo se consagre a la tarea que
tiene entre manos, los detalles prácticos se le escaparán y su vida se
convertirá en un desorden. El aprendizaje de un oficio requiere una entrega al
proceso creativo, una disposición a cosechar aquello que hemos sembrado, a
seguir y guiar la evolución de nuestros hijos o a perfeccionar nuestras
creaciones. Sin embargo, si estamos demasiado obsesionados por «hacerlo todo
bien», esta urgencia de mejorar, pulir y perfeccionar las cosas puede
convertirse en una exigencia perfeccionista que marchita todo lo que toca. Es
esto lo que en ocasiones se oculta tras la esterilidad que atormenta a algunas
personas que tienen este emplazamiento. Porque Quirón en Virgo o en la casa VI
se refiere más bien a aprender a trabajar con las imperfecciones inherentes en
la vida encarnada, a aceptarlas y a incluirlas.
Si ésta es nuestra herida, podríamos convertirnos en
negreros, intolerantes tanto con nuestras propias «imperfecciones» y
debilidades como con las ajenas, y sentirnos compelidos a mostrarnos ante los
demás con una máscara de perfección. Sin embargo, aprender a aceptar lo que es
imperfecto y sucio, lo que está herido y desordenado, no sólo es la prueba que
debe superar este emplazamiento, sino también el don que se le ha concedido.
Con frecuencia, las personas que tienen a Quirón en Virgo o
en la casa VI están empeñadas en el cultivo de sí mismas, y si trabajan en el
campo de la sanación pueden dejarse seducir inconscientemente por este impulso
a la perfección. Cuando se oye hablar con fácil elocuencia de curar depresiones
o de «llegar a ser quien verdaderamente eres», quizá sea necesario aclarar si
esto es simplemente una manera sutil de exorcizar cualquier cosa que no sea
perfecta o ideal, o si se trata de un auténtico proceso de crecimiento orgánico
que va en busca de una integración o totalidad capaz de incluir también
nuestras imperfecciones. Las personas que tienen este emplazamiento, a veces
pueden llegar a una profunda aceptación de los demás, aunque su propia
aceptación de sí mismas implique a menudo un largo proceso. Igualmente, es
probable que su necesidad de perfeccionarse o de perfeccionar su actividad no
les deje descanso, a menos que, como señalamos ya, la meta de su trabajo sea
más bien la totalidad que la perfección.
Tradicionalmente, Virgo también tiene vínculos con las
relaciones jefe/empleado, amo/esclavo y maestro/discípulo. Con frecuencia, los
que tienen a Quirón en Virgo o en la casa VI descubren que sus compañeros de
trabajo se acercan a confiarles sus más profundas heridas.
A veces estas personas tienen dificultades con los problemas
de igualdad en una relación, y asumen un papel didáctico o creen que siempre
saben lo que es mejor para los demás. El resultado de ello pueden ser la
superioridad y la reserva, aunque con frecuencia el nativo no se da cuenta y se
queda auténticamente asombrado ante las reacciones de los demás a sus gestos
que, aun siendo bienintencionados, al otro le llegan como una torpe
interferencia.
Algunas personas que tienen a Quirón en Virgo o en la casa
VI asumen habitualmente el papel del inferior o el sirviente.
Uno de los dones de este emplazamiento, sin embargo, es la
capacidad de servir a la vida como tal sirviendo a la propia y auténtica verdad
y a la de los demás. Más allá de la herida del exceso de control y de distancia
pueden existir un profundo sentimiento de conexión con la totalidad de la vida
y una experiencia de estar total e íntimamente interpenetrado por ella.
Quirón en Libra y en la
casa VII
Con este emplazamiento, las relaciones son de primordial
importancia, y aquí encontraremos a Quirón en todas sus diversas facetas; es
probable que muchas veces nos metamos en el fuego y nos quememos. Esta
situación es con frecuencia una repetición de nuestra relación inicial con el
progenitor del sexo opuesto, y puede hacernos creer que las relaciones son
peligrosas y es mejor evitarlas, o por lo menos abordarlas bien pertrechados
para la batalla. Esto puede llevamos al sufrimiento, a la soledad y a ponemos a
la defensiva, mientras no hayamos reconocido la fuente de esta pauta. El
entorno de nuestra niñez puede haberse caracterizado por relaciones
destructivas, o quizá por la falta de relación y el mantenimiento de una
máscara de cortesía como pantalla para ocultar la hostilidad, la venganza y la
competitividad (matices de la casa I y de Aries).
Es probable, por lo tanto, que hayamos aprendido más sobre
la forma de defendernos que sobre cómo establecer relaciones, y las cosas se
complican porque el enemigo es esencialmente invisible: los sentimientos que no
se expresan pueden herirnos mucho más que los que reconocemos abiertamente,
incluso cuando estos últimos son muy desagradables. Tal vez hayamos aprendido a
complacer a todo el mundo, a ser todo lo que los demás necesitan, a suavizar
los posibles conflictos.
Quizá tengamos una sobredosis de la diplomacia y el tacto de
Libra, que nos deje temerosos, frágiles y en actitud defensiva, porque con
Quirón en Libra o en la casa VII los conflictos interpersonales nos perturban
más de lo que es habitual, debido quizás a este conflicto manifiesto o
subterráneo en el ambiente de nuestros primeros años. Paradójicamente, aquí
puede haber otro ejemplo de la herida que se cura por la acción de la espada
que la produjo: con Quirón en Libra o en la casa VII, tenemos la capacidad de
aprender a permanecer creativamente en situaciones llenas de conflictos, a
pelear con limpieza y a confiar en nuestras relaciones durante el proceso.
En Libra y en la casa VII nos encontramos también por
primera vez con el «otro»: tanto con «otras» personas diferentes de nosotros
como con nuestro propio «otro» interior, la sombra o el lado inconsciente de
nuestra naturaleza. Con frecuencia, las características representadas por los
planetas emplazados en la casa VII las encontramos por primera vez «afuera»,
proyectadas sobre otros hacia quienes experimentamos fuertes emociones.
Con Quirón en Libra o en la casa VII, muchas experiencias de
aprendizaje se producen porque nos reconocemos en el espejo de los demás, y
también porque aprendemos a respetarlos con sus diferencias y su condición de
personas aparte. «Donde hay otro, hay miedo», dicen los Upanisads. Este
emplazamiento de Quirón incrementa nuestra tendencia a reaccionar ante las
personas como si fueran extensiones de nosotros mismos; es probable que
nuestras reacciones emocionales ante los demás tengan más que ver con nosotros
mismos que con ellos. Puede ser que tengamos dificultades en las relaciones, en
las que parece que los demás se pelearan con nosotros: en realidad, están
luchando por no ser la imagen que proyectamos sobre ellos. Así pueden generarse
situaciones de servidumbre emocional; las relaciones pueden terminar
volviéndose lesivas para las dos personas implicadas que probablemente se
autodestruyan. En cuanto la imagen de Quirón ya pone en juego un difícil
acoplamiento de elementos irreconciliables, cuando el planeta está en la casa
VII, aumenta la tendencia a vivir los problemas quironianos por intermedio de
terceros. Por ejemplo, es probable que inconscientemente el nativo se adapte a
alguno de los papeles asociados con Quirón: el de herido, el de sanador, el de
maestro, el de aprendiz, el de proscrito, el de salvador, el de héroe y el de
heridor. Entonces atraerá hacia sí a las personas que representen su opuesto;
de hecho, quienes tienen este emplazamiento de Quirón aprenden mucho sobre sí
mismos fijándose en la clase de personas hacia quienes se sienten atraídos, y
en las que se sienten atraídas por ellos, en la medida en que simbolizan lo que
en ellos mismos es débil o se encuentra en estado potencial. Por ejemplo, quien
siempre atraiga a los «patitos feos» tendrá que preguntarse si no estará
negando algún doloroso fallo propio, o si no necesitará de ellos para sentirse
poderoso; quien se relacione siempre con personas dominantes tal vez no esté
reconociendo su propio poder. Quien termine frecuentemente sintiéndose víctima
en sus relaciones necesitará descubrir poco a poco los mecanismos con que, sin
darse cuenta, provoca estas situaciones. Porque si insistimos en ver al
«heridor» como alguien que está fuera de nosotros, es probable que culpemos a
los demás y no hagamos caso de nuestra propia contribución, con lo que dejamos
la puerta abierta para que la situación se repita una y otra vez.
La actitud de víctima inocente no tiene mucho que ver con
Quirón en la casa VII o en Libra. Muchas personas con este emplazamiento han
vivido como muy lesiva una relación importante en su vida, de la cual no podían
escapar o que les exigió un largo tiempo de recuperación, porque contactan con
el mundo arquetípico por mediación de otras personas, y el dolor y el voltaje
emocional del contacto pueden ser una característica de su vida.
Con Quirón en Libra o en la casa VII, podemos sufrir
indeseables períodos de separación y aislamiento, y mantener relaciones que nos
dañan hasta el día en que sentimos que ya es demasiado, cerramos a cal y canto
el corazón y nos aislamos de la gente. Pero este retraimiento también puede
tener una dimensión creativa, si el nativo utiliza el espacio reservado detrás
de la barrera para estudiarse a fondo y descubrir qué es realmente lo que pasa.
Con este emplazamiento se da una fuerte necesidad de mantener la distancia, y
una resistencia no menos intensa a esa misma actitud. Son personas que
periódicamente necesitan distanciarse de los demás para recuperar lo que pueden
haber proyectado sobre ellos, y que también tienen tendencia a desplazar sus
sentimientos y emociones.
Con Quirón en Libra o en la casa VII, nos podemos ver
obligados a aceptar el hecho de que si somos auténticos con nosotros mismos no
vamos a gustarle a todo el mundo, y de que tener enemigos no significa que uno
sea una mala persona. Nuestro sentimiento de individualidad no tiene por qué
depender de que gustemos a los demás.
Quien mantenga una relación con alguien que tiene a Quirón
en Libra o en la casa VII necesitará aprender a defender su terreno y no
terminar definiéndose como su mero opositor. Aunque la esperanza de las
personas con este emplazamiento es crecer gracias al reto que les plantean las
relaciones, con frecuencia ellas mismas lo dificultan porque su propia herida,
o punto ciego, está precisamente allí, y es probable que quien se acerque a
ellas se tenga que enfrentar con represalias ponzoñosas o con un silencio glacial.
Por otra parte, si no crecen es muy probable que la relación se estanque. Estos
nativos son muy sensibles si se sienten juzgados u observados; pueden sentirse
atacados si ven que otra persona quiere mantener la distancia, o considerarla
fría o indiferente. Les horroriza la posibilidad de ser irracionales o injustos
y pueden pasarse de diplomáticos y cautelosos en la expresión de sus
sentimientos.
Con frecuencia, quienes tienen a Quirón en Libra o en la
casa VII se casan o tienen relaciones de intimidad con personas que trabajan en
el campo sanitario. Incluso es probable que puedan asumir el papel del herido,
y en este caso se produce una situación sumamente destructiva, a la cual son
muy vulnerables las personas cuyos padres -uno o ambos- son médicos,
sacerdotes, sanadores o maestros.
Las personas con Quirón en Libra o en la casa VII tienen
también mucho para ofrecer en aquellos dominios en que la calidad de la
relación es un factor de importancia central. Aunque las relaciones son
importantes en cualquier situación terapéutica, estos nativos destacan cuando
se trabaja de forma directa y consciente con la dinámica de la relación, por
ejemplo, en las situaciones de transferencia tal como se dan en la terapia
psicoanalítica. Este es un ejemplo más en que el arma misma que causó la herida
es lo que la sana. En una versión de la historia de Quirón, éste cobija en su
cueva a un centauro herido. Como la herida estaba emponzoñada con la sangre de
la Hidra, infectó a Quirón, quien recibió así su herida incurable.
Es probable que quienes tienen a Quirón en Libra o en la
casa VII y trabajan en el campo de la sanación, se encuentren siempre
confrontados con su propio dolor por mediación de las personas a las que
tratan. Este emplazamiento confiere el don de estar en contacto tanto con el
nivel humano como con el arquetípico en las relaciones. La experiencia de ser
verdaderamente visto de esta manera puede ser muy benéfica, y los que tienen a
Quirón en Libra o en la casa VII tienen mucho para ofrecer a quienes se relacionan
con ellos, no sólo por su penetración psicológica, sino también por su
capacidad para «dejarles tener su espacio».
Quirón en Escorpio y en la
casa VIII
En Escorpio y en la casa VIII buscamos la transformación
personal, intentamos superar nuestra condición de seres aparte y llegar a ser
algo más que simplemente nosotros; merced a nuestros profundos enfrentamientos
con los demás, y a nuestro deseo de unificarnos con ellos, crecemos. Aquí
encontramos los poderosos temas de la sexualidad, el nacimiento y la muerte, la
pérdida y el abandono, la destructividad emocional, el renacimiento y la
regeneración. Por mediación de esta casa y de este signo podemos renacer,
experimentando nuevamente los profundos sentimientos de épocas preverbales que
hasta ahora habían estado sepultados, pero que vuelven a aflorar a la
superficie en nuestras relaciones de intimidad y en nuestros contactos
sexuales, que bien pueden parecer campos minados.
Con Quirón en Escorpio o en la casa VIII, nuestras heridas
más profundas están presentes y nuestra vida emocional puede haber quedado
fijada en una etapa infantil. Por eso es importante que estos nativos se
familiaricen con la vida emocional de su primera etapa instintiva, tanto con
sus extremos de rabia, voracidad, envidia destructiva, depresión y
culpabilidad, como con su amor, su profunda vitalidad y su capacidad de
crecimiento, importantes también para tener una vivencia profunda del aspecto
positivo de su vida emocional y de su conexión con los demás.
Con este emplazamiento, es probable que el nativo se
enfrente desde muy temprano con la muerte, por ejemplo, por obra de un trauma
de nacimiento grave de una enfermedad que ponga en peligro su vida, de la
temprana muerte de uno de los padres o como resultado de alguna otra
experiencia de proximidad con la muerte.
Muchas personas con este emplazamiento tienen también, en
algún momento de la vida, sentimientos suicidas, y en ellas los cambios y
transiciones importantes suelen ir acompañados de fantasías de suicidio y de
muerte. Esto se puede considerar como una expresión de su deseo de retornar a
la fuente, una fuente que, con Quirón en Escorpio o en la casa VIII, no es de
una espiritualidad enrarecida y trascendente: estos nativos desean retornar al
profundo útero de la Madre primordial, a una densa oscuridad y a una especie de
conciencia celular desde donde se pueda renacer. En estos casos, puede ser útil
reflexionar sobre la cuestión siguiente: «¿Qué hay dentro de mí que necesite
morir para que yo pueda renacer?». Con este emplazamiento, el crecimiento
personal suele ser bastante tumultuoso, y a veces parece que todo fuera
cuestión de vida o muerte.
En algunas sociedades primitivas se cree que en el mundo no
hay más que un determinado cupo de bien, y que si alguien empieza a destacar
sobre sus pares está privando a los demás de algo. Sentimientos similares se
encuentran en las personas que tienen a Quirón en Escorpio o en la casa VIII,
que suelen sentirse inexplicablemente nerviosas y culpables por cada éxito que
logran, y que constantemente esperan que les suceda algún desastre.
¡Innecesario es decir que a veces les sucede, y que unas gotas de humor negro
son un ingrediente saludable con este emplazamiento! Por debajo de su baja
autoestima, de la facilidad con que se sienten mal, indignos y -sin saber por
qué- equivocados, es posible que estos nativos teman su propio potencial
destructivo y se impongan un riguroso control emocional destinado a proteger a
los demás de él.
Con este emplazamiento, la destructividad emocional
inconsciente puede ser proyectada sobre otras personas, y entonces el individuo
se vuelve bastante paranoico y vive preocupado por protegerse de su
perseguidor, real o imaginario, procurando continuamente burlarlo o aplacarlo.
Estos nativos pueden leer una amenaza potencial en situaciones en que, aun
cuando ésta exista, no necesariamente se dirige contra ellos. También pueden
tender interiormente a asumir la culpa de malentendidos o situaciones equívocas
que afectan a otras personas.
Las raíces de tan incómodos sentimientos se hunden en la
temprana relación con la madre: el niño la quiere, la necesita para su
supervivencia, y sin embargo teme su tremendo poder, puesto que ella puede
satisfacer o no sus deseos. Querría devorarla totalmente, tragársela para que
ella jamás pudiera abandonarlo; todas sus emociones, las positivas y las
negativas, tienen este carácter devorador. La intensidad de estos sentimientos,
normalmente se mitiga por obra de una buena actitud por parte de la madre, pero
con Quirón en Escorpio o en la casa VIII es frecuente que vuelvan a aflorar en
la vida adulta cada vez que se tiene un intenso deseo de algo: poder, fama,
sexo, dinero, comida, posición social o lo que fuere. Un poco como Fílira, la
madre de Quirón en el mito, estos nativos anhelan fundirse completamente con
otra persona, convertirse en ella y ser diferentes de lo que son. Si alguien
despierta en ellos un fuerte sentimiento de amor o de odio, pueden sentirse a
merced del otro, y entonces, «convirtiéndose en él», intentan recuperar algún
sentimiento de su propio poder. De esa manera, la relación se vuelve devoradora
y apasionada: el nativo quiere incorporarse, física y psíquicamente, al objeto
de su deseo.
Aunque todos llevemos la herida de la separación de la
madre, los que tienen a Quirón en Escorpio o en la casa VIII pueden necesitar
mucho tiempo para perdonar a quienes los han herido, y son incapaces de fingir
que los perdonan. Tal vez sean personas que experimentan un incómodo placer al
castigar y vengarse, un placer que sólo es posible superar si comienzan por
reconocer que existe.
Nuestras más precoces fantasías de sexualidad, destrucción,
amor y muerte son, todas ellas, temas típicos de Escorpio y de la casa VIII.
La gente que tiene este emplazamiento se suele beneficiar de
la terapia de renacimiento (rebirthing), ya que en ocasiones el trauma real del
nacimiento es un punto focal de la condición de herido, y, por lo tanto,
también de la sanación.
Quien tiene a Quirón en Escorpio o en la casa VIII sabe-o se
imagina- que no fue un hijo deseado; es probable que el nacimiento haya sido
físicamente muy traumático para la madre, o que haya creado dificultades
económicas; la madre puede haber sacrificado, a regañadientes, una carrera en
aras de la maternidad, y quizás al reprimir su resentimiento no haya podido
evitar que a su hijo se le hiciera dolorosamente evidente. Más adelante, «dejar
a la madre» -en un sentido más profundo-- significa dejar atrás estos conceptos
negativos de uno mismo y estas reacciones negativas ante la vida. En última
instancia, con Quirón en Escorpio o en la casa VIII necesitamos encontrar
dentro de nosotros mismos a la madre buena, echando mano de los recursos
psíquicos más profundos para llegar a aceptarnos y amarnos a nosotros mismos, y
también a los demás.
Es frecuente que quienes tienen este emplazamiento se
sientan heridos en el dominio de la sexualidad: el incesto, los malos tratos y
aterradores episodios de sadismo y violencia suelen ser acontecimientos
frecuentes, ya sea en la vida real o en la fantasía de estas personas, que
pueden recibir o infligir heridas tremendas (pero también curarlas) por medio
de sus experiencias sexuales, que para ellas son siempre motivo de
confrontación con sus sentimientos más profundos.
Los hombres que tienen a Quirón en este emplazamiento viven
con frecuencia su masculinidad como algo que quedó herido en su relación con la
madre, y es probable que busquen constantemente mujeres más poderosas que
ellos; puede ser que intenten someterlas, que compitan con ellas sexual o
profesionalmente, o que las contemplen reverentemente a distancia. Sin embargo,
si pueden reconciliarse con su temprano sentimiento de estar heridos, pueden
ser muy afectuosos y mostrarse tiernos como pareja sexual, como padres,
terapeutas o maestros, porque entienden lo que es el sufrimiento emocional.
Los hombres con este emplazamiento suelen ser muy
carismáticos, con el aura típicamente escorpiana de promesa sexual y de
intensos sentimientos reprimidos; generalmente son muy atractivos para las
mujeres, y no tienen reparos en explotarlo.
Con este emplazamiento, es posible que el nativo tenga que
enfrentarse en algún momento con sus impulsos de poder, sus motivaciones
ocultas y sus intentos de controlar y dominar a los demás, pero la alternativa
es que también puede encontrarse en situaciones de impotencia en las que
aparezcan elementos típicamente escorpianos: triángulos amorosos, celos y
luchas inconscientes por el poder. El aprendizaje de lo que es el poder y lo
que significa usar y abusar de él suele ser un rasgo característico del viaje
vital de los que tienen a Quirón en Escorpio o en la casa VIII, que pueden
estar dotados de carisma, magnetismo sexual y la capacidad de influir en los
demás, gracias tanto a sus palabras como a sus intensas emociones. Esto puede
ser motivo de abusos cuando están en juego pautas infantiles inconscientes o,
con más razón, si el nativo se empeña en fingir que nada de eso existe.
Separar los sentimientos personales de los problemas
políticos emocionalmente cargados suele ser un tema importante para las
personas que tienen a Quirón en la casa VIII o en Escorpio, que a veces son
propensas a politizar sus sentimientos.
El camino de los que tienen a Quirón en Escorpio o en la
casa VIII puede conducirlos al «corazón de la oscuridad», porque la vivencia
que tienen de las cosas es muy profunda, y a quien los ve desde afuera pueden
darle la impresión de que se demoran innecesariamente en los aspectos negativos
y morbosos de la vida. Sin embargo, esto es algo que debemos respetar, ya que,
si interferimos, ello puede significar la pérdida de su amistad; los bien
intencionados intentos de levantar el ánimo a estos nativos pueden provocar en
ellos estallidos de cólera o de rechazo.
Con Quirón es Escorpio o en la casa VIII, el viaje personal
incluye generalmente alguna confrontación con la muerte o la experiencia de un
desmembramiento mental y emocional. Sin embargo, si el nativo también puede
reconocer los elementos transpersonales que hay en su propia experiencia, ellos
podrán guiarlo hacia una seguridad y una regeneración interiores que quizá
signifiquen para él renacer con una confianza en la vida, una compasión y una
profundidad personal nuevas. Con Quirón en este emplazamiento, también es
probable que haya que renunciar a la preocupación por el propio sufrimiento y a
los estados de ánimo sombríos; la dificultad puede consistir en dejarse
alcanzar por el júbilo, la esperanza y otras vivencias positivas, ya que todo
esto puede significar para estos nativos un dolor menos soportable que el
dolor, ya conocido, del sufrimiento.
Quien tiene a Quirón en Escorpio o en la casa VIII ve por
debajo de la superficie de la vida y penetra en la oscuridad de la que la
mayoría de las personas prefieren no enterarse.
Para quien además esté, por naturaleza, colmado de dulzura y
de luz, esto es una carga, pero imposible de evitar. Incluso se puede tener la
sensación de que la oscuridad de semejante visión es un castigo o una
enfermedad, pero en realidad no es ninguna de las dos cosas: Quirón en Escorpio
o en la casa VIII nos ofrece la oportunidad de aceptar profundamente el lado
oscuro de la vida, sin identificamos con él y sin intentar cambiarlo. Lo que se
nos pide en este caso es que abarquemos nuestras propias profundidades
emocionales y una amplia gama de sentimientos positivos y negativos; quizás
empecemos a sentimos más cómodos en la vida después de habernos enfrentado
conscientemente, de alguna manera, con la muerte. Tal vez necesitemos también
aprender a no rechazar ni desdeñar la visión de otras personas que sean más
alegres que nosotros.
La gente que tiene a Quirón en Escorpio o en la casa VIII
suele tener una presencia poderosa, y es frecuente que los demás confíen
instintivamente en ellos, al percibir su profundidad emocional y su
familiaridad con el sufrimiento íntimo. En tanto que sanadores, es probable que
puedan ayudar a quien está atrapado en el dolor y la oscuridad, ya que su
propio don es el conocimiento y la experiencia de estos ámbitos.
Quirón en Sagitario y en
la casa IX
En la casa IX empezamos a expandir nuestros horizontes
mentales y filosóficos; perseguimos nuestros intereses especiales y vamos en
busca de las pautas de significado que se revelan en nuestra experiencia
personal de la vida. Ensanchamos nuestra comprensión de la vida viajando,
experimentando o estudiando otras culturas, sus religiones y su mitología. Con
Quirón como corregente de esta casa y de este signo, aquí se expresan con
intensidad sus temas.
Cuando Quirón está en Sagitario o en la casa IX, la fuerza
impulsora de la vida es de naturaleza religiosa, aunque quizá no lo parezca a
primera vista. Con frecuencia, el marco de referencia heredado de la religión
no se adecua a las necesidades íntimas del nativo, que ha de recorrer un largo
y a veces solitario sendero en busca de su propio significado individual y de
su propósito en la vida. A veces esta búsqueda se hace literal, y hay personas
con este emplazamiento que son grandes viajeros: se sienten sanados y
espiritualmente alimentados por sus peregrinaciones a santuarios y lugares
sagrados, y disfrutan también de la música, la comida y las costumbres de otras
culturas. Los seres humanos han emprendido siempre viajes rituales de sanación,
ya fuera a visitar grandes iglesias y famosos lugares sagrados, o simplemente a
sentirse en contacto con un árbol o una piedra que les dice algo. Es posible
que tengamos sueños recurrentes o que guardemos la imagen de lugares sagrados
donde podemos regresar en nuestra imaginación, y también nos sentimos
fortalecidos por la comunión con la naturaleza, especialmente en zonas
incontaminadas por la civilización.
