Melanie Reinhart Significado y simbolismo de Quirón

Cuando se descubre un planeta nuevo, se producen muchos acontecimientos sincrónicos que manifiestan su tema arquetípico; se puede ver, nítidamente, cómo un conjunto de imágenes y de figuras míticas opera en el seno de los acontecimientos históricos y políticos, y de las tendencias generales inherentes en lo colectivo, y cómo su significado puede tener también un enorme influjo sobre la psique individual.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 11
 
 
Quirón, bautizado con el nombre de un centauro de la mitología griega, fue descubierto en 1977, aproximadamente a las diez de la mañana del primero de noviembre, por Charles T. Kowal, de los Observatorios Hale de Pasadena, California. Aunque entre los observatorios astronómicos de diversos países se reunió un archivo fotográfico que se remonta hasta la década de 1890, el planeta nunca había sido observado antes, quizá porque no estábamos preparados para responder a la pauta arquetípica que representa Quirón, la del Sanador Herido. Sin embargo, varios astrólogos habían hecho predicciones que apuntaban al inminente descubrimiento de algo. Dane Rudhyar postulaba una «Luna Superior» entre Saturno y Urano; Charles Jayne predijo que en 1975 se descubriría un nuevo planeta, próximo a su propio nodo, con una órbita de unos cincuenta años. A Quirón se lo descubrió a menos de cuatro grados de 17 su nodo sur, sólo dos años después de la fecha predicha para el descubrimiento, y su período orbital es efectivamente de cincuenta años. La posición, el tamaño y el comportamiento de Quirón se salen de lo común: es grande para ser un asteroide, pequeño para ser un planeta y se lo encontró donde no se lo esperaba, de acuerdo con los modelos matemáticos previos, especialmente la Ley de Bode. Perplejos ante la forma en que se debía clasificar a Quirón, los astrónomos acuñaron el término «planetoide», que significa «parecido a un planeta», pero yo, para simplificar, seguiré usando la palabra «planeta», que se deriva de un término griego que significa «vagabundo». Astronómicamente, Quirón muestra una periodicidad de unos cincuenta años, con una órbita sumamente elíptica que presenta una fuerte inclinación hacia la eclíptica; astrológicamente, el tema del vagabundo, del forastero, del solitario o el inconformista tiene que ver con Quirón. Algunos astrónomos creen que es probable que algún día Quirón resulte expulsado de nuestro sistema solar, al que debe de haberse colado viniendo desde afuera, como un cometa, y por el que quedó atrapado.2 Sin embargo, es indudable que seguirá aquí mientras vivamos, y que está demostrando ser cada vez de mayor interés para los astrólogos a medida que se va conociendo mejor su significado.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 11
 
 
Quirón, bautizado con el nombre de un centauro de la mitología griega, fue descubierto en 1977, aproximadamente a las diez de la mañana del primero de noviembre, por Charles T. Kowal, de los Observatorios Hale de Pasadena, California. Aunque entre los observatorios astronómicos de diversos países se reunió un archivo fotográfico que se remonta hasta la década de 1890, el planeta nunca había sido observado antes, quizá porque no estábamos preparados para responder a la pauta arquetípica que representa Quirón, la del Sanador Herido. Sin embargo, varios astrólogos habían hecho predicciones que apuntaban al inminente descubrimiento de algo. Dane Rudhyar postulaba una «Luna Superior» entre Saturno y Urano; Charles Jayne predijo que en 1975 se descubriría un nuevo planeta, próximo a su propio nodo, con una órbita de unos cincuenta años. A Quirón se lo descubrió a menos de cuatro grados de 17 su nodo sur, sólo dos años después de la fecha predicha para el descubrimiento, y su período orbital es efectivamente de cincuenta años. La posición, el tamaño y el comportamiento de Quirón se salen de lo común: es grande para ser un asteroide, pequeño para ser un planeta y se lo encontró donde no se lo esperaba, de acuerdo con los modelos matemáticos previos, especialmente la Ley de Bode.1 * Perplejos ante la forma en que se debía clasificar a Quirón, los astrónomos acuñaron el término «planetoide», que significa «parecido a un planeta», pero yo, para simplificar, seguiré usando la palabra «planeta», que se deriva de un término griego que significa «vagabundo». Astronómicamente, Quirón muestra una periodicidad de unos cincuenta años, con una órbita sumamente elíptica que presenta una fuerte inclinación hacia la eclíptica; astrológicamente, el tema del vagabundo, del forastero, del solitario o el inconformista tiene que ver con Quirón. Algunos astrónomos creen que es probable que algún día Quirón resulte expulsado de nuestro sistema solar, al que debe de haberse colado viniendo desde afuera, como un cometa, y por el que quedó atrapado.2 Sin embargo, es indudable
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 1
 
 
El horóscopo individual representa aquella porción del universo que, por así decirlo, nos es dada para que trabajemos con ella; aunque su diseño se fija en el momento del nacimiento, también está continuamente en un proceso cuyo despliegue va siendo indicado por los ciclos de los tránsitos y de las progresiones. Así pues, nuestra relación con lo que se nos da simbolizado en nuestro tema natal y la forma en que lo integramos y lo expresamos en nuestra vida son peculiares para cada uno de nosotros, y además son algo que evoluciona y cambia con el tiempo.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 14
 
 
La necesidad rige los movimientos del alma y también los de las estrellas.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 14
 
 
La astrología es una forma metafórica de reconocer que los regentes de la personalidad son poderes arquetípicos que están más allá de nuestro alcance personal, y que sin embargo participan necesariamente en todas nuestras vicisitudes.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 15
 
 
Ahora son cada vez más los astrólogos que empiezan a integrar en su trabajo a este planeta, que les resulta especialmente útil para asesorar y orientar psicológicamente a sus clientes, cosa nada sorprendente dada la naturaleza de la pauta arquetípica que se oculta tras el planeta Quirón, ya que en su núcleo mismo se encuentra el enigma del significado que en última instancia podemos hallar en nuestro sufrimiento personal, y que echa firmes raíces en el terreno de nuestra propia vida, lo suficiente quizá para que podemos realizar nuestra individualidad poniéndonos al servicio de los demás. Con frecuencia son nuestros problemas «quironianos», especialmente a medida que los tránsitos los llevan a primer plano, lo que primero nos mueve a buscar ayuda; son muchos los ciclos de curación natural que han culminado en éxitos tras haber empezado durante tránsitos auspiciosos de Quirón.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 15
 
 
La forma quironiana de aprender es prepararse para escuchar al Maestro Interior, cuya aula es nada menos que la experiencia de nuestra propia vida, y cuyas habilidades se desarrollan con el tiempo, permitiendo que el significado vaya emergiendo en forma orgánica.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 18
 
 
Primera parte
La imagen mítica
 
Un tema importante simbolizado por el planeta Quirón es la reconciliación y la reparación de la escisión fundamental que hay en nosotros entre lo espiritual y lo instintivo; esto sirve, a su vez, como un prototipo de los otros múltiples pares de opuestos que viven en el seno de la psique.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 18
 
 
Dondequiera que sea que el planeta Quirón se encuentre en la carta: con frecuencia, representa cosas que podemos hacer muy bien por los demás, pero que no somos capaces de hacer por nosotros mismos, o cualidades que otros perciben claramente en nosotros, pero que nosotros no vemos, y que suelen ser lo mismo que necesitamos urgentemente para poder crecer y sanar; sin embargo, «se nos escapan» y van a dar a manos de otros.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 39
 
 
En el mito de Quirón se hace referencia también a un terceto de figuras que se constela alrededor de la posición del planeta en la carta natal, en aquellos dominios de la vida señalados por el signo y la casa que Quirón ocupa. Estas figuras pueden ser internas, ya sea subpersonalidades conscientes o figuras inconscientes que pertenecen al reino de la sombra, o bien pueden actuar como proyecciones sobre personas reales. De cualquier manera, entre ellas se pueden plantear conflictos considerables. Estas tres figuras son: el herido o víctima, el heridor o perseguidor, y el sanador o salvador, el que rescata. Tal como en el mito, en la vida a veces es posible liberarse de situaciones que han llegado a un callejón sin salida psicológico si se descubre esta tríada interior.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 39
 
 
Quirón sufrió incesantemente por culpa de su herida. Como era inmortal, no podía provocarle la muerte, pero él no logró curársela a pesar de todas sus habilidades. Irónicamente, su capacidad para ayudar a los demás se enriqueció gracias a su continua búsqueda de alivio para su propia herida incurable. Esta situación, dolorosa y humillante, se da con frecuencia entre las personas que trabajan en profesiones relacionadas 42 con la medicina, ya sea ortodoxa o alternativa. Describe también aquellas pautas repetitivas que parece que no se resolvieran nunca y en las que, aunque uno intente continuamente «hacerlo mejor», y procure sanar y cambiar, se mantiene obstinadamente en una senda que conduce a desastres cada vez peores (como la repetición compulsiva a que nos referimos antes). En estas ocasiones, la sabiduría de los instintos podría reorientamos; sólo con que fuéramos capaces de escucharlos, sabríamos inmediatamente que nos hemos equivocado de camino. Sin embargo, lo triste es que una vez que la relación se ha roto, como le pasó a Quirón, aprender humildemente a escuchar de nuevo puede costamos la vida, o poco menos. Nuestra virtuosa «mitad superior» está demasiado bien dispuesta a convertir nuestra disociación en una filosofía, e incluso a tratar de convencer a los demás de su verdad. Ésta es una expresión del celo misionero que se asocia con Quirón. Allí donde éste se encuentre en la carta, el individuo corre el riesgo de convertirse en un «poseído», en una persona obsesionada por alguna idea, creencia o propósito que puede perpetuar sus propias heridas y conducirla a tratar de convencer a los demás de esa «verdad» que quizá no sea más que una defensa desesperada contra su propio dolor interior. Al decir esto, mi propósito no es desvalorizar los inmensos aportes que han hecho a la humanidad personas motivadas por sus propias heridas, sino ofrecer a nuestra época una imagen de sensatez y reserva en momentos en que una plétora de filosofías y de métodos de curación y de crecimiento nos inducen continuamente el insidioso sentimiento de que «Si pudiera decirlo a gritos, analizarlo, descubrir qué significa, entenderlo desde el punto de vista astrológico o lo que sea, entonces, todo se resolvería». La historia de Quirón subraya la necesidad de aceptar que estamos heridos como condición previa para que se produzca la sanación y demuestra también cómo la sabiduría de nuestra propia psique puede aportarnos la curación de maneras que nos resultan difíciles de aceptar.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 39
 
 
Por eso, al buscar el significado de vuestro sufrimiento buscáis el significado de vuestra vida. Estáis escudriñando el diseño más amplio de vuestra propia vida, lo que indica por qué el sanador herido es el arquetipo del Sí mismo -uno de sus rasgos más difundidos-, y se lo encuentra en el fondo de todos los procedimientos de sanación auténticos.
 
El acto de percibir los arquetipos astrológicos y de liberarse así de la esclavitud del inconsciente es, en un nivel, una hazaña extraordinaria de la rebelión humana contra la manipulación arquetípica; es, en esencia, robar el fuego de los dioses. En un nivel más alto, ese mismo robo está arquetípicamente dispuesto, y ese arquetipo es Prometeo. La astrología es el fuego de Prometeo.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 44
 
 
Algunos astrólogos9 han vinculado la historia de Prometeo con el signo de Acuario, y como nos encontramos ahora en el umbral de la Era de Acuario, sin duda no es accidental que en esta época se haya descubierto el planeta Quirón, y que la resolución del destino de Quirón en el mito haya de estar íntimamente vinculada con Prometeo. La pauta arquetípica del Sanador Herido se ha constelado, y a Prometeo se lo puede ver, por cierto, como un espíritu guía para nuestra época: representa el reconocimiento claro de la necesidad de defender a cualquier precio nuestros valores humanos y, paralelamente, una advertencia de que demos a los dioses lo que les pertenece. Simboliza la pugna de la individualidad que emerge del encadenamiento impuesto por las fuerzas de la opresión que no valoran la vida humana, independientemente de que se trate de fuerzas políticas o transpersonales.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 44
 
 
En tanto que no podamos o no estemos dispuestos a rendir honor a los dioses, y además a considerar los límites apropiados a nuestra propia hechura, a la sociedad en que vivimos, a las relaciones que establecemos y a la vida que llevamos, jamás seremos libres: estaremos siempre reaccionando ante alguna autoridad externa, con frecuencia de forma negativa. Esto es lo que nos dice la posición astronómica de Quirón entre Saturno y Urano, ya que Saturno representa la forma y la tradición, las estructuras de la sociedad y la necesidad de conservar y mantener, en tanto que Urano representa el deseo de destruir la estructura y lo establecido, o de rebelarse contra ellos en nombre de la libertad, del progreso y de la individualidad. En este contexto, Quirón representa una autoridad interiorizada, que es socialmente responsable y tiene conciencia de los límites de la mortalidad humana, pero que también mantiene un compromiso con el crecimiento individual.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 45
 
 
«Éxtasis» significa literalmente «ser llevado fuera de uno mismo o estar en un estado descentrado», y proviene de una palabra griega que significa «desplazamiento». Durante los períodos de re-orientación, como los que a menudo se producen durante los tránsitos en que interviene Quirón, puede ser que tengamos vivencias extáticas y que nos descentremos en medidas diversas. Lo que antes tomábamos como el centro de nuestra visión del mundo, de nuestra vida o de nuestro concepto de nosotros mismos se vuelve inadecuado; mientras esperamos que se genere y pueda emerger un centro nuevo, es necesario que admitamos el hecho de que durante un tiempo considerable podemos estar desequilibrados. Saber que pueden reactivarse recuerdos largamente olvidados, dolores o recuerdos traumáticos reprimidos, puede ayudarnos a determinar cuándo actuar y cuándo limitarnos a la reflexión, cuándo hablar y cuándo guardar silencio.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 49
 
 
Con frecuencia, la casa donde está emplazado Quirón representa un dominio de la vida que inicialmente está bloqueado o herido, o que funciona mal, aunque también puede expresar dónde tenemos que hacer una aportación única e individual: Richard Nolle se refiere a la casa donde está emplazado Quirón como la casa quironiana, o la cueva donde habita. El dolor y la frustración que experimentamos aquí pueden obligarnos a que nos adentremos en nosotros mismos y a empezar así nuestro viaje interior de sanación, que a menudo queda descrito, cualitativamente, por el signo que ocupa Quirón. También los planetas que están en aspecto con él nos dicen algo sobre el tipo de terreno que quizá tengamos que atravesar, los amigos o enemigos que encontraremos y los monstruos a quienes tal vez necesitemos ayudar o vencer, o por quienes debamos ser devorados, y que son como los diversos héroes confiados a la tutela de Quirón, que se apartan de lo quironiano para hacer su propio viaje, simbolizando así los dotes y las potencialidades que podríamos expresar.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 53
 
 
Quirón estimula este proceso de iniciación y nos conduce hacia un nuevo comienzo, un renacimiento psicológico. Nos desmantela la conciencia, nos desafía a transformar nuestros conceptos de la realidad y quizás hasta nos imponga intensas experiencias transpersonales. Si no podemos entregarnos y aceptarlo gentilmente, es probable que nos espere una vida de infructuosas pugnas, como las de Quirón en el mito, empeñados eternamente en sanar nuestras heridas, para sucumbir quizás a una enfermedad grave o a la locura. La invitación a nuestro viaje interior puede llegarnos por la vía de una enfermedad, de una crisis, de encuentros fortuitos o de otros fenómenos sincrónicos: Quirón nos sigue en nuestro camino, ofreciéndonos la oportunidad de digerir y procesar tanto la experiencia de nuestro propio sufrimiento como la expansión de la conciencia que puede acompañarlo.
 
Es decir que las características astrológicas que rodean a Quirón en el horóscopo representan nuestra vía natural para restablecer el contacto con las dimensiones numinosas de la vida, además de una oportunidad para volver a acoger compasivamente nuestro propio y desatendido sufrimiento. Tal vez Quirón esté anunciando el amanecer de una nueva clase de conciencia, como he procurado describirlo antes: una conciencia que sea capaz de abarcar el dualismo y el pragmatismo que son nuestra herencia de occidentales, y también de expandirse hacia una cosmología que vaya más allá de ella misma, incluyéndola e impregnándola. Yo la llamaría una «conciencia bioespiritual», ni exclusivamente material/psicológica ni exclusivamente religiosa/espiritual, sino ambas cosas. La conciencia quironiana no intenta elevarse por encima de la vida humana ni trascenderla, sino más bien abrazarla, reconociendo simultáneamente la inmanencia divina y la realidad de lo incognoscible que hay más allá de las formas que los sentidos perciben y que la mente imagina.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 53
 
 
El viaje de lo femenino
 
Los mitos griegos fueron formulados en una época en que muchos santuarios y templos consagrados a las diversas formas de la Diosa eran desalojados para volver a consagrarlos a Zeus y a otros dioses del Olimpo. De ahí que en muchos de ellos a las figuras femeninas no les fuera demasiado bien, y la historia de Quirón lo confirma. Contiene, sin embargo, dos pautas arquetípicas propias de lo femenino, a las que se puede ver en acción en la vida de las mujeres en cuyo horóscopo Quirón ejerce una importante influencia, ya sea por su emplazamiento natal o por tránsito. Toni Wolff, discípula y amante de C. G. Jung, sugirió que en la psicología femenina individual había cuatro «tipos» principales; cada uno de ellos está representado por una pauta arquetípica, pero es también «una forma de vida básica, instintiva y primaria». Este modelo es útil para nuestros fines, aunque no se lo ha de tomar de manera demasiado rígida y literal.
 
Estos cuatro tipos se dividen en dos parejas. La primera pareja la forman la Madre y la Hetaira. La Madre se centra en cuidar de los demás, sin que importe que lo necesiten o no. Puede proporcionar estabilidad, seguridad y sabiduría instintiva, pero también puede devorar, poseer y destruir a sus hijos, incapaz de dejarlos ser individuos por derecho propio. La Hetaira, su opuesta, es amante y compañera erótica más bien que esposa y madre. Con su encanto rutilante y su belleza, puede inspirar a un hombre a la realización de su creatividad, pero en su aspecto negativo, su volubilidad y su carácter engañoso pueden seducir, engatusar y herir al hombre que espere de ella un compromiso que no es capaz de asumir. Toni Wolff observa que la segunda pareja ha ido ganando en importancia en épocas recientes: la Médium y la Amazona.
 
A diferencia de las otras dos, ninguna de ellas se centra en las relaciones con los hombres; ambas están en cierto modo divorciadas del lado instintivo de la vida, que puede crear problemas en las relaciones. Y a ellas les cabe un papel de protagonismo en la historia de Quirón.
 
La Médium es permeable al inconsciente de los demás; es sensible a las ideas y los sentimientos que están por debajo de la superficie, y puede facilitar su expresión consciente, a veces con resultados desastrosos. Parece ser alguien más bien impreciso, que vive en otro mundo y no es nada práctico; está más concentrada en el ser que en el hacer.
 
Tiene una vena de histerismo, que a menudo la arrastra a relaciones emocionales complejas y enmarañadas. Con la madurez, sin embargo, la Médium puede mostrar sabiduría intuitiva y dones visionarios, además de la capacidad para ayudar a otras personas en su crecimiento emocional. En ocasiones, cuando estos dones le son negados, se sentirá desvalida, una víctima de sus propias emociones y de las ajenas.
 
En contraste con ella, la Amazona representa el principio de autosuficiencia. Halla la satisfacción en su independencia y su reserva, y en su esfuerzo por expresar sus talentos y capacidades. Su relación con los hombres puede ser de rivalidad, de cooperación o de enfrentamiento, pero depender de un hombre es inconcebible para ella. Le importan la actividad práctica y el triunfo en el mundo, y es una personalidad por derecho propio: no deriva su sentimiento de identidad de aquellas personas que dependen de ella o con quienes se relaciona. Su lado oscuro, sin embargo, puede ser el de una personalidad dominante, arrogante, castradora y solitaria.
 
Todos los personajes femeninos que aparecen en la historia de Quirón muestran rasgos del tipo Médium, pero su contraparte en la sombra, la figura de la Amazona, tampoco está nunca muy lejos. Cariclo, la mujer de Quirón, era una náyade, o ninfa de agua dulce, a quien apenas si se menciona en la historia. Las ninfas, como espíritus de la naturaleza semidivinos, eran objeto de cultos religiosos; no eran inmortales, pero llegaban a vivir 9.260 años,3 y ocasionalmente visitaban el Olimpo. Originariamente, sin embargo, las ninfas no eran espíritus desencarnados sino mujeres que servían como sacerdotisas en los antiguos templos de la Diosa, especialmente en las ceremonias sexuales; eran profetisas y sanadoras, tenían el don de la adivinación y bailaban danzas sagradas.
 
Su fuerte conexión con la sexualidad se mantiene en la palabra «ninfomanía». Pero para la época de los mitos griegos, las ninfas habían perdido la mayor parte de su vitalidad y su dignidad instintivas originales, y habían quedado reducidas a benévolos espíritus de la naturaleza, cuyas funciones eran profetizar, sanar, actuar como oráculos y ser guardianas de las plantas y del ganado. Sombras de su naturaleza inicial se pueden ver en los mitos en que, a veces, las ninfas se vuelven peligrosas para los mortales, a quienes suelen favorecer: como las sirenas o las rusalkas eslavas, los seducen y los arrastran a morir en las aguas, en lo más profundo de su dominio.
 
Caricia no es un personaje de quien haya datos concretos, de modo que quizá podamos suponer que coincide con esta imagen de la ninfa, que tiene resonancias evidentes con el arquetipo de la Médium. Como espíritu de la naturaleza, no sabemos si Caricia cumplió con su papel de esposa, madre y colaboradora. Ella y Quirón no tuvieron hijos varones, sino solamente una hija a quien se conoce con diversos nombres -Ocírroe, Endeis o, más comúnmente, Hipe-, quien desagradó a Quirón al profetizarle que un día habría de renunciar a su inmortalidad. Hipe era compañera de caza de la diosa Ártemis, vidente y profetisa por derecho propio, y por lo tanto un riesgo para la autoridad de su padre. Clemente de Alejandría la considera importante en su condición de astróloga y de estudiosa de las ciencias naturales. 5 Hipe quedó embarazada por obra de Éolo, 6 hijo de Helén y de la ninfa Orséis, y era tal el miedo que tenía a la ira de su padre, Quirón, y de su protectora, Ártemis, que buscó refugio con su tío Poseidón (Neptuno). Cuando nació su hija Melanipa, Hipe se convirtió en la constelación que hoy se llama Pegaso, por el famoso caballo volador. Melanipa pasó por muchas vicisitudes: seducida por Poseidón, se hizo cambiar el nombre por Arne, fue cegada por su celoso guardián y enterrada viva en una tumba. Dio a luz gemelos, que le fueron arrebatados y abandonados en la falda de una colina, pero igual que a Quirón, y en el más respetable estilo de la leyenda y el mito, les salvó la vida un pastor que los encontró y los adoptó. Finalmente regresaron a liberar a su madre, después de haber tomado conocimiento de su ascendencia divina gracias a Poseidón, que además devolvió la vista a Melanipa.
 
En otras fuentes encontramos, sin embargo, una reina de las amazonas cuyo linaje no está claro y que también se llama Melanipa: a veces se la equipara con Hipólita, quizá la más famosa de las amazonas, a quien dio muerte accidentalmente su hermana Pentesilea, otra reina de las amazonas, tal como Quirón fue herido por Hércules. En otra versión se dice que dar muerte a Melanipa fue el sexto o el noveno trabajo de Hércules. Quirón tiene una fuerte relación con los signos sexto y noveno del zodíaco, y Hércules encontró la muerte a manos de un centauro. Esta red de conexiones recíprocas entre las amazonas, los centauros y los dioses sanadores8 se mantiene para la posteridad en el templo griego de Epidauro, el santuario del dios Asclepio, discípulo de Quirón: el frontón oriental representa a los centauros guerreando, mientras que el occidental está ornamentado por las amazonas. Dentro del recinto hay un altar consairado a Ártemis, la diosa a quien rendían homenaje las amazonas. 9 Artemis mató a la madre de Asclepio, cuyo padre era Apolo; Asclepio, su hijo, fue entonces adoptado por Quirón, tal como éste había sido adoptado por A polo.
 
Las amazonas estaban estrechamente relacionadas con Ártemis, que era también la diosa protectora de Hipe; a Ártemis se la considera generalmente hermana melliza de Apolo, el padre adoptivo de Quirón. Los nombres de las amazonas incluyen con frecuencia la partícula «ipe» o «ipo», del término griego que significa caballo, lo que subraya su relación con estos animales: Hipe significa «yegua buena», y Melanipa «yegua negra». Sus desdichas, seducciones y persecuciones las presentan como «víctimas», lo cual constituye una deformación del arquetipo de la Médium, que ofrece un nítido contraste con la figura de la Amazona adoradora de Ártemis, a quien los habitantes de la Táuride sacrificaban caballos.
 
La imaginación griega se encendía con las descripciones de mujeres guerreras, salvajes y vestidas con pieles de animales, que cargaban escudos en forma de media luna. Usaban lanzas, arcos y flechas; su insignia era el labyris o hacha doble consagrada a la diosa lunar. Aunque no han quedado representaciones de ello en el arte griego, se decía que las amazonas se mutilaban el pecho derecho para poder estirar con más facilidad el arco. IO Significativamente, de ellas se decía también que habían sido las primeras en domar y criar caballos, que montaban para ir al combate, lo cual da una convincente imagen del dominio de la energía instintiva.
 
Las amazonas excluían de sus campamentos a los hombres, salvo durante un festival anual de primavera que dedicaban a hacer el amor en la oscuridad de la noche para que los padres de los niños que pudieran concebir siguieran siendo desconocidos. Se decía que a los varones los mutilaban para mantenerlos luego como sirvientes. La figura de Ártemis constituye el trasfondo de su culto:
 
Ella, a quien Homero llama «la jubilosa arquera», galopa con bullicioso y ebrio alborozo, con su arco de oro y sus flechas letales, y un aire de fiereza y ardor. Los picos de escarpadas montañas tiemblan y los bosques sombríos se desploman con un espantoso ruido cuando culmina la cacería; la tierra y el mar se estremecen; en torno de ella forman enjambre las ninfas de pies ligeros, los aullantes perros y los gritos penetrantes de la cacería.
 
Ártemis es orgullosamente virgen, soltera y completa en sí misma.
 
Aunque ella preside la pérdida de la virginidad, el embarazo y el parto, las sacerdotisas y las muchachas que forman su corte son físicamente castas y les está prohibido tener hijos. De ahí que Ártemis sea más bien partera que parturienta, madre adoptiva en proceso de convertirse, en todos los niveles, en Madre de madres. Su energía es activa, poderosa y transformadora: la fertilidad incansable de la naturaleza cuando no la limitan la convención, la sociedad ni el matrimonio. Una de sus representaciones animales mejor conocidas es la Gran Osa, la Ursa Majar, que rige las estrellas y es la protectora del axis mundi. Según Ptolomeo, esta constelación es de naturaleza marciana y se hace eco de las características psicológicas del arquetipo de la Amazona.
 