Con este emplazamiento de Quirón el nativo puede haberse
criado en una cultura extranjera o donde su religión no era reconocida; quizá
se haya sentido perseguido por sus pares a causa de sus creencias o le toque
vivir en un país donde se está produciendo una transición cultural; tal vez sus
padres sean extranjeros, exiliados, o sus creencias religiosas sean tales que
los aparten del resto de la población.
Con Quirón en Sagitario o en la casa IX, podemos sentir que
por alguna razón estamos «heridos por Dios»; quizá nuestros padres se pelearon
por cuestiones religiosas. Estos nativos son muy sensibles a ideas como la del
pecado original, y pueden creer que cuando las cosas van mal, eso significa que
Dios está enojado con ellos; también pueden haber heredado un conflicto o
confusión religiosa que necesitan resolver.
Con Quirón en la casa IX o en Sagitario, es frecuente que el
instinto religioso se despierte en la infancia; desde la niñez, el nativo
cavila sobre las más profundas cuestiones referentes al significado de la vida,
y tal vez nunca reciba respuestas satisfactorias.
Con Quirón en la casa IX o en Sagitario, el nativo tendrá
generalmente un profundo sentimiento religioso, un celo apasionado y ávido de
consagrarse a algo; literalmente, cualquier cosa puede convertirse en dios para
él si este instinto religioso está desubicado. Hay quienes sin darse cuenta
deifican la comida, la educación o incluso la última película de moda, y siguen
con fervoroso entusiasmo al objeto de su devoción. Sin embargo, el descontento
divino que los ha herido no puede satisfacerse de esa manera. Podría ser útil
que se preguntaran dónde está (o quién es) el dios o la diosa que da sentido a
su vida, ya que su impulso religioso podría arrastrarlos a aguas peligrosas si
abrazan causas o se encaminan por sendas espirituales en donde las cuestiones y
creencias personales (Géminis y la casa III) puedan ser barridas por una ola de
fervor colectivo. Peor sería que la imagen del dios o la diosa fuera proyectada
sobre un gurú o líder, ya que entonces los individuos se vuelven susceptibles a
la explotación y a la violación psicológica.
Como Quirón indica a menudo dónde se encuentran nuestras
primeras heridas, a menos que hayamos hecho algún trabajo tendente a resolver
los primeros problemas que tuvimos con nuestros padres, podemos tener
conflictos con ellos cuando nuestra energía religiosa se movilice. Un poco de
racionalidad geminiana y una pizca de buen humor pueden servir para equilibrar
la tendencia a establecer compromisos fanáticos con un antiguo mentor o maestro
espiritual, que puede terminar no siendo otra cosa que una figura materna o
paterna glorificada.
Si se tiene a Quirón en Sagitario o en la casa IX, es
posible que se tenga el sentimiento de haber encontrado la Verdad, y el deseo
de comunicársela a todo el mundo puede dar al traste con la vida personal. Se
llega, incluso, a limitar las amistades a aquellas personas que comparten las
propias creencias. En esta postura se pueden ver matices geminianos: «Si yo
tengo la Verdad, entonces tengo razón, y tú te equivocas. Al tratar de
convencerte o convertirte, te estoy haciendo un favor, porque entonces tú también
podrás unirte a los elegidos, a los que sabemos. Tú no puedes tener razón,
porque eso significaría que yo me equivoco».
Con Quirón en Sagitario o en la casa IX, es probable que
tengamos que sufrir por obra de nuestra visión de las cosas y de nuestro
concepto de lo que es posible, ya que a menudo tenemos dificultades para
comprometernos y encontrar una dirección adecuada en la vida. Las flechas de
nuestra intuición vuelan hacia todas partes, pero es probable que nos
desalentemos al descubrir que las cosas no suceden solas, y nos sintamos
renuentes a tomar una actitud activa para conseguir que sucedan. Como Quirón,
podemos ser heridos por los demás; el globo de nuestro entusiasmo y de nuestro
autoengrandecimiento puede recibir muchos pinchazos antes de que aceptemos la
brecha que hay entre lo que podemos y lo que no podemos conseguir que suceda.
Puede costamos mucho dolor renunciar a una visión o a una esperanza, e incluso
-si nuestro sentimiento de individualidad y de identidad está muy ligado con
ella podríamos sentir esta renuncia como una muerte. Sin embargo, con este
emplazamiento suele ser exactamente ésta la crisis con que nos enfrenta la
vida. Si podemos aceptar la renuncia, descubrimos que nuestra visión no
solamente sobrevive, sino que en realidad hemos establecido con ella una
relación más sana, en vez de sentirnos arrastrados por ella o identificados con
ella.
La imagen de Quironiana, la cueva de Quirón en el lado
oscuro del monte Pelión, es sugerente en cuanto señala un aspecto importante
del viaje de quienes tienen este emplazamiento. Las personas con Quirón en
Sagitario o en la casa IX no pueden autoengañarse con la visión de un
significado que excluya el sufrimiento, los aspectos dolorosos y restrictivos
de la existencia y la mortalidad. Necesitan una filosofía personal de la vida
que pueda abarcar las contradicciones y los diferentes puntos de vista sin escindidos
unos de otros ni contraponerlos entre sí.
Encontrarla puede ser una ardua tarea para quien haya sido
educado en un marco tradicional judeocristiano, donde el Diablo es el enemigo
de Dios y de la verdadera fe, pero no se admite que pueda formar realmente
parte de ella. La misma escisión se produce en la imagen femenina de la deidad:
del lado del Bien está la maternidad, sea la madre virgen o no, en tanto que a
otros aspectos de lo femenino se los deja de lado o se los condena.
Es frecuente que las mujeres que tienen a Quirón en
Sagitario o en la casa IX tengan que luchar para sacudirse de encima las
actitudes negativas resultantes de la herencia del estereotipo judeocristiano
que presenta a las mujeres como criaturas malignas y peligrosas que despliegan
las tentaciones de la carne y engatusan a los hombres para apartarlos de su
búsqueda de la iluminación. Con frecuencia estas nativas tienen una sabiduría
natural que trasciende en mucho su edad y su experiencia de la vida, e inicialmente
puede ser difícil para ellas reconocerla o valorarla.
Para una mujer que tenga a Quirón en Sagitario o en la casa
IX, podría ser enriquecedor estudiar las historias e imágenes de deidades
femeninas en las grandes religiones del mundo. Tanto los hombres como las
mujeres que tienen este emplazamiento son especialmente sensibles a las
imágenes de lo divino, y su necesidad de adoración y de homenaje precisa de una
expresión natural y adecuada.
Con Quirón en Sagitario o en la casa IX puede darse una
tendencia a ver significados personales en todo. Aunque éstos nos inspiren y
nos den fuerzas, podemos sentirnos confundidos cuando los significados que
nosotros hallamos no cuadran con lo que otras personas consideran
significativo. Es necesario aprender que el significado no es algo absoluto,
sino relativo. Nuestra facilidad para encontrar significados puede ser también
una defensa contra el sufrimiento. Los sentimientos subyacentes de desesperación,
desesperanza y depresión pueden hallar compensación en nuestros tensos
A la inversa, con este emplazamiento a veces se hace difícil
encontrar ningún significado en nada, aunque por debajo podríamos estar
atesorando una visión o una esperanza inconsciente e irrealizable, que quizá se
remonte a la niñez, como la herida incurable de Quirón. Permitirle acceso a la
conciencia puede tener como consecuencia un gran alivio.
Muchas personas con este emplazamiento alcanzan una poderosa
visión de otras dimensiones en algún momento de su vida: se sienten traspasadas
por un intenso sentimiento de propósito y significado, a veces mediante el uso
de alguna droga y con frecuencia durante un tránsito importante de Quirón. Es
probable que más adelante sufran intensamente por su incapacidad para seguir
creyendo lo que una vez creyeron. Sienten una frustración intensa al saber que
en su interior hay algo que quieren dar, pero no saben cómo y ni siquiera saben
lo que es.
Con frecuencia, sin embargo, cuando Quirón está en Sagitario
o en la casa IX, los naturales sentimientos de expansividad y de optimismo
están bloqueados para facilitar la expansión de la conciencia y el
entendimiento interior. Quirón en esta casa o este signo puede introvertir el
carácter jupiteriano; si el nativo acepta este proceso, podrá desarrollar una
sabiduría terrena, humor y una actitud abierta hacia la vida. La visión puede
ser más bien una característica de la conciencia que una posibilidad respecto
de la cual debamos hacer algo, y quizá haya que resistirse a la compulsión a
exteriorizar y a ir hacia arriba y hacia afuera con el fin de permitir que esto
suceda.
En última instancia, el don de este emplazamiento es la
capacidad de consagrarnos a la vida como expresión de lo divino, aquí y ahora:
una vez que confiamos en su presencia, ya no necesitamos ir en pos de ello.
Pero esta confianza puede ser difícil de alcanzar con un
emplazamiento así; periódicamente recaemos en una visión dualista en la que
algunas cosas son sagradas y otras no, como los gemelos de Géminis. Puede ser
que el frenesí de la búsqueda vuelva a aflorar y que sea necesario renunciar
una vez más a él.
Quirón en Capricornio y en
la casa X
La casa X describe los problemas con los padres. Nuestra
actitud hacia el mundo «de afuera» y hacia las figuras de autoridad está
fuertemente 169 teñida por nuestra vivencia de la madre, y aquí aparecen
generalmente simbolizadas sus características. Saturno es el regente natural de
esta casa, y nuestros primeros límites son los que recibimos de nuestra madre.
Además, hasta hace poco tiempo, en nuestra cultura muchas mujeres vivían el
principio saturnino por mediación de su marido, tomando de él sus papeles,
estableciendo contacto con el mundo por mediación de él, e incluso usando su
apellido. Así pues, es probable que la casa X describa las ambiciones
inconscientes de la madre, su avidez de alcanzar éxito, independencia y poder
en el mundo, y si es así, la vida que ella no llegó a vivir y las ambiciones
que le quedaron por realizar han de afectarnos profundamente.
La casa X describe nuestro lugar natural en el mundo,
nuestra herencia y la forma en que intentamos expresarla. Se refiere también a
las leyes, instituciones y estructuras de la sociedad y del mundo material, y
en un nivel más profundo, a cómo aspiramos a dar forma a nuestras
potencialidades, a manifestarnos y a participar en el mundo.
Con Quirón en Capricornio o en la casa X, es frecuente que
el nativo tenga dificultades para fijarse objetivos y cumplirlos, y para
encontrar su lugar en la sociedad. Quizá tenga que ser paciente en su ansia de
encontrar una vocación que le permita hacer su contribución al mundo, ya que
puede llegar tarde en su vida, precedida por muchos falsos comienzos.
Por otra parte, tal vez se le haga difícil disfrutar del
prestigio que los demás le atribuyen, y esté acosado por sentimientos de
fracaso, independientemente del éxito que parezca haber logrado.
Generalmente, es útil examinar un poco las razones profundas
que hay por detrás de esto: quizá nos estemos imponiendo normas imposibles, o
esperando que cada nueva montaña por la que tenemos que subir será la última.
Podemos estar luchando abrumados por una carga de expectativas parentales que
jamás podremos cumplir, quizás intentando triunfar donde nuestros padres
fracasaron o tratando de alcanzar objetivos a los que ellos no se atrevieron a
apuntar. Finalmente, tal vez nos veamos arrastrados a fracasar para decepcionar
a nuestros padres, y la verdad es que éste podría ser nuestro primer éxito. Sin
embargo, si todo esto es inconsciente, el nativo puede seguir una y otra vez
subestimándose y fracasando para castigar a sus padres, no porque le falte ni
la capacidad ni el interés de triunfar. Con Quirón en Capricornio o en la casa
X, podemos llegar a sentir júbilo al esforzarnos por subir a la montaña de
nuestras propias ambiciones. Quizá nos aferremos a las fachadas externas y a
papeles estereotipados para ocultar nuestra vulnerabilidad y nuestra sensación
de estar, sin saber bien cómo, fuera de lugar. Tanto podríamos poner un acento
exagerado sobre el éxito material, el prestigio y la posición social, como
esquivar el poder mundano, sin otro resultado que terminar poniéndonos a malas
con el sistema, ya sea pagando continuamente multas por aparcar mal, soportando
continuas intromisiones en nuestros asuntos fiscales o enfrentándonos con
figuras de autoridad.
Con este emplazamiento, puede parecer que al nativo le falta
el sentido de la responsabilidad, pero una mirada más atenta revelará una
imagen diferente: quizás esté asumiendo la responsabilidad de cosas que en
realidad escapan de su control. Eso traba su capacidad de ser independiente en
el mundo y lo impulsa a buscar a alguien que se haga cargo de él (matices de la
casa IV). Necesita renunciar a su inútil pugna con dificultades y cargas que en
realidad no le corresponden. Quien lleva cargas ajenas, esperando a cambio de
ello alguna retribución o reconocimiento, puede terminar decepcionándose y
amargándose, y, en definitiva, negándose a participar en la vida. En ocasiones,
evaluamos mal nuestras propias capacidades, asumimos demasiadas cosas,
fracasamos, y finalmente nos sentimos culpables por no haber estado a la altura
de nuestras responsabilidades.
Aunque a estos nativos pueda asustarles destacar o estar en
una posición de control y autoridad, también puede ser que alberguen fantasías,
suprimidas generalmente por vergüenza y miedo, de un poder desmesurado y
despótico. Si estos incómodos sentimientos se mantienen inconscientes, la
persona puede llegar incluso a autosabotearse en el umbral del éxito.
Uno de los dones de este emplazamiento es un éxito que
dimana de un saludable sentimiento de respeto por uno mismo y de conciencia del
propio valor, y que nunca llega como compensación por no haberlo alcanzado
antes. Muchas personas con Quirón en Capricornio o en la casa X poseen una
autoridad y una dignidad naturales que les ganan el respeto de los demás.
Con Quirón en Capricornio, la herida puede estar en el
dominio de la relación con el padre personal, y, por consiguiente, con el
principio paterno en general. Quizás el nativo no haya conocido a su padre;
también puede haberlo visto como un ser débil e incapaz, o bien rígido y
autoritario, o ambas cosas: «No hagas lo que yo hago, sino lo que digo», es un
mensaje familiar para muchas personas con este emplazamiento. La decisión de
que no quieren llegar jamás a ser como su padre es común en estas personas, tanto
si son hombres como mujeres, y se empecinan en luchar contra este modelo, sin
más resultado que descubrir, mucho más adelante, que aquel padre herido o
autoritario desempeña un importante papel en su interior, y amenaza el
resultado positivo de los objetivos conscientes que tal vez están esforzándose
por alcanzar.
A veces, la herida de Quirón en la casa X refleja problemas
con la madre. Puede haber sido ella quien hirió, y las mujeres con este
emplazamiento suelen esforzarse por no repetir los modelos heredados de su
madre. Se trata de un emplazamiento común en las personas que trabajan en el
campo de la salud, y en ocasiones la elección profesional es un intento directo
de contrarrestar los efectos lesivos de la relación que tuvieron con su madre
en la infancia, ya que les permite convertirse, a su vez, en «madres buenas».
También puede ser un acto de desagravio por la rabia inconsciente que sienten
contra su madre. Si ésta a su vez estaba herida o padecía alguna incapacidad,
puede ser que desde muy pequeña la hija haya sido capaz de enfrentarse con el
mundo y de ocuparse de otras personas. Más adelante, es frecuente que quienes
tienen este emplazamiento se dediquen a trabajos que significan una gran
responsabilidad y sean capaces de mantenerse en una situación estable; sin
embargo, es probable que no puedan aceptar que la vida los nutra (aquí hay ecos
de la casa IV).
Un don de este emplazamiento es la capacidad de favorecer el
crecimiento de otras personas, asumiendo para ellas el rol de «nuevos padres»
que les brinden el amor y les ofrezcan la orientación que tal vez antes les
hayan faltado.
Las personas con este emplazamiento suelen tomarse con
seriedad sus deberes para consigo mismas y para con los demás, y no les da
miedo luchar con dificultades y cargar con pesos que a otros quizá los
arredrarían.
Quirón en Acuario y en la
casa XI
En la casa XI buscamos grupos de mentalidad afín a la
nuestra para ampliar nuestra esfera social. Tomamos distancia frente a la
sociedad para reflexionar sobre el contexto colectivo y más amplio de la
política y de la historia, y quizá para criticarlo. Probablemente queramos
reformar el mundo que vemos e intervenir en causas sociales o políticas
dedicadas a mejorar la suerte humana. Las personas que tienen a Quirón en las
casas XI o XII, en Acuario o en Piscis, lo mismo que quienes lo tienen en la
casa VIII o en Escorpio, suelen estar intensamente conectadas con la
profundidad de la psique y con el inconsciente colectivo, pero también se
defienden enérgicamente de todo ello. Hay que poseer una gran fuerza para poder
dar expresión a ideas (casa XI) o sentimientos (casa XII) colectivos sin
dejarse llevar por ellos ni perder la propia individualidad en el proceso. Sin
embargo, en estas casas y estos signos Quirón ofrece la posibilidad de que
seamos capaces de hacerlo, aunque por ello se paga generalmente un precio, el
de sentirnos un tanto aislados en nuestro viaje.
Saturno y Urano son los regentes antiguo y moderno
respectivamente de Acuario; con Quirón en este signo o en la casa XI, vemos
cómo se entretejen los temas de estos dos planetas. Algunas personas con este
emplazamiento parecerán más saturninas, otras más uranianas,
El hecho de que el planeta Quirón esté situado entre Saturno
y Urano hace pensar en una perspectiva «no sólo / sino también». Las personas
con Quirón en Acuario experimentan la oposición de este planeta con su
emplazamiento natal antes del retorno de Saturno, y esto les crea problemas con
la conjunción de Saturno en tránsito con su lugar natal, porque la oposición
Quirón/Quirón puede hacer que se impacienten con la limitación y que estén mal
dispuestas a enfrentarse con los problemas del pasado que tienden a aflorar
hacia la época del retorno de Saturno: quizás un anhelo de libertad las lleve a
esquivar responsabilidades, con el resultado de que en la siguiente cuadratura
Saturno/Saturno, aproximadamente a los treinta y cinco años, estalle una
crisis. Sin embargo, hay personas que viven esta oposición de Quirón consigo
mismo como un influjo de energía creativa, que puede significar para ellas un
importante avance en la expresión de sí mismas y en su participación social.
Con Quirón en Acuario o en la casa XI, somos vulnerables a
la influencia del inconsciente colectivo en la esfera de las ideas y los
ideales. Aunque tengamos la posibilidad de ser pensadores originales y
revolucionarios, también somos propensos a adoptar actitudes estereotipadas. En
lugar de arriesgarnos a expresar nuestras propias opiniones, podemos adoptar
algún tipo de línea partidista, siguiendo las aspiraciones políticas o
espirituales del grupo al que pertenecemos. Existe la posibilidad de que nos dejemos
esclavizar por las ideas de otra persona, sin darnos cuenta de que así frenamos
nuestra propia evolución, y de ese modo, en nuestra búsqueda, podemos adoptar y
rechazar muchos sistemas ideológicos diferentes.
Con este emplazamiento de Quirón, el nativo se beneficiará
si aprende a usar su mente individual de manera creativa, concreta y con un
discernimiento racional. Si es capaz de construir un vehículo adecuadamente
saturnino para transmitir la energía uraniana de sus pensamientos, descubrirá
que puede aportar a los demás algo importante por mediación de una forma de
pensar verdaderamente independiente. Y es posible que en este proceso descubra
muchos «debes» y «deberías» a los que está prestando crédito u obedeciendo de
forma servil.
Con Quirón en la casa XI o en Acuario, nos convendrá dirigir
nuestro espíritu revolucionario contra nuestro propio sistema de creencias,
permitiendo que se revolucione la calidad de nuestro propio pensamiento antes
de participar impensadamente en movimientos colectivos consagrados al cambio
social o político.
Algunas personas con Quirón en Acuario o en la casa XI se
convierten en vehículo de ideas colectivas aún sujetas a controversia, y con
frecuencia la respuesta que reciben les hace sufrir, porque es probable que se
hayan adelantado a su época. Puede ser el caso de escritores, poetas, maestros
o filósofos, que influyen en el pensamiento del pueblo en cuanto formulan lo
que está a punto de hacerse consciente en el seno de la mente colectiva.
Con Quirón en Acuario o en la casa XI, el nativo suele tener
una actitud intensamente crítica ante la sociedad, y la rechaza en la medida de
lo posible; por debajo de ello, sin embargo, puede haber un fuerte deseo de
aportar una contribución positiva, y si no puede encontrar la manera de
hacerla, es probable que se deprima y se enoje, y que canalice entonces su
necesidad en actos de rebelión, destructividad y anarquía.
Se le hace difícil aceptar las cosas tal como son ahora y
partir de esa base para lograr el cambio. Si estos nativos abrazan ideales
espirituales o utópicos y proponen marcos de referencia políticamente
revolucionarios, es probable que se vayan desilusionando al comprobar que sobre
la Tierra no hay personas ni sistemas perfectos. Aunque tal vez crean
fervorosamente que saben cómo deberían ser las cosas, necesitan aprender a ser
humildes para no adoptar ideas o formas de vida «nuevas» pero no menos rígidas
que el antiguo sistema que rechazaron, y caer así en su propia sombra.
Sin embargo, con Quirón en Acuario o en la casa XI tenemos,
potencialmente, el don de equilibrar los opuestos representados por Saturno y
Urano, de tender realmente un puente entre lo viejo y lo nuevo, y ser capaces
de abrazar la innovación sin rechazar totalmente el pasado, incorporándolo como
el firme cimiento de nuestra vida individual y de nuestra conexión con la
sociedad. Entonces influimos sobre los demás de forma positiva, dando el
ejemplo de un inconformismo creativo, más bien que intentando convencerlos de
la «corrección» de nuestras ideas; defendemos nuestra propia individualidad
(ecos de Leo y de la casa V) y hacemos una contribución positiva al colectivo
en el que vivimos, aunque sea improbable que lleguemos a pertenecer al status
quo. Aceptando las limitaciones e imperfecciones, podemos permitir que los
demás encuentren su propio camino, en vez de imponerles nuestras ideas.
A algunos individuos que tienen a Quirón en Acuario les
resulta casi imposible relacionarse sentimentalmente con personas cuya
estructura mental sea diferente de la suya. Uno puede sentirse un poco irreal
cuando está cerca de una persona así, ya que para ellas nadie existe a menos
que se apunte a las mismas ideas y creencias, sean estas políticas o
espirituales. Y no estamos exentos de ello los astrólogos, los psicoterapeutas
y otras personas que se interesan por las diversas artes metafísicas o disciplinas
espirituales. Podemos ver la vida entera a través de los lentes de nuestro
propio sistema de creencias, y si aparece algo que no cuadra, hacer caso omiso
de ello, desdeñarlo ... o podarlo para que encaje. Puede suceder que,
sutilmente, manipulemos a nuestros clientes para que concuerden con nuestra
propia visión de la realidad o con nuestras creencias favoritas. En estos
campos, una vez que algo se convierte en un «debería», estamos cerca del
peligroso enclave del control mental, y quizá sea necesario que recordemos que
«el mapa no es el territorio».
«¿De quién son las ideas que estoy recibiendo?» o «¿De quién
es la verdad que me estoy creyendo?».
Con Quirón en Acuario o en la casa XI, el nativo puede estar
excesivamente pendiente de «hacerlo todo bien», y complicarse la vida en su
intento de estar a la altura de sus ideales espirituales. En este caso, es
probable que haya transferido a su sistema de creencias el intento de conseguir
el amor de un progenitor (padre o madre) frío y distante. Semejante apego a la
perfección es destructivo, porque si sólo permitimos que sobreviva lo perfecto,
el resultado podría ser que muchos proyectos creativos, carreras y relaciones
se nos fueran por el desagüe. Mientras no hayamos encontrado la medida de
nuestra libertad interior, es probable que temamos comprometernos. Sin embargo,
Quirón proporciona la posibilidad de mantener la libertad individual dentro de
un compromiso con la vida, y este tema es particularmente importante cuando
Quirón se encuentra en Acuario.
Este emplazamiento de Quirón puede inspirar en quienes lo
tienen un cierto horror a los grupos y a lo colectivo, en parte porque son
personas muy sensibles a la influencia y el dominio de las ideas colectivas, y
que quizá sólo se sienten cómodas cuando son dueñas de sí mismas o cuando toman
el papel del extraño o el disidente. Pueden proyectar sobre el grupo la figura
del Heridor, y entonces se vuelven paranoicas e intentan protegerse mediante el
retraimiento o bien con un comportamiento agresivo.
Algunas personas que tienen este emplazamiento se han
opuesto conscientemente a lo colectivo, mostrándose creativamente
revolucionarias y facilitando el cambio social.
Es frecuente que las mujeres que presentan este
emplazamiento tengan problemas en la relación con su padre, que quizás haya
encarnado las características más difíciles de Acuario: frío, crítico,
distante, insensible y autoritario. A la inversa, una mujer con Quirón en
Acuario decía tener la sensación de que su herida era mental, y se generaba en
el hecho de haber reconocido desde muy temprana edad que ella era la persona
más inteligente de su familia. Su padre era una persona particularmente
terrena, y ella aprendió a negar la superioridad de su evolución mental y sus
propias capacidades para poder sentir que el padre era mayor y más fuerte que
ella. La claridad, el desapego, un sentido sumamente desarrollado del potencial
social o político y una gran capacidad para expresar las tendencias actuales
dentro de lo colectivo son algunos de los dones de este emplazamiento, que sin
embargo también son, a la vez, espadas de doble filo que es necesario templar
mediante la humildad que proporciona el hecho de haber sentido nuestro propio
sufrimiento y aceptado las limitaciones inherentes en la vida.
Quirón en Piscis y en la
casa XII
En el signo de Piscis y en la casa XII -los últimos del
ciclo- las formas se desintegran; el pasado se disuelve y hay una renuncia a
nuestra condición de seres aparte para que pueda iniciarse un ciclo vital nuevo
y más amplio, acompañado --esperemos- por la sabiduría adquirida en el ciclo
anterior. Este signo y esta casa nos vinculan con el sentimiento vital de lo
transpersonal y de lo colectivo, y especialmente con el anhelo de retornar a la
unidad. Esto se puede experimentar de muchas maneras, que van desde el caos de
un partido de fútbol a la atmósfera enrarecida de una meditación sobre el amor
universal... porque el sentimiento de lo transpersonal y de lo colectivo puede
tener tanto que ver con la ferocidad como con la elevación. Jung trató
extensamente en sus escritos el dualismo inherente en el signo de los peces
eternamente unidos, pero que nadan eternamente en direcciones opuestas. Es
posible que las cosas no sean lo que parecen: el engaño, la manipulación
emocional y las auténticas experiencias trascendentales pueden entretejerse y
dar como resultado una mezcla confusa que desafía todo intento de comprensión
racional.
En este signo y en esta casa, el anhelo de renacer como
individuo, pero con una conciencia más amplia, está eternamente en pugna con el
de destruir la individualidad y regresar a un estado preconsciente de beatitud
intrauterina.
A quien tiene este emplazamiento de Quirón, con frecuencia
se le hace difícil alcanzar un sentimiento de individualidad personal, de ser
aparte, y cada paso que dé en esta dirección puede estar inicialmente cargado
de culpa, e incluso de enfermedad.
Por otra parte, si se defiende demasiado de la experiencia
oceánica de Piscis y de la casa XII, y se encierra en un rígido caparazón
defensivo (ecos de Virgo y de la casa VI), el nativo podría retroceder en su
camino, ahogando sus penas en la bebida, buscando refugio en las drogas,
llevando una vida delictiva o separándose de la sociedad.
Para quien tenga a Quirón en Piscis o en la casa XII, es
probable que la pérdida de la identidad personal mediante la experiencia del
éxtasis y del sentimiento de unidad con la totalidad del cosmos sea una intensa
necesidad psicológica, y que su dilema consista en saber cómo rendir honor a
esta necesidad sin dejarse arrastrar por las tendencias regresivas del caos
material o emocional que puede entonces arrasar con su vida.
Quirón e hijo también de Saturno, y esto nos da un atisbo
del significado que se oculta detrás
Poseidón (el nombre griego de Neptuno) era medio hermano de
Quirón e hijo también de Saturno, y esto nos da un atisbo del significado que
se oculta detrás de algunos temas que aparecen en la vida de quienes tienen a
Quirón en Piscis o en la casa XII (a Dionisos también se lo suele asociar con
Piscis16). Los caballos eran sagrados para Poseidón, quien asumió la forma de
uno de estos animales para conquistar a la diosa Deméter, y se dice a veces que
de esta unión nacieron los centauros. En todo caso, la relación de Poseidón con
los caballos es una expresión de su carácter originariamente lunar: los
caballos eran sagrados para la diosa Luna, ya que las huellas de sus cascos
tenían la forma de una luna creciente. Se dice que el tridente de Poseidón era
el labyris, es decir, el hacha doble de la diosa Luna. Esta línea de
asociaciones cala profundamente en la mitología prehelénica, y nos conecta con
Deméter, la diosa con cabeza de yegua, cuyo antiguo culto es anterior a la
historia de Quirón.
El nombre de Poseidón se deriva de Ida, una diosa del agua,
y alude por lo tanto a las aguas primordiales de Piscis y al significado de la
casa XII: nuestra individualidad vuelve a ser llamada al mar de nuestros
orígenes, nuestro futuro y nuestro retorno -a la mare, mater, madre-, y para
poder renacer se disuelve en el caos. Caos es uno de los nombres de la prima
materia, la sustancia sobre la cual se realiza la obra alquímica de la
transformación interior.
Con Quirón en Piscis o en la casa XII, es probable que
luchemos por establecer un orden interior y descuidemos los aspectos prácticos
de la vida (Virgo y la casa VI), o que la preocupación por todo ello se vea
amenazada una y otra vez por nuestro caos interior.
Estemos o no preparados y dispuestos a hacerlo, este
emplazamiento nos exige que sacrifiquemos nuestro sentimiento de ser un
individuo aparte y tengamos en cuenta una perspectiva más amplia. Sin embargo,
como no se puede sacrificar lo que, para empezar, no se tiene, es probable que
estos nativos se vean obligados a librar una dura lucha para alcanzar algún
sentimiento de individualidad.
Las personas con Quirón en Piscis tardan más que las que lo
tienen en cualquier otro signo en experimentar la primera cuadratura por
tránsito de este planeta con su propio lugar natal: ello les sucede alrededor
de los veintitrés años. Para entonces ha transcurrido ya la mayor parte del
primer ciclo de Saturno, que ofrece la oportunidad de afirmarse en el mundo de
la forma antes de la primera cuadratura de Quirón consigo mismo, que es cuando
frecuentemente hacen erupción los temas piscianos del emplazamiento natal.
Con Quirón en Piscis o en la casa XII, el primer sacrificio
es como la omofagia, en cuanto para reclamar algún sentimiento de
individualidad aparte y de poder propio para entrar en la vida quizás el nativo
necesite «comerse el toro», es decir, retomar el contacto con la potencia
fálica primordial que se oculta en su interior y rendirle culto. Esto puede
significar enfrentarnos por primera vez con nuestro egoísmo, la fuerza de
nuestra voluntad y la destrucción que podemos causar con gran sutileza si estamos
enojados. Quirón nos conecta con el primitivo revés de cualquier casa o signo
donde se encuentre, y aquí el territorio parece, ciertamente, muy extraño al
principio, al ser tan diferente del estereotipo de Piscis a que nos hemos
acostumbrado. Quizá quienes tengan a Quirón en Piscis o en la casa XII sientan
una profunda envidia de la gente que da la impresión de poseer un sólido
sentimiento de identidad personal, como Poseidón, que codicia la tierra firme
que heredaron sus hermanos. Entonces pueden reaccionar enviando «mareas» de
estados anímicos y emocionales tortuosos, calculados para desgastar las
«murallas de la ciudad» de la víctima a quien envidian y sobre quien han
proyectado su latente sentido de la individualidad. Entonces establecen
complejas relaciones con las personas, en un intento de absorber por ósmosis su
individualidad, porque es muy raro que la lucha por conquistar territorio
personal sea manifiesta en las personas con este emplazamiento.
El desarrollo del sentido de la individualidad puede ir
acompañado de un sentimiento de culpa. Las personas con Quirón en Piscis o en
la casa XII podrían tener dificultades con los sentimientos de cólera que
acompañan al proceso de crecer e ir dejando atrás el papel de niño que depende
de las figuras parentales. En los ritos de las antigua Grecia, la comunidad
lapidaba al que asesinaba a un pariente cercano, ajusticiándolo ritualmente o
expulsándolo de la ciudad como pharmakos, el remedio, el purificador de males.
Los penetrantes sentimientos de indignidad y de autorrecriminación que pueden
perseguirnos se originan a menudo en enojos sofocados; en circunstancias
extremas es probable que nos identifiquemos con el extranjero solitario, el
exiliado o el chivo expiatorio, el pharmakos culpable.
Otro tema de este emplazamiento de Quirón: un anhelo
apasionado de algo inalcanzable.
La persona con Quirón en Piscis o en la casa XII puede
tener, en especial mientras es joven, la sensación de que lo que imagina es
totalmente real. Al comienzo, el nativo no es capaz de diferenciar (Virgo) los
diferentes niveles de la realidad, y es probable que se confunda o se aliene.
Sin embargo, Poseidón puede enviar también la aflicción de la sequía, y hay
personas con este emplazamiento que se refugian en un cinismo (Virgo) incómodo,
teñido de pragmatismo e hiperracionalidad, con la correspondiente tendencia a
ser excesivamente literales y rígidas.
Este emplazamiento puede conllevar un profundo miedo a la
vivencia de la entrega y de la disolución, y por lo tanto incrementar las
limitaciones, el control emocional y la tendencia a las divisiones mentales que
son características de Virgo. Otro resultado de ello es el sufrimiento, ya que
nuestra necesidad de experimentar la unidad con la humanidad entera quedará
insatisfecha, y entonces es probable que la busquemos en otras partes, mediante
amigos interesados en el ocultismo, en las drogas o en otras actividades
características de Piscis.
Con Quirón en Piscis o en la casa XII, es probable que el
nativo necesite sacrificar sus deseos para «salvar» a otras personas. El reino
de Poseidón es submarino, y nuestras heridas personales no llegarán a hacerse
visibles si nuestra preocupación se centra en el sufrimiento del mundo como
totalidad. Una preocupación como ésta lleva a sacrificar la salud y el
bienestar propios por los demás, haciendo trabajos como voluntario o escogiendo
profesiones como la enfermería. El sentimiento del deber de ayudar a los demás
puede ser la ruina de estos nativos si la preocupación global por la humanidad
significa que sin darse cuenta violen su propia necesidad de separación,
aislamiento y actividad individual.
Aceptemos el sufrimiento como parte de la trama de la vida,
sin caer en la tentación de asumirlo y de identificarnos con una figura
crística que redime a los demás asumiendo el sufrimiento de ellos o sintiéndolo
en su nombre. Una persona que cae en esta tentación
Quirón en Piscis o en la casa XII puede pedirnos antes que
nada que aceptemos el sufrimiento como parte de la trama de la vida, sin caer
en la tentación de asumirlo y de identificarnos con una figura erística que
redime a los demás asumiendo el sufrimiento de ellos o sintiéndolo en su
nombre. Una persona que cae en esta tentación se identifica con la víctima, y
puede dar la impresión de que su destino es cargar con un sufrimiento
injustificado; cree en el poder redentor de la inocencia sufriente sin considerar
si hay otras alternativas; quizá se vea repetidamente arrastrada a situaciones
cuyo resultado será, con seguridad, más dolor.
Aunque el significado de la vida estará íntimamente ligado
con la vivencia del sufrimiento, con Quirón en este emplazamiento la persona
puede verse, finalmente, ante la exigencia de sacrificar su sufrimiento. ¿Qué
podrá hacer entonces sin ese dolor familiar que tan bien conoce, sin el
constante amigo y compañero que jamás la abandona?
Si usted tiene a Quirón en este emplazamiento, puede venirle
bien una saludable dosis de sentido práctico y de interés por sí mismo, aunque
al principio el pragmatismo de Virgo y su oportunismo mercuriano puedan
parecerle bastante ajenos. Un compromiso con la forma y la estructura, tanto en
su propio beneficio como en el de los demás, suele ser una solución creativa
para el dilema que plantea este emplazamiento.
Por otra parte, con Quirón en Piscis o en la casa XII,
necesitará períodos de aislamiento creativo, aunque al principio pueda temerlos
y resistirse a ellos.
Es frecuente que a estos nativos les resulte muy difícil
tolerar la separación, y es probable que carcoman el sentimiento de iniciativa
personal de su pareja o de sus hijos, o que les exijan sacrificios con una
tácita demanda de unidad que puede llegar incluso a convertirse en chantaje
emocional. Pueden ponerse enfermos e incluso amenazar con suicidarse si sus
seres amados se apartan demasiado de ellos; quizá sean habilísimos para generar
el caos emocional y hacer que los ánimos se caldeen a su alrededor, sin perder
por ello un incierto aire de inocencia.
Con Quirón en Piscis o en la casa XII hay, con frecuencia,
una profunda herida relacionada con la aflicción. Quizá la persona sienta una
«aflicción existencial» crónica y llore a menudo, sin ninguna razón manifiesta;
se aflige por el dolor que, según ella, sienten los demás, aunque ellos mismos
no se den cuenta siquiera. En estos casos los sentimientos pueden ser más bien
arquetípicos que personales: quizá se llore por la pérdida de la unidad y la
beatitud originarias, que acompaña inevitablemente las etapas iniciales de la
maduración psicológica. Además, con este emplazamiento es frecuente que se den
traumas específicos como los de la aflicción bloqueada o el duelo postergado,
porque apenarse significa reconocer la muerte, la dualidad y la separación ... y
eso puede resultamos imposible, a menos que tengamos ya algún sentido de la
continuidad global de la vida.
En cambio, el individuo puede negar los sentimientos que
acompañan al proceso de duelo y mantener, por el contrario, una felicidad
enrarecida y precaria que, con el tiempo, puede dar al traste con su salud y su
bienestar. Sin embargo, la primera experiencia de duelo profundo también puede
quitar el cerrojo de nuestro mundo interior y encaminarnos en el viaje de
autodescubrimiento que, finalmente, nos permita disolver la ilusión de la
dualidad y descubrir que ya hemos llegado al lugar donde deseábamos estar, que
ya no somos exiliados ni extraños en la vida.
Con Quirón en Piscis o en la casa XII es probable que la
persona sienta una profunda compasión por los demás, y que la pugna central de
su vida sea la creación de un vehículo (Virgo y la casa VI) adecuado para
brindar esta compasión.
La astróloga Eve Jackson descubrió que Quirón en la casa XII
es un emplazamiento común en la carta natal de los sanadores.
Con frecuencia, la enfermedad expresa el hecho de estar
desconectado del sentimiento de unidad con la vida, y los que se mantienen en
contacto con esta vivencia de la casa XII son sanadores naturales.
Con este emplazamiento es probable que terminemos sintiendo
el «vacío que nos abre hacia la sabiduría», del que se habla en el budismo: tal
como el proceso de analizar minuciosamente algo revela cada vez más vacío y
menos forma, así podemos terminar renunciando a nuestra búsqueda de un
sentimiento de identidad personal y, en cambio, basar nuestra seguridad en el
misterioso proceso de la vida como tal.
Quirón en Piscis indica su efecto hipnótico y evocador sobre
el inconsciente profundo.
El tema del amor trágico o no correspondido se lo ve con
frecuencia en la vida de quienes tienen a Quirón en Piscis o en la casa XII,
cuyo ideal de amor universal o arquetípico es tan fuerte, que quizá se les haga
difícil encontrar pareja en la vida real.
Como a este signo y a esta casa les preocupan los problemas
universales, cuando Quirón transita por Piscis esperamos ver manifestarse sus
temas en lo colectivo ... y eso es lo que sucede. Desde comienzos del siglo
XIX, cada tránsito de Quirón por Piscis ha sido testigo de una guerra
importante,
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 80-214
Cuando Quirón está en aspecto con cualquier planeta,
incluyendo a Saturno, es posible que su principio esté herido; puede ser un
punto ciego psíquico, que señala dónde podemos hacer por los demás lo que no
podemos hacer por nosotros mismos. Además, las experiencias transpersonales que
caracterizan a un planeta pueden abrirnos y tener la potencialidad de
aportarnos creatividad, inspiración y originalidad, pero quizá también de
provocar miedo, crisis y dolor. A ello podemos responder de diversas maneras,
que van desde una resistencia total hasta una «posesión» total, tal como se ha
descrito. Es común pallar una respuesta de «todo o nada», que se ajuste a una
pauta disyuntiva, y esta misma escisión es la herida que necesariamente se ha
de abarcar para que las energías que representa el aspecto puedan quedar
integradas en nuestra vida.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 217
Allí donde Quirón nos toca estamos heridos, y también
podemos herir; aquí podemos sanar, y estamos también naturalmente abiertos a lo
transpersonal, tanto en sus dimensiones celestiales como en las infernales.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 218
Cuando está en aspecto con un planeta exterior, Quirón
aporta la probabilidad de que en algún momento de la vida tropecemos con el
ámbito que ese planeta representa, con frecuencia cuando la configuración de
Quirón resulta movilizada por un tránsito importante de Quirón o del otro
planeta.
Entonces podemos vernos en poder de experiencias interiores
o de acontecimientos poderosos: de pronto entramos en otra dimensión de la
realidad, nos detenemos por el camino, inspirados y momentáneamente
transformados. Sin embargo, éstos son dominios intemporales, y por más que
puedan abrirse ante nosotros por obra de los sueños, de estados crepusculares o
de experiencias de alteración de la conciencia, la metáfora del viaje no
implica ni una progresión de un ámbito al otro ni una secuencia lineal de tiempo
mensurable con el reloj: el viaje es nuestra vida, tanto en sus aspectos
interiores como en los exteriores, y estas experiencias pueden exigir un tiempo
considerable para quedar integradas. Aunque existe la opinión de que
evolucionamos desde las limitaciones de Saturno hacia las perspectivas que
representan los planetas exteriores, este modelo lineal no queda confirmado por
la observación de lo que pasa en la vida real, y en mi opinión puede provocar
«luchas inútiles» acompañadas de culpa, frustración y traición de las
exigencias del principio saturnino: quizás es más bien una cuestión de
conciencia.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 219
Los planetas exteriores no sólo representan problemas
colectivos, sino que también describen un terreno de la experiencia subjetiva
interior, que es más bien transpersonal que personal y donde se tocan los
motivos universales de la vida interior.
Sin embargo, con frecuencia este proceso está apuntalado por
vivencias inconscientes sumamente dolorosas que se remontan al período
preverbal de nuestra vida.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 219
Urano como el cartógrafo celestial que representa
nuestra intuición latente del orden divino. Sin alguna especie de mapa,
podríamos despistarnos en la selva interior. En última instancia, sin embargo,
el mapa de nuestro propio y exclusivo mundo interior evoluciona por mediación
de la vivencia misma del viaje, arraigada en los temas arquetípicos comunes con
que tropezamos. Por más que este mapa no es, seguramente, el territorio, y que
Urano pueda errar por exceso en el sentido de mantener una distancia mental segura
ante las experiencias emocionales profundas, aun así, ofrece una perspectiva y
una comprensión. En este sentido, la astrología es una disciplina uraniana, un
mapa antiguo y sumamente complejo del psiquismo, que ha sobrevivido al proceso
de ser adaptado, a lo largo del tiempo, a múltiples culturas. Urano representa
también el comienzo súbito del proceso de iniciación y la ruptura con el mundo
cotidiano, además del período de apartamiento de la sociedad y la iluminación
mental que pueden venir después. Negativamente, sin embargo, una sobredosis de
Urano puede dejarnos tan sin base como a Ixión, 1 atados a la rueda de fuego de
nuestras visiones intuitivas y dando incesantes tumbos por el cielo, fuera de
contacto con la vida humana: quizá pensemos que lo entendemos todo, pero
estemos trágicamente despojados de los recursos que nos permitirían vivir
nuestra visión. Podemos conocer a fondo nuestro propio horóscopo, pero esto no
necesariamente enriquece nuestra vida ni significa que el conocimiento que
tenemos de nosotros mismos alcance una profundidad real.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 220
Neptuno representa el ámbito celestial del paraíso
con sus profundos sentimientos de unidad, bienaventuranza, redención del
sufrimiento, y comunión con los seres cósmicos y con el omnímodo amor divino.
Aquí, la experiencia del éxtasis nos traspasa; estamos arrebatados,
transportados y disueltos en un océano de sentimiento. El peligro obvio es que
no queramos retornar, o que al hacerlo nos sintamos confundidos, engañados y
despojados, temerosos de las duras aristas de un mundo material de formas
separadas, y quizás deseosos de renunciar totalmente al mundo. Toda vida emerge
de las aguas primitivas que manan del árbol (de la vida) y se reúnen en su
base, aguas que son ilimitadas, un mar esencial que circula por toda la
naturaleza. Estas aguas son el comienzo y el final de toda existencia, la
matriz perpetuamente móvil que alimenta la vida y la preserva. El Árbol del
Mundo, que vierte su savia lechosa y dorada, significa la «realidad absoluta»,
un retorno al centro y lugar de origen, el hogar de la sabiduría que sana.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 220
Plutón representa los ámbitos infernales que
alimentan las raíces del Árbol del Mundo. La palabra «Tártaro», la región más
profunda del Mundo Subterráneo, tiene la misma raíz que la palabra «tortuga»:
en la antigua mitología hindú, se decía que la Tierra se apoyaba sobre el dios
Visnu, encarnado en una tortuga. De la misma manera podemos descender al
Tártaro para que el árbol de nuestra nueva vida pueda arraigar profundamente.
En el Mundo Subterráneo, el chamán se enfrenta con los espíritus de sus
antepasados: en términos psicológicos, aquí nos enfrentamos, y lentamente nos
reconciliamos, con nuestra peculiar herencia psicológica y con nuestras
relaciones familiares inmediatas. El chamán se encontrará con diversos demonios
y con espíritus malignos o destructivos, que pueden ser personificaciones de
nuestra propia cólera inconsciente --o de nuestra envidia, nuestra codicia,
nuestra avidez de poder y cosas semejantes-, pero también de potencialidades
positivas que quizá se hayan vuelto en contra de nosotros porque nos hemos
negado a reconocerlas. Sin embargo, en un nivel transpersonal, estas vivencias
del Mundo Subterráneo pueden impresionarnos como particularmente aterradoras y
ajenas, ya que el panteón tradicional judeocristiano no incluye imágenes de
talante aparentemente colérico y destructivo. Ejemplos de esta clase de
imágenes son las deidades del budismo tibetano, como Kalachakra o Yamantaka, o
la diosa hindú Kali; estas figuras, así como las imágenes tántricas de la unión
sexual provenientes de ambas tradiciones, ofrecen un contexto transpersonal
para experiencias que son típicamente plutonianas. Durante la pérdida de la
inocencia que es un rasgo principal de este terreno podemos sentir que estamos
asándonos en un infierno de dolor emocional, sometidos a diversos tipos de
torturas: quizá nos atormenten con deseos inalcanzables o sintamos que nos
están devorando vivos, antes de encontrarnos re-construidos y de volver a nacer
a nuestra olvidada forma anterior. En la mitología griega, sin embargo, el
Mundo Subterráneo incluía también los cálidos y placenteros Campos Elíseos,
cuyos habitantes vivían en una sensual bienaventuranza, libres de volver a
nacer sobre la Tierra cada vez que lo desearan. El Mundo Subterráneo es también
el dominio de los instintos, y para muchas personas estas experiencias
anticipan una conexión nueva y más profunda con la sexualidad y la creatividad,
a medida que la «conciencia celular» de Plutón vaya cobrando vida.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 221
Los aspectos difíciles (0º, 45º, 90º, 135º, 150º y 180º)
suelen transmitir un sentimiento de presión, conflicto o urgencia; también son
comunes las sensaciones de pugna, dilema, tensión y oposición. Sin embargo,
estos aspectos también nos ayudan a fortalecer el carácter y aumentan nuestra
capacidad de soportar conflictos y alcanzar logros en el mundo. Los aspectos
difíciles son los que tienen más probabilidades de manifestarse abiertamente,
mediante acontecimientos o personas que encarnen sus características.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 222
Los aspectos fáciles (60°, 120º y los llamados aspectos
abstractos) fluyen con naturalidad, de manera creativa o destructiva, y puede
llevar tiempo descubrir sus tendencias, menos obvias exteriormente y difíciles
de manejar conscientemente.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 222
Quirón en aspecto
Quirón en aspecto con el
Sol
Cuando tenemos a Quirón en aspecto con el Sol, lo que está
herido es el principio solar masculino, y por lo tanto nuestra experiencia de
la individualidad, la soledad y la resolución. Es probable que esté dañado
nuestro sentimiento de ser el centro creativo de nuestro propio mundo, y puede
suceder que convirtamos a otra persona en el centro de nuestro universo; en ese
caso, el nativo convierte a ese otro en el centro de sus intereses y le ayuda a
brillar con un resplandor prestado que no es más que un reflejo de su propio
aspecto entre Quirón y el Sol. Es capaz de respaldar el talento y la necesidad
de expresión de los demás sin hacer caso de su propio valor, hasta terminar
sintiendo desesperación y envidia. Al faltarle el sentimiento de un centro
personal íntimo, puede ser especialmente propenso a dejarse invadir -para bien
o para mal- por energías arquetípicas.
A la inversa, con este aspecto alguien puede también estar
dotado de un fuerte carisma que le dé un brillo propio: entonces se convierte
en el centro de la atención de los demás, muchas personas lo admiran y lo aman,
pero el nativo, sin saber por qué, no puede reconocerlo ni disfrutarlo. Quizás
en la infancia le haya faltado la experiencia de ser el centro de la vida de
sus padres. Tal vez ellos mismos hayan sido un tanto infantiles y esperado del
hijo la validación de su propio valor, infligiéndole así la herida del
aislamiento narcisista. Si un niño no recibe la suficiente validación de su
propia condición de ser único, es probable que desde muy temprano aprenda a
sobrevivir complaciendo a los demás, reflejando sus aspiraciones y siendo
únicamente lo que a los demás les place. Podemos adoptar entonces muchas
personae [la autora usa aquí, en plural, el término latino persona, al que Jung
devuelve su sentido etimológico de «máscara» para designar los distintos
rostros o papeles que una «persona» (en el sentido que se le da en el lenguaje
común) usa o desempeña en la vida diaria a modo de máscaras protectoras], pero
nos sentimos ajenos a nosotros mismos.