Históricamente, las leyendas de las amazonas compensaban la situación real de las mujeres en la Grecia clásica, donde la mayoría de ellas vivían virtualmente bajo arresto domiciliario, y si se las consideraba imposibles de casar, se las vendía como esclavas. Antes de los anticonceptivos, las mujeres estaban atadas implacablemente al proceso de la procreación, sin que importara si individualmente estaban hechas para la maternidad o no. Ahora que ésta es una cuestión de opción, muchas mujeres se encuentran buscando un nuevo modelo de identidad femenina mediante el cual expresar su naturaleza innata de maneras que arraiguen en las profundidades de su propio ser instintivo. Tal como ha dicho René Malamud: «[ ...] podemos entender que Ártemis, la divina Amazona, es una nueva imagen que guía a la mujer en su proceso de toma de conciencia». En nuestro siglo, a partir de las sufragistas, se puede ver cómo la figura arquetípica de la Amazona confiere su potencial al movimiento de liberación femenina. Pero, como suele suceder con cualquier movimiento colectivo, sus actitudes y sus creencias pueden anegar a los individuos que lo integran. Aquí, la sombra incluye una agresividad destructiva hacia los hombres y el principio masculino, una avidez de poder, una obsesión por la autosuficiencia hasta el punto de ser incapaces de relacionarse, y a partir de ello, en ocasiones, la esterilidad emocional y quizás incluso física. Desde un ángulo positivo, algunos de los epítetos de Ártemis reflejan las cualidades que ella puede conferir a quienes la sirven: se la conoce como «la Señora de lo silvestre», «la que golpea a distancia» o «la Dueña de los animales», expresiones con las que se alude a su contenida bravura y a su capacidad de apuntar bien y de poner su energía instintiva al servicio de la formulación y el logro de sus ambiciones.
 
La Amazona es lo «femenino heroico». Así como los héroes masculinos deben matar al dragón que simboliza sus deseos regresivos de demorarse inconscientemente en el abrazo de la Madre, puede ser que las heroínas necesiten llegar a un acuerdo con su atracción hacia el incesto con el Padre espiritual para poder alcanzar su plena condición de mujeres. Hay una serie de bajorrelieves de las metopas de mármol del Partenón, actualmente en el Museo Británico, que representan las furiosas batallas entre las amazonas y los héroes, que dan testimonio de esta pugna. Para hacer esta transición, es probable que una mujer necesite recurrir a sus cualidades de amazona en vez de resignarse mansamente a tomar sus valores y sus actitudes de su padre y los demás hombres de su vida, o de confiar en que ellos expresen su propio aspecto masculino. Por otra parte, si una mujer no llega a relacionarse amorosamente con el principio masculino, tanto en lo interior como en lo exterior, el resultado bien puede ser la esterilidad, emocional o creativa, o ambas simultáneamente. Como la mujer de tipo Amazona tiene tendencia a rechazar los instintos femeninos por temor de que éstos la supediten a un hombre, su sexualidad puede permanecer latente, o bien convertirse en un impulso obsesivo y subordinado al poder: de cualquiera de las dos maneras, una mujer así ve a los hombres, ya sea de forma manifiesta o inconscientemente, como enemigos a quienes hay que conquistar, explotar y dominar, valiéndose de la sexualidad o de otros medios.
 
Evolutivamente, el umbral de la pubertad y la iniciación sangrienta de la primera menstruación anuncian el hecho decisivo de la fertilidad biológica y el encuentro del «otro». Sin embargo, esta metáfora actúa en todos los niveles de la psicología femenina en donde la fertilidad y la creatividad andan en busca de expresión. El significado de esta transición, ya sea evolutiva y biológica o artística y cultural, es el de dejar atrás el séquito de Ártemis, la virgen salvaje e indómita, y el mundo limitado de las mujeres, para someterse a las limitaciones impuestas por la fertilidad y por la relación con el principio masculino. En cualquier nivel que sea, las consecuencias de la fertilidad implican la responsabilidad de madurar, alimentar y nutrir, y de asumir nuestro lugar en el mundo, una responsabilidad a la cual se negará una mujer que esté aún bajo el influjo de Ártemis. La Amazona es la figura que corresponde a la sombra de la tímida ninfa, la etérea y mediúmnica «hija de papá», que puede ser no menos devota de la sobrecogedora Ártemis, la que es «un león para los hombres» y exige sacrificios sangrientos.
 
Tal como podemos verlo en las historias de Hipe y Melanipa, su transición a la fertilidad estaba, en el mejor de los casos, cargada de peligros; en el peor, era fatal. Hipe tenía sus propios dones creativos y espirituales, pero cuando quedó embarazada, violando su deber de lealtad a Ártemis, sufrió consecuencias horrendas: su encuentro con el ámbito de lo biológico y con la maternidad hizo que se convirtiera en un caballo volador, y a Melanipa no le fue mucho mejor. Hipe se refugió en el mar (con Poseidón), y Melanipa perdió la vista y el nombre, y tuvo que sufrir un período de encierro en una tumba. Tanto por la rama materna como por la paterna, Quirón era descendiente de los titanes, la progenie terrestre tan despreciada y vilipendiada por su padre Urano, dios del cielo. A las descendientes femeninas de Quirón les falta, al parecer, esta condición terrena, y, de hecho, como sus antepasados varones, tienen un conflicto con los elementos de agua y tierra. Esas imágenes del úteromar y del aislamiento en una tumba terrena, nos hablan de lo femenino primordial y hacen pensar que aquí hay una dificultad con el ámbito de lo instintivo. De una manera o de otra, sin embargo, debemos llegar a un acuerdo con él, si es necesario mediante un viaje a las profundidades del inconsciente.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 11
 
 
En el horóscopo, parece que Quirón representara el lugar donde procura cobrar forma alguna expresión no biológica de lo propio y peculiar de una mujer. Hay varias formas en las que se puede ver cómo funciona esto en la vida. Con frecuencia una mujer se siente atraída, por obra de la fatalidad o más bien del destino, por hombres que encarnan las características a que apunta su Quirón natal. Puede ser que se trate de figuras «quironianas»: gurus, mentores, maestros, sabios o incluso hombres heridos. Es probable que dé a luz un hijo sobre quien proyectará las cualidades, los dones, las heridas y las posibilidades que sugiere el emplazamiento de Quirón en su propia carta, y que pueden o no ser congruentes con la naturaleza individual del niño. Es muy posible que sus relaciones se den en forma sumamente cargada, caracterizada con frecuencia por agresiones, heridas y desilusiones mutuas.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 63
 
 
En el horóscopo de una mujer, Quirón muestra dónde y de qué manera está herida su naturaleza instintiva, pero también dónde y cómo hiere. Puede ser que estén afectados los dominios relacionados con la atracción y el intercambio sexual, con la capacidad de tener hijos y de criarlos con afecto, y también con la capacidad de promover la relación entre las personas. Una mujer así puede tener una profunda desconfianza de la vida, y mantenerse apartada de ella, refugiándose en actitudes y aspiraciones masculinas. La pauta arquetípica de la Amazona puede adueñarse de ella: con la ayuda y la complicidad de las actitudes colectivas «feministas», puede que no haga caso de su propia condición de herida en sus relaciones con los hombres. Una mujer así puede tener dones propios, pero ser incapaz de disfrutarlos o de dejarlos fructificar a menos que se haya reconciliado con el lado instintivo de su naturaleza y tenga una relación positiva con el principio masculino. Por otra parte, la preocupación por la condición maternal y por la relación con otros puede estar sobredesarrollada hasta el punto de sofocar el intelecto y otras potencialidades creativas que le son propias y que necesitan de lo masculino interior para poder expresarse en la vida. Una mujer que vive solamente para servir a los hombres que hay en su vida puede realizar así una parte de su naturaleza, pero si su propio espíritu creativo sigue quedándose totalmente fuera de ella, sin que jamás lo reclame, la incapacidad de hacer justicia a su propio potencial de creación tendrá como consecuencia el sufrimiento.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 63
 
 
Es probable que a la mujer cuyos instintos han sido grave y tempranamente lesionados no le sea posible expresar y afianzar su naturaleza instintiva mediante el cumplimiento de los roles tradicionales de esposa y madre, o bien que estos roles, simplemente, no se adecuen a su naturaleza individual. Muy posiblemente, en cambio, tenga que cultivar interiormente su arraigo, sufriendo conscientemente el dolor de estas heridas. En vez de sentirse exiliada del mundo tradicional de la actividad femenina, podría entonces renacer -emergiendo desde la amarga matriz de la autorrecriminación y la envidia- y tener compasión por sí misma, con lo que su propia creatividad podría volver a aflorar en otro nivel. Con frecuencia los tránsitos de Quirón inauguran la posibilidad de que se inicie este proceso. El renacimiento de un sentimiento íntimo de fertilidad puede seguir a un período de lo que sería psicológicamente una regresión uterina; el caballo alado de nuestra creatividad y de nuestra intuición puede quedar liberado en la vida, y entonces es probable que nos regocijemos en él, en vez de temerlo o de proyectarlo sobre los demás.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 65
 
 
Quirón promueve el no sólo/ sino también, e intenta sanar las disyuntivas del tipo esto o lo otro; aquí cobra importancia la figura de Afrodita (Venus), que como regente de Libra y de Tauro abarca tanto el ámbito de las ideas (actividades culturales y artísticas) como el de los sentidos (el cuerpo y los recursos materiales). Aunque notoriamente hermosa y deseada por muchos hombres, Afrodita se convirtió en la renuente esposa de Hefesto, una figura quironiana con quien volveremos a encontrarnos en la sección sobre Quirón en Tauro. Una de las pasiones que la consumían era la que le despertaba Ares, el dios de la guerra; a diferencia de las amazonas, que adoraban a Ares, la poderosa sensualidad de Afrodita hace de ella el contrapeso adecuado para las características bélicas y marcianas de él. En contraste con la agreste Ártemis, Afrodita es cultivada y refinada, pero su deleite en la belleza y en la sensualidad terrenales ofrece también una imagen femenina que llega más lejos que las imágenes desdichadas y un tanto desencarnadas de Hipe, convertida en caballo volador, y Melanipa, prisionera en una tumba. La preocupación quironiana por llegar a una toma de conciencia de algo que sea definitoriamente nuestro en un sentido creativo, y por tener la posibilidad de expresarlo, puede convertirse en una presión destructiva y aislante para las mujeres cuyo legado es un rechazo de la vida instintiva; esto hace que sea difícil que nuevas orientaciones o ideas creativas cobren forma en la vida real, y puede también desbaratar las relaciones. Sin embargo, cuando Quirón es fuerte por tránsito o en la carta natal, puede también aportar una reconexión con el cuerpo y con los instintos. Una saludable dosis de placer y de autocomplacencia venusina puede proporcionar un asidero suficiente en la experiencia positiva de la vida, que nos permita abrazar la aceleración del crecimiento psicológico y aceptar el cambio de perspectiva que con frecuencia acompaña a los tránsitos de Quirón. En la figura de Afrodita, la ninfa desencarnada completa el círculo, volviendo a conectarse con su vitalidad sexual originaria y deleitándose tanto en el mundo de los sentidos como en el del espíritu.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 66
 
 
En la carta individual, Quirón puede indicar una herencia que recibimos de nuestros padres y que es una carga y un infortunio (Saturno), pero que también representa la oportunidad de incorporar sus elementos a nuestra vida, de una manera nueva y creativa (Urano). El tema de la herencia ancestral es especialmente fuerte cuando Quirón está en aspecto con Saturno,
 
Esta herencia puede ser inconsciente y consistir en sueños o esperanzas no realizadas; puede ser también una concentración de presión psicológica allí donde, durante generaciones, se han cultivado ciertas características personales a expensas de otras; esta unilateralidad puede pugnar por liberarse y recuperar su equilibrio, y para ello creará en la familia una «oveja negra» o un tercero en discordia, que puede ser positivo o negativo. De modo similar, la posición de Quirón por casa indica a menudo, en ese preciso dominio, un bloqueo de la energía, una negativa a encarnarse, una especie de «no» a la vida; sin embargo, abre también la posibilidad de una canalización creativa del sufrimiento que de todo ello resulta.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 70
 
 
Quirón simboliza una combinación peculiar de la creatividad potencial y la visión de Urano con el respeto saturnino por el pasado, los límites personales y las leyes de la sociedad y del mundo material. Además, está la oportunidad de incorporarlo a nuestra vida, de socializar este impulso en el dominio de Júpiter. No necesitamos traicionar nuestra individualidad creyendo que estamos bloqueados y frustrados por los aspectos saturninos negativos de lo colectivo, como pueden ser la apatía, el conformismo, la preocupación por la posición social y el conservadurismo no reflexivo. Tampoco es necesario que estemos en el limbo, alienados del resto de la sociedad por unos ideales uranianos iconoclastas, antisociales y nada realistas. Con Quirón tenemos la oportunidad de combinar ambas cosas de forma creativa, lo que ofrece la posibilidad de hallar significado, liberación y expansión (Júpiter) en el proceso de ser auténticos con nosotros mismos. Al permanecer en el umbral, Quirón nos relaciona, por una parte, con el mundo saturnino de la forma y la estructura, y por otra con el deseo uraniano de romper estas estructuras establecidas y liberar la energía potencial oculta en ellas. De esta manera nos vemos estimulados a la creación de formas nuevas, internas y externas, que expresen este nuevo orden del ser.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 71
 
 
Varios investigadores, entre ellos Zane Stein, que fue el primero en sugerir este principio, han llegado a la conclusión de que el punto medio entre Saturno y Urano es, en la carta, un punto «sensible a Quirón».
 
Esto significa varias cosas. Primero, que, si en este punto medio se encuentra un planeta o un ángulo, se comportará como si estuviera en aspecto con Quirón.
 
En segundo lugar, si un planeta transita por ese punto medio, especialmente en conjunción, pero también en cualquier otro aspecto difícil, en la vida de la persona se movilizarán los temas quironianos. Cuando el propio Quirón activa ese punto por tránsito, con frecuencia los problemas representados por Quirón en el horóscopo 74 cobran prioridad; sin embargo, además de desencadenar posiblemente destructividad y sufrimiento, parece haber también una especial oportunidad para solucionarlos. Lo mismo es válido si alguien tiene en su carta natal a Quirón en el punto medio entre Saturno y Urano, y la vida de la persona puede estar fuertemente teñida por temas típicamente quironianos.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 72
 
 
En nuestra época, las estructuras saturninas de todo tipo se están desintegrando, y el individualismo reaccionario uraniano, desatado en su forma más notable durante los años sesenta, se estrella hoy sobre las rocas del aislamiento, el sinsentido y la fragmentación. Quizás el descubrimiento de Quirón durante este período de desorientación nos ofrezca la posibilidad de una síntesis nueva, que respete ambas cosas.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 73
 
 
En términos psicológicos, Quirón está en el umbral entre los ámbitos personal y transpersonal. Representa el punto de conexión entre los límites del yo y las estructuras del mundo conocido, y el vasto campo de fuerza de las energías arquetípicas y transpersonales que se encuentran más allá -y de hecho dentro- del mundo de la forma. La dimensión y la manera de pensar de Quirón es la del «no sólo / sino también», más bien que la disyuntiva entre una cosa y otra. Si estamos identificados con el principio saturnino, puede ser que nos mostremos rígidos y temerosos de expresar nuestra individualidad. Cualquier cambio en la situación externa o en la actitud interna puede ser vivido como una amenaza contra la cual debemos protegernos, y es probable que de esta manera nos limitemos. Por otra parte, si en nuestra vida domina la perspectiva uraniana, puede ser que nos veamos sometidos al cambio sin ser capaces de integrarlo; que abracemos compulsivamente el futuro, las nuevas visiones e ideas, pero a un alto precio para nuestra vida sentimental y para nuestras necesidades humanas.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 73
 
 
Podemos definir el término «individuación» como el despliegue de aquel o aquella que somos de forma innata, de la misma manera que al crecer, un gatito se convertirá en un gato y no en un perro o un canguro. No hay un factor astrológico aislado que sea el indicador de este proceso, sino que más bien la totalidad del horóscopo es como un reflejo de quiénes somos, un espejo de la psique, tanto en sus aspectos conscientes como en los inconscientes. Sin embargo, el impulso a la individuación cobra especial urgencia en el caso de los factores afectados por Quirón.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 75
 
 
Allí donde se encuentra Quirón hay también una tendencia a exteriorizar cosas que quizá sea necesario tomarse interior y simbólicamente, y hay una urgencia implacable -lo que de hecho puede ser realmente un intento de autosanación- de «conseguir» algo que en nuestro despiste imaginamos que calmará nuestro dolor. El equilibrio entre lo interno y lo externo o entre lo literal y lo simbólico es, en última instancia, peculiar del particular destino de cada persona; sin embargo, si observamos que la configuración de nuestro propio Quirón parece expresarse repetidamente en forma de enfermedades o catástrofes, tal vez valga la pena considerar si no estará actuando este principio y si no habrá algo que sea necesario desliteralizar o interiorizar, tomándolo en un sentido simbólico más bien que como base para la acción. Las preocupaciones sociales, profesionales o políticas pueden contener un fuerte elemento de todo esto: luchar por resolver y sanar los problemas colectivos puede ser un intento de sanar, por intermedio de terceros, nuestro sufrimiento interior.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 76
 
 
La configuración de Quirón describe el «sendero» de una persona, lo que se expresa en la palabra árabe tariqa. En el sufismo tradicional, un grupo de discípulos se reúne en torno de un maestro que encarna ciertas cualidades representativas de la peculiar tariqa o «sendero hacia lo divino» que ellos desean seguir mediante la instrucción y el ejemplo del maestro. Algunos buscan la relación con Dios a través de la música, otros por medio de la filosofía, otros la hallan por la vía de la acción, y 77 así cada uno. Si un individuo es devoto de un determinado guru o de cierta tradición espiritual, es frecuente que proyecte sobre el maestro o el grupo las cualidades que describe su personal configuración de Quirón, que a su vez define los tipos de experiencia que la persona tiene en esta dimensión. Un ejemplo que no es específicamente religioso lo ilustrará: un hombre que tenía a Quirón en Escorpio, en cuadratura con Saturno y Plutón en Leo, era miembro de un movimiento político clandestino en África, que exigía secreto (Plutón) y una disciplina estricta (Saturno), y cuyos miembros participaban en peligrosas actividades guerrilleras. Aunque era ateo declarado, su tariqa o sendero era evidentemente plutoniano: su total lealtad a la revolución que se ponía como meta precipitar el renacimiento de su país incluía la posibilidad de ejercer y sufrir violencia, e incluso de perder la vida.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 76
 
 
En términos psicológicos, Quirón es el Maestro Interior a quien debemos lealtad y sumisión. El conjunto de elementos astrológicos que lo rodean puede simbolizar las pruebas, los sufrimientos, las disciplinas y las tareas que se despliegan bajo la tutela de este Maestro Interior, cuyo sendero o tariqa es la vida misma, independientemente de que esto incluya o no el seguir una determinada tradición espiritual. Las crisis o las experiencias de aprendizaje importantes pueden reflejarse en cualquier factor del horóscopo, pero es probable que se las interprete y procese de una manera congruente con la configuración de Quirón, planeta que describe la naturaleza de lo que aprendemos de nuestras experiencias vitales.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 77
 
 
Respecto de la cuestión de la inmortalidad, hemos visto que después de su muerte en los infiernos, Quirón quedó inmortalizado en la constelación del Centauro, o, según otras versiones, como Sagitario. Con frecuencia, la gente presenta preocupaciones u obsesiones que la posición de Quirón describe muy gráficamente: quieren hacer algo, o llegar a ser algo que haga de ellos personas sabias, ricas, famosas, respetadas, amadas por todo el mundo ... dicho de otra manera, que los inmortalice. Al estudiar los horóscopos de personas conocidas se ve con cuánta frecuencia Quirón describe con precisión -a veces divertida- aquello mismo por lo cual la persona fue famosa o infame, célebre o temible.
 
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Significado y simbolismo de Quirón, página 78
 
 
Quirón describe la naturaleza de nuestra contribución a la vida, ya sea positiva o negativa; con frecuencia simboliza aquello por lo cual seremos recordados, convertidos en héroes o inmortalizados. Sin embargo, desde un punto de vista psicológico, lo que hacemos o creamos siempre puede ser validado, admirado o denigrado por otras personas, pero la experiencia subjetiva, y por consiguiente perdurable, de nuestra propia inmortalidad sólo podemos encontrarla nosotros mismos, en comunión con nuestra profundidad más íntima. El grado en que el potencial interior se pondrá de manifiesto para que todos lo vean no se puede deducir solamente del horóscopo. El sufrimiento que soportamos en nuestro viaje interior puede ser invisible para todo el mundo excepto unas pocas personas, y tal vez no lleguemos a expresarlo de forma importante y tangible. La individuación no es algo que podamos «conseguir» o «hacer»; nos debatimos contra la entrega que significa o cooperamos con ella, según la manera en que estemos hechos.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 80
 
 
La imagen del Sanador Herido es una figura evocadora, fácil de asociar con la configuración de Quirón en el horóscopo. Sin embargo, hay que considerar un elemento más para que esta imagen represente verdaderamente lo que encontramos cuando observamos la forma en que se expresan en la vida real los temas de Quirón. Jung señala «la verdad mitológica de que el heridor herido es el agente de la sanación, y de que el sufriente es quien aparta el sufrimiento». Con frecuencia, añadir «al que hiere» confiere sentido a manifestaciones de Quirón que de otra manera parecen enigmáticas.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 81
 
 
Este terceto de figuras -el Sanador, el Herido y el Heridor- aparece también claramente representado en el mito, ya que en él Quirón es herido primero por su madre, y después por su discípulo Hércules. De recién nacidos nos hieren, literalmente, al cortarnos el cordón umbilical, y las etapas posteriores de la separación psicológica de la madre pueden ser, de diferentes maneras, no menos dolorosas. Si echamos una mirada retrospectiva a acontecimientos que inicialmente sentimos como otras tantas heridas, podremos comprobar que por mediación de ellos crecimos en entendimiento. Cuando Quirón decide renunciar a su inmortalidad y escoge la muerte, toma una decisión heroica que lo transporta al dominio de la Diosa Muerte. Mediante este acto, abraza simbólicamente a los dos agentes de su propia condición de herido, asumiéndolos conscientemente en su vida. En un nivel psicológico, cuando tomamos conciencia de lo que dentro de nosotros nos hiere, y que también hiere a los demás, y lo aceptamos plenamente como parte de lo que somos, hay veces en que «aquello» puede acudir inesperadamente en nuestra ayuda. Mientras sigamos intentando liberarnos de ello, es probable que «el que nos hiere» vuelva a atacarnos a nosotros y a nuestros seres más queridos.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 82
 
 
En el horóscopo, Quirón describe la naturaleza de las heridas que hemos recibido en las primerísimas etapas de la vida, y de las influencias importantes sufridas durante esos años formativos.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 83
 
 
La configuración de Quirón describe con frecuencia lo que relaciona a un ser humano con su sufrimiento interior, y señala también una ruta hacia la sanación.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 83
 
 
Como Quirón simboliza también al Heridor Interno, puede mostrar de qué manera infligimos inadvertidamente dolor a otras personas o descargamos sobre ellas una agresividad reprimida.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 84
 
 
Los dominios de la psique señalados por la configuración de Quirón pueden ser muy vulnerables, ya que muestran dónde estamos heridos, por muy inconscientes que sean tales heridas. Más adelante puede producirse una secuencia de emociones y acontecimientos sincrónicos, internos y/o externos, que de hecho representa una nueva versión de la situación que causó la herida original,
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 85
 
 
Así como Quirón revela dónde estamos ya heridos, enseña también en qué ámbitos podemos atraer sobre nosotros nuevas situaciones que nos hieran; sin embargo, esto puede ser también como la «espada que sana la herida que infligió», razón por la que lo que tememos y rechazamos puede ser también aquello por mediación de lo cual nos llegue la sanación.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 85
 
 
Otra pauta cuyo modo de operar se puede observar en relación con la configuración de Quirón es un ciclo aparentemente inútil de lucha y fracaso, en el que no podemos triunfar, pero que tampoco podemos abandonar. Sísifo, que era un remoto descendiente de Quirón, cometió la imprudencia de encadenar sobre la tierra a Tánato, de modo que nadie pudo morirse mientras no intervino Ares y lo envió a su vez al Hades. Su orgullo fue humillado por otro famoso castigo eterno: tenía que empujar una enorme roca pendiente arriba por la ladera de una colina, pero tan pronto como llegaba a la cumbre, la roca volvía a rodar hacia abajo y Sísifo tenía que reiniciar una vez más su esfuerzo para subirla. Es probable que, como descendiente de Quirón, Sísifo sea una imagen del resultado de una reiterada negativa a afrontar la mortalidad y la muerte: la convicción de que la vida es una ronda de luchas sin sentido, en la que nada se puede lograr, nada conduce a ninguna parte y ningún esfuerzo fructifica. A veces, las luchas aparentemente inútiles que libramos, condicionadas por la configuración de nuestro Quirón, son una manera de proteger algo que de hecho ya está muerto y no existe más que como una forma vacía, un sueño acariciado o nuestra pesadilla preferida. Quizás un ideal, una fe o una ambición se haya sobrevivido a sí misma, una relación o una carrera haya cumplido su ciclo y se haya muerto. Si somos incapaces de renunciar y de hacer el duelo, puede parecer que también «se nos mueren» otros aspectos de la vida. Con frecuencia, la configuración de Quirón describe un grupo de acontecimientos, pautas y circunstancias que se repiten indefinidamente, a pesar de nuestros esfuerzos por cambiar las cosas. Nada de esto se va, y tampoco nos es posible elaborarlo, en el sentido de ordenarlo y dejarlo atrás. Se puede, sin embargo, trabajar con ello y, una vez aceptado con compasión, a veces se lo puede sanar. Sin embargo, como las antiguas heridas de guerra, es probable que de cuando en cuando todavía nos duela: Jung ha dicho que no podemos curar los complejos, pero que podemos superarlos. Los intentos de deshacernos de nuestro dolor valiéndonos de técnicas innecesariamente fuertes para afrontar las limitaciones que éste nos crea activan esta pugna incesante. Como Quirón en el mito, la configuración de este planeta muestra dónde es probable que intentemos infructuosamente hacer algo mejor, hasta que finalmente quizá nos veamos obligados a abandonar. Cualquier cosa en la vida puede ser un «síntoma»; por ejemplo, los antiguos griegos consideraban la pobreza como una dolencia curable, 86 una legítima enfermedad con la que se podía acudir al templo de Asclepio para sanar. Una clienta que tenía a Quirón en la casa I, en cuadratura con Saturno en conjunción con la Luna en la casa IV, no podía mantener el orden en su hogar: tenía cinco hijos, y su casa era siempre un caos y un desaliño, lo que le provocaba irritación, frustración, culpa y pérdida de energía. Durante años se esforzó por recuperar el control de la situación, y cuando finalmente admitió que aquello la superaba, se dio cuenta de que lo que necesitaba era contratar a alguien que la ayudase. Tenía el dinero suficiente para permitírselo, pero jamás se le había ocurrido: su obstinada independencia (Ouirón en la casa I) le impedía reconocer su incapacidad de arreglárselas sola. Saturno en conjunción con la Luna, y ambos en aspecto con Quirón, hacen pensar aquí en la negación de sus propias necesidades, y representan también la carga de los «deberías» heredados de su familia de origen, que le hacían sentir que era su obligación arreglárselas sola y eficientemente con su familia, y que todo lo que no fuera eso sería un fracaso. Una vez que pudo admitir este «fracaso», la solución evidente se le apareció por sí sola.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 86
 
 
Otra pauta cuyo modo de operar se puede observar en relación con la configuración de Quirón es un ciclo aparentemente inútil de lucha y fracaso, en el que no podemos triunfar, pero que tampoco podemos abandonar.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 86
 
 
A veces, las luchas aparentemente inútiles que libramos, condicionadas por la configuración de nuestro Quirón, son una manera de proteger algo que de hecho ya está muerto y no existe más que como una forma vacía, un sueño acariciado o nuestra pesadilla preferida. Quizás un ideal, una fe o una ambición se haya sobrevivido a sí misma, una relación o una carrera haya cumplido su ciclo y se haya muerto. Si somos incapaces de renunciar y de hacer el duelo, puede parecer que también «se nos mueren» otros aspectos de la vida.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 87
 
 
Con frecuencia, la configuración de Quirón describe un grupo de acontecimientos, pautas y circunstancias que se repiten indefinidamente, a pesar de nuestros esfuerzos por cambiar las cosas. Nada de esto se va, y tampoco nos es posible elaborarlo, en el sentido de ordenarlo y dejarlo atrás. Se puede, sin embargo, trabajar con ello y, una vez aceptado con compasión, a veces se lo puede sanar. Sin embargo, como las antiguas heridas de guerra, es probable que de cuando en cuando todavía nos duela: Jung ha dicho que no podemos curar los complejos, pero que podemos superarlos. Los intentos de deshacernos de nuestro dolor valiéndonos de técnicas innecesariamente fuertes para afrontar las limitaciones que éste nos crea activan esta pugna incesante. Como Quirón en el mito, la configuración de este planeta muestra dónde es probable que intentemos infructuosamente hacer algo mejor, hasta que finalmente quizá nos veamos obligados a abandonar.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 87
 
 
La lucha a muerte que es el nacimiento va precedida por un período de intensa presión y de creciente sensación de confinamiento: es la vivencia de una situación «sin salida». Más adelante en la vida, el nacimiento de una nueva conciencia suele ir precedido por intensas pugnas, tanto en lo interno como en lo externo. Y como espectadores, no sabemos si la pugna de otra persona es realmente inútil, porque no podemos conocer qué es lo que se propone el sí mismo o Maestro Interior de esa persona, ni qué es lo que está luchando por nacer en el momento oportuno.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 88
 
 
Con frecuencia Quirón simboliza las cosas que podemos hacer por los demás, pero que no podemos hacer por nosotros mismos. El paralelo mitológico de esto está claro, ya que Quirón no pudo sanar sus propias heridas a pesar de que era capaz de sanar las de los demás; no podía beneficiarse de lo que ofrecía a los otros.
 