Lo que se ve es nuestro falso «sí mismo», mientras que el
auténtico quizás esté escondido en algún rincón, llorando. Puede ser que
tengamos necesidad de hacernos ver, y que sólo nos sintamos reales cuando
estamos montando un espectáculo; quizá seamos hipersensibles a la crítica o a
los enfrentamientos, que intentamos evitar con un exagerado aire de triunfo.
Por otra parte, también podemos tener miedo de mostrar nuestro propio brillo,
ya que interiormente sentimos la dolorosa sensación de no haber sido nunca
reconocidos ni valorados: de ahí que miremos a todas partes en busca de otro
espejo, sin hallar más que nuestro propio reflejo.
El Sol es el único cuerpo celeste que echa sombra directa
sobre la Tierra; la Luna llena arroja sombras, pero su luz, más difusa, es un
reflejo de la del Sol. Este «lado oscuro del Sol» cobra importancia cuando
Quirón forma aspecto con el Sol. Representa la egomanía, el narcisismo, una
creencia en que los propios fines obedecen a órdenes divinas y, por
consiguiente, cualquier medio de alcanzarlos se justifica. Con Quirón en
aspecto con el Sol, el nativo puede volverse autoritario y desear hacerse con
el control exclusivo de la vida y de todas las personas con quienes está en
contacto; puede volverse obstinado, inflexible y despreciativo, y necesitar
tener siempre la razón. Con frecuencia, el enfrentamiento con este aspecto
controlador, destructivo y autocrático 198 del principio masculino es una parte
difícil del viaje de quienes tienen algún aspecto entre Quirón y el Sol. El
lado positivo de tales aspectos puede significar la capacidad de luchar por
aquello que queremos en la vida hasta alcanzarlo. En este caso puede haber un
don natural para el liderazgo, al cual la gente responde. Hay quien con alguno
de estos aspectos llega efectivamente a convertirse en líder, pero son más los
que terminan siendo ardientes seguidores de otros, proyectando su individualidad
en ellos, emulándolos y viviendo a su sombra.
Es frecuente que a las mujeres con alguno de estos aspectos
les falte confianza en su propio lado masculino, y quizá sea difícil para ellas
embarcarse en empresas creativas para las que se necesite concentración,
orientación hacia objetivos determinados y espíritu de organización. Es
probable que vivan a la sombra de su padre, tomando como modelo las imágenes y
expectativas inconscientes que él tiene o tenía de las mujeres. A veces están
preocupadas por encontrar al «hombre adecuado», lo cual significa generalmente
alguien por cuyo intermedio ellas puedan vivir su propio lado masculino, y de
quien puedan tomar su sentimiento de identidad, propósito y logro.
Con Quirón en aspecto con el Sol, la imagen del padre estará
teñida por los temas quironianos. Tal vez haya sido un hombre débil, enfermo,
impotente o herido; quizás haya estado ausente o no haya tenido peso alguno.
Pero también puede haber sido alguien violento y rudo que ejerció una
influencia dañina. A veces, sin embargo, el padre es un mentor espiritual, un
maestro y un guía que brinda apoyo, es sabio y prudente y favorece el
crecimiento del hijo. El hijo de un hombre así puede tener problemas con su padre
y sentirse incapaz de competir con él; quizás incluso rechace los atributos
positivos que ha heredado o tenga que recorrer un largo y tortuoso camino para
hacerlos suyos. Las mujeres con Quirón en aspecto con el Sol suelen tender a
proyectar su imagen interna del salyador o el líder y a convertirse en groupies
que van en pos de 199 hombres carismáticos, ya sean éstos músicos, gurus u
otras figuras populares, intentando convertirse en su contraparte: la mujer
herida, la doncella en dificultades o la esposa del gran hombre. Pero también
puede ser que vean a los hombres como seres heridos y atraigan a los «patitos
feos» necesitados de apoyo emocional o económico, los cuales terminan a su vez
por herirlas.
Las personas con Quirón en aspecto con el Sol tienen una
capacidad natural para reflejar el sentimiento de sí mismos que tienen los
demás, y que a menudo es precisamente lo que ellas no pueden experimentar
interiormente. Quizá tengan un magnetismo y un atractivo especiales, pero
también son seres muy solitarios, aunque a veces no se permitan la soledad. Los
hombres con Quirón en aspecto con el Sol se sienten a veces responsables de
sanar o resolver algo heredado de su padre. Algunos poseen el don de un instinto
paternal positivo, independientemente de que tengan o no hijos; es probable que
trabajen con niños, facilitando su creatividad, o que ayuden a otras personas a
cultivar su individualidad hablando con ellas de sus metas y objetivos desde
una posición de respeto y distancia emocional.
Un aspecto entre Quirón y el Sol es un poderoso estímulo del
proceso de individuación. Siempre ha habido una conexión entre los caballos y
el Sol, y ésta «no se debe meramente a que el caballo fuera el
"vehículo" del dios solar, sino a que, en virtud de su rapidez, su
actividad y su fuerza, era en sí mismo un símbolo del Sol».
Con Quirón en aspecto con el Sol, no sólo estamos llamados a
brillar por nosotros mismos, sino por la mayor gloria de Dios.
Quirón en aspecto con la
Luna
Cuando Quirón está en aspecto con la Luna, generalmente
destaca la relación con la madre, que suele ser fuente de profundas heridas.
Puede ser que ella haya sido emocionalmente inadecuada a las necesidades del
niño: quizá rechazaba la maternidad y habría preferido hacer otra cosa; tal vez
el niño se sintió rechazado o abandonado en algún momento crítico.
Es probable que quien tiene en su carta algún aspecto entre
Quirón y la Luna haya asumido desde muy temprano en la vida una función
maternal, antes de haber recibido a su vez los necesarios cuidados.
Hay niños a quienes les toca actuar como la madre de su
madre, o cuidar de sus hermanos en una familia numerosa. Más adelante, es
probable que se queden pegados en esa situación y se conviertan en
«supermadres», porque abandonar ese papel significaría sentir el sufrimiento,
el enojo y la privación emocional subyacentes en él.
Si usted tiene a Quirón en aspecto con la Luna, es probable
que sea más consciente de las necesidades emocionales de los demás que de las
suyas propias; instintivamente, usted sabe dar a los otros lo que necesitan
para estar cómodos, pero se siente resentido si se detiene a preguntarse quién
se ocupa de usted. La presión de sus necesidades insatisfechas puede
convertirle en una persona manipuladora que extremará sus esfuerzos para
conseguir la atención que no es capaz de pedir directamente. Por eso, puede ser
que usted ande en busca de una figura materna, en la esperanza de que ella
satisfaga sus necesidades sin tener jamás que pedírselo, lo mismo que hace
usted mismo con los demás. Es probable que ejerza una gran atracción sobre los
que necesitan una atención de tipo maternal, ya que usted sólo se siente fuerte
cuando está cuidando de alguien. ¡Tal vez sienta incluso que sabe lo que es
mejor para los demás, y se quede sorprendido cuando ellos se las arreglan sin
usted! Aunque en este dominio pueda tener una profunda sabiduría instintiva,
tiende también a interferir un poco; para usted no es fácil dejar en paz a los
demás o permitirles que se equivoquen solos.
A veces, una mujer con Quirón en aspecto con la Luna puede
canalizar hacia afuera su tendencia instintiva a ser una buena madre, y
reservar para sí misma sus malos tratos. Quizá tenga siempre la casa abierta
para que todos los chiquillos del vecindario acudan a ella a merendar o a que
les ponga una tirita si se han caído y raspado las rodillas. Tal vez trabaje
con niños, con bebés incluso, o se ocupe de personas maltratadas o desnutridas.
Sin embargo, su propia autoestima suele ser baja, y por eso se esfuerza por
mantenerse en el papel de madre buena, a modo de compensación que demuestre su
valía.
Pero también sucede lo inverso: que mujeres con Quirón en
aspecto con la Luna rechacen el papel materno y conscientemente no sientan
ningún instinto maternal, se les haga difícil disfrutar con los bebés y los
niños pequeños, y les horrorice la probabilidad de que alguien llegue a
depender de ellas. Cuando el propio instinto maternal es rechazado o se
encuentra bloqueado o herido, no desaparece, sino que se vuelve inconsciente,
hasta que quizá más tarde pueda manifestarse de un modo exagerado. Otra posibilidad
es que estas mujeres se desvitalicen y se vacíen a medida que van estrechando
su mundo en el intento de protegerse de la madre mala «de afuera».
Con este emplazamiento sucede a veces que los instintos
maternales de una mujer estén heridos hasta tal punto que sea incapaz de tener
hijos o no quiera tenerlos. Entonces, parte de su proceso de individuación
puede ser un duelo consciente por esta herida y un intento de desagraviar a sus
instintos, para no verse ella misma poseída por su cólera por no haber sido
físicamente satisfechos. En vez de encogerse a fuerza de amargura, puede optar
por abrirse a una relación profunda con el mundo interior de las imágenes, el
lado no racional y lunar de la conciencia que es un don de este emplazamiento.
La conciencia lunar refleja e ilumina la red de conexiones invisibles que
constituyen la trama de la vida, en forma de sentimientos, campos de energía
sutil e imágenes. Más bien que un sistema de ideas superpuesto, la conciencia
lunar es subjetiva, intuitiva y holista, y está arraigada en la vida orgánica.
La diosa lunar tiene una faz luminosa y otra oscura, como
hemos visto ya en la figura de Artemis. Su aspecto brillante refleja la luz en
su forma de cuidar de los otros y de hacer su aporte a la vida honrando los
elementos sentimentales que forman parte de las situaciones; sus dones son el
éxtasis, la percepción holista y la intuición. Su aspecto oscuro, sin embargo,
incluye la irracionalidad destructiva en forma de subjetividad militante, una
tendencia a dejarse anegar por reacciones emocionales ante las proyecciones, y
una resistencia al orden y a la disciplina.
Las personas con contactos Quirón/Luna en su carta pueden
autosabotearse con su propia emotividad, y sin embargo, no tener conciencia de
sus sentimientos. Estoy usando estos términos en el sentido junguiano, en el
que la emoción es la descarga de energía que acompaña a algo que emerge del
inconsciente, ya sea un recuerdo, un sentimiento, un pensamiento o una idea
nueva. El sentimiento, por otra parte, es una función consciente que posibilita
la relación en el presente y también un sentido de valoración de uno mismo y de
los demás.
Es frecuente que quienes tienen a Quirón en aspecto con la
Luna sean muy emotivos, y a veces acusan a los demás de ser insensibles.
También pueden tiranizar a otras personas y estropear sus relaciones con sus
estallidos emocionales; generalmente, este comportamiento de exigencia
emocional se origina en la primera infancia: aún siguen reaccionando
coléricamente ante el dolor del niño a quien «le ha faltado la madre».
En ocasiones, la herida del contacto Quirón/Luna se manifiesta
en trastornos de la alimentación, porque el nativo puede tratar de compensar la
falta de afecto materno comiendo en exceso.
Es frecuente que los hombres que tienen contactos
Quirón/Luna estén durante toda su vida dolorosamente pendientes de su madre, y
que consciente o inconscientemente se sientan ansiosos de complacerla y hacerla
feliz, llegando hasta el punto de convertirse en el tipo de hombre que a ella
le gustaría que su hijo fuese ... quizá como un sustituto del marido. Pueden
llegar a estar «poseídos por el anima» o dominados por sus estados anímicos, la
tendencia a la manipulación emocional y una hostilidad velada o manifiesta
hacia las mujeres. En etapas más tardías de la vida, estos hombres establecen
con frecuencia relaciones -independientemente de que se trate de una relación
laboral, una amistad o un matrimonio-- en las que ellos desempeñan el papel de
la madre.
También pueden ser atractivos para mujeres que están a su
vez heridas, o comprobar que son muy conscientes del sufrimiento emocional de
los demás y que quieren contribuir a remediarlo. Como tienen un intenso
contacto con el lado femenino de su naturaleza, pueden ser también muy
creativos.
Sin embargo, hay veces en que los hombres con Quirón en
aspecto con la Luna no parecen tener contacto alguno con sus sentimientos ni
con su lado reflexivo, excepto por mediación de las mujeres, a quienes quizás
intenten dominar y controlar. Entonces nos encontramos con un machista cuya
masculinidad se expresa de forma burda, sin que la atempere ninguna cualidad
perteneciente a su lado femenino. Es probable que idealice y denigre
simultáneamente a las mujeres, y en los casos extremos puede ser violento y despreciativo.
Todo esto apunta a situaciones que lo han herido en su temprana relación con la
madre.
La diosa lunar tiene una faz luminosa y otra oscura, como
hemos visto ya en la figura de Artemis. Su aspecto brillante refleja la luz en
su forma de cuidar de los otros y de hacer su aporte a la vida honrando los
elementos sentimentales que forman parte de las situaciones; sus dones son el
éxtasis, la percepción holista y la intuición. Su aspecto oscuro, sin embargo,
incluye la irracionalidad destructiva en forma de subjetividad militante, una
tendencia a dejarse anegar por reacciones emocionales ante las proyecciones, y
una resistencia al orden y a la disciplina.
Quirón en aspecto con
Mercurio
Cuando Quirón se encuentra en aspecto con Mercurio, es
frecuente que el principio de este último planeta se halle herido y entonces
nos encontramos con los «tipos supermercurianos», que retratan las diversas
figuras arquetípicas relacionadas con él. Pam Tayler describe dos rostros de
Mercurio, regente a la vez de Géminis y de Virgo. Asocia al dios Hermes con el
signo de Géminis, y al antiguo dios egipcio Tot con el signo de Virgo.
Cuando Quirón está en aspecto con Mercurio, con frecuencia
aparece otra figura arquetípica: el Embaucador. Jung señala que la figura
alquímica de Mercurio contiene muchos elementos típicos de embaucador, y esta
figura ambigua fue también un personaje importante en el mundo de los mitos e
historias del Paleolítico. Aunque se lo represente como un bufón, un libertino
y un astuto estafador, el personaje es sin embargo una especie de héroe
cultural al que se le reconoce el haber aportado a la humanidad habilidades
tales como la metalurgia, el uso del fuego y la medición del tiempo. Todavía
hoy se pueden ver remanentes del Embaucador en las figuras carnavalescas de los
payasos, bufones, demonios, diablillos, griots (África) y polichinelas. Estos
revoltosos personajes ponen las cosas patas arriba y provocan el caos y el
desorden; infringen los límites de la convención y el tabú y se deleitan en
ello.
En un nivel personal, quien tiene a Quirón en aspecto con
Mercurio no es el bufón de nadie, y penetra en las apariencias. Como el
Embaucador, puede ser que disfrute poniendo a la gente en su lugar con un
comentario certero que va más allá de la fachada. De todas maneras, a veces
estos nativos envidian la claridad, la vanidad y la sofisticación de los demás.
Tal vez tengan que aguantarse sus observaciones crueles e hirientes, pero
generalmente son de los que disfrutan negándose a la unión con una torpe mayoría,
y siendo, además, los que siempre encuentran el pelo en la leche. Pueden tener
la actitud de un cronista de sociedad refinadamente maligno, que anda siempre
en busca de la historia jugosa capaz de empañar el brillante cuadro que pintan
los demás.
Con Quirón en aspecto con Mercurio, el nativo puede ser un
poderoso comunicador -en ocasiones compulsivo--, ya sea que se exprese por
medios no verbales como la música o la mímica, o bien por mediación de las
actividades tradicionales de Mercurio, como son las de conferenciante,
escritor, periodista o maestro. Quizá sea alguien que quiere retar a la gente
para que tome conciencia de sus propias motivaciones y reflexione sobre sí
misma, o que siente que tiene cosas importantes que decir ... ¡y también puede tener
olfato para las controversias y disfrutar provocándolas!
Hay personas con Quirón en aspecto con Mercurio que están
muy dotadas para las lenguas:
Las personas con Quirón en aspecto con Mercurio tienen a
menudo una mentalidad agudamente intuitiva que, si se le permite expresarse,
puede mostrar una gran brillantez y originalidad de percepción. La mente de
estas personas funciona de manera directa e instintiva, sin el lastre de
prejuicios ni de conceptos rancios. Tienen la capacidad de ir al nudo de la
cuestión, y pueden ser buenos mediadores. Les encantan los problemas
discutibles, y generalmente se puede confiar en que se les ocurran puntos de
vista originales y soluciones inesperadas; con frecuencia tienen el don de
expresar lo obvio que a todos los demás se les escapa. La gente que tiene a
Quirón en aspecto con Mercurio puede ser excelente para ayudar a que los demás
clarifiquen sus pensamientos y para reforzar la capacidad de comunicación de la
gente.
Cuando Quirón está en aspecto con Mercurio, es frecuente que
la comunicación asuma formas no verbales.
Los aspectos entre estos dos planetas también son frecuentes
en los horóscopos de músicos famosos.
«Su lógica es tan diferente de la vuestra que la
encontraríais incomprensible», se nos dice, pero quizás ésta sea la lógica de
Quirón en
Algunas personas con este contacto en su carta tienen
dificultades en la escuela. Es probable que su don para la comunicación no
resida tanto en el dominio de lo racional y verbal como en otros ámbitos que se
orientan hacia los sentimientos y hacia el lado intuitivo y no racional de la
vida. Otros se asustan y se confunden cuando intentan confiar sus sentimientos
al papel o expresarlos verbalmente. Quizá sus propios pensamientos se oculten
tras un estado de caos mental que al principio puede causarles miedo porque se
resiste a dejarse meter dentro de ningún molde lógico. Cuando Quirón está en
aspecto con Mercurio, el proceso del pensamiento aún sigue estrechamente
conectado con sus orígenes caóticos; la irracionalidad del Embaucador está al
acecho, y su acción puede impedirnos usar la mente de manera creativa, aunque
si corremos el riesgo, los resultados pueden ser realmente extraordinarios.
Por otra parte, hay personas con Quirón en aspecto con
Mercurio que tienen el don del pensamiento claro y lógico y son capaces de
poner orden en una maraña de información e impresiones sensoriales. Dotadas de
una mente penetrante, estudian temas oscuros y esotéricos.
Para quienes tienen a Quirón en aspecto con Mercurio,
cultivar el lado de Mercurio que se relaciona con Tot puede ser tan difícil
como gratificante. El miedo al caos interior puede casi paralizar mentalmente a
algunos de los nativos que tienen este emplazamiento, incapacitándolos para
comunicar sus experiencias, aunque sean capaces de escribir técnica o
científicamente sobre las cosas que los separan de ellas. Por eso a las
personas con Quirón en aspecto con Mercurio se las suele encontrar haciendo
trabajos típicos de Virgo, que implican actividades como investigar, clasificar
y ordenar.
Con Quirón en aspecto con Mercurio es posible tener una
buena capacidad para soportar el conflicto mental y aceptar paradojas sin que
el sujeto se sienta inquieto por ellas; la conciencia de la incongruencia y la
apreciación del absurdo pueden estar muy desarrolladas. Son personas que pueden
tener un sentido del humor ácido y estrafalario, y que no vacilan en decir la
verdad sin que les importe a qué títere dejan sin cabeza.
El humor de estos nativos puede ser muy serio e ir orientado
a una ampliación de la conciencia, a educar a la gente y a hacer mofa de las
costumbres, los prejuicios y las instituciones que configuran nuestra sociedad.
El estilo típico de Quirón en aspecto con Mercurio: en vez
de recurrir a sesudas y pesadas reflexiones, facilita la toma de conciencia
mediante la parodia y la burla.
Quirón en aspecto con
Venus
Con este aspecto, el nativo puede tener el don de ver la
belleza allí donde los demás no la advierten, y de encontrar valor en lo que
otros desdeñan por feo o insignificante. Sus valores son intensamente
personales y movilizan una fuerte adhesión; la persona se adhiere tenazmente a
ellos, y sus preocupaciones venusinas pueden llegar a asumir dimensiones
políticas o filosóficas: son gente capaz de hacer campañas por los derechos de
la mujer o por la armonía racial, o se convierten en entusiastas defensores de
las artes. Van en busca de algo o alguien de gran belleza y valor, o quizá
corran en pos de la riqueza, el encanto personal o un romance perdurable. Con
este emplazamiento, es frecuente que uno conozca a personas que le dan la
impresión de ser ya familiares; tal vez sienta que las ha conocido en otra
vida, y hasta es posible que tenga alguna idea de los detalles.
Con frecuencia, los aspectos entre estos dos planetas nos
abren a otras dimensiones de la conciencia por la vía de relaciones
interpersonales dolorosas.
Estos nativos encuentran inspiración y descubren cuáles han
de ser sus siguientes pasos en la vida mediante encuentros importantes y
sincrónicos con otras personas que les aportan ideas nuevas, fecundos
encuentros interpersonales, sugerencias o contactos comerciales diversos. Sin
embargo, puede ser que no adviertan que también ellos, a su vez, hacen lo mismo
por los demás, y no lleguen a darse cuenta de la medida en que la gente los
aprecia.
Las relaciones más importantes en la vida de quienes tienen
a Quirón en aspecto con Venus suelen ser aquellas que les aportan inspiración o
crecimiento personal, más bien que las conducentes al matrimonio o a la crianza
de hijos.
Cuando Quirón está en aspecto con Venus, el nativo es muy
sensible a la desarmonía entre las personas, y puede ser que se vea complicado
en discusiones ajenas y se las tome personalmente aun cuando nada tengan que
ver con él. ¡Quizás inconscientemente se sienta responsable de ser quien aporte
amor y armonía a la vida! Esto puede remontarse a situaciones de su niñez: tal
vez él (o ella) haya asumido el papel de pacificador en las discusiones de sus
padres, hermanos u otros familiares; tal vez se haya visto presionado para
tomar partido por uno u otro de los padres con ocasión de un divorcio o de una
separación. Más adelante, estas personas se empeñan en inútiles esfuerzos por
resolver situaciones insolubles en sus relaciones, y es posible que tengan que
aprender a no intentarlo siquiera. Puede resultarles difícil soportar
conflictos, al estar en perpetua lucha por llegar a un nivel de armonía falto
de rea-215 lismo o imposible de alcanzar. Pero también es posible que se
mantengan inmersas en situaciones de conflicto interpersonal poco menos que
intolerables, en la esperanza de poder llegar a la armonía y la reconciliación,
y que en el proceso se hagan daño a sí mismas.
Con un aspecto entre Quirón y Venus puede pasar que las
primeras relaciones íntimas signifiquen un bautismo de fuego; si estas personas
no aprenden a defender sus propios valores, terminarán por establecer la pauta
de adaptarse siempre a los demás, cosas que generalmente se origina en
dificultades muy tempranas.
La gente que tiene a Quirón en aspecto con Venus sigue a
veces caminos ajenos, y se hace cargo de los valores y las aspiraciones
artísticas de otras personas.
Cuando está en aspecto con Venus, Quirón suele aportar una
auténtica capacidad para movilizar la potencialidad de relacionarse de otras
personas y conmoverlas profundamente. Sin embargo, ésta es una cualidad que
llega generalmente con la madurez, e inicialmente es probable que el nativo se
debata con una imagen idealizada o deformada de lo que son las relaciones. Tal
vez necesite que los demás se muestren con él más abiertos de lo que él mismo
es capaz de ser, o los vea como otros tantos espejos de sí mismo y se le haga
difícil advertir las diferencias. Aunque esté ávido de armonía interpersonal,
es probable que a los demás se les haga opresivo, y si no tiene conciencia del
efecto que tiene sobre los otros, mal podrá manejar sus repercusiones. A veces
incurablemente románticas, estas personas sufren aislamientos y decepción
cuando la vida real no alcanza la altura de sus ideales. Tal vez se sientan
traicionadas por amigos o amantes, cuando en realidad es su propio idealismo lo
que las traiciona con una expectativa de armonía imposible de alcanzar: van en
pos de alguien inalcanzable, complaciéndose en el sabor agridulce de dramas
emocionales, situaciones conflictivas y tragedias de amor no correspondido.
Si en aras de la creación de armonía o de una «relación
perfecta» no hacemos caso de los sentimientos difíciles, es frecuente que se
produzcan desastres emocionales.
A quienes tienen a Quirón en aspecto con Venus, las
relaciones les dan la lección más importante de su vida. Son personas que
suelen tener dificultades con el lado más oscuro de la relación, con sus
aspectos de competitividad sexual, manipulación emocional y luchas subterráneas
por el poder. Sin embargo, generalmente su viaje las llevará a estos
territorios, y el intento de aferrarse a la inocencia puede dar como resultado
que sean más vulnerables a la explotación emocional, sexual y económica. Por
debajo de su considerable encanto venusino, de su tacto y su diplomacia, estos
nativos son hábiles para salirse con la suya; saben cómo manipular los
sentimientos ajenos e incluso cómo hacer que los demás se peleen; pueden ser
muy controladores, y se las arreglan para dominar en una relación mediante el
recurso de negarse sutilmente a cualquier compromiso.
Es probable que se sientan atraídos por la «gente guapa» y
de figuración social, y que envidien a los que son dueños de riqueza y
fascinación, o que se han hecho famosos por sus logros artísticos. Quizá se
dejen engañar por las galas externas de Venus, y tal vez parte de su búsqueda
consista en volver a conectarse con su capacidad para el placer sensual y en
redescubrir su necesidad de relaciones auténticas, en vez de empeñarse en estar
a la altura de tal o cual imagen.
Estos nativos pueden ser un tanto vanidosos y vivir
obsesionados por su apariencia física, y se sienten incómodos a menos que estén
«vestidos para matar»: el amante o los amigos íntimos jamás pueden verlos
desarreglados, y cualquier signo de vejez los descalabra. Es probable que
disfruten secretamente provocando la envidia ajena y que usen su belleza, sus
talentos artísticos y su magnetismo sexual como si fueran armas. Por otra
parte, también puede darse el caso de que sean incapaces de valorar sus propios
talentos o su belleza, digan lo que digan los demás. Pueden estar temerosos de
la envidia ajena y sentirse privados del don venusino de disfrutar del ámbito
de los sentidos.