Con frecuencia encontramos estas extrañas discrepancias y estos puntos ciegos allí donde está Quirón. Son cosas que en ocasiones ocultan una forma de falsa omnipotencia, cuando intentamos «hacer afuera», en los demás, lo mismo -la sanación- que nosotros necesitamos interiormente, pero sin poder realizar la íntima entrega necesaria para recibirlo. Por otra parte, estos desequilibrios y excentricidades ofrecen la oportunidad de elegir creativa y conscientemente, con un pleno conocimiento de la propia e incurable herida.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 89
 
 
En el chamanismo tradicional, que se da en culturas muy diferentes, el fenómeno de la posesión solía ser el centro de la enfermedad y de la iniciación del chamán, para convertirse luego en parte intrínseca de sus habilidades para la sanación y la adivinación chamánicas. En tiempos de la antigua Grecia, se consideraba que los síntomas eran expresión del toque de un dios o de una diosa; para conseguir la sanación era necesario descubrir qué deidad se ocultaba detrás del síntoma y establecer contacto con ella, para entonces realizar las ofrendas y los sacrificios apropiados, consagrando un altar a la divinidad en cuestión o tal vez dedicándose a su servicio. Esto no es lo mismo que exorcizar; en el exorcismo intentamos librarnos de algo, pero aquí nos referimos a crear una relación con una energía arquetípica que incide fuertemente en nuestra vida, y que puede ser causante de enfermedad o de desastre si no la reconocemos o si dejamos que nos controle. Cuando nos fijamos en Quirón en el horóscopo natal, es frecuente que veamos un fenómeno curioso, simbolizado por estos antiguos principios e imágenes. A veces un planeta en aspecto con Quirón aparecerá como dominante en la vida de un individuo, independientemente de que esté o no acentuado por otros factores. La naturaleza del aspecto no parece aquí tan importante como la exactitud del orbe. Puesto que Quirón representa el punto donde estamos heridos, donde la membrana que nos separa del inconsciente colectivo y del dominio de los arquetipos es muy tenue o está dañada, es aquí donde los niveles arquetípicos del otro planeta se vierten en nuestra vida personal, con frecuencia de manera unilateral y exagerada hasta que hayamos aceptado nuestra propia condición de heridos.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 93
 
 
Quirón en el horóscopo puede mostrar los puntos donde albergamos un autoengrandecimiento oculto o manifiesto, es decir, nuestras identificaciones extremas, grandiosas o inconscientes, con figuras míticas a las que podemos aferrarnos tenazmente porque con frecuencia ocultan el dolor de nuestras heridas más profundas. Los tránsitos que ponen en juego la configuración de Quirón aportan a veces la experiencia de una ruptura súbita con esta inviolabilidad ficticia, que permite el acceso a la dimensión de humildad con que nos pone en contacto la vivencia de la dependencia y la fragilidad humanas.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 95
 
 
Es frecuente que los tránsitos de Quirón traigan a la luz sueños, pensamientos y fantasías que se relacionan con vidas pasadas. Desde un punto de vista psicológico, es útil considerar simbólico el material de vidas pasadas, sin tener en cuenta qué visión tiene más sentido para nosotros personalmente, o para el cliente que haya aportado el material. Es un enfoque que no niega los aspectos metafísicos implícitos ni entra en conflicto con ellos, sino que más bien proporciona la oportunidad de entender e integrar el significado de la experiencia. Sea lo que fuere lo que se traiga de otros planos de la existencia, habrá con frecuencia fragmentos de experiencias no resueltas que se vuelven a constelar en esta vida exactamente de la misma manera que lo hacen las vivencias traumáticas de nuestra infancia. Este proceso se puede ver como una extensión del concepto freudiano de la repetición compulsiva: los acontecimientos que en esta vida ponen en movimiento la repetición son movilizados a su vez «antes de esta vida», un proceso que asimismo puede continuar con intensidad creciente hasta que se hace posible alguna forma de sanarlo o resolverlo.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 97
 
 
Con Quirón en la casa VII, la pérdida de una relación importante puede ser lo que inicie el viaje interior.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 99
 
 
Algunas personas expresan sentimientos suicidas durante tránsitos fuertes que afectan a su configuración de Quirón, en momentos en que está tratando de producirse algún tipo de transformación. Si estamos muy apegados a algo, o identificados inconscientemente con ello, es probable que cuando «eso» necesite morir, la necesidad se nos haga literal y se exprese en sentimientos suicidas.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 103
 
 
En el horóscopo, Quirón indica con frecuencia dónde y cómo se nos requiere que renunciemos a «autoengrandecernos», positiva o negativamente, y que sacrifiquemos nuestro falso sentimiento de inmortalidad. Por detrás de nuestros síntomas pueden acechar sentimientos tales como: «Si digo todos los días mis oraciones ... o dono todos mis bienes a obras de caridad... o soy amable con todo el mundo...», entonces «por favor, ¿me dejarás en libertad?». Y así perpetuamos nuestro propio sufrimiento.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 103
 
 
Si usamos el concepto tradicional de lo que es la regencia, por lo que he observado Quirón es, junto con Júpiter, el corregente de Sagitario, y está en exilio en Géminis, en exaltación en Virgo y en caída en Piscis. Esto lo vincula con todos los signos mutables y con las casas que éstos naturalmente rigen, es decir, la III, la VI, la IX y la XII. Las imágenes tradicionales aquí siguen siendo vigentes: un planeta en su domicilio ( el signo que rige) es como una persona en su propio hogar, donde funciona fácilmente y sin trabas; en exilio es un visitante en casa ajena, donde su propia naturaleza puede encontrarse en desventaja o reprimida o expresarse con esfuerzo y dificultad; en exaltación, un planeta es como un huésped de honor en el hogar de alguien que le permite expresar sus mejores cualidades de manera digna y controlada, pero, como tiene que demostrarlas, no es tan natural y espontáneo como cuando está en su domicilio; finalmente, cuando está en caída, un planeta es como un desterrado: sus cualidades no tienen hogar, están sometidas a tensión y, al ser desdichadas, es probable que se expresen de manera debilitada, deformada o negativa.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 107
 
 
Quirón como corregente de Sagitario y de la casa IX
 
Sagitario está regido por Júpiter y, como nos lo ha enseñado la mitología, fue Zeus (Júpiter) quien hizo prisionero a Prometeo, con quien 104 tan entretejido está el destino de Quirón. El símbolo tradicional de Sagitario es un centauro, pero no debemos olvidar que en astrología esotérica la flecha del centauro apunta hacia abajo, un símbolo adecuado para el énfasis quironiano en la encarnación de los dones y en la individualidad, en la reconexión con el ámbito de lo instintivo y en el compromiso de la vida humana. El regente esotérico de Sagitario es la Tierra, a la cual finalmente Quirón tuvo que rendirse para ser liberado de su dolor. 10 Zeus, Akraios del cielo y de los picos de las montañas, es medio hermano de Quirón y comparte con él un santuario en el monte Pelión, el hogar tradicional de los centauros. El templo de Zeus se encuentra en el lado sur, de frente al Sol; el lado quironiano o cueva de Quirón está del lado de la sombra, mirando al norte. Esto simboliza la complementariedad de Quirón con Zeus, que gobierna a todos los dioses y diosas del Olimpo, el lugar de la eterna luz. Por debajo de la cueva de Quirón se encuentra el valle de Peletronion, donde las plantas curativas crecen en fértil abundancia. Al pie del monte Pelión hay un profundo lago, el Boibeis, consagrado a la diosa lunar Febe, antepasada del linaje de Apolo, que adoptó a Quirón cuando éste fue abandonado. Se dice que, en las costas de este lago, en el amanecer de los tiempos, se produjo la unión entre la diosa primitiva, la primera mujer, y un dios fálico que representaba la virilidad. A la diosa del lago Boibeis se la llamaba también Brimo, el nombre que en el norte de Grecia se daba a la diosa Perséfone, que durante los misterios eleusinos da nacimiento al Niño Divino (a quien a veces se llama Brimos); sobre esta relación volveremos en el capítulo 11. La mitad de la montaña que pertenece a Quirón representa, pues, las cualidades ctónicas, femeninas y lunares simbolizadas por la caverna, el lago y el valle con sus plantas medicinales. Quirón mantiene su condición animal y terrena; así complementa, fundamenta y equilibra la tendencia al autoengrandecimiento de la casa IX y de Sagitario, en cuanto su regente es Júpiter. Quirón salvaguarda nuestra humanidad, instándonos a que miremos hacia abajo tanto como hacia arriba, a que seamos humildes frente a nuestro dolor y a que valoremos tanto los oscuros rincones de nuestra imaginación como la luz brillante de nuestra visión olímpica de lo que es posible. El centauro sagitariano sostiene un arco y una flecha: irónicamente, en su propia mano lleva el instrumento que lo hiere. Es probable que, para no estar constantemente hiriéndose en el pie, quienes tienen a Quirón en Sagitario o en la casa IX necesiten descubrir dentro de sí mismos a este autoheridor potencial. De hecho, el Heridor Interno vive en el mismo lugar que el Sanador Interno, sin 105 que importe que su energía esté canalizada hacia nosotros mismos o hacia los demás. Se ha de señala que aunque Quirón y Zeus tienen el mismo padre (Saturno) y el mismo abuelo (Urano), Quirón es ajeno a la gloria del Olimpo. El planeta Quirón, sin embargo, es uno de los que «cruzan órbitas», y representa por ello la posibilidad de «fecundación cósmica», por usar una expresión que Dane Rudhyar aplica a Plutón, cuya órbita atraviesa la de Neptuno. Aunque el centro de nuestro sistema solar es el Sol, el sistema como tal gira en torno del Centro Galáctico, que en términos zodiacales se localiza actualmente a 26º 42' de Sagitario (1988) y avanza aproximadamente unos 8' por década. Del eje entre Sagitario y Géminis se dice que tiene una connotación religiosa específica, 11 y así como al Centro Galáctico se lo considera como la fuente de la mayor parte de la energía gravitacional que satura nuestra galaxia (la Vía Láctea), este eje simboliza el Sol de nuestro Sol, por así decirlo: un principio o centro organizador de orden superior al del centro individual representado por nuestro Sol. La carta del descubrimiento de Quirón tiene el Ascendente en conjunción con el Centro Galáctico, a 26º 3' de Sagitario, de acuerdo con el papel que cabe a este planeta como heraldo de una Nueva Era y con el influjo de energía cósmica que esto lleva consigo.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 108
 
 
Exilio en Géminis
 
Quirón parece encontrarse incómodo con el dualismo extremo con que está en pugna Géminis. Los Gemelos son una imagen de lo irreconciliable, de lo mortal y lo inmortal que se suceden uno al otro en ciclos alternos, y que jamás coinciden. En la mitología, los gemelos suelen ser seres numinosos, que al emerger de la unidad forman un par de opuestos a los que se puede distinguir uno de otro por contraste y comparación. El estado de guerra que con frecuencia sigue a la separación recuerda las batallas, que ya antes mencionamos, entre los lapitas y los centauros. La mente de los Géminis suele estar dominada por un pensamiento dualista: pueden ir contra los instintos para diferenciarse, luchando por la racionalidad y la objetividad; pueden escindirse entre mente y cuerpo, y así dificultar que la naturaleza instintiva e intuitiva de Quirón halle su lugar. La entrega a la mortalidad suele ser difícil, porque para Géminis esto significa con frecuencia la separación del esplendor del ámbito del gemelo inmortal, lo que trae un agudo sentimiento de pérdida y depresión.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 80
 
 
Exaltación en Virgo
 
Quirón funciona de manera más integrada en el signo de Virgo. Al ser un signo femenino de Tierra y estar regido por Mercurio, Virgo reúne a la vez el don del discernimiento intelectual y el de la conexión con la sabiduría de la Tierra. Además, a Virgo se lo asocia tradicionalmente con las artes de sanar, el uso medicinal de las plantas y de otras sustancias, y el aprendizaje, temas todos que se manifiestan en el mito de Quirón. Barbara Hand Clow sugiere que Quirón rige a Virgo, señalando que «la Virgen o Virgo es la Gran Madre que da nacimiento a Cristo o Piscis». 12 En este contexto, el descubrimiento de Quirón señala la posibilidad de que los individuos encuentren dentro de sí el principio erístico. Tal como se dijo en el capítulo 3, el paradigma chamánico que representa Quirón es el medio por el cual se produce este proceso de interiorización. Mediante el proceso de crucifixión de los opuestos que llevamos dentro de nosotros y en nuestra vida, puede suceder que terminemos por dar nacimiento a un nuevo ser que sea fructífero en función de nuestra vida humana. Como Quirón, que renunció a su inmortalidad, Cristo se sometió a la cruz; ambos murieron y fueron posteriormente inmortalizados.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 110
 
 
Caída en Piscis
 
En un nivel personal, la fluidez y la falta de límites que caracterizan a Piscis pueden ser causa de que a los nacidos con Quirón en este signo se les haga difícil no dejarse arrastrar por la conexión con el ámbito de lo numinoso que es natural para ellos: el resultado bien puede ser autoengrandecimiento, confusión y una distorsión de la idea de sacrificio. La necesidad quironiana de tener a la vez individualidad y conexión con lo transpersonal no se satisface fácilmente en Piscis. Con frecuencia, el equilibrio se inclina hacia la disolución y estalla el caos emocional. Los que tienen a Quirón en Piscis suelen sufrir por la falta de un vehículo adecuado que les permita expresar la profundidad de su compasión por los demás. Durante este siglo hemos sido testigos, a escala planetaria, de muchas de las características más negativas de este signo: caos masivo, guerras, «gurumanía» y el abuso de las drogas. Estos temas serán estudiados en detalle en los capítulos siguientes. Sin embargo, en el contexto de la actual transición quizá podamos ver en todo esto los últimos estertores de una era que se extingue.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 111
 
 
Richard Nolle ha sugerido, para la casa donde se encuentra Quirón, la imagen de la cueva de Quirón, la Quironiana. Ciertamente, esta imagen tan evocadora parece aplicable, en cuanto por casa Quirón se concentra en los dominios en que podemos sentir dolor y tropezar con dificultades, así como donde intentamos expresar lo peculiar de nuestra individualidad. Es probable que evitemos «salir a la luz» de este ámbito de la experiencia vital, y ocultemos nuestro dolor como lo hacía Quirón con su herida incurable; tal vez sólo podamos entrar en este dominio de la vida con una actitud heroica y sobrecargada, como Quirón cuando emerge como sanador y mentor de héroes. Sin embargo, también podemos considerar la posición de Quirón por casa como un teme nos, es decir, un recinto sagrado donde podemos enfrentarnos con lo que tiene de numinoso la vida. Otra imagen que describe la posición de Quirón por casa está tomada del budismo: cuando consideramos que Quirón es el Maestro Interior,
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 117
 
 
Es frecuente que su casa y su signo describan lecciones importantes que hemos venido aquí a aprender. Estas lecciones representan, más bien que nada externo, el objetivo interior del viaje, y ponen en juego el Sendero del Medio, o camino «correcto», que no es «correcto» por oposición a «erróneo» o «equivocado», sino que es más bien aquello que es apropiado para que podamos realizar nuestro dharma individual, para que comprendamos la ley universal y nuestro papel en la totalidad de la existencia. Antes de que se haya encontrado y se aprecie el Sendero del Medio, Quirón tiende a manifestarse de una manera «herida», en un todo-o nada, tal como se describirá ampliamente en los capítulos que siguen.
 
Sin embargo, con la madurez y la entrega puede advenir un sentimiento de «estar en lo correcto» que con frecuencia tiene resonancias de significación religiosa y/o está relacionado con el dharma, con algún contexto mayor que nosotros: éste es el don de Quirón. Además, los planetas que estén en aspecto con Quirón representan fuerzas interiores y exteriores con las que debemos enfrentarnos para que no nos aparten del dharma. He aquí, enumerados por casas, algunos ejemplos típicos, tomados de las «lecciones» que, según nos han confiado, muchas personas aprendieron a lo largo de un período de enfermedad o de crisis en el que estaba en juego su Quirón.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 118
 
 
Quirón en las casas
 
Casa I: Iniciativa o acción apropiada.
 
Casa II: Valores, o manejo de los recursos, apropiados.
 
Casa III: Comunicación, pensamiento y expresión verbal apropiados.
 
Casa IV: Vínculos emocionales y actitud hacia la familia apropiados.
 
Casa V: Autoexpresión y creatividad apropiadas.
 
Casa VI: Formas apropiadas de servir a los demás y respeto por el cuerpo.
 
Casa VII: Relaciones apropiadas.
 
Casa VIII: Actitud apropiada ante la sexualidad y la muerte.
 
Casa IX: Actitud apropiada ante las posibilidades.
 
Casa X: Vocación y participación en la sociedad apropiadas.
 
Casa XI: Ideales y amistades apropiadas.
 
Casa XII: Renuncia apropiada
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 80
 
 
La posición de Quirón por signo puede mostrar también la forma en que buscamos protegernos de nuestro íntimo dolor, a qué recurrimos en nuestro intento de enfrentarnos con un ámbito de la vida en el cual podemos estar bloqueados.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 119
 
 
 
Quirón en Aries y en la casa I
 
Con Quirón en Aries o en la casa I encontramos la herida, a menudo profundamente sepultada, en este dominio. Después de todo, si uno siente que no tiene derecho a existir, la autoafirmación y la iniciativa bien pueden ir acompañadas por el miedo al no-ser. Por consiguiente, es probable que con este emplazamiento el nativo sienta inconscientemente que sólo existe como un espejo de los demás (un eco de la casa VII); sólo se siente motivado para defender una causa si es la causa de otras personas, como un caballero revestido de su resplandeciente armadura, pero sin voluntad propia. El dolor, la inseguridad y el miedo subyacentes están compensados por huecas exhibiciones de bravura y por un espíritu belicoso que podrían llevar a un ciclo repetitivo de empresas infructuosas y autodestructivas; existe la tendencia a emprender la acción prematuramente, como una traducción inmediata de la tensión emocional.
 
Con este emplazamiento de Quirón, es probable que nos hagamos daño por obra de nuestra autosuficiencia militante, y que luego seamos incapaces de pedir ayuda y apoyo, convencidos de que debemos salir adelante solos. Por debajo de todo esto, sin embargo, subyacen la desesperación y una identificación con el no-ser, un «deseo de muerte» y un profundo miedo de hacer algo que exprese verdaderamente lo que queremos, ya sea porque no sabemos qué es o porque el miedo de que nos lo quiten, lo estropeen o lo destruyan nos mueve a esconderlo.
 
Una persona con Quirón en la casa I dijo: -Allí donde debería tener la sensación de ser yo, hay un agujero enorme y un dolor que supera mi capacidad de soportarlo.
 
A veces, el medio donde transcurren los primeros años de quien tiene a Quirón en Aries o en la casa I es hostil y está cargado de agresividad reprimida o manifiesta, lo que abona en el niño los sentimientos de timidez y de no tener ningún valor propio ni derechos personales. Entonces la supervivencia se equipara con tener que aprender la forma de complacer y de aplacar a los demás (eco de la casa VII).
 
Este emplazamiento de Quirón se caracteriza a veces por la áspera actitud de quien abre caminos.
 
Con Quirón en Aries o en la casa I, es probable que haya propensión a las fantasías o sentimientos suicidas, que a veces son respuesta a emociones como el enojo, la frustración o la sensación de no controlar una situación; también pueden ser un deseo de recuperar cierto sentimiento de poder, o una reacción ante la imposibilidad de salirse uno con la suya.
 
Hay individuos que, con este emplazamiento, se esfuerzan hasta que su voluntad llega a un grado tal de autoengrandecimiento que se presentan como virtuales personificaciones de la voluntad, el impulso, la energía y el entusiasmo.
 
Si Quirón está en conjunción con el Ascendente, los comienzos pueden ser difíciles. O bien nos precipitamos a empezar algo, o nos quedamos vacilando -e incluso enfermamos- con tal de no tomar decisiones; también es probable que nos derrumbemos en el umbral mismo de lo que parecía una fase nueva e interesante de la vida. Por detrás de ello encontramos con frecuencia que la vivencia física del nacimiento ha sido especialmente significativa o traumática; a partir de entonces, cada «nacimiento», cada comienzo de un nuevo ciclo vital, puede ser una ocasión erizada de miedos, resistencia y tumulto. La naturaleza de esta pugna la describe, con frecuencia, el signo donde está emplazado Quirón y/o el Ascendente y los aspectos que éstos forman, que a su vez expresan, generalmente, las características físicas del nacimiento.
 
Cualquier planeta que haya en la casa I, especialmente si está próximo al Ascendente, representa una fuerte energía arquetípica con la que nos enfrentamos al comienzo de la vida y que con frecuencia se convierte en una seudoidentidad de la que es menester despojarse en la búsqueda de nuestra verdadera naturaleza interior. En los casos extremos, si el yo es débil, parece como si los planetas que están en conjunción con el Ascendente se «posesionaran» de la persona. Si uno de ellos es Quirón, puede producirse una identificación con el Sanador Herido.
 
Éste es un emplazamiento común en los sanadores y terapeutas.
 
Con este emplazamiento de Quirón, es probable que derivemos nuestro sentimiento de identidad de los demás, modelándonos según su molde, haciendo nuestros sus ideales, lealtades, pensamientos e incluso sentimientos, lo cual es otro eco de la casa VII.
 
A veces, las personas que tienen a Quirón en la casa I o en Aries se esfuerzan mucho por encontrar algo que puedan hacer y que les dé la sensación de «ser» que les falta. Puede que se impongan tareas poco menos que imposibles, cargadas con la misma intensidad con que buscan la confirmación de que existen. Con frecuencia, a lo que tienen que renunciar es a esta pugna inútil, pero este emplazamiento también se encuentra con frecuencia en los horóscopos de personas que son realmente originales y únicas en su individualidad, quizá precisamente porque el ser interior ha tenido que pasar por esa lucha.
 
Con Quirón en la casa I o en Aries, es probable que el nativo proyecte sobre su cuerpo el íntimo sentimiento de incomodidad y vergüenza que le produce el hecho de existir; quizá se sienta mortificado por rasgos que los demás ni siquiera advierten, pero que a él le parecen monstruosamente feos o deformes. Tal vez se crispe interiormente a causa de unas orejas demasiado grandes o de unas piernas demasiado gordas. Con frecuencia se siente demasiado alto o demasiado bajo, descoordinado o torpe, y las situaciones que lo ponen físicamente en evidencia, las sexuales o deportivas, por ejemplo, se convierten para él en potenciales pesadillas.
 
El tema de la incapacidad física o de una temprana enfermedad que imprime su sello en el resto de la vida es frecuente cuando Quirón está en Aries o en la casa I. Es como si lo que se nos pidiera fuese que incluyéramos nuestra enfermedad, incapacidad o herida en el sentimiento de nuestro propio ser, y quizá nuestra lucha consista en no identificarnos completamente con ella, y convertirnos en cambio en «el que ha sido herido». Así como algunos de los que tienen este emplazamiento se identifican como sanadores, otros se identifican como víctimas, sin darse cuenta de que están atrapados en un diseño arquetípico que empaña la verdad de sus sentimientos y de su situación. Al ser tan conscientes de su propia y profunda impotencia frente a la inmensidad del universo, los que tienen a Quirón en la casa I o en Aries tienen la posibilidad de capacitar y potenciar a otras personas.
 
Porque viven próximos a los bordes de la existencia, dan a menudo la impresión de ser bastante salvajes e indomables; con frecuencia son solitarios, por más que estén casados o mantengan una relación estable y comprometida. También puede suceder que los demás los vean como la personificación de determinadas cualidades:
 
Este emplazamiento de Quirón va frecuentemente acompañado de un don para coordinar intuitivamente las acciones de manera de poder «atrapar el momento». Uno puede caracterizarse por una peculiar combinación de compasión y acción adecuada, por una capacidad para ser sumamente innovador y para tomar la iniciativa, especialmente cuando está en juego el bienestar de otras personas. Alguien así gana fuerzas al superar y combatir las dificultades, pero también debe aprender la lección de cómo ser un «noble rival» para aquellos con quienes compite.
 
 
 
Quirón en Tauro y en la casa II
 
 
Con Quirón en Tauro o en la casa II, es probable que nos falte el sentimiento del propio valor, que seamos incapaces de autovalorarnos y nos sintamos inseguros e insustanciales. Como nunca se siente totalmente sólida y a salvo, puede ser que la persona con este emplazamiento asigne gran importancia a las posesiones materiales. El sentimiento subyacente podría ser un «tengo, luego existo», por más que llegue luego a descubrir que ni siquiera la adquisición de posesiones sirve de mucho. Los que tienen este emplazamiento pueden ser profundamente posesivos y materialistas, y tienden a aferrarse a personas y posesiones, en la esperanza de que puedan proporcionarles el sentimiento de sustancialidad que les falta. Hasta el propio cuerpo puede ser vivido como indigno de confianza, defectuoso o herido; como sucede con Quirón en la casa I, cuando el planeta está en la II puede haber alguna incapacidad real, una herida o un trauma físico que hay que afrontar. También el cuerpo puede ser objeto de temor y de un control riguroso, ya que de él emanan poderosos e inaceptables instintos sexuales y territoriales.
 
Con Quirón en Tauro o en la casa 11, el nativo también puede identificarse inconscientemente con los instintos heridos; el legado colectivo de rechazo de lo instintivo puede ser vivido como personal, a menos que uno sea capaz de llegar a una relación saludable con una naturaleza poderosamente sensual e instintiva. Si no se aprende a reconocer y a vivenciar conscientemente esos sentimientos e impulsos, se puede llegar a estar poseído por ellos, o bien a usar una gran cantidad de energía intentando reprimirlos. El cuerpo puede, entonces, expresarse mediante un lenguaje de síntomas que son incómodamente gráficos.
 
Conviene que quien tenga este emplazamiento sepa que la sanación se produce a menudo al aprender a confiar en la sabiduría instintiva del propio cuerpo. En la medida de lo posible, será bueno que aprenda a escucharlo: a comer lo que el cuerpo le dice, y a dormir cuando lo necesita. Si usted carga con la herencia de no haber hecho caso de sus instintos, o de tenerlos programados de acuerdo con normas ajenas, puede que necesite dar, suavemente, marcha atrás. Es probable que inicialmente sienta que su condición física, su cuerpo y el mundo material son sus enemigos, y que consiguientemente malgaste mucha energía en el intento de mantenerlos a raya, controlarlos y dominarlos. La lección de este emplazamiento puede consistir en aprender a ser amigo de todos ellos; el masaje, una ejercitación física placentera y consciente (¡nada de ejercicios de dureza militar para «estar en forma»!) y el hecho de aprender a complacerse en el arreglo personal pueden ser otras tantas formas de sanación.
 
A la inversa, a algunos individuos que tienen este emplazamiento les horroriza estar limitados por las posesiones, y se resisten a tener cosas.
 
Quirón en Tauro o en la casa II significa con frecuencia problemas referentes a la riqueza y al dinero. Algunos individuos que deben adaptarse al hecho de ser muy ricos se sienten incapaces de aceptar la responsabilidad que ello implica; otros pueden tener un auténtico deseo de compartir sus recursos con los demás. De cualquiera de las dos maneras, el control de los recursos es un importante tema de este emplazamiento.
 
Cuando su influencia se da negativamente, estas personas pueden controlar de forma obsesiva sus necesidades instintivas y sexuales, o bien mostrarse muy controladoras con los demás (eco de la casa VIII); si se da positivamente, pueden ser excelentes administradoras de los recursos ajenos. Quienes tienen este emplazamiento pueden perder y ganar fortunas, y suelen tener un olfato impresionante para las finanzas, acompañado tal vez de dificultades para administrar los propios recursos.
 
Quirón tiene la capacidad de hacer por los demás lo que no es capaz de hacer por sí mismo. Pero Quirón en la casa II o en Tauro puede significar también pobreza material, que se siente entonces como algo hiriente y humillante; con frecuencia, esto crea un sentimiento exagerado de la importancia de las posesiones materiales.
 
Otra manifestación frecuente de Quirón en Tauro o en la casa II es la incapacidad de ver simbólicamente las cosas y la tendencia a tomárselo todo demasiado al pie de la letra. A veces parecería que la realidad práctica clavara estrepitosamente los frenos cuando el individuo se encuentra en una maraña de problemas o de decisiones que hay que tomar; la persona se siente atascada en el barro, incapaz de girar el volante a derecha ni a izquierda; las situaciones y los dilemas se convierten en una masa compacta que la paraliza. Cuando así sucede, suele ser el cuerpo el que encierra el camino hacia la solución del problema; en vez de tratar de resolver la dificultad o de ordenar los detalles prácticos, es probable que sea más creativo dar un paso atrás -irse a limpiar de malas hierbas el jardín o a fregar los platos- para dar tiempo a que la energía se disperse. Pero esta actitud no es fácil para los que tienen a Quirón en Tauro, que con frecuencia muestran la obstinación y la terquedad típicas de este signo. La inseguridad que sienten en el dominio de lo inmaterial suele ser la razón subyacente por la cual confieren a las cosas una solidez y una literalidad inapropiadas o prematuras; su capacidad para pensar simbólicamente está dañada, simplemente porque esta manera de pensar les inspira demasiado miedo.
 
Puede suceder que la gente que tiene a Quirón en Tauro o en la casa II se haya sentido herida por valores ajenos a su verdadera naturaleza; con frecuencia, son personas incapaces de aceptar el sistema de valores que heredaron de sus padres o de la sociedad en que viven, y deben luchar por descubrir qué es lo realmente importante para ellas. A veces, tienen que aceptar dificultades financieras para poder mantener en alto sus propios valores, y aunque esto sea muy amenazador para algunas personas de estas características, también puede aportarles un sentimiento de fortaleza interior.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 123
 
 
 
Quirón en Géminis y en la casa III
 
 
En la casa III empezamos a comunicarnos verbalmente, a explorar nuestro entorno, a relacionarnos con él, a desmenuzarlo en el intento de entenderlo. Nuestra capacidad de reflexionar y de pensar se inicia aquí; observamos los detalles y los asociamos, de manera personal y subjetiva, con nuestras propias reacciones; empezamos a diferenciar lo exterior de lo interior. Esta casa también está asociada con los hermanos (los gemelos de Géminis), con los viajes cortos (como un niño que se aleja a corta distancia de su madre y necesita regresar), con la lectura y la escritura, el aprendizaje, el habla y la solución de problemas. Con Quirón en Géminis o en la casa 111, la persona puede sentir que su mente está herida, que no es de fiar, corre el riesgo de desintegrarse o está sometida a ataques de actividad incomprensible. Es probable que estos nativos absorban indiscriminadamente ideas tomadas de cualquier parte, en su esfuerzo por entender lo que está sucediendo. Con frecuencia se les hace difícil creer en sus propias ideas; quizá les preocupe no saber si tienen o no razón y terminen repitiendo como loros ideas ajenas, que incluso asumen como propias, o que usan como una red de seguridad para contener los fragmentos dispersos de su pensamiento.
 
Con este emplazamiento, el impulso a entenderlo todo alcanza con frecuencia proporciones obsesivas: a medida que la confusión o la disociación van en aumento, la persona se «identifica con su mente», se pone nerviosa y se ve abrumada por la tensión.
 
Sin embargo, si hay madurez y una seguridad personal básica, la mente de quienes tienen a Quirón en Géminis o en la casa III puede estar muy abierta a las fuentes transpersonales, de un modo que favorece la creatividad y la sanación, y que puede ser profético y mediúmnico en un sentido positivo.
 
Es frecuente que los individuos con este emplazamiento posean una gran originalidad y brillen con luz propia, ya que su búsqueda y su cuestionamiento incesantes los llevan a aventurarse en terrenos que otros no se atreven ni siquiera a mirar.
 
Con Quirón en este emplazamiento, es probable que necesitemos tomar conciencia de las pautas de pensamiento contraproducentes y destructivas que tienen origen en las heridas de la niñez, o que constituyen las actitudes y las creencias tácitas que hemos heredado del medio ambiente de cuando éramos niños. Es probable que muy precozmente hayamos tomado decisiones inconscientes basadas en reacciones emocionales dolorosas.
 
Con Quirón en la casa III o en Géminis puede haber una discrepancia entre el concepto que tiene la persona de su propia capacidad para comunicarse y la forma en que se hace entender por los demás. Tras haberse esforzado por expresar sus ideas, puede suceder que el nativo después crea que en realidad no ha dicho lo que quería decir y que sienta frustración y enfado. Sin embargo, con frecuencia la realimentación recibida de los otros le hace ver que en realidad ha sido muy claro, y que incluso ha conseguido despertar admiración por su capacidad de expresar verbalmente lo que piensa y siente, ¡y paradójicamente eso aumenta su frustración y su desconcierto! Pero también he observado lo contrario, es decir, que quienes tienen este emplazamiento de Quirón pueden expresar sus ideas de manera confusa e idiosincrásica, llena de incoherencias y contradicciones, y después se asombran de que los demás no los entiendan. Con este emplazamiento es frecuente que, en la niñez, los padres del nativo no le hablaran de las cosas que son realmente importantes, como los sentimientos personales o los temas relacionados con la sexualidad, la enfermedad y la muerte, en la errónea creencia de que así evitaban herir los sentimientos de su hijo. De este modo, podemos crecer sin tener conocimiento del vocabulario que nos permita comunicar nuestros pensamientos y sentimientos más íntimos, y con un funcionamiento mental principalmente defensivo que no tiene conexión alguna con la vida real. Y podemos ser capaces, inteligentes y bien educados, pero ineptos cuando se trata de expresar la verdad de nuestros más íntimos sentimientos.
 
Es probable que la mente de una persona que tenga a Quirón en la casa III o en Géminis funcione de una manera intuitiva o asociativa; es lo que se suele llamar una mente «primitiva», que tiende a ver la totalidad de la imagen más bien que las partes. En la educación, donde el dios es la lógica, una persona así puede tener «dificultades de aprendizaje» en su niñez. Sin embargo, éstas se deben con frecuencia a una discrepancia entre el modo natural de pensar del niño y el método de enseñanza. He conocido a varias personas que tuvieron esta experiencia y más adelante aprendieron a valorar la originalidad de sus ideas y percepciones al expresarlas mediante imágenes y otros recursos no verbales.
 
Para quienes tienen a Quirón en Géminis o en la casa III puede ser útil descubrir un marco de referencia para la síntesis (ecos de Sagitario) dentro del cual se atenúen sus temores de estar locos y que les sirva para conceptualizar y validar sus intuiciones; les conviene leer la bibliografía actual que vincula los descubrimientos de la nueva física con los diversos estados de conciencia.
 
Cuando la mente asociativa o transpersonal no ha sido reconocida, los que tienen a Quirón en Géminis o en la casa III pueden volverse paranoides, acosados por extrañas percepciones subjetivas; es probable que se sientan en el centro de un laberinto de impresiones, tan inexplicable como hostil, e incapaces de liberarse de él y de distinguir el adentro del afuera. Cuando la función de aclaración, separación, división y discriminación del Logos está dañada, el resultado puede ser terrorífico. También aquí, un marco de significación adecuado (nuevamente, ecos de Sagitario y de la casa IX) puede significar la diferencia entre el desastre y un auténtico proceso de sanación.
 
A veces la gente que tiene este emplazamiento es intelectualmente arrogante y tiende a endiosar la mente y a no valorar lo irracional, considerando que quienes no están intelectualmente cultivados son seres inferiores. Estas personas pueden beneficiarse de algún tipo de actitud religiosa que les permita reconocer que, en cuanto seres humanos, no pueden saberlo todo, que sólo Dios lo ve todo y es omnisciente (de nuevo la polaridad de la casa IX). Esto es especialmente válido para nuestra cultura, donde no solamente hemos perdido toda humildad frente a la Creación, sino que además hemos entronizado al Logos en el altar del único Dios verdadero: el resultado es el equívoco según el cual llegar a ser como los dioses significa saber más, entender más y, por lo tanto, controlar el universo.
 
Por otra parte, las personas con este emplazamiento pueden tener una conciencia tal de la insignificancia de la mente humana que lleguen a desesperar de ella y por lo tanto a no respetarla ni cultivarla; puede ser que, en cambio, cultiven sus sentimientos o sus intuiciones. Pero si en el horóscopo hay una acentuación de los signos de aire, esta táctica puede dar como resultado un sentimiento de vacío e insatisfacción, y una sutil sensación de que uno se está estafando a sí mismo.
 
A veces, con este emplazamiento (y especialmente con Quirón en Géminis), el problema de la dualidad es crítico. Puede ser que nos sintamos casi paralizados por una aguda percepción de nuestras oposiciones internas, que sepamos que, sea lo que fuere que hagamos o decidamos, la otra polaridad vendrá a interferir o a quejarse, o provocará melancolía y depresión. Quizá tengamos que resignarnos a no alcanzar jamás la síntesis que ansiamos (casa IX); puede parecer que nuestros recursos internos se agotan, que nuestra herida es demasiado profunda o que el momento ya ha pasado. Podría ser que tuviéramos que aceptar el dolor de un cierto desequilibrio, y llorar por aquellos aspectos nuestros que quedarán sin expresarse o realizarse; la aceptación consciente de circunstancias como éstas genera una compasión capaz de sanar tanto al propio nativo como a los demás.
 
El «otro gemelo» o el «compañero del alma» puede constituir una preocupación para quienes tienen a Quirón en Géminis, que pueden buscarlo, y a veces encontrarlo, en relaciones obsesivas que se caracterizan por un intenso juego de espejos y por sentimientos de déja vu.
 
Sucede a veces que, con este emplazamiento, un hermano o una hermana esté literalmente herido, es decir, que esté físicamente enfermo o que sea deforme o mentalmente retardado, o también que por alguna otra razón llegue a ser muy importante en nuestra vida. Estas relaciones pueden ofrecer especiales posibilidades de dañar o de sanar. Es probable que haya rivalidad u hostilidad, que sintamos que el otro -o la otra fue de alguna manera el favorecido. Por otra parte, podría ser que tuviéramos que afrontar el sentimiento de incomodidad y culpa que representa saber que uno mismo fue el favorito en la familia.
 
Las relaciones entre hermano y hermana pueden tener intensas resonancias sexuales, que a veces se llevan a la práctica; sin embargo, es más frecuente que busquemos posteriormente una pareja que se parezca a la hermana o hermano amado, que también puede asumir el papel del mentor o del sabio que ejerce una influencia positiva en nuestra vida.
 
Uno de los dones de este emplazamiento es la capacidad para expresar en palabras los sentimientos y las emociones, para pronunciarse sobre problemas controvertidos y para dar expresión a experiencias relacionadas con otras dimensiones de la realidad.
 
 
 
Quirón en Cáncer y en la casa IV
 
 
Las casas IV y X han sido durante largo tiempo objeto de controversia: ¿cuál se relaciona con la madre y cuál con el padre? Para nuestros fines, he de considerar que ambas casas apuntan a nuestra «imagen» -y por consiguiente a nuestra experiencia- de nuestros padres. La casa IV describe al progenitor «oculto», es decir, a aquel que ha estado menos presente física o emocionalmente y es, por consiguiente, más desconocido y misterioso. Si se considera que muchos hombres «se casan con su madre», y que en nuestra cultura es frecuente que el padre esté todo el día fuera de casa, quizá no sea sorprendente que muchos astrólogos encuentren que, en la práctica, el Imum Coeli se refiere generalmente al padre.
 
Quirón en la casa IV subraya la relación con el padre. Éste puede haber sido vivido como alguien que hiere y daña, o que es inadecuado en algún aspecto importante; quizá la relación haya sido sumamente conflictiva. Tal vez el padre fuera totalmente desconocido, hubiera muerto o se hubiera ido antes del nacimiento del hijo. Podría haber sido clérigo o médico, un sanador quironiano o una figura de salvador, con la cual ningún hijo ni otro mortal puede competir. Las variaciones son interminables, pero lo que describe generalmente la naturaleza de la herida son el signo donde está emplazado Quirón y los aspectos que éste forma.
 
En la carta de una mujer, Quirón en la casa IV puede acompañar el tema de un deseo incestuoso por el padre. Haya o no un contacto sexual explícito, el «romance familiar» puede haber tenido lugar entre padre e hija, no entre el padre y la madre, y una mujer así puede seguir repitiendo este modelo al enamorarse siempre de hombres inalcanzables. Si el padre era viudo o divorciado, o si demostró más empatía que la madre, es probable que más adelante la mujer trate de satisfacer sus necesidades insatisfechas de atención materna por mediación de los hombres: las mujeres también son capaces de «casarse con la madre».
 
Independientemente de que su actitud consciente hacia el padre sea de idealización o de desprecio, es frecuente que una mujer con este emplazamiento esté fijada en él... o más bien, que él esté fijado en ella: él es Dios, y debe ser obedecido. A veces las mujeres tienen que luchar para evitar la identificación con imágenes fuertes o «figuras del anima» que el padre puede haber proyectado sobre ellas en forma de expectativas sobre cómo deberían o no deberían ser. Sin embargo, puede ser difícil arriesgarse al rechazo y a la desaprobación que pueden generarse si la pantalla de proyección se escapa de la imagen y «desobedece».
 
Si la separación no se produce, una mujer con Quirón en la casa IV puede convertirse en «la princesita de papá», y encontrar su propio camino adulando y mostrándose seductora o bien por medios más despóticos.
 
Si la separación no se produce, una mujer con Quirón en la casa IV puede convertirse en «la princesita de papá», y encontrar su propio camino adulando y mostrándose seductora o bien por medios más despóticos.
 
Esto se refiere a nuestra historia personal, nuestros antepasados, la herencia emocional y psíquica que recibimos de la familia. Son nuestras raíces y, en última instancia, nuestro arraigo en el núcleo más íntimo de nosotros mismos. Una planta absorbe los nutrientes de la tierra por las raíces, que además constituyen el soporte que hace que el viento no se la lleve. De manera semejante, la casa IV tiene que ver con la necesidad de recibir alimento, de defender nuestro terreno y de estar firmemente arraigados en el suelo de nuestro ser interior.
 
Si tenemos a Quirón en la casa IV o en Cáncer, nuestra herida está inevitablemente relacionada con los primeros cuidados maternos y con las necesidades básicas de seguridad. Muchas personas con este emplazamiento sienten la nostalgia del útero materno, se sienten agraviadas por la expulsión del nacimiento y andan en busca de un hogar, de una sensación de pertenencia y de seguridad. Con este emplazamiento podemos vernos forzados a hacer un largo viaje interior para encontrar nuestras raíces en el interior de nuestra propia psique, un viaje que nos es impuesto por el sentimiento de estar exiliados de la vida humana. Finalmente, la fuerza proviene de la íntima sensación de que la vida entera nos pertenece y de que no necesitamos poseerla, porque ya la tenemos.
 
La cuestión de la pertenencia es algo que con frecuencia se exterioriza y se idealiza, y entonces sacrificamos nuestros propios sentimientos y potencialidades a fin de pertenecer a otra persona o grupo. Al sentirnos exiliados, vamos en busca de una matriz donde podamos quedarnos para siempre, protegidos en una especie de contenedor maternal. La actitud tácita ante los demás es: «Cuídame, y yo seré cualquier cosa que tú quieras que sea». Es probable que nos afiliemos a una estructura capricorniana, como puede ser una corporación comercial, una escuela o una sociedad donde los principios sean importantes, pero aún seguiremos sintiéndonos exiliados. Sin embargo, la matriz que elegimos tiene generalmente límites firmes, que terminan por coartar nuestra evolución, como una concha que le ha quedado pequeña al cangrejo que crece, y entonces debemos luchar por salir de ella. La vida empieza a darnos la sensación de una serie de prisiones o de «úteros malos» hasta que, como Jonás en el vientre de la ballena, nos vemos obligados a refugiarnos, para buscar nuestro sustento, en nuestra profundidad interior, donde es probable que encontremos nuestros orígenes espirituales.
 
Con Quirón en Cáncer, la madre puede haber sido vivida como alguien que hiere, a causa de algún trauma específico o de una separación súbita que nos haya dejado aturdidos e incapaces de entender qué demonios fue lo que pasó; puede ser que entonces lleguemos a la conclusión de que nosotros hicimos algo malo, y que más adelante tendamos a ser hipersensibles a la desaprobación.
 
La herida de Quirón en Cáncer es la que toda la humanidad comparte: la de la expulsión originaria del útero y la separación de la madre.
 
Las personas que tienen a Quirón en Cáncer son muy sensibles al sufrimiento emocional de los demás, y son capaces de empatizar con ellos, lo que hace que a la gente le sea fácil expresar en presencia suya sus sentimientos, y en especial su dolor. Si usted tiene este emplazamiento, posee la capacidad de nutrir emocionalmente a su prójimo, de aceptarlo cuando es más vulnerable, sin sentirse amenazado. Pero su dificultad puede estar en las relaciones que no se ajustan al modelo de la dualidad madre/hijo, en el cual se encuentra sumamente cómodo y que si de usted dependiera no abandonaría en ningún momento. La separación se le hace difícil porque necesita que lo necesiten, y puede recurrir incluso a sutilezas emocionales para volver a establecer la «unidad umbilical» con la gente. No le es fácil dejar que los demás sean independientes, y puede sacar a relucir las pinzas del cangrejo si su papel de «nutridor» se ve amenazado. Sin embargo, si usted siente que abusan de sus buenas intenciones, puede ser bastante mordaz y rencoroso.
 
Los que tienen a Quirón en Cáncer también puede hacérseles difícil recibir alimento, tanto emocional como físico, por lo que siempre se sienten hambrientos y nostálgicos, muriéndose de hambre en medio de la abundancia. Entonces, el nativo se esconde: se siente demasiado vulnerable para abrirse y recibir de los demás, pero dentro de su caparazón protector se reseca y se encoge. En estos casos el estómago puede ser un punto vulnerable del cuerpo, y expresar las intensas emociones de la persona con este emplazamiento, que también podría convertir en hambre física otras necesidades emocionales, y dedicarse a comer cuando lo que en realidad necesita es sustento emocional. El ritmo vital naturalmente
 
A los que tienen a Quirón en Cáncer también puede hacérseles difícil recibir alimento, tanto emocional como físico, por lo que siempre se sienten hambrientos y nostálgicos, muriéndose de hambre en medio de la abundancia. Entonces, el nativo se esconde: se siente demasiado vulnerable para abrirse y recibir de los demás, pero dentro de su caparazón protector se reseca y se encoge. En estos casos el estómago puede ser un punto vulnerable del cuerpo, y expresar las intensas emociones de la persona con este emplazamiento, que también podría convertir en hambre física otras necesidades emocionales, y dedicarse a comer cuando lo que en realidad necesita es sustento emocional. El ritmo vital naturalmente cíclico que caracteriza a Cáncer puede verse perturbado o quedar relegado al inconsciente cuando Quirón está en este signo; por ello, conviene que las personas con Quirón en Cáncer tomen conciencia del flujo y reflujo de sus propias mareas energéticas, para así no contraponerse inconscientemente a ellas cuando se sientan emocionales y pegajosos, o bien taciturnos y retraídos.
 
Es frecuente que los hombres con este emplazamiento se pasen por lo menos la primera mitad de su vida «en el útero»: eligen mujeres que son «buenas madres» e incluso llegan a estar celosos de la atención que ellas dedican a sus hijos. Un divorcio o una separación es un duro golpe para ellos, porque se les vuelve a abrir la herida original de la separación de la madre. Sin embargo, una vez que se han reconciliado con estas características, son hombres que demuestran tener una intensa capacidad afectiva y un contacto bien desarrollado con su mundo interior; con frecuencia son psíquicamente intuitivos y saben lo que les está sucediendo a los seres que aman, incluso a distancia.
 
Es probable que las personas que tienen a Quirón en Cáncer o en la casa IV provengan de una familia que los ha dañado, ya sea por una prepotencia manifiesta o mediante manipulaciones emocionales sádicas, presentadas como «bromas sin mala intención». Si cuando expresamos nuestras emociones se burlan de nosotros o nos tildan de melodramáticos, aprendemos que las emociones no están bien vistas o no son aceptables, y que debemos tratar de ocultarlas para que los demás no las vean o, lo que es aún peor, de esconderlas a nosotros mismos. Entonces nos volvemos manipuladores o emocionalmente explosivos y gastamos mucha energía en el intento de controlar y suprimir nuestros sentimientos (aquí aparece la sombra de Capricornio). Puede ser que nos lleve algún tiempo aprender a defendernos de nuevas heridas emocionales, especialmente en aquellas relaciones de intimidad en que están en juego problemas de dependencia.
 
El camino de muchas personas con Quirón en Cáncer las lleva no sólo a descubrir a su vulnerable y necesitado niño interior, sino también a ocuparse de él; cuando llegamos a ser, para nosotros mismos, la madre que sana, esto pone fin a la búsqueda del útero perdido.
 
 
 
Quirón en Leo y en la casa V
 
 
La casa V se relaciona con la etapa de la niñez en que empezamos a separarnos de la madre para enfrentarnos con el mundo del padre, un cambio de foco que simboliza el nacimiento del sentimiento de ser un individuo aparte. El niño, a la vez humano y divino, es también una imagen del sí mismo, cuyos sellos distintivos son la alegría de vivir, la espontaneidad en la expresión, la inocencia, la simplicidad y el amor que se irradia desde el corazón. Esta casa describe nuestros placeres: aquí tenemos encuentros románticos que pueden ser fugaces, pero que nos tocan profundamente y hacen que nos sintamos especiales; aquí tenemos también la vivencia de nuestra naturaleza íntima y rejuvenecemos por obra del proceso de expresión creativa.
 
Con Quirón en uno de estos dos emplazamientos, nuestra capacidad de ser espontáneos puede verse disminuida; nos sentimos incapaces de soltarnos para disfrutar sin trabas del momento, o --cuando lo hacemos- nos dejamos deslizar quizás a extremos potencialmente destructivos. Con frecuencia, las personas con este emplazamiento vieron cómo su espontaneidad era gravemente aplastada en su niñez, y son hipersensibles al ridículo. Hay quien se enfrenta a esta situación haciéndose el payaso, defendiéndose anticipadamente del ridículo al hacer que la gente se ría de él. Otros se invisten de una máscara noble, casi regia, que los hace parecer siempre tranquilos y controlados, y así hacen que sean los demás quienes se sientan desaliñados y ridículos.
 