Con los contactos Quirón/Venus, el dolor de no haber
cultivado nuestros dones o de haber abusado de ellos puede terminar haciéndonos
ver en la belleza física, el placer y los talentos artísticos otros tantos
dones divinos que es menester apreciar y compartir.
Algunas mujeres con este contacto han tenido dificultades
con una madre o unas hermanas envidiosas. El crecimiento hacia su madurez
femenina y su creatividad puede estar tan teñido de miedo que esta transición
nunca se concreta, y tal vez la nativa opte en cambio por una melancólica
inocencia; reconocer lo que hay en ella de Afrodita, su propia competitividad
sexual y su deseo de ocupar el centro del escenario puede ser difícil, pero es
importante. Una madre que no tome conciencia de su propia envidia puede
enfermar mental o físicamente en la época en que su hija se aproxima al umbral
de la pubertad; puede asumir el papel de la injustamente maltratada, y
demostrar tan poco placer en nada que la hija sienta que la sexualidad, el
placer sensual y el disfrute de la vida son tabúes, porque la madre los niega.
Las hijas de mujeres así crecen sin tener conciencia de su sexualidad, pero son
muy atrayentes para los hombres; con frecuencia provocan sin quererlo
agresiones sexuales que les producen vergüenza, miedo, cólera e indignación.
El sufrimiento provocado por una relación también puede ser
un tema dominante en la vida de quienes tienen contactos entre Quirón y Venus.
Sin embargo, es necesario que descubran y reconozcan el propósito de tal
sufrimiento para no quedarse inmovilizados en el papel de víctima.
Mediante las pruebas que nos son impuestas por el lado más
sombrío de las interacciones humanas experimentamos una pérdida de la
inocencia, pero también así puede enriquecerse nuestro sentimiento de identidad
individual, y podemos ganar en compasión y en conciencia. La embriaguez de
estar enamorado del amor, sólo para después estrellarse violentamente contra la
tierra, es también una experiencia conocida de quienes tienen a Quirón en
aspecto con Venus, y que quizá se aferren implacablemente a sus ilusiones,
Son personas que por lo común tienen que sufrir más de una
vez las consecuencias de haber convertido a alguien en el centro de su
universo; cuando este alguien se va, ellas tienen que reconstruir su vida
empezando de cero y pasar por un doloroso período de pruebas íntimas
Los hombres que tienen a Quirón en aspecto con Venus pueden,
huir volando tan pronto como tropiezan con una mujer que quiere ser una persona
por derecho propio. Puede ser que busquen mujeres dóciles, que se queden en
segundo plano, ¡pero que luego se vean enfrentados con el pleno poder de una
Afrodita que emerge! En algún momento de su vida, estos hombres suelen
encontrarse con una mujer poderosa, magnética y sensual. La relación tanto
puede ser de recíproca cautela como de una entrega y una admiración
apasionadas.
Es frecuente que estos hombres mantengan a la mujer a una
distancia segura y hagan de ella una confidente y una amiga, más bien que su
amante. ¡Pero también una mujer con Quirón y Venus en aspecto puede preguntarse
por qué los hombres guardan las distancias con ella, cuando ella a su vez se
sabe inequívocamente atractiva! Por lo general, un hombre que tenga a estos dos
planetas en aspecto también tiene estilo, gusto para vestir, ojo para la
belleza (propia y ajena), y le gusta hacerse ver en los mejores lugares.
Recomiendo a mis lectoras que si su marido o su amante tiene algún contacto
Quirón/Venus se compren un perfume caro y cuiden su apariencia; déjenle saber
que en ustedes el lado de Afrodita existe, ¡pero no lo ahuyenten asustándolo
con una sobreactuación! Y, sobre todo, no se muestren maternales con él.
Los hombres que tienen estos contactos aprecian
profundamente la belleza femenina y con frecuencia son parejas estupendas para
las mujeres que aspiran a ser autosuficientes y, al mismo tiempo, profundamente
femeninas. También en ellos el lado artístico y femenino puede estar bien
desarrollado, y por eso están bien dotados para la creatividad artística.
Quirón en aspecto con
Marte
Con Quirón en aspecto con Marte, es probable que hayamos
sido heridos por las expresiones negativas y destructivas del principio
marciano en nuestro entorno de cuando éramos niños. Si el ambiente hogareño era
una especie de campo de batalla -ya fuese la guerra abierta o encubierta-,
quizás hayamos decidido que nunca seríamos así. Entonces, crecemos temiendo que
la destructividad vuelva a hacer erupción, nos volvemos cautelosos hasta el
punto de no saber distinguir lo importante de lo que no lo es, y suprimimos no
sólo nuestra propia capacidad de hacernos valer positivamente y de expresar de
forma saludable el enojo, sino el deseo de llegar a ser dueños de nuestra vida.
Con aspectos entre Quirón y Marte es frecuente que, si crecemos temiendo la
confrontación y sin llegar a ser conscientes de nuestro enojo y nuestra
obstinación, tropecemos frecuentemente con la agresividad ajena.
Si la persona con Quirón en aspecto con Marte tiene
lesionada su capacidad marciana de hacerse valer, emprender una acción directa
y responder a un reto o desafío, puede resultarle difícil saber lo que quiere y
quizá tienda a quedarse inerte o a demostrar una agresividad y un resentimiento
pasivos. También es probable que se ponga enferma para poder controlar a los
demás, como salida para su cólera inexpresada o para hacer menos explosivas
situaciones en las que la negatividad ha ido en aumento porque ella misma no ha
asumido una posición ni expresado sus sentimientos. Los síntomas afectarán
entonces a las funciones corporales y los órganos regidos por Marte: habrá
brotes de fiebre o de anemia, erupciones en la piel y dolores de cabeza, o
debilidad muscular.
Yukio Mishima, el escritor japonés que se hizo el harakiri,
es decir, se suicidó ritualmente, tenía a Quirón en conjunción con Marte en
Aries; fueran cuales fuesen las razones religiosas o filosóficas de su
suicidio, sirve como una expresiva imagen de aquellas personas que tienen
aspectos entre Quirón y Marte que se han vuelto en contra de ellas.
Con frecuencia, la gente que tiene estos contactos hace
saltar, sin darse cuenta, los fusibles de un inexpresado enojo en los demás.
Entonces retroceden, atónitos, al ver cómo un amigo, un amante o un compañero
de trabajo reacciona mostrándose colérico, irrazonable e incluso violento.
Algunas de estas personas tienen, por así decirlo, el don de no ensuciarse las
manos, y si usted tiene una relación con alguien con un contacto Quirón/Marte
en su carta, ¡vale más que no se sorprenda si con frecuencia es usted mismo
quien se enoja! Y si es usted quien tiene a Quirón en aspecto con Marte, podría
serle útil aprender cómo funcionan, en usted mismo y en los demás, la
agresividad inconsciente, la obstinación y el espíritu destructivo, porque
probablemente tropezará con ellos.
También suele pasar lo contrario, el caso de gente con
contactos Quirón/Marte cuya vida parece plena de logros, acción positiva y
disciplina.
Yo asociaría con este aspecto a Ares, el dios de la guerra,
que representa también la sed de sangre, la agresividad descontrolada, el
placer de la destrucción y el deseo de provocar conflictos. Sin embargo, la
diosa Atenea consiguió en dos ocasiones vencerlo en combate, y como ella
representa, entre otras cosas, la capacidad de mediar en los conflictos y de
reflexionar antes de entrar en acción, esto sugiere algo importante para que lo
tengan en cuenta quienes tienen a Quirón en aspecto con Marte: un poco de
reflexión puede llevarlos muy lejos.
Si estudiamos más de cerca la vida de quienes, teniendo
contactos entre Quirón y Marte, son conocidos por sus características marcianas
positivas (rectitud, liderazgo y dinamismo), con frecuencia encontramos que
tienen relaciones en las cuales se los mima como a bebés; por otra parte, es
habitual que descarguen sobre una persona determinada el lado negativo de
Marte, y que intimiden a su mujer o a su amante con actitudes de extrema
impertinencia, con su malhumor e incluso con su manifiesta crueldad.
La tendencia compulsiva a la acción suele ser la pesadilla
de los que tienen a Quirón y Marte en aspecto, y en quienes el tema quironiano
de las «pugnas inútiles» puede estar especialmente destacado.
Si usted tiene una pauta de actividad inquieta y compulsiva,
que no le da como resultado sentirse satisfecho y productivo, sino que agota
sus recursos y lo conduce a la frustración, cuando no a la enfermedad, podría
ser útil que se preguntara qué es lo que está tratando realmente de hacer.
Con Quirón en aspecto con Marte, podría descubrir que su
objetivo inconsciente es potencialmente autodestructivo, un empeño inútil o
imposible que es mejor abandonar. Ejemplos de esta actitud son: «Si pudiera
hacer algo totalmente original, entonces me prestarían atención», o «Si pudiera
llegar a ser rico y poderoso, mi padre me envidiaría». Aquí, es frecuente que
temas como querer ser el primero, el mejor y el único, o una actitud de «Ya les
enseñaré», estén entretejidos con el deseo de castigar a los demás. El
descubrimiento de ocultas fantasías de omnipotencia y de magníficas conquistas
puede significar que el nativo tiene cierta opción de reencauzar o tal vez de
domar esa energía, en vez de verse compulsivamente arrastrado más allá de sus
límites y tener luego que afrontar las consecuencias.
La gente que tiene a Quirón en aspecto con Marte dispone de
una poderosa energía creativa que puede ser feroz, deliberada e implacable;
aunque son capaces de lograr mucho, estos nativos también pueden ser
despiadados y hacer caso omiso de los sentimientos ajenos. Tienen una
comprensión instintiva de lo que es competir, saben cómo derrotar a rivales y
enemigos poniendo en evidencia sus debilidades; para ellos es fácil herir la
confianza en sí mismas de otras personas y hacer que se sientan impotentes.
Generalmente, aquellos que tienen este contacto en su carta
manifiestan una poderosa capacidad de liderazgo y una voluntad disciplinada en
sus logros militares, deportivos o físicos, y son figuras muy controvertidas,
La mayoría de las personas que tienen a Quirón en aspecto
con Marte no están destinadas a convertirse en líderes famosos como Rhodes o
Churchill, o en seres infames por su violencia como Susan Atkins, Charles
Manson o el «reverendo» Jim Jones (los horóscopos de todos ellos se estudian en
otras partes de este libro). Sin embargo, son portadoras de esa poderosa
energía con su potencial de creación o de destrucción, y la pugna por
reconciliarse con ella formará parte de su viaje por la vida.
Quien tenga a Quirón en aspecto con Marte necesitará
acostumbrarse a la idea de que no gustará a todo el mundo y en ocasiones se
hará enemigos, ya que la gente puede proyectar sobre él -o ella- su propia
agresividad inconsciente.
Para expresar de forma positiva la energía de este aspecto
será necesario tener un intenso sentimiento del propio valor, ya que en su
recorrido por la vida será probable que un nativo así tropiece con oposición,
hostilidad subrepticia o manifiesta y competitividad por parte de sus rivales.
Tendrá que descubrir qué es lo que quiere verdadera y profundamente, e ir en
pos de ello... y eso puede ser difícil para las personas que necesitan
confirmaciones de afuera, o que tienden a dejarse arrastrar por una marea de
actividad que, en última instancia, para ellas resulta ser insensata. Es más,
para estos nativos una de las principales lecciones puede ser aprender a
respetar su propia capacidad de logro, de emprender una acción positiva y de
tomar las decisiones adecuadas. Quizá tengan el don de ser capaces de
enfrentarse a problemas espinosos directamente y con sensibilidad, y, por lo
tanto, de abrir posibilidades nuevas y disipar la confusión y las actitudes
evasivas en sus relaciones. Y tienen también la posibilidad de potenciar a los
demás, ayudándoles a clarificar lo que quieren, a formular su orientación vital
y a movilizar su energía hacia el éxito. Dicho de otra manera, pueden ayudar a
los que tienen problemas con su propio Marte.
A veces, a las mujeres les resulta difícil manejar los
aspectos entre Quirón y Marte, en los que la imagen de la Amazona adquiere gran
importancia y puede causar dificultades en sus relaciones con los hombres.
Una mujer con Quirón en aspecto con Marte puede llegar a
identificarse con lo que es capaz de lograr, o bien sentirse bajo la compulsión
de competir con los hombres por el puro logro y, en el proceso, ganarse la
reputación de «rompepelotas». A la inversa, al devaluar o mutilar su propia
capacidad de logro, una mujer con Quirón en aspecto con Marte puede atraer a
hombres que muestran el rostro negativo de Marte en forma de brutalidad y
violencia.
Los hombres con aspectos Quirón/Marte pueden enmascarar su
sensibilidad tras el machismo, pero también pueden parecer dóciles, refinados y
cultos, y mediante su atractivo, conseguir que mujeres poderosas se hagan cargo
de ellos. ¡Y pobre de la mujer que caiga en esta trampa, ya que puede
encontrarse convertida en blanco de una descarga continua de hostilidad
inconsciente que sea el cuento de nunca acabar!
Es frecuente que los hombres con contactos entre estos dos
planetas tengan que construir desde cero su sentimiento interior del poder
masculino, y para ello encontrar el término medio entre los opuestos de la
brutalidad y la impotencia... una tarea nada fácil.
Con Quirón en aspecto con Marte, las actividades deportivas
competitivas o las pruebas de aguante físico suelen proporcionar una liberación
para estas poderosas energías instintivas. El cultivo de una buena musculatura
puede ayudar tanto a los hombres como a las mujeres a contener esta energía y a
encauzarla hacia logros positivos, en vez de dejarla que se enrancie, se vuelva
hacia adentro y lesione su propio sentimiento de confianza. A los que tienen
contactos Quirón/Marte suele sentarles muy bien dedicar su considerable energía
a otra persona o a una causa impersonal. Su enorme vitalidad puede llevarlos a
exageraciones, sin embargo, ya que con frecuencia les cuesta regular su
energía.
Cuando los contactos entre estos dos planetas funcionan en
forma compulsiva, la gente pone demasiado esfuerzo en todo, y pueden llegar a
convertir algo tan simple como preparar una comida en un verdadero trabajo de
Hércules.
las personas con contactos Marte/Quirón, sus propios deseos
personales se encuentran con frecuencia bloqueados y frustrados hasta que
hallan una manera de vincularlos con las preocupaciones más profundas del resto
de la humanidad.
Si este principio está herido, quizá se vean forzados a
buscar una perspectiva colectiva o transpersonal más vasta dentro de la cual
puedan operar. De hecho, en las personas con contactos Marte/Quirón, sus
propios deseos personales se encuentran con frecuencia bloqueados y frustrados
hasta que hallan una manera de vincularlos con las preocupaciones más profundas
del resto de la humanidad.
Quirón en aspecto con
Júpiter
Es frecuente que los nativos que tienen estos contactos
muestren tendencias mesiánicas; en cuanto a la naturaleza de su mensaje, está
indicada por los signos y las casas que estén en juego: son grandes buscadores
que van en pos de una iluminación, una panacea o una verdad definitiva que
perpetuamente los elude. Júpiter monta en Quirón como un niño en un caballito
de juguete, y parte en su misión, ansioso de reunir tantos seguidores como le
sea posible. Sin embargo, con uno de estos aspectos también es posible tener
grandes esperanzas o aspiraciones desmesuradas, pero evitar la vida humana en
los dominios afectados por este aspecto; como Prometeo, castigado por Zeus,
estas personas generalmente tienen que someterse, en esos dominios, a grandes
sufrimientos. Si un conflicto íntimo crece es probable que no puedan
contenerlo, y que su dolor las inste a dedicarse a causas más amplias. Sin
embargo, en cuanto son mortales comunes con algún aspecto entre estos dos
planetas, es improbable que, solas, puedan detener la carrera armamentista o
poner término al hambre en el mundo; en cambio, puede pasar que sean llamadas a
reconocer el propio dolor interior que han canalizado en sus causas. Por
ejemplo, si han descuidado su propia naturaleza animal, e incluso abusado de ella,
puede que se dediquen a hacer una apasionada campaña por los derechos de los
animales; si interiormente están en lucha con ellas mismas, quizá se apunten a
la lucha contra el racismo, y si lo que temen es su propia agresividad
reprimida, tal vez protesten por la violencia que impera en su ciudad.
No pretendo insinuar que no haya valor alguno en poner
nuestro sentido de la justicia al servicio de una causa colectiva. Sin embargo,
en nuestro trabajo de astrólogos podemos encontramos de cuando en cuando con
alguien con uno de estos contactos que acaricia algún sueño que lo ha llevado a
perder todo sentido de la proporción y acude en busca de ayuda. Aunque con un
enfoque muy terrenal se puede evitar el desastre, quizá también sea posible ver
el problema como una expresión simbólica válida del instinto religioso de la
persona, que le indica la senda interior de integración que la psique intenta
seguir. Algunos están destinados a representar o cumplir la misión que ellos
mismos se han fijado; a otros quizá se les pida que la sacrifiquen en aras de
su propia integridad. Sin embargo, tal vez sea más apropiado analizar el
posible significado simbólico que dar consejos, ya que, por bienintencionados
que sean, al ofrecerlos quizá no logremos más que hacer el juego a la tendencia
que impulsa a nuestro cliente con un contacto Quirón/Júpiter a buscar una
autoridad espiritual externa.
Con frecuencia, la pérdida de una visión o de una misión muy
preciada forma parte de la trayectoria vital de quienes tienen aspectos entre
Quirón y Júpiter, lo mismo que de quienes tienen a Quirón en Sagitario o en la
casa IX.
A veces, con aspectos entre Quirón y Júpiter, nuestra propia
capacidad de simbolizar y de interiorizar significados está herida; entonces
representamos nuestros problemas internos de una manera concreta que en el
mejor de los casos nos deja con una sensación de agotamiento y de vacío, y en
el peor puede ser causa de una catástrofe emocional o económica.
Por otra parte, quien afrente a Júpiter podría, como
Prometeo, quedar encadenado al sentimiento de haberse traicionado a sí mismo y
de haber negado su propia visión y su verdad interior.
La gente que tiene contactos entre estos dos planetas se
encuentra con frecuencia con que alguna forma extraordinaria de gracia
salvadora se hace sentir en su vida: algún factor nuevo se introduce en una
situación en el preciso instante en que todo parecía perdido.
Por otra parte, en ellos se suele encontrar también la
herida de una defraudada fe en Dios. Quien tiene a Quirón en aspecto con
Júpiter puede sentir secretamente que es alguien especial, que goza del favor y
el amor de los dioses. Con esta actitud es probable que inicialmente, con su
firme e íntima convicción de que se las merece, el nativo obtenga muchas cosas
buenas en la vida, pero después del rudo despertar a la conciencia de sus
límites mortales, vienen la indignación y la rabia. La desgracia puede golpear
con tanta más fuerza cuanto que la persona no está preparada: el optimismo sin
límites se convierte en desesperación y en la convicción de estar perseguido
por la mala suerte cuando las cosas no salen de 230 manera tan ideal.
Con Quirón en aspecto con Júpiter tenemos una capacidad
asombrosa para recuperarnos de enfermedades, tragedias personales y crisis de
fe.
Allí donde se encuentran estos aspectos tendemos a
exagerarlo todo y a tener experiencias extraordinarias. En estos dominios,
estamos muy alertas al nivel arquetípico de la vida, pero a veces propendemos
también al exceso, el fanatismo y el mesianismo. Es probable que se pierda de
vista la vida ordinaria y la simple verdad, y que el nativo tienda a la
exageración en estos ámbitos de la vida.
Quirón en aspecto con Júpiter tiene una fortísima capacidad
para la devoción.
A quienes tienen este contacto suele encantarles correr
riesgos y tentar al destino.
Cuando hay contactos Quirón/Júpiter, se puede tener el
furtivo sentimiento de que es uno el árbitro final de su propio destino ...
¡una idea que nos mete en dificultades cuando vamos más allá de nuestros
propios límites! Puede haber, sin embargo, una tendencia a jugar a ser Dios al
mismo tiempo que se pone a prueba a la vida para ver quién está realmente a
cargo de qué; el hombre está ávido de los mismos límites que él no es capaz de
fijarse.
Los aspectos entre Quirón y Júpiter significan con
frecuencia una capacidad de enseñar e inspirar a los demás, y de ayudarles en
el proceso de encontrar significado a su propia vida. Quizá tengamos el don de
alcanzar una visión global de las situaciones y seamos capaces de sacar a la
luz lo mejor de cada persona, sus verdaderas esperanzas y aspiraciones. Algunas
personas pueden disfrutar de la visión positiva de la vida que tienen estos
nativos, que confían en su prodigalidad.
A veces, sin embargo, Quirón en aspecto con Júpiter
significa la herida de un exceso de optimismo: el nativo podría provenir de una
familia o de una cultura en donde inmediatamente a cualquier signo de depresión
o de tristeza se le resta importancia, se lo borra con el «pensamiento
positivo» o se niega su existencia con alguna distracción. Antes de haber
aprendido a valorar nuestro lado más oscuro, podríamos estar representando el
papel de un quebradizo «super-Júpiter» para no dejar que nadie -ni nosotros ni
los demás- vea nuestro lado pesimista, melancólico y depresivo, incapaz de
percibir significados ni esperanzas, y que no tiene ninguna visión filosófica
de expansividad que lo consuele.
En la gente que presenta estos aspectos puede haber una
tendencia maníaco-depresiva, en la que la depresión alterna con períodos de
jubiloso entusiasmo.
Los aspectos entre Quirón y Júpiter indican a veces que
nuestra esperanza, nuestro optimismo y nuestra confianza en la plenitud de las
posibilidades vitales están heridos. Es probable que, de niños, tras haber
visto pisoteados nuestros sentimientos expansivos de generosidad y de
optimismo, hayamos preferido sepultarlos. Quizá nuestros padres hayan tenido
grandes esperanzas que se vieron defraudadas: tal vez perdieron una fortuna o
se vieron perseguidos por la mala suerte. Puede ser que nos hayan advertido del
riesgo de ser demasiado felices y despreocupados, o que su actitud religiosa
haya sido demasiado represiva y severa para que nuestro Júpiter pudiera
sentirse verdaderamente cómodo. Tal vez hayan sido ateos sin ninguna tradición
religiosa, y en este caso, el hijo puede ser el portador de las aspiraciones
religiosas, acumuladas en el inconsciente y reprimidas, de los antepasados.
Entonces quizá se sienta compelido a emprender una larga búsqueda a través de
diversas situaciones peligrosas y extremas.
Con esta combinación, la tendencia a basarse en lo externo
es muy poderosa, y con frecuencia son necesarias repetidas desilusiones para
que la gente que tiene aspectos Quirón/Júpiter sea capaz de redescubrir su
autoridad espiritual interior.
Con Quirón en aspecto con Júpiter, al nativo puede
obsesionarle la búsqueda de un «significado superior» en los dominios regidos
por las casas y los signos en que están emplazados los dos planetas.
Son personas fuertemente intuitivas, que pueden tener
premoniciones del futuro, pero que también tienen dificultades para dar forma a
esas posibilidades o ideas tan elevadas.
Una parte de la órbita de Quirón pasa entre Saturno y
Júpiter, y esto simboliza quizás una perspectiva (Quirón) que puede hacer honor
tanto a la forma (Saturno) como al significado (Júpiter) sin confundirlos ni
violentar a ninguno de ellos.
Típico también de Quirón en aspecto con Júpiter es su empeño
en formular una filosofía personal. Con estos planetas en aspecto, el nativo
puede verse compelido a encontrar una filosofía de significado personal que se
ajuste a su propia experiencia vital; tal vez le sea negado el consuelo de
pertenecer a la religión aceptada por su colectivo, y esto sea a la vez su
herida y el desafío al que se enfrenta:
Quirón y Júpiter: tendemos a jugar a ser Dios (o Diosa) y
después nos sentimos desamparados; primero nos inflamos y después nos
desinflamos.
Con los contactos Quirón/Júpiter, aun reconociendo nuestra
profunda necesidad de una fuente interior de sabiduría que nos guíe, quizá
podamos finalmente renunciar a estos extremos y encontrar al Maestro Interior
que nos habla quedamente desde adentro.
Quirón en aspecto con
Saturno
La relación de Quirón con Saturno lleva implícita la
disolución de las fronteras y abre la posibilidad de una actitud diferente ante
la cuestión de los límites necesarios para la vida humana.
Los individuos que tienen a Quirón en aspecto con Saturno
reaccionarán de diversas maneras ante este proceso de transformación, pero
inicialmente lo que se les plantea es la lucha con una situación disyuntiva: o
bien reciben demasiada influencia de Saturno, y son rígidos y temerosos,
terminantes en sus juicios sobre ellos mismos y sobre los demás, o bien no
reciben suficiente influencia de Saturno y se sienten deprimidos, inseguros e
incapaces de funcionar en el mundo.
Con Saturno en aspecto con Quirón, la influencia del padre
es muy importante. Aquí nos enfrentamos con las formas más severas y
prohibitivas del Padre arquetípico -uno de los rostros de Saturno-, cuya
primera personificación es generalmente el padre real. Sin embargo, los
problemas Quirón/Saturno ponen en juego diferentes niveles: el personal, el
ancestral, el colectivo y el arquetípico. En la realidad, estos temas se
superponen y se entretejen,
En un nivel personal, los temas quironianos se ven
generalmente en la relación con el padre, que puede haber estado física o
mentalmente enfermo, haber sido débil o padecido algún tipo de carencia de la
que necesitara sanar o redimirse; también puede haber sido un pequeño y
mezquino tirano.