Nuestra creatividad y nuestra capacidad de expresarnos son lo que puede estar herido con este emplazamiento de Quirón. Tal vez en la infancia hayamos tenido que renunciar a una posibilidad creativa que nos estimulaba, o nos vimos obligados a montar el espectáculo para gloria de nuestros padres ... algo en el estilo de «¡Mirad qué bien toca el niño el violín!». Una lesión física o un fracaso inexplicable pueden haber abortado una carrera promisoria en el mundo del espectáculo.
 
Si tenemos a Quirón en la casa V o en Leo, es probable que hayamos aprendido desde temprano que lo que expresamos no es bien recibido.
 
Nuestras primeras creaciones son la orina y las heces, y según cuál sea la actitud de nuestros padres hacia nuestras excreciones, podemos llegar a creer que lo que producimos es sucio, inaceptable y molesto. Más adelante, si nos esforzamos por expresar algo genuinamente nuestro, puede suceder que tropecemos con un terror inexplicable, con bloqueos a la creación, resistencias y conflictos internos. Quizás estemos más ansiosos de liberarnos mediante alguna forma de creatividad que de ninguna otra cosa, pero seamos totalmente incapaces de hacerlo. Con frecuencia, tras esta aparente incapacidad se ocultan experiencias y sentimientos dolorosos del pasado, y es probable que si somos capaces de aceptar estas heridas el bloqueo desaparezca. Algunas personas que tienen a Quirón en Leo o en la casa V enferman cuando se ven frente a la posibilidad de hacer algo creativo, especialmente si es algo que les exige mostrarse o actuar frente a un público. La posibilidad de constituirse en espectáculo les produce una sensación de vulnerabilidad que se expresa físicamente como enfermedad. Por un lado, es probable que sientan una falta de confianza, pero por el otro también puede ser que alberguen un deseo inconsciente de ser estrellas más resplandecientes que cualquiera de los que les rodean, héroes o heroínas de proporciones desmesuradas. Generalmente, son más conscientes de lo primero, y es probable que tengan muchas dificultades para admitir su necesidad de admiración. Darse un poco de lustre frente al espejo es muy importante para los que tienen a Quirón en Leo o en la casa V, ya que pueden estar gastando muchísima energía en el intento de mantener a raya su fantasía de llegar a ser superestrellas.
 
La expresión personal de quienes tienen a Quirón en Leo o en la casa V puede ser áspera, visceral e indiferente a toda preocupación por lo que puedan pensar los demás, llegando al extremo de que les divierta mostrarse ofensivos e iconoclastas.
 
Con este emplazamiento es probable que, por más deseos que tengamos de alcanzar belleza, adulación y fama, todo esto nos sea negado.
 
Quizá pongamos a otros en un pedestal, y ello propicie la envidia, como le sucede a la reina de Blancanieves, a quien le enfurece el hecho de no ser «la más hermosa». Si no podemos reconocer estos desagradables sentimientos de querer arruinar el éxito, la buena suerte y los logros artísticos de los demás, es probable que gradualmente vayamos agriando y destruyendo todo lo que hemos creado en nuestra propia vida. Nos limitaremos a mantener perpetuamente abierta nuestra herida ocultando nuestras aspiraciones creativas, so pretexto de que no son importantes, o denigrando las cosas que en realidad más nos interesan. Con frecuencia temeremos la envidia ajena, y puede suceder que lleguemos a complicarnos la vida con personas envidiosas y vengativas cuando corremos el riesgo de liberar nuestra vena creativa.
 
Con Quirón en la casa V o en Leo, puede ser útil que aprendamos a distinguir entre crear para impresionar a los demás y adquirir poder y prestigio, y crear por el placer de hacerlo.
 
Con Quirón en Leo o en la casa V es probable que seamos incurablemente ingenuos y estemos convencidos de que si nos comportamos con nobleza la vida nos tratará de la misma manera. Sin embargo, si en repetidas ocasiones eso no sucede, es probable que nos quedemos perplejos o nos deprimamos. Aunque tengamos fe en la bondad básica de la gente, también puede suceder que estemos ansiosos de estar a salvo de la mezquindad del mundo, y que al hallarnos en situaciones que nos exigen hacernos valer o buscar desquites ingeniosos, demos marcha atrás y, considerándonos por encima de semejantes mezquindades, ocultemos nuestro miedo con el desprecio y con actitudes en el estilo de «Yo estoy por encima de esas cosas». A estos nativos se les hace difícil aceptar el lado bajo e innoble de la vida. Prefieren ver las cosas desde el ángulo de los grandes gestos, las actitudes teatrales y los dramas arquetípicos del corazón y sus pasiones. A veces, al mismo tiempo que miran con disgusto la mediocridad, la mezquindad y la traición a uno mismo que nos impone a todos la vida, se sienten avergonzados de su propia pequeñez de corazón.
 
A quien tiene a Quirón en Leo o en la casa V, el sufrimiento puede llegarle a través de los hijos. Quizá no pueda tenerlos, por más que los desee; puede ser que nazcan enfermos o disminuidos, o que mueran jóvenes; tal vez se sienta herido por ellos, porque no lo valoran, o lo envidian, o por mil razones. Pero con este emplazamiento de Quirón los hijos pueden también ser fuente de júbilo y de sanación, gracias a su generosidad, su espontaneidad y su sabiduría naturales. De cualquier manera, es probable que las relaciones con los niños, sean o no nuestros hijos, se caractericen por temas quironianos: experiencias de aprendizaje, de herir y de sanar.
 
Otra característica de Quirón en Leo o en la casa V es que el «viaje» puede significar el encuentro con el centro creador de nuestro propio ser interior, y no el mero hecho de montar un espectáculo o de perfeccionar una determinada técnica creativa. Si nuestro sentimiento de que somos excepcionales está lesionado, esto podría impulsarnos a intentos cada vez más desproporcionados -y quizá más inútiles- de obtener de los demás la valoración positiva que nos falta interiormente. Sin embargo, esto mismo puede generar también una búsqueda interior del perdido sentimiento de quiénes somos. Nos sentimos como si nos faltara algo y lloramos por una espontaneidad perdida o borrosamente evocada. Nuestro viaje hacia este reencuentro puede exigirnos correr algunos riesgos en el dominio de nuestra propia expresión; quizá clases de teatro, lecciones de canto o ejercicios de dibujo libre nos ayuden a reconectarnos con ese perdido sentimiento de quiénes somos. Si podemos disfrutar de estas actividades por lo que son, o por el bien que nos hacen, y olvidarnos de la necesidad de impresionar a los demás, mediante ellas podemos liberar una gran vitalidad.
 
Es frecuente que el hecho de tener a Quirón en uno de estos emplazamientos ciegue a una mujer para los aspectos destructivos del principio masculino. Tal vez, y es probable que esto sea un eco de su relación con el padre, repita la experiencia de verse abandonada, herida y traicionada por los hombres que hay en su vida. Tal vez adopte desde temprana edad valores masculinos y entre en la pugna por un desarrollo intelectual, una ambición y un control excesivos, a expensas de sus sentimientos y de su cuerpo. O bien puede ser su aspecto masculino el que esté herido o sea negativo (quizá también como un eco de su relación con el padre) y el resultado de esto sean dificultades con la creatividad. Puede enfrentarse con persistentes sentimientos de culpa o de falta de todo valor personal propio cada vez que intente crear algo; hasta puede ser que renuncie a la lucha por rendir honores a su propia capacidad de crear y se limite a vivirla por interpósita persona, por mediación del marido y de los hijos. Y aquí también la envidia puede ser un problema: quizá sólo sea capaz de estimular a sus hijos a hacer las cosas que ella habría querido realizar, pero que finalmente no hizo.
 
De la misma manera, muchas personas que tienen a Quirón en Leo o en la casa V han tenido que luchar contra esta misma actitud, pero en sus propios padres; para descubrir su propia creatividad han tenido que optar entre dos alternativas: conformarse o despertar envidia.
 
La imagen del tonto inocente (como Parsifal) que a través del sufrimiento termina por llegar a la sabiduría y así redime al reino, suele tener mucho peso para la gente que tiene a Quirón en Leo o en la casa V.
 
Sanar es el proceso que se produce cuando aceptamos en nuestro interior a este hijo aparentemente «inútil», que representa aquella parte de nosotros que es torpe, inadaptada e ingenua, la parte que se siente inferior e infantil. El reino estéril de nuestra vida bien puede quedar redimido si nos reconciliamos con las experiencias anteriores de fracaso, rechazo y sufrimiento, una reconciliación que nos permite compadecernos de nuestro propio dolor y del de los demás.
 
Por otra parte, las personas que tienen este emplazamiento suelen desempeñar el papel del héroe o la heroína de la tragedia, los personajes preocupados por su dolor y su drama interior, y perder así no sólo el impulso para el viaje, sino también el sentimiento.
 
El «rey viejo y enfermo» suele representar las experiencias represivas y negativas que padecimos en el hogar de nuestra infancia, y se lo puede relacionar con el padre. Si estas pautas se interiorizan, se convierten en un superyó restrictivo y punitivo, un hiriente crítico interior que hace pedazos nuestros esfuerzos creadores y cuyas actitudes negativas nos privan de todo júbilo en la vida. Con Quirón en Leo o en la casa V, parece que cualquier cambio en esta pauta nos exigiera la aceptación gozosa del propio sufrimiento: sólo después puede avanzar hacia el foro nuestro Parsifal. Esto significa el deseo de asumir la responsabilidad de la salud y de la expresión de nuestro ser interior, y el compromiso de construir el reino de nuestra vida en función de él. Entonces recibimos el don de un profundo respeto por nuestro propio ser interior y por el de los demás, además de la capacidad de ver y respetar la chispa de divinidad que hay dentro de cada uno de nosotros.
 
 
 
Quirón en Virgo y en la casa VI
 
 
En la casa VI cultivamos el discernimiento y empezamos a definirnos por aquello que no somos ( en Leo y en la casa V todavía lo vemos todo como una extensión de nosotros mismos); empezamos a pensar reflexivamente y a tener deseos de mejorar; cultivamos nuestras habilidades y también la perseverancia necesaria para aplicarlas. Virgo es el signo de la cosecha; es donde reconocemos y recibimos los frutos de nuestro esfuerzo, y después nos esforzamos por perfeccionarlos y mejorarlos.
 
En la casa VI cultivamos el discernimiento y empezamos a definirnos por aquello que no somos (en Leo y en la casa V todavía lo vemos todo como una extensión de nosotros mismos); empezamos a pensar reflexivamente y a tener deseos de mejorar; cultivamos nuestras habilidades y también la perseverancia necesaria para aplicarlas. Virgo es el signo de la cosecha; es donde reconocemos y recibimos los frutos de nuestro esfuerzo, y después nos esforzamos por perfeccionarlos y mejorarlos.
 
Virgo rige los intestinos, y es posible que las personas con Quirón en este signo encuentren dificultades para procesar la información, los pensamientos, las emociones y, en general, la experiencia de la vida.
 
Virgo rige los intestinos, y es posible que las personas con Quirón en este signo encuentren dificultades para procesar la información, los pensamientos, las emociones y, en general, la experiencia de la vida.
 
Cuando Quirón está en Virgo o en la casa VI, los problemas emocionales suelen reflejarse de manera particularmente directa en los síntomas físicos. Quizá la posibilidad de contraer enfermedades graves suscite fobias, y también es probable que estos nativos aborrezcan alguna parte de su cuerpo o se avergüencen de ella, o que tengan problemas con la comida. Los sentimientos característicos de Piscis y de la casa XII, con su carácter oceánico, están incómodamente cerca, y es probable que estas personas coman para sentir que son sustancia, para ocultar su miedo a la disolución o para interceptar sentimientos profundos o impulsos instintivos que amenazan con arrasar el control propio de Virgo.
 
También es posible, alternativamente, que se maten de hambre para mantener a raya la materia y la sustancia, y que encuentren cierto consuelo en controlar su propio cuerpo. Con este emplazamiento, sin embargo, el cuerpo no sólo les sirve para conectarse con los dolores emocionales del pasado personal, sino que también es fuente de sanación, vitalidad y de una poderosa sexualidad.
 
Algunas personas con Quirón en Virgo o en la casa VI dan la impresión de no tener nada en cuenta la mentalidad analítica y ser, en cambio, 146 más bien de la naturaleza de Piscis o de la casa XII: ocultan a los demás sus características obsesivas típicas de Virgo. Los que tienen este emplazamiento suelen ser capaces de organizar la vida de otras personas, pero no la suya. Pueden ser bastante «volados», desorganizados y caóticos, pero a veces tienen también capacidades mediúmnicas.
 
Con este emplazamiento, es frecuente que haya una experiencia de esterilidad en algún nivel. Quizás el nativo no pueda tener hijos, o sea incapaz de concretar sus pensamientos; o bien, aun siendo capaz de ambas cosas, es probable que subjetivamente se sienta estéril, cosa que es fuente de un intenso dolor. Quien aprenda a sobrellevar con dignidad esta carga, sin caer en la amargura, quizá pueda redescubrir su aptitud para ser madre -o padre- de otra manera: en profesiones que incluyan el hecho de cuidar a otras personas (médico, enfermera, asistente social, etcétera), en la enseñanza o convirtiéndose en asesor y guía de quienes así se lo pidan.
 
Es necesario que las personas con este emplazamiento estén atentas a su tendencia recurrente a sentirse mártires y a experimentar, como corresponde, sentimientos de culpa; éstos son los aspectos menos placenteros del eje VI-XII, y suelen resultar del hecho de consagrarse a servir a los demás sin ocuparse lo suficiente de uno mismo.
 
Este emplazamiento de Quirón nos confiere el don de entender instintivamente cómo auspiciar y cultivar lo mejor que hay en los demás y en nosotros mismos.
 
Aprender a dejar que hable la sabiduría del cuerpo y acostumbrarse a escucharla es, con frecuencia, un rasgo característico del viaje de los que tienen a Quirón en Virgo o en la casa VI.
 
Sanar la escisión entre cuerpo y espíritu, entre lo corpóreo y lo incorpóreo, es en este caso un tema muy importante, ya que, en mi opinión, Quirón está en exaltación en Virgo. Arquetípicamente, la imagen de la Virgen Negra tiene asociaciones con este signo y simboliza esta unión.
 
Las imágenes y los santuarios de la Virgen Negra son relativamente raros, pero gozan de renombre como fuentes de milagros y de sanaciones.9 A veces están emplazados en sitios donde antaño se solía adorar a diosas paganas, como Diana de Éfeso. La Virgen Negra representa un puente entre los antiguos cultos de la fertilidad y las imágenes más recientes de la Virgen María, que son, por el contrario, un tanto asexuadas. A veces, por ejemplo, en el caso de Nuestra Señora de Guadalupe en México, la Virgen Negra representa una mezcla de ingredientes cristianos y paganos, tomados de las religiones indígenas que aún perviven y que están más próximas a lo que D. H. Lawrence (que tenía al Sol y Júpiter en conjunción en Virgo, ambos en cuadratura con Quirón en Géminis) llamaba «la religión de la sangre». Sin embargo, en la psique individual esta imagen por lo general se divide en dos, y las dos figuras que de ello resultan, la Virgen y la Hetaira, 10 pueden ser netamente opuestas entre sí. Con Quirón en la casa VI o en Virgo, una de estas figuras puede estar manifiestamente ausente, herida o incluso magnificada, y una sanación profunda acompaña por lo general al reconocimiento y la aceptación de ambas. Una de las dos figuras puede ser prominente, mientras que la otra es inconsciente e irrumpe de cuando en cuando, como se ve en el caso que aparece en el capítulo 10. Las relaciones con los hombres pueden ser difíciles para las mujeres que tienen a Quirón en Virgo o en la casa VI. La Hetaira puede buscar el poder sobre los hombres a través de su sexualidad, con una tendencia a explotarlos más que a relacionarse con ellos, o bien puede agraviarse a sí misma entregándose indiscriminadamente a cualquiera. A la Virgen, por su parte, le aterra la penetración, tanto física como psicológica, y con frecuencia, para defenderse de ella, se convierte en una difusa y piadosa figura materna (matices de Piscis y de la casa XII) y, en cuanto tal, imposible de penetrar. También puede «congelarse» emocional o físicamente, con lo que quizá se aparte por completo de toda relación sexual. Puede mantener con los hombres un tipo de relación seudoplatónica, en la que nunca se reconocen abiertamente los aspectos sexuales, y que suele desembocar en una agria relación, crítica y destructiva por ambas partes, que al parecer da a ambos miembros de la pareja un curioso sentimiento de satisfacción sadomasoquista. Sin embargo, si se utiliza positivamente, este emplazamiento de Quirón representa para una mujer la oportunidad de embarcarse en un viaje de crecimiento espiritual firmemente arraigado en el cuerpo, un viaje que no es una mortificación, sino una exaltación de la carne.
 
Con frecuencia, los hombres que lo tienen en su carta temen a las mujeres e intentan controlarlas, o manifiestan la pauta de «escisión del anima» y alternan entre estas dos figuras en las mujeres de quienes se enamoran o con quienes deciden casarse.
 
A Virgo se lo asocia tradicionalmente con las artes y los oficios -incluso el de la medicina (especialmente la naturista y la homeopática) que mejoran la calidad de nuestra vida terrena y ponen en juego el trabajo con materiales concretos. El proceso de crear y perfeccionar una habilidad con paciencia y cuidado puede esclavizar -o poco menos- a una persona. A la gente que tiene este emplazamiento se la puede oír decir, por ejemplo: «Pero no puedo imaginarme la vida sin ser violinista (o maestro o lo que sea)». Si la vocación escogida es un vehículo adecuado para la expresión de nuestra verdadera naturaleza, encontraremos un significado y un sentimiento de realización en el trabajo y el servicio. Pero en caso contrario, ésta será potencialmente un área de crisis, y el dominio vital regido por la casa VI implicará dolor. Entonces será difícil que el nativo se consagre a la tarea que tiene entre manos, los detalles prácticos se le escaparán y su vida se convertirá en un desorden. El aprendizaje de un oficio requiere una entrega al proceso creativo, una disposición a cosechar aquello que hemos sembrado, a seguir y guiar la evolución de nuestros hijos o a perfeccionar nuestras creaciones. Sin embargo, si estamos demasiado obsesionados por «hacerlo todo bien», esta urgencia de mejorar, pulir y perfeccionar las cosas puede convertirse en una exigencia perfeccionista que marchita todo lo que toca. Es esto lo que en ocasiones se oculta tras la esterilidad que atormenta a algunas personas que tienen este emplazamiento. Porque Quirón en Virgo o en la casa VI se refiere más bien a aprender a trabajar con las imperfecciones inherentes en la vida encarnada, a aceptarlas y a incluirlas.
 
Si ésta es nuestra herida, podríamos convertirnos en negreros, intolerantes tanto con nuestras propias «imperfecciones» y debilidades como con las ajenas, y sentirnos compelidos a mostrarnos ante los demás con una máscara de perfección. Sin embargo, aprender a aceptar lo que es imperfecto y sucio, lo que está herido y desordenado, no sólo es la prueba que debe superar este emplazamiento, sino también el don que se le ha concedido.
 
Con frecuencia, las personas que tienen a Quirón en Virgo o en la casa VI están empeñadas en el cultivo de sí mismas, y si trabajan en el campo de la sanación pueden dejarse seducir inconscientemente por este impulso a la perfección. Cuando se oye hablar con fácil elocuencia de curar depresiones o de «llegar a ser quien verdaderamente eres», quizá sea necesario aclarar si esto es simplemente una manera sutil de exorcizar cualquier cosa que no sea perfecta o ideal, o si se trata de un auténtico proceso de crecimiento orgánico que va en busca de una integración o totalidad capaz de incluir también nuestras imperfecciones. Las personas que tienen este emplazamiento, a veces pueden llegar a una profunda aceptación de los demás, aunque su propia aceptación de sí mismas implique a menudo un largo proceso. Igualmente, es probable que su necesidad de perfeccionarse o de perfeccionar su actividad no les deje descanso, a menos que, como señalamos ya, la meta de su trabajo sea más bien la totalidad que la perfección.
 
Tradicionalmente, Virgo también tiene vínculos con las relaciones jefe/empleado, amo/esclavo y maestro/discípulo. Con frecuencia, los que tienen a Quirón en Virgo o en la casa VI descubren que sus compañeros de trabajo se acercan a confiarles sus más profundas heridas.
 
A veces estas personas tienen dificultades con los problemas de igualdad en una relación, y asumen un papel didáctico o creen que siempre saben lo que es mejor para los demás. El resultado de ello pueden ser la superioridad y la reserva, aunque con frecuencia el nativo no se da cuenta y se queda auténticamente asombrado ante las reacciones de los demás a sus gestos que, aun siendo bienintencionados, al otro le llegan como una torpe interferencia.
 
Algunas personas que tienen a Quirón en Virgo o en la casa VI asumen habitualmente el papel del inferior o el sirviente.
 
 
Uno de los dones de este emplazamiento, sin embargo, es la capacidad de servir a la vida como tal sirviendo a la propia y auténtica verdad y a la de los demás. Más allá de la herida del exceso de control y de distancia pueden existir un profundo sentimiento de conexión con la totalidad de la vida y una experiencia de estar total e íntimamente interpenetrado por ella.
 
 
Quirón en Libra y en la casa VII
 
 
Con este emplazamiento, las relaciones son de primordial importancia, y aquí encontraremos a Quirón en todas sus diversas facetas; es probable que muchas veces nos metamos en el fuego y nos quememos. Esta situación es con frecuencia una repetición de nuestra relación inicial con el progenitor del sexo opuesto, y puede hacernos creer que las relaciones son peligrosas y es mejor evitarlas, o por lo menos abordarlas bien pertrechados para la batalla. Esto puede llevamos al sufrimiento, a la soledad y a ponemos a la defensiva, mientras no hayamos reconocido la fuente de esta pauta. El entorno de nuestra niñez puede haberse caracterizado por relaciones destructivas, o quizá por la falta de relación y el mantenimiento de una máscara de cortesía como pantalla para ocultar la hostilidad, la venganza y la competitividad (matices de la casa I y de Aries).
 
Es probable, por lo tanto, que hayamos aprendido más sobre la forma de defendernos que sobre cómo establecer relaciones, y las cosas se complican porque el enemigo es esencialmente invisible: los sentimientos que no se expresan pueden herirnos mucho más que los que reconocemos abiertamente, incluso cuando estos últimos son muy desagradables. Tal vez hayamos aprendido a complacer a todo el mundo, a ser todo lo que los demás necesitan, a suavizar los posibles conflictos.
 
Quizá tengamos una sobredosis de la diplomacia y el tacto de Libra, que nos deje temerosos, frágiles y en actitud defensiva, porque con Quirón en Libra o en la casa VII los conflictos interpersonales nos perturban más de lo que es habitual, debido quizás a este conflicto manifiesto o subterráneo en el ambiente de nuestros primeros años. Paradójicamente, aquí puede haber otro ejemplo de la herida que se cura por la acción de la espada que la produjo: con Quirón en Libra o en la casa VII, tenemos la capacidad de aprender a permanecer creativamente en situaciones llenas de conflictos, a pelear con limpieza y a confiar en nuestras relaciones durante el proceso.
 
En Libra y en la casa VII nos encontramos también por primera vez con el «otro»: tanto con «otras» personas diferentes de nosotros como con nuestro propio «otro» interior, la sombra o el lado inconsciente de nuestra naturaleza. Con frecuencia, las características representadas por los planetas emplazados en la casa VII las encontramos por primera vez «afuera», proyectadas sobre otros hacia quienes experimentamos fuertes emociones.
 
Con Quirón en Libra o en la casa VII, muchas experiencias de aprendizaje se producen porque nos reconocemos en el espejo de los demás, y también porque aprendemos a respetarlos con sus diferencias y su condición de personas aparte. «Donde hay otro, hay miedo», dicen los Upanisads. Este emplazamiento de Quirón incrementa nuestra tendencia a reaccionar ante las personas como si fueran extensiones de nosotros mismos; es probable que nuestras reacciones emocionales ante los demás tengan más que ver con nosotros mismos que con ellos. Puede ser que tengamos dificultades en las relaciones, en las que parece que los demás se pelearan con nosotros: en realidad, están luchando por no ser la imagen que proyectamos sobre ellos. Así pueden generarse situaciones de servidumbre emocional; las relaciones pueden terminar volviéndose lesivas para las dos personas implicadas que probablemente se autodestruyan. En cuanto la imagen de Quirón ya pone en juego un difícil acoplamiento de elementos irreconciliables, cuando el planeta está en la casa VII, aumenta la tendencia a vivir los problemas quironianos por intermedio de terceros. Por ejemplo, es probable que inconscientemente el nativo se adapte a alguno de los papeles asociados con Quirón: el de herido, el de sanador, el de maestro, el de aprendiz, el de proscrito, el de salvador, el de héroe y el de heridor. Entonces atraerá hacia sí a las personas que representen su opuesto; de hecho, quienes tienen este emplazamiento de Quirón aprenden mucho sobre sí mismos fijándose en la clase de personas hacia quienes se sienten atraídos, y en las que se sienten atraídas por ellos, en la medida en que simbolizan lo que en ellos mismos es débil o se encuentra en estado potencial. Por ejemplo, quien siempre atraiga a los «patitos feos» tendrá que preguntarse si no estará negando algún doloroso fallo propio, o si no necesitará de ellos para sentirse poderoso; quien se relacione siempre con personas dominantes tal vez no esté reconociendo su propio poder. Quien termine frecuentemente sintiéndose víctima en sus relaciones necesitará descubrir poco a poco los mecanismos con que, sin darse cuenta, provoca estas situaciones. Porque si insistimos en ver al «heridor» como alguien que está fuera de nosotros, es probable que culpemos a los demás y no hagamos caso de nuestra propia contribución, con lo que dejamos la puerta abierta para que la situación se repita una y otra vez.
 
La actitud de víctima inocente no tiene mucho que ver con Quirón en la casa VII o en Libra. Muchas personas con este emplazamiento han vivido como muy lesiva una relación importante en su vida, de la cual no podían escapar o que les exigió un largo tiempo de recuperación, porque contactan con el mundo arquetípico por mediación de otras personas, y el dolor y el voltaje emocional del contacto pueden ser una característica de su vida.
 
Con Quirón en Libra o en la casa VII, podemos sufrir indeseables períodos de separación y aislamiento, y mantener relaciones que nos dañan hasta el día en que sentimos que ya es demasiado, cerramos a cal y canto el corazón y nos aislamos de la gente. Pero este retraimiento también puede tener una dimensión creativa, si el nativo utiliza el espacio reservado detrás de la barrera para estudiarse a fondo y descubrir qué es realmente lo que pasa. Con este emplazamiento se da una fuerte necesidad de mantener la distancia, y una resistencia no menos intensa a esa misma actitud. Son personas que periódicamente necesitan distanciarse de los demás para recuperar lo que pueden haber proyectado sobre ellos, y que también tienen tendencia a desplazar sus sentimientos y emociones.
 