Quien haya crecido con una herida en el dominio saturnino de
los límites, las fronteras y la estructura se sentirá profundamente inseguro;
quizá su rebeldía no haya sido saludablemente contenida, o el nativo haya
tenido una educación estricta y autoritaria. De cualquier manera, es alguien
que puede envejecer antes de tiempo y ser muy serio desde muy temprana edad, ya
que por una razón u otra ha tenido que ser su propio padre.
El padre puede ser también el que hiere, persigue o domina,
dejando en el hijo un legado de odio y miedo.
En un nivel personal, los temas quironianos se ven
generalmente en la relación con el padre, que puede haber estado física o
mentalmente enfermo, haber sido débil o padecido algún tipo de carencia de la
que necesitara sanar o redimirse; también puede haber sido un pequeño y
mezquino tirano. Quien haya crecido con una herida en el dominio saturnino de
los límites, las fronteras y la estructura se sentirá profundamente inseguro;
quizá su rebeldía no haya sido saludablemente contenida, o el nativo haya tenido
una educación estricta y autoritaria. De cualquier manera, es alguien que puede
envejecer antes de tiempo y ser muy serio desde muy temprana edad, ya que por
una razón u otra ha tenido que ser su propio padre. El padre puede ser también
el que hiere, persigue o domina, dejando en el hijo un legado de odio y miedo.
De forma similar a los que tienen a Quirón en Capricornio,
es frecuente que quienes lo tienen en aspecto con Saturno crezcan rechazando a
su padre; quizás huyan lejos de su desvalimiento, su violencia o las
abrumadoras restricciones que él pueda haberles impuesto, sólo para descubrir
que ese «padre» los sigue a todas partes y se manifiesta en sus relaciones con
figuras de autoridad y también en las personales. Puede pasar que en la pugna
por ser diferentes estén viviendo potencialidades que el padre no vivió, y que
intenten redimirlo cumpliendo, sin darse cuenta de ello, sus ambiciones no
realizadas y sus deseos inconscientes.
Cuando hay contactos entre Quirón y Saturno, si el principal
vínculo emocional de una mujer fue con el padre, más adelante puede fijarse en
hombres que parecen muy diferentes de él, pero que al mirarlos más de cerca
revelan ser muy parecidos al inconsciente del padre; además, es posible que la
hija se case con un hombre exactamente igual al abuelo, e incluso al bisabuelo.
Otra alternativa es que se rebele y se convierta en una
«Amazona» que va en pos del logro personal y de la independencia emocional.
Quizá rechace a los hombres y no entable más que relaciones que «no llegan a
nada», en la medida en que tienen como modelo la relación con el padre.
Los problemas con el padre que sugieren los contactos entre
Quirón y Saturno son generalmente de mayor alcance que el padre personal, y es
frecuente que durante varias generaciones afecten a nuestra herencia
psicológica -nuestra pauta colectiva-, y en última instancia, al principio
arquetípico del Padre.
Si usted tiene a Saturno y Quirón en aspecto, puede ser
aconsejable que estudie su árbol genealógico para descubrir las pautas vitales
y las características psicológicas del lado paterno de su familia. Podría
descubrir, por ejemplo, que está siguiendo ciegamente una senda ancestral que
ha heredado y que puede conducirlo al desastre y al fracaso; podría estar
creando estructuras vitales basadas en opciones que fueron elegidas
generaciones atrás y siguiendo así, sin darse cuenta, las huellas de su padre.
Con aspectos entre Quirón y Saturno hay personas que sienten
que su propósito es redimir una herencia negativa proveniente de la rama
paterna de la familia: puede haber cargas, responsabilidades o tenebrosos
secretos familiares que no acaban de saldarse. Hay quienes deberán luchar con
cosas como éstas durante toda su vida; otros tendrán la oportunidad
(generalmente un tránsito que ponga en juego a Saturno o a Quirón) de
desprenderse del pasado y de reconocer el viejo aforismo de «lo pasado,
pasado».
Por otra parte, también podemos heredar características
positivas: sentirnos conectados con las aspiraciones y los valores de nuestros
antepasados puede aportar un consuelo considerable, y movilizar sentimientos de
apoyo interior.
El tema de la continuidad ancestral y de una relación
creativa con nuestro pasado familiar es importante cuando hay contactos
Quirón/Saturno: profundiza en nuestro sentimiento de participación en la
historia y de pertenencia al tiempo (Saturno).
Con frecuencia, la presencia arquetípica que planea por
detrás de los aspectos entre estos dos planetas es inicialmente una figura
masculina de actitud crítica y condenatoria, como el lado negativo de Yahvé en
la Biblia, un dios que nos vigila para que no vayamos a caer en el error y el
pecado, y que nos castiga si lo hacemos. Conceptos tales como el del pecado
original, el de la caída del hombre en la desgracia y el exilio del paraíso
debido al capricho del género femenino, y todo ese tipo de cosas pueden dañar
profundamente el sentimiento del propio valor en aquellos que tienen contactos
entre Quirón y Saturno. Si consideran que la creación como tal es imperfecta y
censurable, será necesario que alguien los redima y los salve de su
«perversidad», y siempre estarán teniendo que autojustificarse. Entonces
necesitarán proyectar las culpas para apaciguar su sentimiento de indignidad, y
poder recuperar los fragmentos de su propio valor: otros deberán ser castigados
para que ellos puedan seguir siendo justos. Este guion de juicio y culpa, si no
se lo representa exteriormente, puede continuar representándose interiormente
en la mente de los que tienen a Quirón en aspecto con Saturno, que pueden
autodestruirse o destruir sus propias creaciones.
En el mito, Saturno se tragaba a sus hijos por miedo de que
uno de ellos llegase a destronarlo. Cuando Quirón está en aspecto con Saturno,
este tema aparece con frecuencia: nuestros mecanismos de control trabajan horas
extras, y el resultado son agotadores períodos de esterilidad creativa,
depresión y miedo. Sin embargo, a diferencia de los aspectos, natales o por
tránsito, Urano/Saturno, cuando Quirón está en aspecto con Saturno existe la
posibilidad de abarcar más bien que de intentar liberarse de esto: a ello
pueden seguir la compasión y una bien fundada creatividad, como en la Edad de
Oro .de los primeros días del reinado de Saturno.
Los contactos entre Quirón y Saturno indican con frecuencia
un superyó fuerte, que critica y ridiculiza, cubriendo de escarnio todo lo que
uno intenta hacer. Con frecuencia, esta voz es inconsciente y se la proyecta
sobre la pareja o los amigos, sobre los padres, la sociedad o cualquier otra
pantalla adecuada ... y entonces, ya podemos luchar contra esta «autoridad
externa». Su efecto puede ser paralizante y dejarnos deprimidos e impotentes
para disfrutar de la vida y hasta para esperar algo mejor. Espoleado por su
sentimiento del propio valor interior herido, el nativo puede convertirse en el
«buen chico» y esperar el pie que le dan los demás para actuar. Puede llegar a
preocuparse por su aspecto, por el prestigio, el éxito y la posición social,
pero basar el sentimiento de su propia identidad y de su estructura en su
profesión y en las organizaciones, sociedades o instituciones a que pertenece.
La irritación que acompaña a su lucha por desprenderse de esta carga de
indignidad y de culpa puede desbaratar su vida, tanto interior como exterior.
El orden, la disciplina, la ley, las responsabilidades, el
lugar que se ocupa en la sociedad, la capacidad de lograr y de crear mediante
la perseverancia y la superación de obstáculos son algunos de los terrenos en
donde pueden aparecer dificultades.
Cuando hay aspectos Quirón/ Saturno, la relación con la
totalidad del ámbito físico puede volverse difícil: quizá la persona sufra
desastres súbitos, mareos, fallos y sienta que está herida o es impotente en
los dominios de la vida que representan las casas y los signos afectados. Sin
embargo, es importante no perder de vista cuál es la situación subyacente: con
frecuencia, los repetidos intentos de conseguir que las cosas vuelvan a
funcionar están condenados al fracaso si los problemas subyacentes -el juicio
negativo de uno mismo y la falta de confianza en su propia valía- no se van
trayendo gradual y compasivamente a la luz.
Cuando Quirón está en aspecto con Saturno tenemos la
combinación de una vulnerabilidad extrema y una actitud a la vez defensiva y
quebradiza, a la que le cuesta admitir sus propias necesidades emocionales;
quizá la persona jamás pueda acercarse a nadie sin su coraza emocional
completa, aunque cuando está sola se sienta dolorosamente vulnerable y esté
ávida de que los demás lo adviertan.
Es alguien que puede parecer agresivamente autosuficiente,
independiente y capaz, pero a quien periódicamente todo se le derrumba: la
ambición, la capacidad de trabajo o el sentimiento de una coherencia interior.
Un contacto Quirón/ Saturno puede significar tal dificultad
para imaginarse que las cosas puedan ser distintas que hasta puede llegar a ser
una profecía que se autorrealiza. En este caso, generalmente están en juego
problemas muy acusados en relación con el padre personal.
La expresión «mentalidad laager» será conocida para
cualquiera que se interese en la política sudafricana, y se la usa a veces para
describir los aspectos Saturno/Quirón. En Sudáfrica, los pioneros tenían la
costumbre de montar todas las noches su campamento [laager] formando un círculo
con sus carromatos para protegerse de los animales salvajes y de la hostilidad
de las tribus negras. Hoy en día, los afrikaners de línea dura, que descienden
de aquellos pioneros, creen que el deber que les ha conferido Dios y la
responsabilidad que tienen para con el mundo es preservar intacta la raza
blanca frente a toda posible contaminación por otras razas: de aquí el
apartheid.
Cuando Quirón está en aspecto con Saturno, debemos
generalmente tropezar con nuestro propio miedo interior, con nuestra rigidez y
nuestro desprecio de los demás, y al mismo tiempo con nuestras actitudes
heredadas o colectivas de represión y ultraconservadurismo; y es fácil que nos
sintamos profundamente avergonzados la primera vez que descubrimos dentro de
nosotros tales características. Es probable que intentemos colgárselas a otras
personas, que las neguemos o que nos sintamos virtuosamente indignados; mientras
luchamos contra el opresor interno culpamos de que las cosas sean así al
gobierno, a la gripe o a nuestro horóscopo. Sin embargo, si podemos incluir
sinceramente tales rasgos como parte de nuestra hechura, sin empeorar las cosas
exigiéndonos cambio y transformación, probablemente encontremos que ello nos
confiere cierta medida de libertad interior y un sentimiento de estar mucho más
«en casa» en el mundo de la forma.
Aunque podamos ir cargados con una subpersonalidad «de
tirano», todavía es posible reconocer que no es eso lo único que somos,
soportarla con humildad y, de esa manera, no oprimir a nadie con ella. Si usted
tiene un aspecto fuerte entre Quirón y Saturno, tal vez un vistazo a la imagen
de Nabucodonosor pintada por Blake podría ayudarle a ver ese aspecto de sí
mismo con un punto de humor y de compasión.
En ocasiones nos encontramos con alguna persona que,
teniendo en aspecto a Quirón y Saturno, muestra un sentido natural y relajado
de la autoridad. Y no se trata de autoridad en virtud de la riqueza, de su
posición en la sociedad, su profesión o sus logros: es más bien la dignidad
duramente ganada de alguien que se ha enfrentado a las profundidades de su
propia alma, tanto a su oscuridad y su desesperación como a su esperanza y su
júbilo, que ha emergido de ellas con un sentimiento de sabiduría y de aceptación
de la vida, y que está dispuesto a asumir una responsabilidad considerable.
Los aspectos entre Quirón y Saturno pueden, finalmente,
aportar el don de una aceptación profunda de la encarnación: de lo que antaño
fue una dolorosa herida puede, con el tiempo, emerger el Anciano o la Anciana
de la Sabiduría. Esta figura respeta la tradición y los límites, pero no se
identifica con ellos; la sabiduría se obtiene mediante la disciplina de una
plena participación en la vida, más bien que distanciándose de ella. Y, sea
masculina o femenina, la imagen está verdaderamente en el mundo, pero sin
pertenecerle.
Quirón en aspecto con Urano
Cuando está en aspecto con un planeta exterior, Quirón actúa
como un mediador o un puente que permite que las características del otro
planeta puedan expresarse poderosamente en nuestra vida, para bien o para mal.
Pero la intensa presión del aspecto también puede hacer que nos veamos
absorbidos por preocupaciones que ensanchen demasiado nuestros horizontes;
atentos en demasía a la dimensión colectiva o espiritual de la imagen mayor, no
hacemos caso de las exigencias de nuestra vida individual. De una manera o de
otra, será necesario que nos reconciliemos con los poderosos problemas
colectivos y también con la conciencia transpersonal, representados ambos por
los aspectos de Quirón.
En la carta individual, Quirón en aspecto con Urano
incrementa con frecuencia el deseo de liberarse de limitaciones, especialmente
en las relaciones.
Las personas con aspectos Quirón/Urano tienen una sólida fe
en el individualismo, ¡siempre y cuando sea el de ellas!
Pueden ser intolerantes con las ideas ajenas, y aunque crean
en la libertad de palabra y de pensamiento, también son capaces de
desentenderse beatíficamente de las contradicciones que hay en su propio
comportamiento.
Estos nativos sienten una urgente necesidad de dejar huella,
de ser recordados, sobre todo, como individuos, independientemente de lo que
puedan o no haber logrado. Quieren que su vida individual signifique algo en la
trama global de la historia, y con frecuencia están preocupados por problemas
sociales y políticos.
Incluso los que son más introvertidos y tienen menos
inclinación a comprometerse directamente en cuestiones sociales o políticas
buscarán silenciosamente lo excepcional, lo extravagante, y tomarán sendas que
contravienen las normas colectivas; habrá veces que tengan íntimos amigos -o
enemigos- con rasgos evidentemente uranianos.
Las personas con este contacto planetario pueden ser
pensadores brillantes y originales; de espíritu revolucionario y desafiante, a
menudo perciben las situaciones con penetrante claridad; su mentalidad de rayo
láser puede hacer que los demás se sientan incómodos, ya que a menudo estos
nativos contemplan la vida desde una posición de distancia y desapego.
Su herida puede ser una falta de conexión con sus
sentimientos personales, amén de la desilusión que sienten cuando la vida no
llega a estar a la altura de su plan ideal.
Una característica de la combinación Quirón/Urano es la
convicción de que todo se puede cambiar; nada es sagrado, y es posible que
estas personas vean la tradición como un mero conjunto de restricciones de las
que no hay que hacer caso.
Las personas que tienen este contacto pueden rebelarse de
forma indiscriminada contra las restricciones externas, y sin embargo,
paradójicamente, se resisten a cambiar interiormente en profundidad. La
introversión creativa les resulta difícil porque a menudo les inquieta su
búsqueda de algo nuevo y diferente. Algunos de estos nativos tienen una
habilidad sobrecogedora para incorporar lo inesperado sin que se les mueva un
pelo y sin desviarse de su camino; el cambio puede ser como un abono para
ellos, y es algo que por lo general no les falta, lo busquen conscientemente o
no. Con frecuencia son los únicos en defender una posición y en intentar
valientemente cosas nuevas, aunque para hacerlo hayan de enfrentarse al
ridículo o quedarse sin ningún apoyo.
Sin embargo, puede resultarles difícil admitir sus errores;
además, pueden ser fríos e inflexibles, incapaces de variar el rumbo y de
dejarse llevar por la marea de la necesidad. Generalmente, las verdaderas
capacidades creativas de las personas que tienen algún contacto Quirón/ Urano
sólo ocupan el primer plano una vez estas personas han encontrado y aceptado
sus propios criterios internos de limitación y disciplina, o, dicho de otra
manera, cuando tienen una relación firme con su propio principio saturnino.
La necesidad de mejorar el mundo suele ser fuerte en estos
nativos, a la manera de un eco de la historia de Prometeo. Si uno se esfuerza
demasiado por alcanzar el poder de la elección individual, la libertad y la
conciencia, sin rendir al mismo tiempo homenaje a los dioses a quienes se lo
arrebata, puede sufrir el dolor de ser incapaz de manifestar su individualidad.
palabras de Océano, el suegro de Quirón: Oh, mi desventurado
amigo, arroja lejos tu cólera e intenta liberarte de todo tu sufrimiento [...]
lo que te atormenta, Prometeo, es la recompensa ineludible para quien habla con
demasiado orgullo. Aún no estás dispuesto a ser humilde ni a doblegarte ante el
dolor; deseas añadir nuevos sufrimientos a los que ya tienes [...] Eres mucho
mejor consejero para los demás que para ti mismo.
Cuando está es aspecto con Urano, Quirón suele traer
dificultades con la autoridad.
Sin embargo, nuestra rebelión, y de hecho nuestra herida,
puede ser una incapacidad de aceptar una autoridad superior a nuestra propia
opción personal. No importa que esa autoridad se le aparezca a la persona como
la policía, o sus padres, o Dios, o incluso como las exigencias de su propio
crecimiento psicológico; el hecho es que parte del viaje puede ser la necesidad
de aprender a distinguir entre una actitud de desafío saludable y creativa y un
obstinado sentimiento de rebelión indiscriminada, que quizá sea un remanente de
la adolescencia.
Y puede crearse una frustración considerable cuando el
impulso uraniano hacia la libertad provoca repetidos desastres en vez de llevar
a la práctica el cambio creativo que la persona espera.
Parte de esta búsqueda será encontrar vías creativas para
expresar la propia individualidad.
Hay personas con aspectos Quirón/Urano que se toman su
tiempo para construirse una relación cómoda con las inevitables limitaciones
saturninas de la vida en el mundo, haciendo todo lo que pueden para no tener
que inclinarse ante ningún tipo de autoridad.
Otros se despiertan ya bien avanzada la vida a las
exigencias uranianas: son los individuos que deshacen su matrimonio, abandonan
a sus hijos, inician aventuras amorosas o cambian de profesión en su urgencia
de experimentar con su recién descubierta avidez de libertad.
Es probable que estos nativos sean realmente imparables y se
vayan a los extremos en su intento de romper los límites que antes se pusieron,
y en estos casos, la enfermedad puede ser lo que ponga freno a un sistema que
amenaza con quedar fuera de control.
La gente que tiene estos contactos puede ser rápida para
detectar la hipocresía en los demás, pero ciega para la propia.
Los que tienen aspectos Quirón/Urano pueden pensar que
alcanzarán la libertad rechazando o demoliendo las estructuras «de afuera»,
porque ven la falta de libertad individual como un problema de la sociedad, y
es posible que muestren más inclinación que la mayoría a buscar, para sentirse
cómodos, un marco de referencia alternativo, ya sea de ideas políticas,
sociales o esotéricas.
Son personas muy receptivas para las ideas colectivas y
susceptibles a su influencia, y es probable que reaccionen emocionalmente ante
ideas inconscientes de cuyo poder sólo se liberan una vez que han podido
separar las ideas de la emoción.
Otras ideas uranianas tienen que ver con los derechos
individuales, las creencias y los ideales políticos y las causas sociales, como
también con los sistemas de crecimiento personal.
Si usted tiene a Quirón en aspecto con Urano, es probable
que su viaje tenga algo que ver con el descubrimiento de tales ideas colectivas
en su interior, ideas que tienen un efecto hiriente o deshumanizador,
especialmente en las relaciones. Puede serle útil examinar críticamente las
actitudes y los sistemas de creencias, ya sean religiosos, sociales o
políticos, que formaron su ambiente mental en la época de su crecimiento.
Con un aspecto Quirón/Urano es probable que la persona esté
realmente luchando por su libertad mental, pero quizá para alcanzarla tenga que
esforzarse mucho por trascender esas estructuras de pensamiento.
Las reacciones emocionales y el rechazo no funcionan si
antes no se han desmantelado los condicionamientos previos enfocando sobre
ellos el conocimiento consciente. Ir más allá de nuestras limitaciones mentales
significa examinar nuestros propios procesos de pensamiento, y eso es algo que
exige mucha disciplina.
Cuando Quirón y Urano se activan recíprocamente por
tránsito, se puede tener la vivencia de una expansión extraordinaria de la
conciencia que puede ser difícil de integrar; en estas ocasiones el nativo
puede ver y entender el mapa de su propia vida y experimentar un sentimiento de
aterrada reverencia ante su orgánica simetría.
Estas visiones pueden acompañarlo durante el resto de su
vida, y constituirse en una presión que le exige seguir u obedecer lo que ha
visto, por lo que el nativo se angustia si siente que ha tomado una decisión
errónea. Quizá fuera una analogía adecuada comparar estas visiones con la vista
aérea que se tiene al volar sobre la propia vida, como en un avión: uno no
puede quedarse allí arriba para siempre, porque la vida humana encarnada se
vive sobre la tierra. Y bajar no es, en realidad, traicionar aquella visión,
porque la vista a vuelo de pájaro se mantiene. Parte del viaje puede ser
confiar en que allá arriba hay alguien (Quirón en aspecto con Urano) que se
ocupa de ti, de modo que puedes descender a vivir tu vida humana en la
seguridad de que incluso si alguna vez te sientes perdido, también eso es parte
del viaje.
Las visiones puramente uranianas tienden a tomar la forma
de: «Si yo fuera un ser perfecto podría...». Sin embargo, Quirón en aspecto con
Urano nos estimula a que incluyamos nuestras imperfecciones, limitaciones y
heridas.
Los dones de este contacto incluyen, además de la capacidad
para dar nacimiento a lo nuevo sin rechazar indiscriminadamente lo viejo, una
poderosa intuición, la capacidad de desapegarse compasivamente de las ideas y
situaciones emocionalmente cargadas, y una comprensión profunda del proceso
creativo del inconsciente.
Los aspectos entre Quirón y Urano expanden nuestro
pensamiento más allá de las disyuntivas que se excluyen recíprocamente para
alcanzar formas de pensamiento nuevas y más orgánicas.
«La energía sigue al pensamiento» es un conocido principio
de la filosofía esotérica que los nativos que tienen este contacto entienden de
manera intuitiva, sabedores de que, a menos que nuestras pautas de pensamiento
se modifiquen en el más profundo de los niveles, cualquier cambio de
comportamiento no es más que una frágil pantomima que se desintegra bajo la
presión del estrés.
Quirón en aspecto con
Neptuno
Las personas con Quirón en aspecto con Neptuno suelen tener
un acceso notable al mundo de los sueños, la imaginación y la fantasía; es
probable que no hayan perdido nunca esta conexión, característica de los niños,
que para muchos de nosotros no sobrevive a la educación, al proceso del
crecimiento y a las exigencias de la vida en el mundo material.
La vivencia que se tiene entonces de estos ámbitos es
totalmente real, quizás incluso más que la sólida realidad externa, y en ello
reside la herida de Quirón en aspecto con Neptuno: el don y la debilidad de un
sentimiento natural de la realidad unificada de la cual se deriva el mundo de
las formas, y a la cual termina por regresar. Para estos nativos, lo que
piensan, sienten o quieren es tan real y tangible como cualquier otra cosa, y
puede personificarse con rasgos dramáticos en su imaginación.
Les resulta difícil ver que la realidad mundana se interpone
para mostrarles que su imaginación no es dueña de una omnipotencia mágica, que
no se corresponde necesariamente con lo que hay «ahí fuera», y que sus anhelos
no se verán satisfechos por la única razón de que sean tan intensos.
Cuando hay contactos entre Quirón y Neptuno, los límites,
las fronteras o los exclusivismos que impiden esta fusión pueden hacer que la
persona se sienta perseguida, se encolerice, se deprima o se aturda. El
conflicto es particularmente amenazador e hiriente en cuanto destaca la
realidad de su condición de ser aparte, y puede resultarle difícil defender sus
necesidades personales.
Una respuesta común de estos nativos ante los conflictos
interpersonales es deshacerse en lágrimas, hundiéndose en el sentimiento de que
son incapaces de hacerles frente.
Es frecuente que los que tienen aspectos Quirón/Neptuno se
idealicen o se desprecien a sí mismos, y que hagan lo mismo con los demás,
recurriendo a la defensa histérica de jugar a la víctima y al «pobrecito de mí»
si perciben la inminencia de una confrontación; es probable que para hacerse
valer recurran a oportunas exhibiciones de emoción y de vulnerabilidad o
debilidad física, y tampoco tendrán inconveniente en hacerse los locos si así
pueden evitar situaciones incómodas.
Por otra parte, a veces es fácil engañarlos, y tienden a ser
fácil presa de quien intente burlarlos o explotarlos, ya que muy frecuentemente
no advierten el peligro hasta que ya es demasiado tarde.
La disolución de la ilusión de dualidad suele ser
característica de la vivencia de estos nativos, pero dejar que la propia vida
individual se disuelva en el caos es tomárselo de un modo demasiado literal.
La persona con Quirón en aspecto con Neptuno puede
experimentar periódicas oleadas de emoción y sentir como si su solidez se
disolviera; entonces se siente despojada de su difícilmente obtenido
sentimiento de identidad individual y de su capacidad de arreglárselas en el
mundo. Antes de haber vuelto a conectarse con el sentimiento interior de que
Todo es Uno, el deseo de unidad de estas personas puede expresarse por medio de
borracheras, confusión, autodestructividad, falta de responsabilidad en la vida
cotidiana y otras dificultades clásicas de Neptuno.