Con Quirón en Libra o en la casa VII, nos podemos ver obligados a aceptar el hecho de que si somos auténticos con nosotros mismos no vamos a gustarle a todo el mundo, y de que tener enemigos no significa que uno sea una mala persona. Nuestro sentimiento de individualidad no tiene por qué depender de que gustemos a los demás.
 
Quien mantenga una relación con alguien que tiene a Quirón en Libra o en la casa VII necesitará aprender a defender su terreno y no terminar definiéndose como su mero opositor. Aunque la esperanza de las personas con este emplazamiento es crecer gracias al reto que les plantean las relaciones, con frecuencia ellas mismas lo dificultan porque su propia herida, o punto ciego, está precisamente allí, y es probable que quien se acerque a ellas se tenga que enfrentar con represalias ponzoñosas o con un silencio glacial. Por otra parte, si no crecen es muy probable que la relación se estanque. Estos nativos son muy sensibles si se sienten juzgados u observados; pueden sentirse atacados si ven que otra persona quiere mantener la distancia, o considerarla fría o indiferente. Les horroriza la posibilidad de ser irracionales o injustos y pueden pasarse de diplomáticos y cautelosos en la expresión de sus sentimientos.
 
Con frecuencia, quienes tienen a Quirón en Libra o en la casa VII se casan o tienen relaciones de intimidad con personas que trabajan en el campo sanitario. Incluso es probable que puedan asumir el papel del herido, y en este caso se produce una situación sumamente destructiva, a la cual son muy vulnerables las personas cuyos padres -uno o ambos- son médicos, sacerdotes, sanadores o maestros.
 
Las personas con Quirón en Libra o en la casa VII tienen también mucho para ofrecer en aquellos dominios en que la calidad de la relación es un factor de importancia central. Aunque las relaciones son importantes en cualquier situación terapéutica, estos nativos destacan cuando se trabaja de forma directa y consciente con la dinámica de la relación, por ejemplo, en las situaciones de transferencia tal como se dan en la terapia psicoanalítica. Este es un ejemplo más en que el arma misma que causó la herida es lo que la sana. En una versión de la historia de Quirón, éste cobija en su cueva a un centauro herido. Como la herida estaba emponzoñada con la sangre de la Hidra, infectó a Quirón, quien recibió así su herida incurable.
 
Es probable que quienes tienen a Quirón en Libra o en la casa VII y trabajan en el campo de la sanación, se encuentren siempre confrontados con su propio dolor por mediación de las personas a las que tratan. Este emplazamiento confiere el don de estar en contacto tanto con el nivel humano como con el arquetípico en las relaciones. La experiencia de ser verdaderamente visto de esta manera puede ser muy benéfica, y los que tienen a Quirón en Libra o en la casa VII tienen mucho para ofrecer a quienes se relacionan con ellos, no sólo por su penetración psicológica, sino también por su capacidad para «dejarles tener su espacio».
 
 
 
Quirón en Escorpio y en la casa VIII
 
 
En Escorpio y en la casa VIII buscamos la transformación personal, intentamos superar nuestra condición de seres aparte y llegar a ser algo más que simplemente nosotros; merced a nuestros profundos enfrentamientos con los demás, y a nuestro deseo de unificarnos con ellos, crecemos. Aquí encontramos los poderosos temas de la sexualidad, el nacimiento y la muerte, la pérdida y el abandono, la destructividad emocional, el renacimiento y la regeneración. Por mediación de esta casa y de este signo podemos renacer, experimentando nuevamente los profundos sentimientos de épocas preverbales que hasta ahora habían estado sepultados, pero que vuelven a aflorar a la superficie en nuestras relaciones de intimidad y en nuestros contactos sexuales, que bien pueden parecer campos minados.
 
Con Quirón en Escorpio o en la casa VIII, nuestras heridas más profundas están presentes y nuestra vida emocional puede haber quedado fijada en una etapa infantil. Por eso es importante que estos nativos se familiaricen con la vida emocional de su primera etapa instintiva, tanto con sus extremos de rabia, voracidad, envidia destructiva, depresión y culpabilidad, como con su amor, su profunda vitalidad y su capacidad de crecimiento, importantes también para tener una vivencia profunda del aspecto positivo de su vida emocional y de su conexión con los demás.
 
Con este emplazamiento, es probable que el nativo se enfrente desde muy temprano con la muerte, por ejemplo, por obra de un trauma de nacimiento grave de una enfermedad que ponga en peligro su vida, de la temprana muerte de uno de los padres o como resultado de alguna otra experiencia de proximidad con la muerte.
 
Muchas personas con este emplazamiento tienen también, en algún momento de la vida, sentimientos suicidas, y en ellas los cambios y transiciones importantes suelen ir acompañados de fantasías de suicidio y de muerte. Esto se puede considerar como una expresión de su deseo de retornar a la fuente, una fuente que, con Quirón en Escorpio o en la casa VIII, no es de una espiritualidad enrarecida y trascendente: estos nativos desean retornar al profundo útero de la Madre primordial, a una densa oscuridad y a una especie de conciencia celular desde donde se pueda renacer. En estos casos, puede ser útil reflexionar sobre la cuestión siguiente: «¿Qué hay dentro de mí que necesite morir para que yo pueda renacer?». Con este emplazamiento, el crecimiento personal suele ser bastante tumultuoso, y a veces parece que todo fuera cuestión de vida o muerte.
 
En algunas sociedades primitivas se cree que en el mundo no hay más que un determinado cupo de bien, y que si alguien empieza a destacar sobre sus pares está privando a los demás de algo. Sentimientos similares se encuentran en las personas que tienen a Quirón en Escorpio o en la casa VIII, que suelen sentirse inexplicablemente nerviosas y culpables por cada éxito que logran, y que constantemente esperan que les suceda algún desastre. ¡Innecesario es decir que a veces les sucede, y que unas gotas de humor negro son un ingrediente saludable con este emplazamiento! Por debajo de su baja autoestima, de la facilidad con que se sienten mal, indignos y -sin saber por qué- equivocados, es posible que estos nativos teman su propio potencial destructivo y se impongan un riguroso control emocional destinado a proteger a los demás de él.
 
Con este emplazamiento, la destructividad emocional inconsciente puede ser proyectada sobre otras personas, y entonces el individuo se vuelve bastante paranoico y vive preocupado por protegerse de su perseguidor, real o imaginario, procurando continuamente burlarlo o aplacarlo. Estos nativos pueden leer una amenaza potencial en situaciones en que, aun cuando ésta exista, no necesariamente se dirige contra ellos. También pueden tender interiormente a asumir la culpa de malentendidos o situaciones equívocas que afectan a otras personas.
 
Las raíces de tan incómodos sentimientos se hunden en la temprana relación con la madre: el niño la quiere, la necesita para su supervivencia, y sin embargo teme su tremendo poder, puesto que ella puede satisfacer o no sus deseos. Querría devorarla totalmente, tragársela para que ella jamás pudiera abandonarlo; todas sus emociones, las positivas y las negativas, tienen este carácter devorador. La intensidad de estos sentimientos, normalmente se mitiga por obra de una buena actitud por parte de la madre, pero con Quirón en Escorpio o en la casa VIII es frecuente que vuelvan a aflorar en la vida adulta cada vez que se tiene un intenso deseo de algo: poder, fama, sexo, dinero, comida, posición social o lo que fuere. Un poco como Fílira, la madre de Quirón en el mito, estos nativos anhelan fundirse completamente con otra persona, convertirse en ella y ser diferentes de lo que son. Si alguien despierta en ellos un fuerte sentimiento de amor o de odio, pueden sentirse a merced del otro, y entonces, «convirtiéndose en él», intentan recuperar algún sentimiento de su propio poder. De esa manera, la relación se vuelve devoradora y apasionada: el nativo quiere incorporarse, física y psíquicamente, al objeto de su deseo.
 
Aunque todos llevemos la herida de la separación de la madre, los que tienen a Quirón en Escorpio o en la casa VIII pueden necesitar mucho tiempo para perdonar a quienes los han herido, y son incapaces de fingir que los perdonan. Tal vez sean personas que experimentan un incómodo placer al castigar y vengarse, un placer que sólo es posible superar si comienzan por reconocer que existe.
 
Nuestras más precoces fantasías de sexualidad, destrucción, amor y muerte son, todas ellas, temas típicos de Escorpio y de la casa VIII.
 
La gente que tiene este emplazamiento se suele beneficiar de la terapia de renacimiento (rebirthing), ya que en ocasiones el trauma real del nacimiento es un punto focal de la condición de herido, y, por lo tanto, también de la sanación.
 
Quien tiene a Quirón en Escorpio o en la casa VIII sabe-o se imagina- que no fue un hijo deseado; es probable que el nacimiento haya sido físicamente muy traumático para la madre, o que haya creado dificultades económicas; la madre puede haber sacrificado, a regañadientes, una carrera en aras de la maternidad, y quizás al reprimir su resentimiento no haya podido evitar que a su hijo se le hiciera dolorosamente evidente. Más adelante, «dejar a la madre» -en un sentido más profundo-- significa dejar atrás estos conceptos negativos de uno mismo y estas reacciones negativas ante la vida. En última instancia, con Quirón en Escorpio o en la casa VIII necesitamos encontrar dentro de nosotros mismos a la madre buena, echando mano de los recursos psíquicos más profundos para llegar a aceptarnos y amarnos a nosotros mismos, y también a los demás.
 
Es frecuente que quienes tienen este emplazamiento se sientan heridos en el dominio de la sexualidad: el incesto, los malos tratos y aterradores episodios de sadismo y violencia suelen ser acontecimientos frecuentes, ya sea en la vida real o en la fantasía de estas personas, que pueden recibir o infligir heridas tremendas (pero también curarlas) por medio de sus experiencias sexuales, que para ellas son siempre motivo de confrontación con sus sentimientos más profundos.
 
Los hombres que tienen a Quirón en este emplazamiento viven con frecuencia su masculinidad como algo que quedó herido en su relación con la madre, y es probable que busquen constantemente mujeres más poderosas que ellos; puede ser que intenten someterlas, que compitan con ellas sexual o profesionalmente, o que las contemplen reverentemente a distancia. Sin embargo, si pueden reconciliarse con su temprano sentimiento de estar heridos, pueden ser muy afectuosos y mostrarse tiernos como pareja sexual, como padres, terapeutas o maestros, porque entienden lo que es el sufrimiento emocional.
 
Los hombres con este emplazamiento suelen ser muy carismáticos, con el aura típicamente escorpiana de promesa sexual y de intensos sentimientos reprimidos; generalmente son muy atractivos para las mujeres, y no tienen reparos en explotarlo.
 
Con este emplazamiento, es posible que el nativo tenga que enfrentarse en algún momento con sus impulsos de poder, sus motivaciones ocultas y sus intentos de controlar y dominar a los demás, pero la alternativa es que también puede encontrarse en situaciones de impotencia en las que aparezcan elementos típicamente escorpianos: triángulos amorosos, celos y luchas inconscientes por el poder. El aprendizaje de lo que es el poder y lo que significa usar y abusar de él suele ser un rasgo característico del viaje vital de los que tienen a Quirón en Escorpio o en la casa VIII, que pueden estar dotados de carisma, magnetismo sexual y la capacidad de influir en los demás, gracias tanto a sus palabras como a sus intensas emociones. Esto puede ser motivo de abusos cuando están en juego pautas infantiles inconscientes o, con más razón, si el nativo se empeña en fingir que nada de eso existe.
 
Separar los sentimientos personales de los problemas políticos emocionalmente cargados suele ser un tema importante para las personas que tienen a Quirón en la casa VIII o en Escorpio, que a veces son propensas a politizar sus sentimientos.
 
El camino de los que tienen a Quirón en Escorpio o en la casa VIII puede conducirlos al «corazón de la oscuridad», porque la vivencia que tienen de las cosas es muy profunda, y a quien los ve desde afuera pueden darle la impresión de que se demoran innecesariamente en los aspectos negativos y morbosos de la vida. Sin embargo, esto es algo que debemos respetar, ya que, si interferimos, ello puede significar la pérdida de su amistad; los bien intencionados intentos de levantar el ánimo a estos nativos pueden provocar en ellos estallidos de cólera o de rechazo.
 
Con Quirón es Escorpio o en la casa VIII, el viaje personal incluye generalmente alguna confrontación con la muerte o la experiencia de un desmembramiento mental y emocional. Sin embargo, si el nativo también puede reconocer los elementos transpersonales que hay en su propia experiencia, ellos podrán guiarlo hacia una seguridad y una regeneración interiores que quizá signifiquen para él renacer con una confianza en la vida, una compasión y una profundidad personal nuevas. Con Quirón en este emplazamiento, también es probable que haya que renunciar a la preocupación por el propio sufrimiento y a los estados de ánimo sombríos; la dificultad puede consistir en dejarse alcanzar por el júbilo, la esperanza y otras vivencias positivas, ya que todo esto puede significar para estos nativos un dolor menos soportable que el dolor, ya conocido, del sufrimiento.
 
Quien tiene a Quirón en Escorpio o en la casa VIII ve por debajo de la superficie de la vida y penetra en la oscuridad de la que la mayoría de las personas prefieren no enterarse.
 
Para quien además esté, por naturaleza, colmado de dulzura y de luz, esto es una carga, pero imposible de evitar. Incluso se puede tener la sensación de que la oscuridad de semejante visión es un castigo o una enfermedad, pero en realidad no es ninguna de las dos cosas: Quirón en Escorpio o en la casa VIII nos ofrece la oportunidad de aceptar profundamente el lado oscuro de la vida, sin identificamos con él y sin intentar cambiarlo. Lo que se nos pide en este caso es que abarquemos nuestras propias profundidades emocionales y una amplia gama de sentimientos positivos y negativos; quizás empecemos a sentimos más cómodos en la vida después de habernos enfrentado conscientemente, de alguna manera, con la muerte. Tal vez necesitemos también aprender a no rechazar ni desdeñar la visión de otras personas que sean más alegres que nosotros.
 
La gente que tiene a Quirón en Escorpio o en la casa VIII suele tener una presencia poderosa, y es frecuente que los demás confíen instintivamente en ellos, al percibir su profundidad emocional y su familiaridad con el sufrimiento íntimo. En tanto que sanadores, es probable que puedan ayudar a quien está atrapado en el dolor y la oscuridad, ya que su propio don es el conocimiento y la experiencia de estos ámbitos.
 
 
 
Quirón en Sagitario y en la casa IX
 
 
En la casa IX empezamos a expandir nuestros horizontes mentales y filosóficos; perseguimos nuestros intereses especiales y vamos en busca de las pautas de significado que se revelan en nuestra experiencia personal de la vida. Ensanchamos nuestra comprensión de la vida viajando, experimentando o estudiando otras culturas, sus religiones y su mitología. Con Quirón como corregente de esta casa y de este signo, aquí se expresan con intensidad sus temas.
 
Cuando Quirón está en Sagitario o en la casa IX, la fuerza impulsora de la vida es de naturaleza religiosa, aunque quizá no lo parezca a primera vista. Con frecuencia, el marco de referencia heredado de la religión no se adecua a las necesidades íntimas del nativo, que ha de recorrer un largo y a veces solitario sendero en busca de su propio significado individual y de su propósito en la vida. A veces esta búsqueda se hace literal, y hay personas con este emplazamiento que son grandes viajeros: se sienten sanados y espiritualmente alimentados por sus peregrinaciones a santuarios y lugares sagrados, y disfrutan también de la música, la comida y las costumbres de otras culturas. Los seres humanos han emprendido siempre viajes rituales de sanación, ya fuera a visitar grandes iglesias y famosos lugares sagrados, o simplemente a sentirse en contacto con un árbol o una piedra que les dice algo. Es posible que tengamos sueños recurrentes o que guardemos la imagen de lugares sagrados donde podemos regresar en nuestra imaginación, y también nos sentimos fortalecidos por la comunión con la naturaleza, especialmente en zonas incontaminadas por la civilización.
 
Con este emplazamiento de Quirón el nativo puede haberse criado en una cultura extranjera o donde su religión no era reconocida; quizá se haya sentido perseguido por sus pares a causa de sus creencias o le toque vivir en un país donde se está produciendo una transición cultural; tal vez sus padres sean extranjeros, exiliados, o sus creencias religiosas sean tales que los aparten del resto de la población.
 
Con Quirón en Sagitario o en la casa IX, podemos sentir que por alguna razón estamos «heridos por Dios»; quizá nuestros padres se pelearon por cuestiones religiosas. Estos nativos son muy sensibles a ideas como la del pecado original, y pueden creer que cuando las cosas van mal, eso significa que Dios está enojado con ellos; también pueden haber heredado un conflicto o confusión religiosa que necesitan resolver.
 
Con Quirón en la casa IX o en Sagitario, es frecuente que el instinto religioso se despierte en la infancia; desde la niñez, el nativo cavila sobre las más profundas cuestiones referentes al significado de la vida, y tal vez nunca reciba respuestas satisfactorias.
 
Con Quirón en la casa IX o en Sagitario, el nativo tendrá generalmente un profundo sentimiento religioso, un celo apasionado y ávido de consagrarse a algo; literalmente, cualquier cosa puede convertirse en dios para él si este instinto religioso está desubicado. Hay quienes sin darse cuenta deifican la comida, la educación o incluso la última película de moda, y siguen con fervoroso entusiasmo al objeto de su devoción. Sin embargo, el descontento divino que los ha herido no puede satisfacerse de esa manera. Podría ser útil que se preguntaran dónde está (o quién es) el dios o la diosa que da sentido a su vida, ya que su impulso religioso podría arrastrarlos a aguas peligrosas si abrazan causas o se encaminan por sendas espirituales en donde las cuestiones y creencias personales (Géminis y la casa III) puedan ser barridas por una ola de fervor colectivo. Peor sería que la imagen del dios o la diosa fuera proyectada sobre un gurú o líder, ya que entonces los individuos se vuelven susceptibles a la explotación y a la violación psicológica.
 
Como Quirón indica a menudo dónde se encuentran nuestras primeras heridas, a menos que hayamos hecho algún trabajo tendente a resolver los primeros problemas que tuvimos con nuestros padres, podemos tener conflictos con ellos cuando nuestra energía religiosa se movilice. Un poco de racionalidad geminiana y una pizca de buen humor pueden servir para equilibrar la tendencia a establecer compromisos fanáticos con un antiguo mentor o maestro espiritual, que puede terminar no siendo otra cosa que una figura materna o paterna glorificada.
 
Si se tiene a Quirón en Sagitario o en la casa IX, es posible que se tenga el sentimiento de haber encontrado la Verdad, y el deseo de comunicársela a todo el mundo puede dar al traste con la vida personal. Se llega, incluso, a limitar las amistades a aquellas personas que comparten las propias creencias. En esta postura se pueden ver matices geminianos: «Si yo tengo la Verdad, entonces tengo razón, y tú te equivocas. Al tratar de convencerte o convertirte, te estoy haciendo un favor, porque entonces tú también podrás unirte a los elegidos, a los que sabemos. Tú no puedes tener razón, porque eso significaría que yo me equivoco».
 
Con Quirón en Sagitario o en la casa IX, es probable que tengamos que sufrir por obra de nuestra visión de las cosas y de nuestro concepto de lo que es posible, ya que a menudo tenemos dificultades para comprometernos y encontrar una dirección adecuada en la vida. Las flechas de nuestra intuición vuelan hacia todas partes, pero es probable que nos desalentemos al descubrir que las cosas no suceden solas, y nos sintamos renuentes a tomar una actitud activa para conseguir que sucedan. Como Quirón, podemos ser heridos por los demás; el globo de nuestro entusiasmo y de nuestro autoengrandecimiento puede recibir muchos pinchazos antes de que aceptemos la brecha que hay entre lo que podemos y lo que no podemos conseguir que suceda. Puede costamos mucho dolor renunciar a una visión o a una esperanza, e incluso -si nuestro sentimiento de individualidad y de identidad está muy ligado con ella podríamos sentir esta renuncia como una muerte. Sin embargo, con este emplazamiento suele ser exactamente ésta la crisis con que nos enfrenta la vida. Si podemos aceptar la renuncia, descubrimos que nuestra visión no solamente sobrevive, sino que en realidad hemos establecido con ella una relación más sana, en vez de sentirnos arrastrados por ella o identificados con ella.
 
La imagen de Quironiana, la cueva de Quirón en el lado oscuro del monte Pelión, es sugerente en cuanto señala un aspecto importante del viaje de quienes tienen este emplazamiento. Las personas con Quirón en Sagitario o en la casa IX no pueden autoengañarse con la visión de un significado que excluya el sufrimiento, los aspectos dolorosos y restrictivos de la existencia y la mortalidad. Necesitan una filosofía personal de la vida que pueda abarcar las contradicciones y los diferentes puntos de vista sin escindidos unos de otros ni contraponerlos entre sí.
 
Encontrarla puede ser una ardua tarea para quien haya sido educado en un marco tradicional judeocristiano, donde el Diablo es el enemigo de Dios y de la verdadera fe, pero no se admite que pueda formar realmente parte de ella. La misma escisión se produce en la imagen femenina de la deidad: del lado del Bien está la maternidad, sea la madre virgen o no, en tanto que a otros aspectos de lo femenino se los deja de lado o se los condena.
 
Es frecuente que las mujeres que tienen a Quirón en Sagitario o en la casa IX tengan que luchar para sacudirse de encima las actitudes negativas resultantes de la herencia del estereotipo judeocristiano que presenta a las mujeres como criaturas malignas y peligrosas que despliegan las tentaciones de la carne y engatusan a los hombres para apartarlos de su búsqueda de la iluminación. Con frecuencia estas nativas tienen una sabiduría natural que trasciende en mucho su edad y su experiencia de la vida, e inicialmente puede ser difícil para ellas reconocerla o valorarla.
 
Para una mujer que tenga a Quirón en Sagitario o en la casa IX, podría ser enriquecedor estudiar las historias e imágenes de deidades femeninas en las grandes religiones del mundo. Tanto los hombres como las mujeres que tienen este emplazamiento son especialmente sensibles a las imágenes de lo divino, y su necesidad de adoración y de homenaje precisa de una expresión natural y adecuada.
 
Con Quirón en Sagitario o en la casa IX puede darse una tendencia a ver significados personales en todo. Aunque éstos nos inspiren y nos den fuerzas, podemos sentirnos confundidos cuando los significados que nosotros hallamos no cuadran con lo que otras personas consideran significativo. Es necesario aprender que el significado no es algo absoluto, sino relativo. Nuestra facilidad para encontrar significados puede ser también una defensa contra el sufrimiento. Los sentimientos subyacentes de desesperación, desesperanza y depresión pueden hallar compensación en nuestros tensos
 
A la inversa, con este emplazamiento a veces se hace difícil encontrar ningún significado en nada, aunque por debajo podríamos estar atesorando una visión o una esperanza inconsciente e irrealizable, que quizá se remonte a la niñez, como la herida incurable de Quirón. Permitirle acceso a la conciencia puede tener como consecuencia un gran alivio.
 
Muchas personas con este emplazamiento alcanzan una poderosa visión de otras dimensiones en algún momento de su vida: se sienten traspasadas por un intenso sentimiento de propósito y significado, a veces mediante el uso de alguna droga y con frecuencia durante un tránsito importante de Quirón. Es probable que más adelante sufran intensamente por su incapacidad para seguir creyendo lo que una vez creyeron. Sienten una frustración intensa al saber que en su interior hay algo que quieren dar, pero no saben cómo y ni siquiera saben lo que es.
 
Con frecuencia, sin embargo, cuando Quirón está en Sagitario o en la casa IX, los naturales sentimientos de expansividad y de optimismo están bloqueados para facilitar la expansión de la conciencia y el entendimiento interior. Quirón en esta casa o este signo puede introvertir el carácter jupiteriano; si el nativo acepta este proceso, podrá desarrollar una sabiduría terrena, humor y una actitud abierta hacia la vida. La visión puede ser más bien una característica de la conciencia que una posibilidad respecto de la cual debamos hacer algo, y quizá haya que resistirse a la compulsión a exteriorizar y a ir hacia arriba y hacia afuera con el fin de permitir que esto suceda.
 
En última instancia, el don de este emplazamiento es la capacidad de consagrarnos a la vida como expresión de lo divino, aquí y ahora: una vez que confiamos en su presencia, ya no necesitamos ir en pos de ello.
 
Pero esta confianza puede ser difícil de alcanzar con un emplazamiento así; periódicamente recaemos en una visión dualista en la que algunas cosas son sagradas y otras no, como los gemelos de Géminis. Puede ser que el frenesí de la búsqueda vuelva a aflorar y que sea necesario renunciar una vez más a él.
 
 
 
Quirón en Capricornio y en la casa X
 
 
La casa X describe los problemas con los padres. Nuestra actitud hacia el mundo «de afuera» y hacia las figuras de autoridad está fuertemente 169 teñida por nuestra vivencia de la madre, y aquí aparecen generalmente simbolizadas sus características. Saturno es el regente natural de esta casa, y nuestros primeros límites son los que recibimos de nuestra madre. Además, hasta hace poco tiempo, en nuestra cultura muchas mujeres vivían el principio saturnino por mediación de su marido, tomando de él sus papeles, estableciendo contacto con el mundo por mediación de él, e incluso usando su apellido. Así pues, es probable que la casa X describa las ambiciones inconscientes de la madre, su avidez de alcanzar éxito, independencia y poder en el mundo, y si es así, la vida que ella no llegó a vivir y las ambiciones que le quedaron por realizar han de afectarnos profundamente.
 
La casa X describe nuestro lugar natural en el mundo, nuestra herencia y la forma en que intentamos expresarla. Se refiere también a las leyes, instituciones y estructuras de la sociedad y del mundo material, y en un nivel más profundo, a cómo aspiramos a dar forma a nuestras potencialidades, a manifestarnos y a participar en el mundo.
 
Con Quirón en Capricornio o en la casa X, es frecuente que el nativo tenga dificultades para fijarse objetivos y cumplirlos, y para encontrar su lugar en la sociedad. Quizá tenga que ser paciente en su ansia de encontrar una vocación que le permita hacer su contribución al mundo, ya que puede llegar tarde en su vida, precedida por muchos falsos comienzos.
 
Por otra parte, tal vez se le haga difícil disfrutar del prestigio que los demás le atribuyen, y esté acosado por sentimientos de fracaso, independientemente del éxito que parezca haber logrado.
 
Generalmente, es útil examinar un poco las razones profundas que hay por detrás de esto: quizá nos estemos imponiendo normas imposibles, o esperando que cada nueva montaña por la que tenemos que subir será la última. Podemos estar luchando abrumados por una carga de expectativas parentales que jamás podremos cumplir, quizás intentando triunfar donde nuestros padres fracasaron o tratando de alcanzar objetivos a los que ellos no se atrevieron a apuntar. Finalmente, tal vez nos veamos arrastrados a fracasar para decepcionar a nuestros padres, y la verdad es que éste podría ser nuestro primer éxito. Sin embargo, si todo esto es inconsciente, el nativo puede seguir una y otra vez subestimándose y fracasando para castigar a sus padres, no porque le falte ni la capacidad ni el interés de triunfar. Con Quirón en Capricornio o en la casa X, podemos llegar a sentir júbilo al esforzarnos por subir a la montaña de nuestras propias ambiciones. Quizá nos aferremos a las fachadas externas y a papeles estereotipados para ocultar nuestra vulnerabilidad y nuestra sensación de estar, sin saber bien cómo, fuera de lugar. Tanto podríamos poner un acento exagerado sobre el éxito material, el prestigio y la posición social, como esquivar el poder mundano, sin otro resultado que terminar poniéndonos a malas con el sistema, ya sea pagando continuamente multas por aparcar mal, soportando continuas intromisiones en nuestros asuntos fiscales o enfrentándonos con figuras de autoridad.
 
Con este emplazamiento, puede parecer que al nativo le falta el sentido de la responsabilidad, pero una mirada más atenta revelará una imagen diferente: quizás esté asumiendo la responsabilidad de cosas que en realidad escapan de su control. Eso traba su capacidad de ser independiente en el mundo y lo impulsa a buscar a alguien que se haga cargo de él (matices de la casa IV). Necesita renunciar a su inútil pugna con dificultades y cargas que en realidad no le corresponden. Quien lleva cargas ajenas, esperando a cambio de ello alguna retribución o reconocimiento, puede terminar decepcionándose y amargándose, y, en definitiva, negándose a participar en la vida. En ocasiones, evaluamos mal nuestras propias capacidades, asumimos demasiadas cosas, fracasamos, y finalmente nos sentimos culpables por no haber estado a la altura de nuestras responsabilidades.
 
Aunque a estos nativos pueda asustarles destacar o estar en una posición de control y autoridad, también puede ser que alberguen fantasías, suprimidas generalmente por vergüenza y miedo, de un poder desmesurado y despótico. Si estos incómodos sentimientos se mantienen inconscientes, la persona puede llegar incluso a autosabotearse en el umbral del éxito.
 
Uno de los dones de este emplazamiento es un éxito que dimana de un saludable sentimiento de respeto por uno mismo y de conciencia del propio valor, y que nunca llega como compensación por no haberlo alcanzado antes. Muchas personas con Quirón en Capricornio o en la casa X poseen una autoridad y una dignidad naturales que les ganan el respeto de los demás.
 
Con Quirón en Capricornio, la herida puede estar en el dominio de la relación con el padre personal, y, por consiguiente, con el principio paterno en general. Quizás el nativo no haya conocido a su padre; también puede haberlo visto como un ser débil e incapaz, o bien rígido y autoritario, o ambas cosas: «No hagas lo que yo hago, sino lo que digo», es un mensaje familiar para muchas personas con este emplazamiento. La decisión de que no quieren llegar jamás a ser como su padre es común en estas personas, tanto si son hombres como mujeres, y se empecinan en luchar contra este modelo, sin más resultado que descubrir, mucho más adelante, que aquel padre herido o autoritario desempeña un importante papel en su interior, y amenaza el resultado positivo de los objetivos conscientes que tal vez están esforzándose por alcanzar.
 
A veces, la herida de Quirón en la casa X refleja problemas con la madre. Puede haber sido ella quien hirió, y las mujeres con este emplazamiento suelen esforzarse por no repetir los modelos heredados de su madre. Se trata de un emplazamiento común en las personas que trabajan en el campo de la salud, y en ocasiones la elección profesional es un intento directo de contrarrestar los efectos lesivos de la relación que tuvieron con su madre en la infancia, ya que les permite convertirse, a su vez, en «madres buenas». También puede ser un acto de desagravio por la rabia inconsciente que sienten contra su madre. Si ésta a su vez estaba herida o padecía alguna incapacidad, puede ser que desde muy pequeña la hija haya sido capaz de enfrentarse con el mundo y de ocuparse de otras personas. Más adelante, es frecuente que quienes tienen este emplazamiento se dediquen a trabajos que significan una gran responsabilidad y sean capaces de mantenerse en una situación estable; sin embargo, es probable que no puedan aceptar que la vida los nutra (aquí hay ecos de la casa IV).
 
Un don de este emplazamiento es la capacidad de favorecer el crecimiento de otras personas, asumiendo para ellas el rol de «nuevos padres» que les brinden el amor y les ofrezcan la orientación que tal vez antes les hayan faltado.
 
Las personas con este emplazamiento suelen tomarse con seriedad sus deberes para consigo mismas y para con los demás, y no les da miedo luchar con dificultades y cargar con pesos que a otros quizá los arredrarían.
 
 
 
Quirón en Acuario y en la casa XI
 
 
En la casa XI buscamos grupos de mentalidad afín a la nuestra para ampliar nuestra esfera social. Tomamos distancia frente a la sociedad para reflexionar sobre el contexto colectivo y más amplio de la política y de la historia, y quizá para criticarlo. Probablemente queramos reformar el mundo que vemos e intervenir en causas sociales o políticas dedicadas a mejorar la suerte humana. Las personas que tienen a Quirón en las casas XI o XII, en Acuario o en Piscis, lo mismo que quienes lo tienen en la casa VIII o en Escorpio, suelen estar intensamente conectadas con la profundidad de la psique y con el inconsciente colectivo, pero también se defienden enérgicamente de todo ello. Hay que poseer una gran fuerza para poder dar expresión a ideas (casa XI) o sentimientos (casa XII) colectivos sin dejarse llevar por ellos ni perder la propia individualidad en el proceso. Sin embargo, en estas casas y estos signos Quirón ofrece la posibilidad de que seamos capaces de hacerlo, aunque por ello se paga generalmente un precio, el de sentirnos un tanto aislados en nuestro viaje.
 
Saturno y Urano son los regentes antiguo y moderno respectivamente de Acuario; con Quirón en este signo o en la casa XI, vemos cómo se entretejen los temas de estos dos planetas. Algunas personas con este emplazamiento parecerán más saturninas, otras más uranianas,
 
El hecho de que el planeta Quirón esté situado entre Saturno y Urano hace pensar en una perspectiva «no sólo / sino también». Las personas con Quirón en Acuario experimentan la oposición de este planeta con su emplazamiento natal antes del retorno de Saturno, y esto les crea problemas con la conjunción de Saturno en tránsito con su lugar natal, porque la oposición Quirón/Quirón puede hacer que se impacienten con la limitación y que estén mal dispuestas a enfrentarse con los problemas del pasado que tienden a aflorar hacia la época del retorno de Saturno: quizás un anhelo de libertad las lleve a esquivar responsabilidades, con el resultado de que en la siguiente cuadratura Saturno/Saturno, aproximadamente a los treinta y cinco años, estalle una crisis. Sin embargo, hay personas que viven esta oposición de Quirón consigo mismo como un influjo de energía creativa, que puede significar para ellas un importante avance en la expresión de sí mismas y en su participación social.
 
Con Quirón en Acuario o en la casa XI, somos vulnerables a la influencia del inconsciente colectivo en la esfera de las ideas y los ideales. Aunque tengamos la posibilidad de ser pensadores originales y revolucionarios, también somos propensos a adoptar actitudes estereotipadas. En lugar de arriesgarnos a expresar nuestras propias opiniones, podemos adoptar algún tipo de línea partidista, siguiendo las aspiraciones políticas o espirituales del grupo al que pertenecemos. Existe la posibilidad de que nos dejemos esclavizar por las ideas de otra persona, sin darnos cuenta de que así frenamos nuestra propia evolución, y de ese modo, en nuestra búsqueda, podemos adoptar y rechazar muchos sistemas ideológicos diferentes.
 
Con este emplazamiento de Quirón, el nativo se beneficiará si aprende a usar su mente individual de manera creativa, concreta y con un discernimiento racional. Si es capaz de construir un vehículo adecuadamente saturnino para transmitir la energía uraniana de sus pensamientos, descubrirá que puede aportar a los demás algo importante por mediación de una forma de pensar verdaderamente independiente. Y es posible que en este proceso descubra muchos «debes» y «deberías» a los que está prestando crédito u obedeciendo de forma servil.
 
Con Quirón en la casa XI o en Acuario, nos convendrá dirigir nuestro espíritu revolucionario contra nuestro propio sistema de creencias, permitiendo que se revolucione la calidad de nuestro propio pensamiento antes de participar impensadamente en movimientos colectivos consagrados al cambio social o político.
 
Algunas personas con Quirón en Acuario o en la casa XI se convierten en vehículo de ideas colectivas aún sujetas a controversia, y con frecuencia la respuesta que reciben les hace sufrir, porque es probable que se hayan adelantado a su época. Puede ser el caso de escritores, poetas, maestros o filósofos, que influyen en el pensamiento del pueblo en cuanto formulan lo que está a punto de hacerse consciente en el seno de la mente colectiva.
 
Con Quirón en Acuario o en la casa XI, el nativo suele tener una actitud intensamente crítica ante la sociedad, y la rechaza en la medida de lo posible; por debajo de ello, sin embargo, puede haber un fuerte deseo de aportar una contribución positiva, y si no puede encontrar la manera de hacerla, es probable que se deprima y se enoje, y que canalice entonces su necesidad en actos de rebelión, destructividad y anarquía.
 
Se le hace difícil aceptar las cosas tal como son ahora y partir de esa base para lograr el cambio. Si estos nativos abrazan ideales espirituales o utópicos y proponen marcos de referencia políticamente revolucionarios, es probable que se vayan desilusionando al comprobar que sobre la Tierra no hay personas ni sistemas perfectos. Aunque tal vez crean fervorosamente que saben cómo deberían ser las cosas, necesitan aprender a ser humildes para no adoptar ideas o formas de vida «nuevas» pero no menos rígidas que el antiguo sistema que rechazaron, y caer así en su propia sombra.
 
Sin embargo, con Quirón en Acuario o en la casa XI tenemos, potencialmente, el don de equilibrar los opuestos representados por Saturno y Urano, de tender realmente un puente entre lo viejo y lo nuevo, y ser capaces de abrazar la innovación sin rechazar totalmente el pasado, incorporándolo como el firme cimiento de nuestra vida individual y de nuestra conexión con la sociedad. Entonces influimos sobre los demás de forma positiva, dando el ejemplo de un inconformismo creativo, más bien que intentando convencerlos de la «corrección» de nuestras ideas; defendemos nuestra propia individualidad (ecos de Leo y de la casa V) y hacemos una contribución positiva al colectivo en el que vivimos, aunque sea improbable que lleguemos a pertenecer al status quo. Aceptando las limitaciones e imperfecciones, podemos permitir que los demás encuentren su propio camino, en vez de imponerles nuestras ideas.
 
A algunos individuos que tienen a Quirón en Acuario les resulta casi imposible relacionarse sentimentalmente con personas cuya estructura mental sea diferente de la suya. Uno puede sentirse un poco irreal cuando está cerca de una persona así, ya que para ellas nadie existe a menos que se apunte a las mismas ideas y creencias, sean estas políticas o espirituales. Y no estamos exentos de ello los astrólogos, los psicoterapeutas y otras personas que se interesan por las diversas artes metafísicas o disciplinas espirituales. Podemos ver la vida entera a través de los lentes de nuestro propio sistema de creencias, y si aparece algo que no cuadra, hacer caso omiso de ello, desdeñarlo ... o podarlo para que encaje. Puede suceder que, sutilmente, manipulemos a nuestros clientes para que concuerden con nuestra propia visión de la realidad o con nuestras creencias favoritas. En estos campos, una vez que algo se convierte en un «debería», estamos cerca del peligroso enclave del control mental, y quizá sea necesario que recordemos que «el mapa no es el territorio».
 
«¿De quién son las ideas que estoy recibiendo?» o «¿De quién es la verdad que me estoy creyendo?».
 
Con Quirón en Acuario o en la casa XI, el nativo puede estar excesivamente pendiente de «hacerlo todo bien», y complicarse la vida en su intento de estar a la altura de sus ideales espirituales. En este caso, es probable que haya transferido a su sistema de creencias el intento de conseguir el amor de un progenitor (padre o madre) frío y distante. Semejante apego a la perfección es destructivo, porque si sólo permitimos que sobreviva lo perfecto, el resultado podría ser que muchos proyectos creativos, carreras y relaciones se nos fueran por el desagüe. Mientras no hayamos encontrado la medida de nuestra libertad interior, es probable que temamos comprometernos. Sin embargo, Quirón proporciona la posibilidad de mantener la libertad individual dentro de un compromiso con la vida, y este tema es particularmente importante cuando Quirón se encuentra en Acuario.
 
Este emplazamiento de Quirón puede inspirar en quienes lo tienen un cierto horror a los grupos y a lo colectivo, en parte porque son personas muy sensibles a la influencia y el dominio de las ideas colectivas, y que quizá sólo se sienten cómodas cuando son dueñas de sí mismas o cuando toman el papel del extraño o el disidente. Pueden proyectar sobre el grupo la figura del Heridor, y entonces se vuelven paranoicas e intentan protegerse mediante el retraimiento o bien con un comportamiento agresivo.
 
Algunas personas que tienen este emplazamiento se han opuesto conscientemente a lo colectivo, mostrándose creativamente revolucionarias y facilitando el cambio social.
 
Es frecuente que las mujeres que presentan este emplazamiento tengan problemas en la relación con su padre, que quizás haya encarnado las características más difíciles de Acuario: frío, crítico, distante, insensible y autoritario. A la inversa, una mujer con Quirón en Acuario decía tener la sensación de que su herida era mental, y se generaba en el hecho de haber reconocido desde muy temprana edad que ella era la persona más inteligente de su familia. Su padre era una persona particularmente terrena, y ella aprendió a negar la superioridad de su evolución mental y sus propias capacidades para poder sentir que el padre era mayor y más fuerte que ella. La claridad, el desapego, un sentido sumamente desarrollado del potencial social o político y una gran capacidad para expresar las tendencias actuales dentro de lo colectivo son algunos de los dones de este emplazamiento, que sin embargo también son, a la vez, espadas de doble filo que es necesario templar mediante la humildad que proporciona el hecho de haber sentido nuestro propio sufrimiento y aceptado las limitaciones inherentes en la vida.
 
 
 
Quirón en Piscis y en la casa XII
 
 
En el signo de Piscis y en la casa XII -los últimos del ciclo- las formas se desintegran; el pasado se disuelve y hay una renuncia a nuestra condición de seres aparte para que pueda iniciarse un ciclo vital nuevo y más amplio, acompañado --esperemos- por la sabiduría adquirida en el ciclo anterior. Este signo y esta casa nos vinculan con el sentimiento vital de lo transpersonal y de lo colectivo, y especialmente con el anhelo de retornar a la unidad. Esto se puede experimentar de muchas maneras, que van desde el caos de un partido de fútbol a la atmósfera enrarecida de una meditación sobre el amor universal... porque el sentimiento de lo transpersonal y de lo colectivo puede tener tanto que ver con la ferocidad como con la elevación. Jung trató extensamente en sus escritos el dualismo inherente en el signo de los peces eternamente unidos, pero que nadan eternamente en direcciones opuestas. Es posible que las cosas no sean lo que parecen: el engaño, la manipulación emocional y las auténticas experiencias trascendentales pueden entretejerse y dar como resultado una mezcla confusa que desafía todo intento de comprensión racional.
 
En este signo y en esta casa, el anhelo de renacer como individuo, pero con una conciencia más amplia, está eternamente en pugna con el de destruir la individualidad y regresar a un estado preconsciente de beatitud intrauterina.
 
A quien tiene este emplazamiento de Quirón, con frecuencia se le hace difícil alcanzar un sentimiento de individualidad personal, de ser aparte, y cada paso que dé en esta dirección puede estar inicialmente cargado de culpa, e incluso de enfermedad.
 
Por otra parte, si se defiende demasiado de la experiencia oceánica de Piscis y de la casa XII, y se encierra en un rígido caparazón defensivo (ecos de Virgo y de la casa VI), el nativo podría retroceder en su camino, ahogando sus penas en la bebida, buscando refugio en las drogas, llevando una vida delictiva o separándose de la sociedad.
 
Para quien tenga a Quirón en Piscis o en la casa XII, es probable que la pérdida de la identidad personal mediante la experiencia del éxtasis y del sentimiento de unidad con la totalidad del cosmos sea una intensa necesidad psicológica, y que su dilema consista en saber cómo rendir honor a esta necesidad sin dejarse arrastrar por las tendencias regresivas del caos material o emocional que puede entonces arrasar con su vida.
 
Quirón e hijo también de Saturno, y esto nos da un atisbo del significado que se oculta detrás
 
Poseidón (el nombre griego de Neptuno) era medio hermano de Quirón e hijo también de Saturno, y esto nos da un atisbo del significado que se oculta detrás de algunos temas que aparecen en la vida de quienes tienen a Quirón en Piscis o en la casa XII (a Dionisos también se lo suele asociar con Piscis16). Los caballos eran sagrados para Poseidón, quien asumió la forma de uno de estos animales para conquistar a la diosa Deméter, y se dice a veces que de esta unión nacieron los centauros. En todo caso, la relación de Poseidón con los caballos es una expresión de su carácter originariamente lunar: los caballos eran sagrados para la diosa Luna, ya que las huellas de sus cascos tenían la forma de una luna creciente. Se dice que el tridente de Poseidón era el labyris, es decir, el hacha doble de la diosa Luna. Esta línea de asociaciones cala profundamente en la mitología prehelénica, y nos conecta con Deméter, la diosa con cabeza de yegua, cuyo antiguo culto es anterior a la historia de Quirón.
 
El nombre de Poseidón se deriva de Ida, una diosa del agua, y alude por lo tanto a las aguas primordiales de Piscis y al significado de la casa XII: nuestra individualidad vuelve a ser llamada al mar de nuestros orígenes, nuestro futuro y nuestro retorno -a la mare, mater, madre-, y para poder renacer se disuelve en el caos. Caos es uno de los nombres de la prima materia, la sustancia sobre la cual se realiza la obra alquímica de la transformación interior.
 
Con Quirón en Piscis o en la casa XII, es probable que luchemos por establecer un orden interior y descuidemos los aspectos prácticos de la vida (Virgo y la casa VI), o que la preocupación por todo ello se vea amenazada una y otra vez por nuestro caos interior.
 
Estemos o no preparados y dispuestos a hacerlo, este emplazamiento nos exige que sacrifiquemos nuestro sentimiento de ser un individuo aparte y tengamos en cuenta una perspectiva más amplia. Sin embargo, como no se puede sacrificar lo que, para empezar, no se tiene, es probable que estos nativos se vean obligados a librar una dura lucha para alcanzar algún sentimiento de individualidad.
 
Las personas con Quirón en Piscis tardan más que las que lo tienen en cualquier otro signo en experimentar la primera cuadratura por tránsito de este planeta con su propio lugar natal: ello les sucede alrededor de los veintitrés años. Para entonces ha transcurrido ya la mayor parte del primer ciclo de Saturno, que ofrece la oportunidad de afirmarse en el mundo de la forma antes de la primera cuadratura de Quirón consigo mismo, que es cuando frecuentemente hacen erupción los temas piscianos del emplazamiento natal.
 
Con Quirón en Piscis o en la casa XII, el primer sacrificio es como la omofagia, en cuanto para reclamar algún sentimiento de individualidad aparte y de poder propio para entrar en la vida quizás el nativo necesite «comerse el toro», es decir, retomar el contacto con la potencia fálica primordial que se oculta en su interior y rendirle culto. Esto puede significar enfrentarnos por primera vez con nuestro egoísmo, la fuerza de nuestra voluntad y la destrucción que podemos causar con gran sutileza si estamos enojados. Quirón nos conecta con el primitivo revés de cualquier casa o signo donde se encuentre, y aquí el territorio parece, ciertamente, muy extraño al principio, al ser tan diferente del estereotipo de Piscis a que nos hemos acostumbrado. Quizá quienes tengan a Quirón en Piscis o en la casa XII sientan una profunda envidia de la gente que da la impresión de poseer un sólido sentimiento de identidad personal, como Poseidón, que codicia la tierra firme que heredaron sus hermanos. Entonces pueden reaccionar enviando «mareas» de estados anímicos y emocionales tortuosos, calculados para desgastar las «murallas de la ciudad» de la víctima a quien envidian y sobre quien han proyectado su latente sentido de la individualidad. Entonces establecen complejas relaciones con las personas, en un intento de absorber por ósmosis su individualidad, porque es muy raro que la lucha por conquistar territorio personal sea manifiesta en las personas con este emplazamiento.
 
El desarrollo del sentido de la individualidad puede ir acompañado de un sentimiento de culpa. Las personas con Quirón en Piscis o en la casa XII podrían tener dificultades con los sentimientos de cólera que acompañan al proceso de crecer e ir dejando atrás el papel de niño que depende de las figuras parentales. En los ritos de las antigua Grecia, la comunidad lapidaba al que asesinaba a un pariente cercano, ajusticiándolo ritualmente o expulsándolo de la ciudad como pharmakos, el remedio, el purificador de males. Los penetrantes sentimientos de indignidad y de autorrecriminación que pueden perseguirnos se originan a menudo en enojos sofocados; en circunstancias extremas es probable que nos identifiquemos con el extranjero solitario, el exiliado o el chivo expiatorio, el pharmakos culpable.
 
Otro tema de este emplazamiento de Quirón: un anhelo apasionado de algo inalcanzable.
 
La persona con Quirón en Piscis o en la casa XII puede tener, en especial mientras es joven, la sensación de que lo que imagina es totalmente real. Al comienzo, el nativo no es capaz de diferenciar (Virgo) los diferentes niveles de la realidad, y es probable que se confunda o se aliene. Sin embargo, Poseidón puede enviar también la aflicción de la sequía, y hay personas con este emplazamiento que se refugian en un cinismo (Virgo) incómodo, teñido de pragmatismo e hiperracionalidad, con la correspondiente tendencia a ser excesivamente literales y rígidas.
 
Este emplazamiento puede conllevar un profundo miedo a la vivencia de la entrega y de la disolución, y por lo tanto incrementar las limitaciones, el control emocional y la tendencia a las divisiones mentales que son características de Virgo. Otro resultado de ello es el sufrimiento, ya que nuestra necesidad de experimentar la unidad con la humanidad entera quedará insatisfecha, y entonces es probable que la busquemos en otras partes, mediante amigos interesados en el ocultismo, en las drogas o en otras actividades características de Piscis.
 
Con Quirón en Piscis o en la casa XII, es probable que el nativo necesite sacrificar sus deseos para «salvar» a otras personas. El reino de Poseidón es submarino, y nuestras heridas personales no llegarán a hacerse visibles si nuestra preocupación se centra en el sufrimiento del mundo como totalidad. Una preocupación como ésta lleva a sacrificar la salud y el bienestar propios por los demás, haciendo trabajos como voluntario o escogiendo profesiones como la enfermería. El sentimiento del deber de ayudar a los demás puede ser la ruina de estos nativos si la preocupación global por la humanidad significa que sin darse cuenta violen su propia necesidad de separación, aislamiento y actividad individual.
 
Aceptemos el sufrimiento como parte de la trama de la vida, sin caer en la tentación de asumirlo y de identificarnos con una figura crística que redime a los demás asumiendo el sufrimiento de ellos o sintiéndolo en su nombre. Una persona que cae en esta tentación
 
Quirón en Piscis o en la casa XII puede pedirnos antes que nada que aceptemos el sufrimiento como parte de la trama de la vida, sin caer en la tentación de asumirlo y de identificarnos con una figura erística que redime a los demás asumiendo el sufrimiento de ellos o sintiéndolo en su nombre. Una persona que cae en esta tentación se identifica con la víctima, y puede dar la impresión de que su destino es cargar con un sufrimiento injustificado; cree en el poder redentor de la inocencia sufriente sin considerar si hay otras alternativas; quizá se vea repetidamente arrastrada a situaciones cuyo resultado será, con seguridad, más dolor.
 
Aunque el significado de la vida estará íntimamente ligado con la vivencia del sufrimiento, con Quirón en este emplazamiento la persona puede verse, finalmente, ante la exigencia de sacrificar su sufrimiento. ¿Qué podrá hacer entonces sin ese dolor familiar que tan bien conoce, sin el constante amigo y compañero que jamás la abandona?
 
Si usted tiene a Quirón en este emplazamiento, puede venirle bien una saludable dosis de sentido práctico y de interés por sí mismo, aunque al principio el pragmatismo de Virgo y su oportunismo mercuriano puedan parecerle bastante ajenos. Un compromiso con la forma y la estructura, tanto en su propio beneficio como en el de los demás, suele ser una solución creativa para el dilema que plantea este emplazamiento.
 
Por otra parte, con Quirón en Piscis o en la casa XII, necesitará períodos de aislamiento creativo, aunque al principio pueda temerlos y resistirse a ellos.
 
Es frecuente que a estos nativos les resulte muy difícil tolerar la separación, y es probable que carcoman el sentimiento de iniciativa personal de su pareja o de sus hijos, o que les exijan sacrificios con una tácita demanda de unidad que puede llegar incluso a convertirse en chantaje emocional. Pueden ponerse enfermos e incluso amenazar con suicidarse si sus seres amados se apartan demasiado de ellos; quizá sean habilísimos para generar el caos emocional y hacer que los ánimos se caldeen a su alrededor, sin perder por ello un incierto aire de inocencia.
 
Con Quirón en Piscis o en la casa XII hay, con frecuencia, una profunda herida relacionada con la aflicción. Quizá la persona sienta una «aflicción existencial» crónica y llore a menudo, sin ninguna razón manifiesta; se aflige por el dolor que, según ella, sienten los demás, aunque ellos mismos no se den cuenta siquiera. En estos casos los sentimientos pueden ser más bien arquetípicos que personales: quizá se llore por la pérdida de la unidad y la beatitud originarias, que acompaña inevitablemente las etapas iniciales de la maduración psicológica. Además, con este emplazamiento es frecuente que se den traumas específicos como los de la aflicción bloqueada o el duelo postergado, porque apenarse significa reconocer la muerte, la dualidad y la separación ... y eso puede resultamos imposible, a menos que tengamos ya algún sentido de la continuidad global de la vida.
 
En cambio, el individuo puede negar los sentimientos que acompañan al proceso de duelo y mantener, por el contrario, una felicidad enrarecida y precaria que, con el tiempo, puede dar al traste con su salud y su bienestar. Sin embargo, la primera experiencia de duelo profundo también puede quitar el cerrojo de nuestro mundo interior y encaminarnos en el viaje de autodescubrimiento que, finalmente, nos permita disolver la ilusión de la dualidad y descubrir que ya hemos llegado al lugar donde deseábamos estar, que ya no somos exiliados ni extraños en la vida.
 