Quirón en aspecto con Neptuno exige que este deseo sea
reconocido conscientemente, porque no podemos encarnar de manera adecuada estas
energías si no tenemos conciencia de lo que representan sus compulsiones, ya
que entonces es más que probable que nos veamos, en cambio, cautivados y
arrebatados por ellas.
Con frecuencia, para estos nativos, discernir los hechos de
las fantasías es un proceso que les lleva largo tiempo, y sus anhelos
espirituales están generalmente contaminados por un deseo regresivo de retornar
a un estado indiferenciado de bienaventuranza y de eludir las responsabilidades
adultas.
Los contactos Quirón/Neptuno, sin embargo, ejercen una
presión efectiva para que la persona incorpore lo neptuniano a su vida. Quizás
algunos de estos nativos se sientan atraídos por actividades en que la
imaginación es importante, como pueden ser el cine, la televisión o el teatro;
otros recurrirán a su mundo de imágenes interiores para pintar o para escribir,
y también habrá los que trabajen en los campos quironianos de la sanación y la
enseñanza.
De una manera o de otra, Quirón en aspecto con Neptuno pide
una forma adecuada que le permita expresarse o, por lo menos, permanecer en
nuestro corazón como una verdad interior que penetra y santifica la vida
cotidiana, en vez de dejarnos arrastrar a un imaginario país de nunca jamás
donde languidecemos, despojados de toda vitalidad.
Las personas que tienen a Quirón en aspecto con Neptuno
absorben estados anímicos y sentimientos provenientes del entorno sin darse
cuenta, y no tardan en prorrumpir en lágrimas en presencia de alguien que esté
procurando contener su propia tristeza. Y esto puede extenderse hasta abarcar
el ámbito de lo colectivo.
Es probable que, con el tiempo, quien tenga a estos dos
planetas en aspecto llegue a ser capaz de expresar creativamente lo que no se
dice y lo que los demás todavía no sienten, sin que el proceso represente una
desintegración de su propio yo. Así podrá ayudar a otros a recuperar su
sentimiento de conexión consigo mismos y con la vida, sirviendo de manera
individualizada al principio neptuniano. Estos nativos, si poseen un buen
discernimiento y un yo lo bastante estable, pueden tener auténticas dotes mediúmnicas,
ya que perciben otros niveles de la realidad y son capaces de poner este don al
servicio de los demás.
Cuando Quirón está en aspecto con Neptuno, es probable que
haya intentos de manejar esta sensibilidad mediante el aislamiento. Aunque esto
pueda representar un benéfico alivio, si la persona no toma conciencia de por
qué necesita aislarse, puede hundirse en sentimientos de impotencia y de
identificación con la figura del extraño, el chivo expiatorio o la víctima,
retrayéndose en un mundo de fantasía y negándose a comprometerse con la vida.
Quizás en este mundo fantástico el nativo se vea como
sanador y redentor, y entonces el miedo a su poder imaginado puede aumentar su
impotencia en la vida diaria. Pero también es posible que la persona se acorace
tras sólidas defensas y rechace enérgicamente todo lo que intente disolver el
control que ejerce sobre su vida; de este modo, puede volverse cínica,
empobrecerse emocionalmente o defenderse con escepticismo y hostilidad de todo
lo que le parezca místico e intangible.
Es frecuente que estas personas se sientan atraídas
irresistiblemente por lo oculto, por la experimentación con drogas y por
diversas técnicas de expansión de la conciencia conducentes al éxtasis y a la
pérdida de límites.
Por más que estas experiencias sean naturales en la senda de
Quirón/Neptuno, y características de ella, están erizadas de riesgos y pueden
debilitar más aún la estructura de un yo ya de por sí bastante endeble.
Aunque las personas que tienen a Quirón en aspecto con
Neptuno pueden creer que su uso de las drogas obedece a fines sacramentales o
de autoexploración, en él hay también un elemento de escapismo y un deseo de
habitar de forma permanente en esos ámbitos, para así evitar el sufrimiento
derivado de la condición de seres aparte que les revelan sus sentidos.
Para la mayoría de la gente, los contactos Quirón/Neptuno
significan que nuestra convicción vivencia! de la unidad cósmica nos pide que
le permitamos existir lado a lado con nuestra propia vida individual, pero
abrazar esta paradoja no es fácil, y frecuentemente nos sentiremos impulsados a
sacrificar uno u otro de sus términos.
Estos nativos son con frecuencia fuertemente carismáticos,
los envuelve un aura de aceptación y amor que atrae a las personas que sufren o
están necesitadas. Sin embargo, esta característica puede degenerar en una
situación de tener «poder sobre», de delirio compartido, explotación y
vampirismo psíquico, en la que una persona hace el papel del salvador y la otra
se convierte en el perpetuo sufriente que necesita que lo rediman.
Es probable que, si hemos de honrar las necesidades 250 más
profundas de los demás -y también las nuestras-, tengamos que contener esa
urgencia de redimir, de verternos en la compasión, de sanar y de dar consuelo.
Sin embargo, una vez que el nativo haya confrontado su regresiva y mal
orientada tendencia al sacrificio, y que haya aceptado y abrazado su propio
dolor, los contactos entre Quirón y Neptuno pueden señalar la capacidad para
una honda compasión, un amor incondicional y una profunda aceptación de sí
mismo y de los demás tal como son, con sus fallos y todo. Quizás esta cualidad
del sentimiento neptuniano sea realmente esencial para el proceso de disolución
y cambio, porque sin ella la «transformación» no es más que otra vana pugna por
vivir a la altura de nuestro sueño imposible de nosotros mismos, una lucha que
ahonda nuestras heridas e impide que tenga lugar una verdadera sanación.
Es posible ver en Neptuno al Uno interior, que abarca y
contiene lo Múltiple. Como todos los neptunianos, los individuos con Quirón en
aspecto con Neptuno buscan la unidad y necesitan encontrar algún contexto
espiritual unificado por detrás de la dualidad de la vida en el mundo. El
sentimiento de unidad de Quirón/Neptuno es más bien emocional que intelectual o
filosófico; como es inclusivo, intenta no elevarse con desdén por encima de la
vida material sino, en última instancia, abarcarla con amorosa aceptación.
A diferencia de la visión uraniana, a Quirón en aspecto con
Neptuno no le preocupa ni el potencial individual ni la inspiradora complejidad
de los sistemas del orden cósmico.
Lo suyo es más bien un sentimiento oceánico de participación
en el despliegue del cosmos, o una sensación de verse devorado por el océano
primordial del ser.
Todos los hombres están atrapados en una inevitable red de
reciprocidades, enlazados en un único destino. Todo lo que afecta directamente
a un individuo afecta indirectamente a todos los demás. Yo jamás podré ser lo
que debo ser mientras tú no seas lo que debes ser, y tú nunca podrás ser lo que
debes ser mientras yo no sea lo que debo ser.
Quirón en aspecto con
Plutón
En las principales experiencias de aprendizaje de las
personas que tienen a Quirón en aspecto con Plutón se destacan los temas
típicamente plutonianos, como la sexualidad, el uso o el abuso del poder, la
destructividad, ya sea en el nivel personal o colectivo, una emocionalidad
profunda y compleja, experiencias capaces de transformarlas y la capacidad de
auto-regenerarse. Una vez que se han reconciliado con el potencial destructivo
de este aspecto, es frecuente que los nativos con Quirón en aspecto con Plutón
sean capaces de canalizar hacia los demás su poderosa capacidad de sanadores;
quizá tengan una experiencia consciente de los dominios que hay más allá de la
muerte física y alcancen una profunda comprensión instintiva de las leyes de
Plutón.
Estas leyes no se refieren solamente a nuestra supervivencia
corporal como individuos, sino que tienen que ver también con la voluntad del
«cuerpo de la humanidad», del cual formamos parte. En el momento en que nos
negamos a reconocer esto y tomamos en nuestras propias manos el poder de la
vida y la muerte, la destructividad de Plutón se desata. La experiencia de
quienes tienen este contacto es que la vida y la muerte son dos caras de un mismo
proceso; y eso nos recuerda que en última instancia sólo tenemos que responder
ante nuestra alma, y que la voluntad del universo en su despliegue opera por
mediación nuestra, con nuestra participación consciente o sin ella.
En términos del chamanismo, «encontramos nuestros demonios»
en los ámbitos de la experiencia que rigen las casas en donde están emplazados
Plutón y Quirón, y su descripción corresponde a los signos que están en juego.
En tanto que generalmente los plutonianos poseen la
capacidad de ver el lado oculto y oscuro de la vida, algunas personas con
Quirón en aspecto con Plutón tienen aquí un punto ciego, y no son capaces ni de
detectar su propia destructividad o la de los demás ni de enfrentarse con ella.
Quizá sobreestimen el poder de los otros y se vean afectadas por una envidia o
una agresividad inconsciente dirigida hacia ellas o que ellas mismas sienten.
La gente con Quirón en aspecto con Plutón puede ponerse
tensa o tener reacciones emocionales sin saber por qué; son personas que
inicialmente desconfían de su reacción instintiva ante los demás, atribuyendo
todo lo bueno a los otros y todo lo malo a sí mismas, o al revés. Sin embargo,
es frecuente que lo que les dice su instinto resulte ser correcto: parte del
viaje de estos nativos es volver a conectarse con sus instintos más profundos y
aprender a confiar en ellos.
Entonces, las personas que tienen a Quirón en aspecto con
Plutón pueden «ver en la oscuridad»: tienen un misterioso sentido de la
autopreservación; son capaces de percibir el peligro y por lo tanto tienen el
don de evitar desastres, gracias a su capacidad de reaccionar instintiva y
creativamente ante el peligro.
Las personas que tienen a Quirón en aspecto con Plutón
suelen sentirse irresistiblemente atraídas por situaciones que prometen
peligro, emoción, poder sexual e intrigas financieras o emocionales.
Disfrutan secretamente del fuego de las experiencias
intensas, con lo que ponen a prueba su capacidad de reconstruirse después de la
catástrofe, como el fénix. ¡A muchos de los que tienen a Quirón en aspecto con
Plutón les resulta familiar el antiguo hechizo que arrastra a una polilla hacia
la llama! Pero esto es también una adicción a la cual este contacto,
finalmente, nos insta a resistirnos, entendiéndola y desprendiéndonos de ella.
Más que invocar a Plutón para que suba a la superficie y nos descalabre la
vida, un aspecto entre estos dos planetas nos invita a distanciarnos, a
transformarnos dejando que mueran nuestra antigua manera de ser y esas
actitudes inmaduras de omnipotencia que nos llevan a creer que «a nosotros
jamás nos sucederá».
Con la madurez, las personas que tienen a Quirón en aspecto
con Plutón pueden sentir la paz y la tranquila confianza que nacen de haberse
enfrentado con una buena dosis de sufrimiento emocional; entonces la muerte se
convierte en un aliado, en vez de ser un enemigo que hay que vencer o un riesgo
que corremos.
Con frecuencia, las personas con Quirón en aspecto con
Plutón tienen dificultades con sus relaciones íntimas, que pueden degenerar en
luchas por el poder si las amenaza un exceso de vulnerabilidad emocional.
Suelen guardar en secreto sus verdaderos sentimientos, y puede ser que lleguen
a la promiscuidad sexual para asegurarse de mantener su desapego emocional y
por lo tanto su control de la situación. Es probable que mediante estas
actitudes intenten inconscientemente sanar profundas heridas que se remontan a
su primera relación con la madre. Esto puede empujar a estos nativos a seguir
implacablemente hacia adelante, sintiéndose siempre insatisfechos y enojándose
cada vez más, hasta que quizás una crisis grave los obligue a interiorizar el
proceso, momento en el que pueden recibir finalmente, de la arquetípica Madre
de Todos, la sanación que necesitan.
Estas personas suelen tener una gran profundidad emocional y
una penetrante comprensión de los demás. Una vez que pueden sanar sus propias
heridas emocionales, son capaces de una gran lealtad en las relaciones; nada
las escandaliza, porque ven y aceptan lo peor, tanto en ellas mismas como en
los demás.
Quirón en aspecto con Plutón inicia la transformación en el
nivel más profundo, mediante la aceptación de «lo que es».
La reserva emocional que muestran muchas personas que tienen
este contacto en su carta oculta a veces un miedo de su propio enojo y de su
destructividad, no expresados o quizá sólo imaginados; silenciosamente, pueden
estar diciendo: «No te acerques a mí, por tu propio bien», pero también tienen
la esperanza de que el otro no cumpla con ese deseo in expresado, ya que están
ansiosas de que les demuestren que sus temores no tienen fundamento.
En los casos extremos, estas personas pueden vivir
atormentadas por sus sentimientos de ser responsables de la negatividad ajena,
que ellas no pueden controlar, y sienten que esos miedos paralizan su propia
voluntad personal. En psicología se llama a esto «autoengrandecimiento
negativo», y es una actitud que enmascara la vulnerabilidad extrema que sienten
estas personas, a quienes en una etapa muy temprana de la vida les ha faltado
la contención positiva de la madre.
Su respuesta a esta precoz herida puede ser la conclusión,
profundamente arraigada pero inconsciente, de que las están castigando por ser
malas personas; así es como se convierten en el «agresor», identificándose con
la madre mala. Más adelante deben mantener oculta esa «maldad», y entonces les
resulta prácticamente imposible sacar nada a la luz, expresarse o ser
creativas, ya que sienten que lo que hay dentro de ellas es esencialmente malo.
Estos nativos, independientemente de la calidad de los cuidados maternos
recibidos, suelen sentir que han perdido absolutamente el favor de los demás,
una tendencia que comparten con los que tienen a Quirón en aspecto con Saturno;
para ellos, el concepto de pecado original puede ser incómodamente real.
Los plutonianos tienen, frecuentemente, un fuerte impulso
hacia el poder; puede ser que las personas con Quirón en aspecto con Plutón se
hayan pasado su juventud inmersa en una omnipotencia jamás cuestionada,
actuando a su aire sin consideración alguna por los demás y llevando
despóticamente la voz cantante; más adelante, quizá se sientan fuertemente
impulsadas a transformar los dominios vitales representados por las casas y los
signos que están en juego. Si la necesidad de cambiar y regenerar a personas y
situaciones es compulsiva, sus resultados pueden ser la desdicha, la culpa y el
desastre emocional.
Reconocer conscientemente los problemas de poder y situarlos
en la perspectiva adecuada es importante para quienes tienen a Quirón en
aspecto con Plutón, porque si los reprimen provocarán situaciones
autodestructivas, relaciones negativas e incluso sentimientos suicidas.
Algunas personas con este contacto en su carta son capaces
de hacer importantes contribuciones a la colectividad.
Las personas que tienen a Quirón en aspecto con Plutón
también pueden ser dominadas y explotadas por individuos poderosos, y tener la
necesidad de luchar para liberarse, con lo que consiguen aprender de primera
mano cuál es la naturaleza del poder y cuáles sus usos y sus abusos. Los
sentimientos de impotencia, desvalimiento y una vulnerabilidad extrema son bien
conocidos para estos nativos, que finalmente pueden llegar a tener la
sensación, incluso a nivel celular, de que la vida sobrevive y de que ellos, «muertos»
o «vivos», forman parte de ella.
A veces, cuando Quirón está en aspecto con Plutón, hay una
herida heredada del lado materno de la familia: puede haber enfermedades
mentales o físicas, pautas psicológicas difíciles o problemas familiares en los
que están en juego el poder y la riqueza.
Como sucede con Quirón en aspecto con Saturno, a las
personas que tienen a Quirón en aspecto con Plutón puede serles útil estudiar
su árbol genealógico, especialmente por la rama materna, aunque también las
mujeres de la rama paterna de la familia representan imágenes de lo femenino
que pueden ejercer una profunda influencia.
Los individuos con este contacto en su carta se ven forzados
muchas veces a aceptar una poderosa herencia, que tanto puede ser positiva como
negativa. Sin saberlo, podrían verse obligados a contribuir a la realización y
la sanación de su madre, y en ocasiones de los antepasados de ella, quizá
manifestando el potencial que ellos no alcanzaron a vivir o representando, sin
saberlo, guiones que corresponden a la vida de ellos. Parte del descubrimiento
de esa herencia podrían ser las mujeres que en ella representan imágenes
positivas de la fuerza femenina y que son un aporte positivo de inspiración y
sanación.
Muchos nativos que tienen a Quirón en aspecto con Plutón
llegan, por lo menos una vez en su vida, a estar próximos a la muerte, debido a
enfermedades o a crisis emocionales, o bien experimentan a muy temprana edad la
pérdida de personas muy próximas a ellos.
Con frecuencia, la primera revelación de la muerte
representa un choque, pero con un aspecto entre Quirón y Plutón puede haber un
trauma muy específico que se conecte con ella.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 80-303
Quirón en aspecto con los
nodos lunares
Los nodos son una polaridad por signo y por casa, y aunque
un extremo puede estar destacado por aspectos natales o estimulado por
tránsitos, la evolución general de la vida que sugieren los nodos se produce
mediante un intercambio cíclico entre ellos.
En pocas palabras, el nodo norte representa un territorio no
cartografiado donde debemos luchar, ejercitar la voluntad y tomar decisiones.
Aunque da la sensación de desconocido e incómodo, esmerarse en este domino de
la vida y aprender sus lecciones trae beneficios considerables en lo que
respecta a bienestar y satisfacción.
Por contraste, los dones, las cualidades y los problemas que
representa el nodo sur ya son familiares, y generalmente se manifiestan sin
excesivo esfuerzo. Allí encontramos nuestra herencia kármica, no importa que la
consideremos como pautas familiares, como vidas pasadas o ambas cosas; es
también nuestra línea de menor resistencia, donde nos retiramos cuando las
cosas se ponen mal. Aunque en el nodo sur podamos retirarnos a descansar de
forma creativa, si nos ocultamos ahí podemos sentirnos empobrecidos y engañosos.
Con frecuencia, es necesario que nos liberemos de cualquier
cosa que pueda representar el nodo sur, que la dejemos ir o le demos una forma
simbolizada por el nodo norte para hacerla aflorar.
Los temas de Quirón aparecen en su forma más directa cuando
el planeta está en conjunción o cuadratura con los nodos.
Aunque cualquier aspecto puede ser importante y se lo ha de
tener en cuenta en la configuración de Quirón, esta sección se limita a
comentarios referentes a la cuadratura y la conjunción.
Cuando Quirón está en cuadratura con los nodos, es necesario
que incluyamos nuestras limitaciones y heridas en nuestro concepto de nasotros
mismos y en nuestra idea de lo que es tener un propósito en la vida; cualquier
obstinación en salir adelante intentando excluir todo esto terminará en una
crisis. Probablemente tengamos que revisar en su totalidad nuestra idea de la
autorrealización, y quizá debamos transformarla, pasando de una visión del
«progreso espiritual» parcial y orientada al logro a otra que se dirija a la
totalidad de la persona.
La vida de quienes tienen a Quirón en conjunción con
cualquiera de los nodos refleja fuertemente los temas quironianos. Quizás
encarnen a una de las figuras del mito y les toque vivir el papel del maestro,
el sabio, el sanador, el mentor, el salvador o la víctima, el sufriente, el
herido o el heridor, el acólito, el devoto o el aprendiz.
Los nativos que tienen a Quirón en conjunción con cualquiera
de los nodos pueden tener un fuerte sentimiento vocacional en los dominios
propios del planeta, como la enseñanza o la sanación; otra alternativa es que
alcancen a entablar intimidad con terapeutas, sacerdotes, personas que están
enfermas o disminuidas, física o mentalmente, o que representan de alguna
manera las imágenes y los temas míticos en la historia de Quirón.
Cuando Quirón forma aspectos difíciles con los nodos, si el
nativo no vive conscientemente sus temas -quizá mediante su compromiso con una
búsqueda personal de conciencia, o bien siguiendo una vocación relacionada con
la salud-, suele suceder que éstos se manifiesten de todas maneras, e incluso
que se adueñen de forma negativa de la vida de la persona.
Si los que tienen a Quirón en conjunción con cualquiera de
los nodos son incapaces de tomarse en serio su vida interior y la urgencia de
individuación (incluyendo tanto sus dones como sus heridas) o no están
dispuestos a hacerlo, desencadenan en ocasiones una gran destructividad, que
los convierte en «el que hiere». Alternativamente, es probable que caigan en
intentos compulsivos de «sanar» situaciones, de mejorar las cosas, y que
atraigan siempre a personas que necesitan ser reconocidas, redimidas o sanadas;
también pueden identificarse con la víctima o convertirse en el chivo
expiatorio o en el intruso.
El retorno de Quirón puede ser una época de profunda
conexión con el auténtico sentido vocacional de una persona, de dedicación a un
sendero que lo preocupará a uno durante el resto de su vida.
Las personas que tienen a Quirón en conjunción con
cualquiera de los nodos se convierten con frecuencia en ardientes devotos de
algún gurú, y para ellas romper un vínculo de esta clase puede ser difícil, si
no imposible. Con frecuencia, la experiencia se les corrompe bajo el peso de
problemas no resueltos con los padres, y es probable que terminen por oponerse
con vehemencia a las creencias y los principios espirituales que habían
abrazado. Aunque al principio las personas que tienen esta conjunción puedan
sentir una necesidad urgente de una figura externa que las ayude a conectarse
con su fuente interior de orientación y guía, por lo común terminan por verse forzadas
a buscar su propio camino.
Por otra parte, son personas que pueden ser naturalmente
carismáticas y atraer seguidores; el lado sombrío de esta disposición es, para
su propia desventaja, su incapacidad para aceptar consejos, sugerencias u
orientación de nadie.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 309
Quirón en aspecto con los
ángulos
Cuando Quirón está en aspecto con el eje Ascendente/
Descendente, o con el eje Medio Cielo/ Imum Coeli, o con ambos, se comporta de
forma bastante semejante a como si estuviera realmente en esas casas,
especialmente si forma un aspecto difícil con las respectivas cúspides.
Si Quirón forma un aspecto fácil con cualquiera de estos dos
ejes, suele ser un aspecto favorable, que destaca las posibilidades creativas
de las casas afectadas. En cualquiera de ambos casos, los asuntos relacionados
con las casas que están en juego estarán influidos por los temas típicos de
Quirón, y el planeta intentará expresarse por mediación de esos dominios de la
vida.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 309
El proceso de Quirón estimula el despliegue de nuestra
individualidad y su expresión en la vida.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 312
Intentaremos seguir la pista del ciclo actual de estos dos
planetas, desde la última conjunción hasta la que se aproxima:
Quirón estuvo en conjunción con Plutón en Leo desde junio de
1941 hasta mayo de 1942, una época durante la cual Europa sufría el genocidio
perpetrado por el Tercer Reich. La asombrosa organización y el secreto que
requirió esta campaña de exterminio sin precedentes fueron tan típicamente
plutonianos como su objetivo mismo. Se suponía que la «solución final» de
Hitler debía liberar al mundo del azote de la raza judía: una imagen monstruosa
de la conjunción Quirón/Plutón en Leo, para la cual sólo el héroe puramente
solar -lo que aquí significaba alguien de pura e incontaminada raza aria- era
digno de sobrevivir y de gobernar el mundo.
A comienzos de 1947 Quirón estaba en Escorpio, en cuadratura
con Saturno y Plutón en Leo, y se mantuvo dentro del orbe de la cuadratura con
Plutón hasta octubre de 1948. Todavía aturdidas, millones de personas
intentaban retomar algo que se pareciera a una vida normal, tal vez dándose
cuenta de que, de alguna manera, la vida ya nunca volvería a ser la misma
(Escorpio).
Desde comienzos de 1961 hasta comienzos de 1966, Quirón en
Piscis estuvo en oposición con Plutón en Virgo. Mientras se libraba la guerra
de Vietnam -típica de la dualidad de Piscis- las consignas características de
este signo, en el estilo de: «Haz el amor, no la guerra», proclamaban el poder
del amor. La defunción del Imperio Británico se produjo cuando muchos países
africanos fueron independizándose durante este período.
Desde agosto de 1992 hasta agosto de 1993, Plutón estará en
Escorpio, en cuadratura con Quirón en Leo, es decir, la misma cuadratura que se
produjo en 1947-1948, pero con los signos invertidos. Es posible que se vean
cuestionadas, probablemente por obra de desastres naturales y financieros
(Escorpio), las ideas separatistas de la individualidad o de la nacionalidad
(Leo), y que ello nos obligue a reconocer más directamente nuestra recíproca
interdependencia para poder sobrevivir, ya sea como naciones o ya como
individuos. Puede ser que vaya en aumento, quizás hasta el punto de empezar a
incidir en la formulación de las políticas gubernamentales, la conciencia de la
limitación de los recursos planetarios (Escorpio); los individuos nacidos
durante la cuadratura de 1947-1948 estarán entonces a mitad de la cuarentena y
serán portadores de una herencia natal Quirón/Plutón. Será interesante ver
quiénes aparecen en el escenario mundial. Las dudas sobre la supervivencia de
la Tierra en cuanto ecosistema pesarán sobre nuestra conciencia en cuanto
colectivo, y estaremos enfrentándonos con los efectos de la epidemia de sida.
La siguiente conjunción exacta entre ambos planetas señala
la despedida del siglo y la entrada al nuevo milenio: se producirá a 11 º 24'
de Sagitario, el 30 de diciembre de 1999, y se mantendrá durante la mayor parte
del año 2000. Es probable que veamos una escalada -y esperemos que la
resolución- de guerras religiosas y conflictos doctrinarios (Sagitario). Uno
piensa tanto en Irlanda del Norte como en Sudáfrica. La carta de 1801 para el
Reino Unido tiene a Quirón a 3° 42' de Sagitario, y a Plutón a 5° de Piscis;
por consiguiente, esta conjunción por tránsito de Quirón con Plutón afectará a
todo el Reino U nido señalando además su retorno de Quirón. En la carta de
Sudáfrica, el Medio Cielo está a 8° 14' de Sagitario, y también está en juego
una Cuadratura en T que comprende, además del Sol, Plutón, Quirón y los nodos,
al eje Ascendente/Descendente
Hay una sugerencia de participación encubierta (Plutón) de
potencias extranjeras (Sagitario), y tal vez de un colapso en la estructura de
la sociedad (casa X). Es interesante señalar que la última conjunción entre
Quirón y Plutón en Sagitario se produjo durante una fase significativa de la
historia de Sudáfrica, que se caracterizó por una expansión intensiva
(Sagitario) de los colonos relacionados con la Compañía Holandesa de las Indias
Orientales hacia el interior del país. Los primeros choques importantes entre
los bóers y los bantu se produjeron sólo unos años después, en 1779. La Iglesia
Reformada Holandesa estaba estrechamente asociada con la Compañía, y en esa
época no había otra secta cristiana a la que se le concediera libertad de
culto. Los primeros bóers se consideraban descendientes de Sem, en tanto que
los negros eran descendientes de Cam. En el Antiguo Testamento, Noé maldijo al
pueblo de Canaán, los descendientes bíblicos de Cam, con las palabras: «Esclavo
será para sus hermanos». Esta justificación bíblica permitió que la esclavitud
y la explotación coexistieran con la piedad (Quirón en conjunción con Plutón en
Sagitario). Un peligro obvio con Quirón en conjunción con Plutón en Sagitario
es la pérdida de significado y de la esperanza en gran escala, lo que a su vez
hace que la gente propenda al fanatismo, a la persecución religiosa y al
deshumanizador «fascismo espiritual», tan bien ilustrado por el ejemplo
anterior tomado de la historia sudafricana. También es probable que seamos testigos
de una explosión de profecías del fin del mundo, pero esperemos que la
conjunción Quirón/Plutón en Sagitario signifique una renovación del significado
personal por mediación de un nuevo examen de tales actitudes «religiosas».
Quizá esta conjunción simbolice la posibilidad de una síntesis (Sagitario) de
lo viejo y lo nuevo (Quirón) en muchos ámbitos de la vida. El interés por las
religiones antiguas (Plutón) se difundirá cada vez más a medida que nos demos
cuenta instintivamente de que adherirnos a un contexto arquetípico adecuado
puede permitirnos sobrevivir y prosperar, en cuanto individuos y en cuanto
especie. En el sistema de Alice Bailey, la Tierra es el regente esotérico de
Sagitario, y quizás esta conjunción subraye inequívocamente la necesidad de
ofrecer reparaciones a la Tierra y de revisar nuestras actitudes antes de que
sea demasiado tarde.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 303
Kairós: los tránsitos de
Quirón
Su espacio característico es la abertura, el umbral, el
eslabón, el puente o la puerta; a su momento característico, cuando está en
tránsito tanto por su propio lugar natal como en relación con otros planetas,
le cabe como descripción la palabra griega Kairós.
Kairós era la personificación de la oportunidad, y tenía su
altar sobre el Olimpo. De ahí que la palabra signifique una oportunidad, el
momento correcto en que se produce la intersección de los ámbitos intemporales
o eternos con nuestro tiempo cronológico, es decir, de Cronos (Saturno);
súbitamente, puede revelársenos la naturaleza arquetípica de una experiencia,
desencadenando un proceso que hasta ese momento había estado inmovilizado o
atascado; entonces cede un dique y esto permite que el río de nuestra vida siga
fluyendo.
Kairós es la vivencia de un «¡ajá!», que puede quitar el
cerrojo a la puerta que se abre hacia visiones y posibilidades nuevas. Sin
embargo, esto puede ser vivido por el yo como un ataque hiriente, y como pronto
veremos, es probable que al principio nos enfrentemos a la vivencia de los
tránsitos de Quirón excluyéndolos y defendiéndonos de ellos.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 313
El ciclo de Quirón
Como la órbita de Quirón es muy elíptica, el planeta pasa
mucho más tiempo en algunos signos que en otros: hasta siete u ocho años en
Piscis y Aries, y sólo dos -o incluso menos- en Virgo y Libra. De ahí que no se
pueda hallar una manera conveniente de dividir su ciclo en cuartos
aproximadamente iguales, como el ciclo de Saturno.
El ciclo de Quirón estimula intensamente nuestro viaje de
individuación, y esto puede o no acomodarse a las necesidades del ciclo de
Saturno; representa, en un nivel, el crecimiento de la parte del sí mismo que
está ligada al yo, y la asimilación del pasado, y en otro la integración de
todo esto en formas viables y/o colectivamente aprobadas.
La primera cuadratura de Quirón con su propio emplazamiento
natal puede suceder en cualquier momento entre los cinco años (Quirón en
Leo/Virgo/Libra) y los veintitrés aproximadamente (Quirón en Acuario y Piscis).
Si seguimos los tránsitos de Quirón a lo largo de nuestra
vida, veremos que con frecuencia se corresponden con importantes momentos de
cambio, con crisis, con acontecimientos o experiencias vitales que dejan una
profunda huella y que pueden influir permanentemente en el curso de nuestra
vida. Los problemas que quedaron sin resolver y las esperanzas que abandonamos
pueden regresar en la siguiente vuelta de la espiral, lo que quizá permita
integrarlos de otra manera; las viejas heridas pueden reabrirse en el intento
de sanar, y cosas que en el pasado quedaron inconclusas pueden tener la
impertinencia de reaparecer.
El tono del ciclo Quirón/Quirón es el de un despertar, que
reequilibra e intensifica nuestro compromiso con la vida; representa una serie
de oportunidades de reacomodarnos interiormente con nuestra naturaleza más
profunda, y quizá también un darse cuenta de la forma en que ésta intenta
manifestarse en el mundo exterior. De esta manera, es frecuente que podamos
advertir que un hilo de significado personal recorre el ciclo de Quirón, que
Deo gratias culmina hacia los cincuenta años con una sensación de renacimiento,
de nueva vida, y un propósito más amplio con ocasión del retorno de Quirón.
Vamos a estudiar cuatro puntos referentes al ciclo de
Quirón, los principales aspectos «difíciles» que forma con su propio
emplazamiento natal: el creciente o primera cuadratura; la oposición; el
menguante o segunda cuadratura, y la conjunción o retorno de Quirón. Son los
puntos más obvios con que se puede alcanzar una visión global de su ciclo, ya
que son los que más fácilmente se manifiestan en hechos y vivencias
observables. También puede ser muy revelador levantar cartas para el momento
exacto del tránsito que se está estudiando; habrá una o tres, según cuántos
tránsitos exactos haga Quirón. Lo que esto demuestra es el kairós del tránsito
o de la serie de tránsitos. Como las puertas que dan hacia los ámbitos
intemporales están abiertas, este momento puede hacernos una poderosa
impresión, y por lo tanto puede describir también la naturaleza de los
ingredientes que se repetirán más adelante, en la vuelta siguiente de la
espiral.
Si la primera cuadratura de Quirón con su emplazamiento
natal se produce muy temprano en la vida, antes de la primera cuadratura de
Saturno con su emplazamiento natal, es probable que esté marcada por
situaciones traumáticas e infelicidad; entonces, es frecuente que la
aceleración del crecimiento psicológico que de ello resulta se estabilice por
mediación de una enfermedad física. Los aspectos difíciles en el ciclo
Quirón/Quirón suelen corresponderse también con una apertura a lo transpersonal
que hace que realidades espirituales más vastas pesen fuertemente sobre
nosotros.
Por consiguiente, cuanto más temprana sea la primera
cuadratura de Quirón, más difícil será digerir e integrar estas experiencias,
ya que a menudo en ellas subyace la vivencia de una profunda herida.
Positivas o negativas, estas experiencias transpersonales
pueden permanecer latentes durante muchos años antes de que la persona pueda
aproximarse conscientemente a su núcleo y entender su significado íntimo,
quizás en espera de la oposición de Quirón con su emplazamiento natal, o del
tránsito de un planeta exterior por una parte clave de la configuración de
Quirón.
Durante los siguientes tránsitos del planeta, sobre su
propio emplazamiento o sobre los de otros planetas, la persona puede volver a
pasar por la misma enfermedad o encontrarse en la vida con situaciones
similares; los mismos ingredientes psicológicos se constelarán de diferente
manera, pero serán portadores del mismo significado. Con frecuencia, la primera oposición Quirón/Quirón
señala muy claramente algo referente al propósito y el significado de la vida
de una persona, y muchas veces se hace eco de acontecimientos vitales e incluso
de síntomas físicos provenientes del período de la primera cuadratura del
planeta con su emplazamiento natal. Tanto la oposición como la segunda
cuadratura también pueden ofrecer oportunidades de sanar heridas infligidas a
la naturaleza instintiva.
Con frecuencia, los tránsitos de Quirón van acompañados de
una reconexión con la sexualidad y con la vida de los sentidos; esto
proporciona una oportunidad de reequilibrar las partes «superiores» e
«inferiores» de nuestra naturaleza, y al hacerlo, de mitigar la unilateralidad
que puede haber ido desarrollándose a lo largo de la vida o que quizá sea
intrínseca a nuestra naturaleza.
La última cuadratura de Quirón con su emplazamiento natal
es, potencialmente, una época muy creativa, ya que para entonces es probable
que tengamos más madurez y comprensión de nosotros mismos y más sentido de cuál
es nuestro lugar en la vida. Sin embargo, si hemos vivido principalmente en el
marco de estructuras saturninas heredadas y/o colectivas, sin tomar en serio la
vida de nuestra propia alma, ésta puede ser una época muy dolorosa. Es probable
que tengamos que hacer el duelo por pasadas traiciones a nosotros mismos y no
pensar más en ello; quizá necesitemos enfrentarnos interiormente con nuestra
apatía, nuestra intransigencia y nuestra falta de responsabilidad por nuestro
ser interior. Con frecuencia, la respuesta a este dolor es empezar seriamente el
intento del descubrimiento de nosotros mismos, encarado con toda la intensidad
que dimana del reconocimiento del tiempo perdido y de las oportunidades
desperdiciadas.
Con el retorno de Quirón, si ya no lo hemos hecho antes,
empezamos a orientarnos hacia la muerte, el término de nuestra vida física
sobre la Tierra. El punto medio de la vida ha pasado. Las mujeres ya no tendrán
más hijos; generalmente, unos pocos años antes habrán pasado por la menopausia
y las exigencias de su papel de madres habrán cambiado a medida que los hijos
iban haciéndose más independientes. El retorno de Quirón nos plantea la
cuestión de qué es lo que vamos a hacer en la última parte de nuestra vida. Con
frecuencia volverá a emerger algún material relacionado con puntos anteriores
del ciclo Quirón/Quirón, para ser reelaborado y vuelto a situar de otra manera
en la estructura global de la vida. Una vez más, pueden producirse
enfermedades, depresiones y una confrontación interior con nosotros mismos;
esta vez, todo ello suele tener como objetivo la integración de la totalidad
del ciclo, una revisión y una reestructuración interiores, para que la esencia
de todo pueda ser incorporada en la parte final de la vida.
Si todavía no se ha hallado un sentimiento personal de
conexión con lo numinoso, es probable que la negación y el miedo de la muerte
susciten la vivencia, insidiosa y agotadora, de la falta de sentido. Sin
embargo, para muchas personas el retorno de Quirón aporta una sensación muy
real de participación en el proceso global de la vida como tal, que trae como
resultado un compromiso consciente con su propia individuación y con la vida
espiritual.
Los dos primeros aspectos Quirón/Quirón, especialmente si se
producen temprano en la vida, acompañan a menudo a la vivencia de ser herido
por los demás, de ser la víctima de los padres, hermanos, maestros y otras
figuras de autoridad. Desde un punto de vista psicológico, las experiencias de
nuestros primeros años afectan irreparablemente a nuestra evolución ulterior.
Sin embargo, desde el punto de vista astrológico los ingredientes de estas
experiencias ya están dispuestos por la mano del destino. La vida misma
interviene misteriosamente en la interpretación del guion escrito en el
horóscopo, que desde este punto de vista representa y describe la porción del
infinito que nos ha sido concedida para que trabajemos con ella, de buena gana
o a la fuerza.
El retorno de Quirón nos invita a aceptar de esta manera el
reto de la vida. Si todavía no se ha reconocido y sentido plenamente el
resentimiento, la cólera o la culpa por el dolor causado por anteriores
situaciones hirientes, esos sentimientos pueden hacer erupción ahora en forma
de amargura, enfermedad, desesperación y depresión. Sin embargo, es frecuente
que haya fuertes motivaciones para renovarse en este período; tal vez tengamos
la sensación de que es la última oportunidad.
Este proceso de revisión de la vida se produce a menudo
durante la última parte del ciclo de Quirón, de forma espontánea, y más
intensiva cuando un tránsito del planeta lo pone a más o menos 6° de su primera
conjunción exacta con su propio emplazamiento natal.
Durante este período, puede ser beneficioso aseguramos de
contar con la soledad suficiente, con tiempo para reflexionar sobre el término
del ciclo de Quirón -y quizá para hacer el duelo por este final- y para dar la
bienvenida a los últimos años de nuestra vida, y procesar y digerir el pasado
en la medida suficiente para poder convertirlo en una especie de mantillo que
asegure la fertilidad del período siguiente. Quizá sea preciso sacrificar las
esperanzas y los sueños que ya no pueden ser satisfechos en su forma original,
ya que la energía invertida en ellos será necesaria en otra parte para que
pueda tener lugar la renovación. El segundo retomo de Saturno, hacia los
cincuenta y seis años, llega pisándole los talones al retomo de Quirón, lo que
representa una oportunidad de concretar de una forma nueva el proceso interior
del retomo de Quirón, de manifestar de manera concreta el significado que éste
tiene en nuestra vida. Sin embargo, si para esta época tenemos muchas
experiencias vitales sin digerir, demasiados asuntos no resueltos que no somos
capaces de encarar -o que nos negamos a encarar-, es probable que después del
retomo de Saturno no tarden en llegar la contracción psicológica, la estrechez
de miras y la declinación física.
Si las primeras relaciones en el seno de la familia son
demasiado negativas, agitadas o tenues, los primeros tránsitos de Quirón pueden
coincidir con la detención o con la total frustración de la evolución «normal»
de la vida. Es como la herida en la mitad animal de Quirón, que puede
interrumpir el proceso de maduración de la vida instintiva: nuestros instintos
básicos de supervivencia, nuestros deseos sexuales y los rituales del cortejo
con ellos asociados, y que conducen al apareamiento y a la reproducción de la
especie, y posteriormente a la crianza y educación de los hijos.
También existe la posibilidad de que se reprima la expresión
de las manifestaciones espirituales y transpersonales que aparecen durante los
tránsitos de Quirón.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 315
Los tránsitos de Quirón
con respecto a los otros planetas
Tradicionalmente, se ha tendido a describir los tránsitos en
un lenguaje que da a entender que el planeta de movimiento más lento «actúa
sobre» el otro.
Por ejemplo, un tránsito de Saturno en relación con el Venus
natal será experimentado como que Saturno «le hace» a Venus algo en virtud de
lo cual nuestra capacidad de disfrutar mengua, la vida se vuelve sombría, las
relaciones pierden su magia y una serie de cosas en ese estilo; positivamente,
podría ser que los proyectos artísticos se consolidaran y cobrasen forma.
Esta visión es análoga a la idea científica según la cual la
materia consiste en partículas que actúan unas sobre otras. Sin embargo, si
adoptamos otro punto de vista, para el cual la materia consiste en ondulaciones
de energía, es posible ver los tránsitos como una relación recíproca de fuerzas
dinámicas. Aún podemos seguir sintiendo que los tránsitos «actúan sobre»
nosotros, pero desde un punto de vista quironiano, si hay una entrega voluntaria
al proceso puede darse una vivencia de la relación recíproca entre dos energías
planetarias; esto es posible que se exprese bajo la forma de acontecimientos
peculiares de nuestra propia vida individual, pero ahora tendremos una
sensación de participar en el proceso. Es lo que se sintetiza en las palabras
de Dane Rudhyar, quien dijo que: «no es que a la persona le suceda un
acontecimiento, sino que al acontecimiento le sucede una persona».
Si Quirón forma una conjunción por tránsito con nuestro
Marte natal, puede ser que percibamos hostilidad en los demás, pero también
podemos tomar conciencia de nuestra propia agresividad no reconocida y de
nuestro reprimido impulso de independencia y logro. Los detalles específicos de
la experiencia corresponden generalmente al emplazamiento tanto de Quirón como
del otro planeta, por signo y por casa.
Una experiencia hiriente que sucede durante un tránsito de
Quirón suele ser una repetición de una situación previa, y por lo tanto una
oportunidad de sanar, una ocasión de hacer las cosas de otra manera, de
adquirir comprensión y quizá de ejercitar alguna posible opción.
Es probable que las experiencias vitales y las cualidades
representadas por el planeta con el que Quirón está en aspecto por tránsito
puedan sanar, y quizá sean liberadas o vividas por primera vez.
Durante los tránsitos de Quirón tanto las heridas como la
sanación pueden llegar por mediación de otras personas. En términos
psicológicos, una parte de la pauta arquetípica asociada con Quirón se proyecta
sobre otra persona, que se convierte entonces en agente de Quirón.
Podemos encontrarnos con personificaciones de nuestro propio
Quirón, o bien del planeta con quien éste se encuentra en aspecto en este
momento.
Si Quirón forma una conjunción por tránsito con nuestro
Marte natal, puede ser que percibamos hostilidad en los demás, pero también
podemos tomar conciencia de nuestra propia agresividad no reconocida y de
nuestro reprimido impulso de independencia y logro. Los detalles específicos de
la experiencia corresponden generalmente al emplazamiento tanto de Quirón como
del otro planeta, por signo y por casa.
Con frecuencia, los tránsitos de Quirón significan una
fuerte activación de la necesidad de individuación, que a su vez estimula
cambios importantes en el estilo de vida y en la orientación personal. Es
probable que después de una crisis física y/o emocional, busquemos por primera
vez ayuda; quizás un maestro significativo o una materia importante se cruce en
nuestro camino, y también es probable que tengamos experiencias de aprendizaje
muy fuertes, descritas por el aspecto en cuestión. Finalmente, es posible que
hallemos un renovado sentimiento de nuestra importancia personal o de nuestra
realización vocacional a medida que nos conectemos con la sensación de tener un
propósito en la vida.
La experiencia de la crisis nos puede proporcionar la
oportunidad de atravesar el umbral de maduración que nos hemos saltado.
Con frecuencia nos vemos inmersos en duros enfrentamientos
con las oposiciones y los conflictos que llevamos dentro. Volver a equilibrar
una unilateralidad puede ser un proceso estrepitoso o sutil; quizá lo acojamos
bien, pero también puede parecernos amenazador, si lo que nos exige es
familiarizarnos con los aspectos reprimidos, indeseables y destructivos de
nuestra propia sombra, o incluso si significa cambios positivos que nos
resultan difíciles de aceptar.
Como negativas, pueden acompañar a la vivencia del
sufrimiento y de la sanación. Cualquiera de los dominios transpersonales podría
abrirse ante nosotros y traernos un cambio de percepción, una «irrupción en
otro plano», seguida por una experiencia de «realización hierofántica», es
decir, por una apreciación de la unidad subyacente en toda vida, más allá del
dualismo que normalmente llamamos realidad. Este tipo de experiencias promueven
la sanación, y su negación puede ser el factor subyacente en nuestra
enfermedad.
A veces, cuando otro planeta transita en aspecto con el
emplazamiento natal de Quirón, se produce una recapitulación de alguna
situación relacionada con la posición de Quirón, por signo y por casa.
Si Quirón forma un aspecto cercano con cualquier planeta
natal y progresa hasta alcanzar la exactitud, los temas quironianos teñirán
durante muchos años la vida del individuo y se manifestarán en el dominio de
ésta que indiquen las casas afectadas, y de una manera congruente con los
signos afectados. Las progresiones de los planetas interiores respecto del
Quirón natal serán efectivas durante más o menos un año, según cuál sea la
velocidad del planeta progresado, y durante ese año formarán parte del contexto
global de la vida.
Si Quirón forma un aspecto cercano con cualquier planeta
natal y progresa hasta alcanzar la exactitud, los temas quironianos teñirán
durante muchos años la vida del individuo y se manifestarán en el dominio de
ésta que indiquen las casas afectadas, y de una manera congruente con los
signos afectados.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 80
Las progresiones de los planetas interiores respecto del
Quirón natal serán efectivas durante más o menos un año, según cuál sea la
velocidad del planeta progresado, y durante ese año formarán parte del contexto
global de la vida.
Sin embargo, si Quirón está en aspecto con la Luna
progresada, este aspecto se manifestará de la forma más obvia durante
aproximadamente un mes.
De modo similar, si el Medio Cielo o el Ascendente
progresado formara un aspecto exacto con Quirón, natal o progresado, los temas
quironianos pueden ser muy fuertes durante ese período: he visto muchos
ejemplos de personas que cambiaron de carrera -y con frecuencia, para escoger
profesiones quironianas- mientras su Medio Cielo progresado estaba en aspecto
con su Quirón natal.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 31
La época en que vivimos es nuestra creación, pero también
ella nos crea; de una manera o de otra, somos todos «hijos de nuestro tiempo».
Como a Quirón se lo ha descubierto en época muy reciente,
sus temas están actualmente muy en evidencia, y describen una especie de
Zeitgeist, de Espíritu de la Época, que caracteriza al contexto colectivo y
psicohistórico en que vivimos. Al tomar conciencia de las pautas arquetípicas
que están operando, quizá podamos experimentar más conscientemente este proceso
de creación recíproca.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 358
Quirón está relacionado con fuerza con el fenómeno del
racismo, que representa el paralelo colectivo de un proceso cuyo efecto se
puede ver también en nuestro psiquismo individual.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 378
La gente que tiene contactos Quirón/Marte suele estar
destinada a enfrentar a los demás con su propia agresividad,
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 372
En astrología mundial, el Sol representa a la clase
dirigente.
En astrología mundial, Plutón y Neptuno representan a las
clases desposeídas,
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 381
Robert Graves sugiere que los centauros se volvían salvajes
y rebeldes al comer hongos de la variedad amanita muscaria. Estos hongos son
una sustancia alucinógena de gran antigüedad, que se consume como defensa
contra el frío y también para facilitar la experiencia extática y el trance
chamánico; en algunas culturas se considera a la propia planta como un símbolo
de gran significación cosmológica. La diosa Artemis concedió a Quirón un íntimo
conocimiento de las propiedades de sanación de las plantas, y éste lo
transmitió a sus discípulos, especialmente al famoso héroe y médico Asclepio, y
no tenemos razón para suponer que esto excluyera sus propiedades psicotrópicas.
Es más, en una versión de la historia de Quirón, éste termina por descubrir una
planta que sana su herida y a la que, en honor de él, se llamó «centaura».
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 394
Los centauros formaban parte del séquito de Dionisos, el
dios griego del vino, que se relaciona con los medio hermanos de Quirón, Zeus y
Hades. Dios es otro nombre de Zeus, y fue en Nisa donde Hades raptó a Perséfone
para llevársela al Mundo Subterráneo. Así, «Dionisos» significa «el Zeus del
Mundo Subterráneo»: el éxtasis dionisíaco abarca tanto las alturas celestiales
de Zeus como las profundidades ctónicas y los terrores potenciales de los
dominios de Plutón. A Deméter, la diosa que una vez se convirtió en yegua, con
cuyo antiguo culto ya nos hemos encontrado, se la llama a veces Melania, «La
Negra». Fue ella quien rugía de angustia y cólera, llorando por la pérdida de
su hija Perséfone y amenazando con sembrar de aridez la tierra y todo lo que
había sobre ella si no se la devolvían, y también fue ella quien representó un
importante papel en los misterios eleusinos. Gordon Wasson y otros autores han
sugerido que el rapto de Perséfone simboliza el comienzo de un episodio
alucinógeno, y que parte del ritual de los misterios eleusinos era la ingestión
del kykeon, una poción que contenía el alcaloide psicotrópico conocido como
ergot, un parásito de carácter fúngico que invade algunos cereales, como la
cebada, de la cual se sabe que se hacía el kykeon. El ácido lisérgico, a partir
del cual se sintetiza el LSD, es el núcleo común a la mayoría de los alcaloides
derivados del ergot. Así pues, es probable que la sustancia que facilitaba las
experiencias trascendentes en Eleusis tuviera un efecto similar al del LSD. A
estos misterios se los consideraba tan sagrados que hablar de ellos era un
delito que podía ser castigado con la muerte; a decir verdad, no queda ni
siquiera un relato de qué era exactamente lo que allí sucedía, aunque los
eruditos han recopilado alusiones inciertas, referencias y pruebas
fragmentarias que permiten hilvanar una descripción de algunos rituales. Los
candidatos a la iniciación se sometían a una preparación amplia, y ser testigo
de los misterios -que fueron celebrados durante aproximadamente dos mil años,
hasta que el santuario de Deméter fue destruido, en el año 396, por la invasión
del rey visigodo Alarico y de los monjes cristianos que lo acompañaban- se
consideraba como un supremo privilegio espiritual.
Melanie Reinhart
Significado y
simbolismo de Quirón, página 395
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