Con Quirón en Piscis o en la casa XII es probable que la persona sienta una profunda compasión por los demás, y que la pugna central de su vida sea la creación de un vehículo (Virgo y la casa VI) adecuado para brindar esta compasión.
 
La astróloga Eve Jackson descubrió que Quirón en la casa XII es un emplazamiento común en la carta natal de los sanadores.
 
Con frecuencia, la enfermedad expresa el hecho de estar desconectado del sentimiento de unidad con la vida, y los que se mantienen en contacto con esta vivencia de la casa XII son sanadores naturales.
 
Con este emplazamiento es probable que terminemos sintiendo el «vacío que nos abre hacia la sabiduría», del que se habla en el budismo: tal como el proceso de analizar minuciosamente algo revela cada vez más vacío y menos forma, así podemos terminar renunciando a nuestra búsqueda de un sentimiento de identidad personal y, en cambio, basar nuestra seguridad en el misterioso proceso de la vida como tal.
 
Quirón en Piscis indica su efecto hipnótico y evocador sobre el inconsciente profundo.
 
El tema del amor trágico o no correspondido se lo ve con frecuencia en la vida de quienes tienen a Quirón en Piscis o en la casa XII, cuyo ideal de amor universal o arquetípico es tan fuerte, que quizá se les haga difícil encontrar pareja en la vida real.
 
Como a este signo y a esta casa les preocupan los problemas universales, cuando Quirón transita por Piscis esperamos ver manifestarse sus temas en lo colectivo ... y eso es lo que sucede. Desde comienzos del siglo XIX, cada tránsito de Quirón por Piscis ha sido testigo de una guerra importante,
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 80-214
 
 
 
Cuando Quirón está en aspecto con cualquier planeta, incluyendo a Saturno, es posible que su principio esté herido; puede ser un punto ciego psíquico, que señala dónde podemos hacer por los demás lo que no podemos hacer por nosotros mismos. Además, las experiencias transpersonales que caracterizan a un planeta pueden abrirnos y tener la potencialidad de aportarnos creatividad, inspiración y originalidad, pero quizá también de provocar miedo, crisis y dolor. A ello podemos responder de diversas maneras, que van desde una resistencia total hasta una «posesión» total, tal como se ha descrito. Es común pallar una respuesta de «todo o nada», que se ajuste a una pauta disyuntiva, y esta misma escisión es la herida que necesariamente se ha de abarcar para que las energías que representa el aspecto puedan quedar integradas en nuestra vida.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 217
 
 
 
Allí donde Quirón nos toca estamos heridos, y también podemos herir; aquí podemos sanar, y estamos también naturalmente abiertos a lo transpersonal, tanto en sus dimensiones celestiales como en las infernales.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 218
 
 
Cuando está en aspecto con un planeta exterior, Quirón aporta la probabilidad de que en algún momento de la vida tropecemos con el ámbito que ese planeta representa, con frecuencia cuando la configuración de Quirón resulta movilizada por un tránsito importante de Quirón o del otro planeta.
 
Entonces podemos vernos en poder de experiencias interiores o de acontecimientos poderosos: de pronto entramos en otra dimensión de la realidad, nos detenemos por el camino, inspirados y momentáneamente transformados. Sin embargo, éstos son dominios intemporales, y por más que puedan abrirse ante nosotros por obra de los sueños, de estados crepusculares o de experiencias de alteración de la conciencia, la metáfora del viaje no implica ni una progresión de un ámbito al otro ni una secuencia lineal de tiempo mensurable con el reloj: el viaje es nuestra vida, tanto en sus aspectos interiores como en los exteriores, y estas experiencias pueden exigir un tiempo considerable para quedar integradas. Aunque existe la opinión de que evolucionamos desde las limitaciones de Saturno hacia las perspectivas que representan los planetas exteriores, este modelo lineal no queda confirmado por la observación de lo que pasa en la vida real, y en mi opinión puede provocar «luchas inútiles» acompañadas de culpa, frustración y traición de las exigencias del principio saturnino: quizás es más bien una cuestión de conciencia.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 219
 
 
Los planetas exteriores no sólo representan problemas colectivos, sino que también describen un terreno de la experiencia subjetiva interior, que es más bien transpersonal que personal y donde se tocan los motivos universales de la vida interior.
 
Sin embargo, con frecuencia este proceso está apuntalado por vivencias inconscientes sumamente dolorosas que se remontan al período preverbal de nuestra vida.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 219
 
 
Urano como el cartógrafo celestial que representa nuestra intuición latente del orden divino. Sin alguna especie de mapa, podríamos despistarnos en la selva interior. En última instancia, sin embargo, el mapa de nuestro propio y exclusivo mundo interior evoluciona por mediación de la vivencia misma del viaje, arraigada en los temas arquetípicos comunes con que tropezamos. Por más que este mapa no es, seguramente, el territorio, y que Urano pueda errar por exceso en el sentido de mantener una distancia mental segura ante las experiencias emocionales profundas, aun así, ofrece una perspectiva y una comprensión. En este sentido, la astrología es una disciplina uraniana, un mapa antiguo y sumamente complejo del psiquismo, que ha sobrevivido al proceso de ser adaptado, a lo largo del tiempo, a múltiples culturas. Urano representa también el comienzo súbito del proceso de iniciación y la ruptura con el mundo cotidiano, además del período de apartamiento de la sociedad y la iluminación mental que pueden venir después. Negativamente, sin embargo, una sobredosis de Urano puede dejarnos tan sin base como a Ixión, 1 atados a la rueda de fuego de nuestras visiones intuitivas y dando incesantes tumbos por el cielo, fuera de contacto con la vida humana: quizá pensemos que lo entendemos todo, pero estemos trágicamente despojados de los recursos que nos permitirían vivir nuestra visión. Podemos conocer a fondo nuestro propio horóscopo, pero esto no necesariamente enriquece nuestra vida ni significa que el conocimiento que tenemos de nosotros mismos alcance una profundidad real.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 220
 
 
Neptuno representa el ámbito celestial del paraíso con sus profundos sentimientos de unidad, bienaventuranza, redención del sufrimiento, y comunión con los seres cósmicos y con el omnímodo amor divino. Aquí, la experiencia del éxtasis nos traspasa; estamos arrebatados, transportados y disueltos en un océano de sentimiento. El peligro obvio es que no queramos retornar, o que al hacerlo nos sintamos confundidos, engañados y despojados, temerosos de las duras aristas de un mundo material de formas separadas, y quizás deseosos de renunciar totalmente al mundo. Toda vida emerge de las aguas primitivas que manan del árbol (de la vida) y se reúnen en su base, aguas que son ilimitadas, un mar esencial que circula por toda la naturaleza. Estas aguas son el comienzo y el final de toda existencia, la matriz perpetuamente móvil que alimenta la vida y la preserva. El Árbol del Mundo, que vierte su savia lechosa y dorada, significa la «realidad absoluta», un retorno al centro y lugar de origen, el hogar de la sabiduría que sana.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 220
 
 
Plutón representa los ámbitos infernales que alimentan las raíces del Árbol del Mundo. La palabra «Tártaro», la región más profunda del Mundo Subterráneo, tiene la misma raíz que la palabra «tortuga»: en la antigua mitología hindú, se decía que la Tierra se apoyaba sobre el dios Visnu, encarnado en una tortuga. De la misma manera podemos descender al Tártaro para que el árbol de nuestra nueva vida pueda arraigar profundamente. En el Mundo Subterráneo, el chamán se enfrenta con los espíritus de sus antepasados: en términos psicológicos, aquí nos enfrentamos, y lentamente nos reconciliamos, con nuestra peculiar herencia psicológica y con nuestras relaciones familiares inmediatas. El chamán se encontrará con diversos demonios y con espíritus malignos o destructivos, que pueden ser personificaciones de nuestra propia cólera inconsciente --o de nuestra envidia, nuestra codicia, nuestra avidez de poder y cosas semejantes-, pero también de potencialidades positivas que quizá se hayan vuelto en contra de nosotros porque nos hemos negado a reconocerlas. Sin embargo, en un nivel transpersonal, estas vivencias del Mundo Subterráneo pueden impresionarnos como particularmente aterradoras y ajenas, ya que el panteón tradicional judeocristiano no incluye imágenes de talante aparentemente colérico y destructivo. Ejemplos de esta clase de imágenes son las deidades del budismo tibetano, como Kalachakra o Yamantaka, o la diosa hindú Kali; estas figuras, así como las imágenes tántricas de la unión sexual provenientes de ambas tradiciones, ofrecen un contexto transpersonal para experiencias que son típicamente plutonianas. Durante la pérdida de la inocencia que es un rasgo principal de este terreno podemos sentir que estamos asándonos en un infierno de dolor emocional, sometidos a diversos tipos de torturas: quizá nos atormenten con deseos inalcanzables o sintamos que nos están devorando vivos, antes de encontrarnos re-construidos y de volver a nacer a nuestra olvidada forma anterior. En la mitología griega, sin embargo, el Mundo Subterráneo incluía también los cálidos y placenteros Campos Elíseos, cuyos habitantes vivían en una sensual bienaventuranza, libres de volver a nacer sobre la Tierra cada vez que lo desearan. El Mundo Subterráneo es también el dominio de los instintos, y para muchas personas estas experiencias anticipan una conexión nueva y más profunda con la sexualidad y la creatividad, a medida que la «conciencia celular» de Plutón vaya cobrando vida.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 221
 
 
Los aspectos difíciles (0º, 45º, 90º, 135º, 150º y 180º) suelen transmitir un sentimiento de presión, conflicto o urgencia; también son comunes las sensaciones de pugna, dilema, tensión y oposición. Sin embargo, estos aspectos también nos ayudan a fortalecer el carácter y aumentan nuestra capacidad de soportar conflictos y alcanzar logros en el mundo. Los aspectos difíciles son los que tienen más probabilidades de manifestarse abiertamente, mediante acontecimientos o personas que encarnen sus características.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 222
 
 
Los aspectos fáciles (60°, 120º y los llamados aspectos abstractos) fluyen con naturalidad, de manera creativa o destructiva, y puede llevar tiempo descubrir sus tendencias, menos obvias exteriormente y difíciles de manejar conscientemente.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 222
 
 
Quirón en aspecto
 
 
Quirón en aspecto con el Sol
 
 
Cuando tenemos a Quirón en aspecto con el Sol, lo que está herido es el principio solar masculino, y por lo tanto nuestra experiencia de la individualidad, la soledad y la resolución. Es probable que esté dañado nuestro sentimiento de ser el centro creativo de nuestro propio mundo, y puede suceder que convirtamos a otra persona en el centro de nuestro universo; en ese caso, el nativo convierte a ese otro en el centro de sus intereses y le ayuda a brillar con un resplandor prestado que no es más que un reflejo de su propio aspecto entre Quirón y el Sol. Es capaz de respaldar el talento y la necesidad de expresión de los demás sin hacer caso de su propio valor, hasta terminar sintiendo desesperación y envidia. Al faltarle el sentimiento de un centro personal íntimo, puede ser especialmente propenso a dejarse invadir -para bien o para mal- por energías arquetípicas.
 
A la inversa, con este aspecto alguien puede también estar dotado de un fuerte carisma que le dé un brillo propio: entonces se convierte en el centro de la atención de los demás, muchas personas lo admiran y lo aman, pero el nativo, sin saber por qué, no puede reconocerlo ni disfrutarlo. Quizás en la infancia le haya faltado la experiencia de ser el centro de la vida de sus padres. Tal vez ellos mismos hayan sido un tanto infantiles y esperado del hijo la validación de su propio valor, infligiéndole así la herida del aislamiento narcisista. Si un niño no recibe la suficiente validación de su propia condición de ser único, es probable que desde muy temprano aprenda a sobrevivir complaciendo a los demás, reflejando sus aspiraciones y siendo únicamente lo que a los demás les place. Podemos adoptar entonces muchas personae [la autora usa aquí, en plural, el término latino persona, al que Jung devuelve su sentido etimológico de «máscara» para designar los distintos rostros o papeles que una «persona» (en el sentido que se le da en el lenguaje común) usa o desempeña en la vida diaria a modo de máscaras protectoras], pero nos sentimos ajenos a nosotros mismos.
 
Lo que se ve es nuestro falso «sí mismo», mientras que el auténtico quizás esté escondido en algún rincón, llorando. Puede ser que tengamos necesidad de hacernos ver, y que sólo nos sintamos reales cuando estamos montando un espectáculo; quizá seamos hipersensibles a la crítica o a los enfrentamientos, que intentamos evitar con un exagerado aire de triunfo. Por otra parte, también podemos tener miedo de mostrar nuestro propio brillo, ya que interiormente sentimos la dolorosa sensación de no haber sido nunca reconocidos ni valorados: de ahí que miremos a todas partes en busca de otro espejo, sin hallar más que nuestro propio reflejo.
 
El Sol es el único cuerpo celeste que echa sombra directa sobre la Tierra; la Luna llena arroja sombras, pero su luz, más difusa, es un reflejo de la del Sol. Este «lado oscuro del Sol» cobra importancia cuando Quirón forma aspecto con el Sol. Representa la egomanía, el narcisismo, una creencia en que los propios fines obedecen a órdenes divinas y, por consiguiente, cualquier medio de alcanzarlos se justifica. Con Quirón en aspecto con el Sol, el nativo puede volverse autoritario y desear hacerse con el control exclusivo de la vida y de todas las personas con quienes está en contacto; puede volverse obstinado, inflexible y despreciativo, y necesitar tener siempre la razón. Con frecuencia, el enfrentamiento con este aspecto controlador, destructivo y autocrático 198 del principio masculino es una parte difícil del viaje de quienes tienen algún aspecto entre Quirón y el Sol. El lado positivo de tales aspectos puede significar la capacidad de luchar por aquello que queremos en la vida hasta alcanzarlo. En este caso puede haber un don natural para el liderazgo, al cual la gente responde. Hay quien con alguno de estos aspectos llega efectivamente a convertirse en líder, pero son más los que terminan siendo ardientes seguidores de otros, proyectando su individualidad en ellos, emulándolos y viviendo a su sombra.
 
Es frecuente que a las mujeres con alguno de estos aspectos les falte confianza en su propio lado masculino, y quizá sea difícil para ellas embarcarse en empresas creativas para las que se necesite concentración, orientación hacia objetivos determinados y espíritu de organización. Es probable que vivan a la sombra de su padre, tomando como modelo las imágenes y expectativas inconscientes que él tiene o tenía de las mujeres. A veces están preocupadas por encontrar al «hombre adecuado», lo cual significa generalmente alguien por cuyo intermedio ellas puedan vivir su propio lado masculino, y de quien puedan tomar su sentimiento de identidad, propósito y logro.
 
Con Quirón en aspecto con el Sol, la imagen del padre estará teñida por los temas quironianos. Tal vez haya sido un hombre débil, enfermo, impotente o herido; quizás haya estado ausente o no haya tenido peso alguno. Pero también puede haber sido alguien violento y rudo que ejerció una influencia dañina. A veces, sin embargo, el padre es un mentor espiritual, un maestro y un guía que brinda apoyo, es sabio y prudente y favorece el crecimiento del hijo. El hijo de un hombre así puede tener problemas con su padre y sentirse incapaz de competir con él; quizás incluso rechace los atributos positivos que ha heredado o tenga que recorrer un largo y tortuoso camino para hacerlos suyos. Las mujeres con Quirón en aspecto con el Sol suelen tender a proyectar su imagen interna del salyador o el líder y a convertirse en groupies que van en pos de 199 hombres carismáticos, ya sean éstos músicos, gurus u otras figuras populares, intentando convertirse en su contraparte: la mujer herida, la doncella en dificultades o la esposa del gran hombre. Pero también puede ser que vean a los hombres como seres heridos y atraigan a los «patitos feos» necesitados de apoyo emocional o económico, los cuales terminan a su vez por herirlas.
 
Las personas con Quirón en aspecto con el Sol tienen una capacidad natural para reflejar el sentimiento de sí mismos que tienen los demás, y que a menudo es precisamente lo que ellas no pueden experimentar interiormente. Quizá tengan un magnetismo y un atractivo especiales, pero también son seres muy solitarios, aunque a veces no se permitan la soledad. Los hombres con Quirón en aspecto con el Sol se sienten a veces responsables de sanar o resolver algo heredado de su padre. Algunos poseen el don de un instinto paternal positivo, independientemente de que tengan o no hijos; es probable que trabajen con niños, facilitando su creatividad, o que ayuden a otras personas a cultivar su individualidad hablando con ellas de sus metas y objetivos desde una posición de respeto y distancia emocional.
 
Un aspecto entre Quirón y el Sol es un poderoso estímulo del proceso de individuación. Siempre ha habido una conexión entre los caballos y el Sol, y ésta «no se debe meramente a que el caballo fuera el "vehículo" del dios solar, sino a que, en virtud de su rapidez, su actividad y su fuerza, era en sí mismo un símbolo del Sol».
 
Con Quirón en aspecto con el Sol, no sólo estamos llamados a brillar por nosotros mismos, sino por la mayor gloria de Dios.
 
 
 
Quirón en aspecto con la Luna
 
 
Cuando Quirón está en aspecto con la Luna, generalmente destaca la relación con la madre, que suele ser fuente de profundas heridas. Puede ser que ella haya sido emocionalmente inadecuada a las necesidades del niño: quizá rechazaba la maternidad y habría preferido hacer otra cosa; tal vez el niño se sintió rechazado o abandonado en algún momento crítico.
 
Es probable que quien tiene en su carta algún aspecto entre Quirón y la Luna haya asumido desde muy temprano en la vida una función maternal, antes de haber recibido a su vez los necesarios cuidados.
 
Hay niños a quienes les toca actuar como la madre de su madre, o cuidar de sus hermanos en una familia numerosa. Más adelante, es probable que se queden pegados en esa situación y se conviertan en «supermadres», porque abandonar ese papel significaría sentir el sufrimiento, el enojo y la privación emocional subyacentes en él.
 
Si usted tiene a Quirón en aspecto con la Luna, es probable que sea más consciente de las necesidades emocionales de los demás que de las suyas propias; instintivamente, usted sabe dar a los otros lo que necesitan para estar cómodos, pero se siente resentido si se detiene a preguntarse quién se ocupa de usted. La presión de sus necesidades insatisfechas puede convertirle en una persona manipuladora que extremará sus esfuerzos para conseguir la atención que no es capaz de pedir directamente. Por eso, puede ser que usted ande en busca de una figura materna, en la esperanza de que ella satisfaga sus necesidades sin tener jamás que pedírselo, lo mismo que hace usted mismo con los demás. Es probable que ejerza una gran atracción sobre los que necesitan una atención de tipo maternal, ya que usted sólo se siente fuerte cuando está cuidando de alguien. ¡Tal vez sienta incluso que sabe lo que es mejor para los demás, y se quede sorprendido cuando ellos se las arreglan sin usted! Aunque en este dominio pueda tener una profunda sabiduría instintiva, tiende también a interferir un poco; para usted no es fácil dejar en paz a los demás o permitirles que se equivoquen solos.
 
A veces, una mujer con Quirón en aspecto con la Luna puede canalizar hacia afuera su tendencia instintiva a ser una buena madre, y reservar para sí misma sus malos tratos. Quizá tenga siempre la casa abierta para que todos los chiquillos del vecindario acudan a ella a merendar o a que les ponga una tirita si se han caído y raspado las rodillas. Tal vez trabaje con niños, con bebés incluso, o se ocupe de personas maltratadas o desnutridas. Sin embargo, su propia autoestima suele ser baja, y por eso se esfuerza por mantenerse en el papel de madre buena, a modo de compensación que demuestre su valía.
 
Pero también sucede lo inverso: que mujeres con Quirón en aspecto con la Luna rechacen el papel materno y conscientemente no sientan ningún instinto maternal, se les haga difícil disfrutar con los bebés y los niños pequeños, y les horrorice la probabilidad de que alguien llegue a depender de ellas. Cuando el propio instinto maternal es rechazado o se encuentra bloqueado o herido, no desaparece, sino que se vuelve inconsciente, hasta que quizá más tarde pueda manifestarse de un modo exagerado. Otra posibilidad es que estas mujeres se desvitalicen y se vacíen a medida que van estrechando su mundo en el intento de protegerse de la madre mala «de afuera».
 
Con este emplazamiento sucede a veces que los instintos maternales de una mujer estén heridos hasta tal punto que sea incapaz de tener hijos o no quiera tenerlos. Entonces, parte de su proceso de individuación puede ser un duelo consciente por esta herida y un intento de desagraviar a sus instintos, para no verse ella misma poseída por su cólera por no haber sido físicamente satisfechos. En vez de encogerse a fuerza de amargura, puede optar por abrirse a una relación profunda con el mundo interior de las imágenes, el lado no racional y lunar de la conciencia que es un don de este emplazamiento. La conciencia lunar refleja e ilumina la red de conexiones invisibles que constituyen la trama de la vida, en forma de sentimientos, campos de energía sutil e imágenes. Más bien que un sistema de ideas superpuesto, la conciencia lunar es subjetiva, intuitiva y holista, y está arraigada en la vida orgánica.
 
La diosa lunar tiene una faz luminosa y otra oscura, como hemos visto ya en la figura de Artemis. Su aspecto brillante refleja la luz en su forma de cuidar de los otros y de hacer su aporte a la vida honrando los elementos sentimentales que forman parte de las situaciones; sus dones son el éxtasis, la percepción holista y la intuición. Su aspecto oscuro, sin embargo, incluye la irracionalidad destructiva en forma de subjetividad militante, una tendencia a dejarse anegar por reacciones emocionales ante las proyecciones, y una resistencia al orden y a la disciplina.
 
Las personas con contactos Quirón/Luna en su carta pueden autosabotearse con su propia emotividad, y sin embargo, no tener conciencia de sus sentimientos. Estoy usando estos términos en el sentido junguiano, en el que la emoción es la descarga de energía que acompaña a algo que emerge del inconsciente, ya sea un recuerdo, un sentimiento, un pensamiento o una idea nueva. El sentimiento, por otra parte, es una función consciente que posibilita la relación en el presente y también un sentido de valoración de uno mismo y de los demás.
 
Es frecuente que quienes tienen a Quirón en aspecto con la Luna sean muy emotivos, y a veces acusan a los demás de ser insensibles. También pueden tiranizar a otras personas y estropear sus relaciones con sus estallidos emocionales; generalmente, este comportamiento de exigencia emocional se origina en la primera infancia: aún siguen reaccionando coléricamente ante el dolor del niño a quien «le ha faltado la madre».
 
En ocasiones, la herida del contacto Quirón/Luna se manifiesta en trastornos de la alimentación, porque el nativo puede tratar de compensar la falta de afecto materno comiendo en exceso.
 
Es frecuente que los hombres que tienen contactos Quirón/Luna estén durante toda su vida dolorosamente pendientes de su madre, y que consciente o inconscientemente se sientan ansiosos de complacerla y hacerla feliz, llegando hasta el punto de convertirse en el tipo de hombre que a ella le gustaría que su hijo fuese ... quizá como un sustituto del marido. Pueden llegar a estar «poseídos por el anima» o dominados por sus estados anímicos, la tendencia a la manipulación emocional y una hostilidad velada o manifiesta hacia las mujeres. En etapas más tardías de la vida, estos hombres establecen con frecuencia relaciones -independientemente de que se trate de una relación laboral, una amistad o un matrimonio-- en las que ellos desempeñan el papel de la madre.
 
También pueden ser atractivos para mujeres que están a su vez heridas, o comprobar que son muy conscientes del sufrimiento emocional de los demás y que quieren contribuir a remediarlo. Como tienen un intenso contacto con el lado femenino de su naturaleza, pueden ser también muy creativos.
 
Sin embargo, hay veces en que los hombres con Quirón en aspecto con la Luna no parecen tener contacto alguno con sus sentimientos ni con su lado reflexivo, excepto por mediación de las mujeres, a quienes quizás intenten dominar y controlar. Entonces nos encontramos con un machista cuya masculinidad se expresa de forma burda, sin que la atempere ninguna cualidad perteneciente a su lado femenino. Es probable que idealice y denigre simultáneamente a las mujeres, y en los casos extremos puede ser violento y despreciativo. Todo esto apunta a situaciones que lo han herido en su temprana relación con la madre.
 
La diosa lunar tiene una faz luminosa y otra oscura, como hemos visto ya en la figura de Artemis. Su aspecto brillante refleja la luz en su forma de cuidar de los otros y de hacer su aporte a la vida honrando los elementos sentimentales que forman parte de las situaciones; sus dones son el éxtasis, la percepción holista y la intuición. Su aspecto oscuro, sin embargo, incluye la irracionalidad destructiva en forma de subjetividad militante, una tendencia a dejarse anegar por reacciones emocionales ante las proyecciones, y una resistencia al orden y a la disciplina.
 
 
 
Quirón en aspecto con Mercurio
 
 
Cuando Quirón se encuentra en aspecto con Mercurio, es frecuente que el principio de este último planeta se halle herido y entonces nos encontramos con los «tipos supermercurianos», que retratan las diversas figuras arquetípicas relacionadas con él. Pam Tayler describe dos rostros de Mercurio, regente a la vez de Géminis y de Virgo. Asocia al dios Hermes con el signo de Géminis, y al antiguo dios egipcio Tot con el signo de Virgo.
 
Cuando Quirón está en aspecto con Mercurio, con frecuencia aparece otra figura arquetípica: el Embaucador. Jung señala que la figura alquímica de Mercurio contiene muchos elementos típicos de embaucador, y esta figura ambigua fue también un personaje importante en el mundo de los mitos e historias del Paleolítico. Aunque se lo represente como un bufón, un libertino y un astuto estafador, el personaje es sin embargo una especie de héroe cultural al que se le reconoce el haber aportado a la humanidad habilidades tales como la metalurgia, el uso del fuego y la medición del tiempo. Todavía hoy se pueden ver remanentes del Embaucador en las figuras carnavalescas de los payasos, bufones, demonios, diablillos, griots (África) y polichinelas. Estos revoltosos personajes ponen las cosas patas arriba y provocan el caos y el desorden; infringen los límites de la convención y el tabú y se deleitan en ello.
 
En un nivel personal, quien tiene a Quirón en aspecto con Mercurio no es el bufón de nadie, y penetra en las apariencias. Como el Embaucador, puede ser que disfrute poniendo a la gente en su lugar con un comentario certero que va más allá de la fachada. De todas maneras, a veces estos nativos envidian la claridad, la vanidad y la sofisticación de los demás. Tal vez tengan que aguantarse sus observaciones crueles e hirientes, pero generalmente son de los que disfrutan negándose a la unión con una torpe mayoría, y siendo, además, los que siempre encuentran el pelo en la leche. Pueden tener la actitud de un cronista de sociedad refinadamente maligno, que anda siempre en busca de la historia jugosa capaz de empañar el brillante cuadro que pintan los demás.
 
Con Quirón en aspecto con Mercurio, el nativo puede ser un poderoso comunicador -en ocasiones compulsivo--, ya sea que se exprese por medios no verbales como la música o la mímica, o bien por mediación de las actividades tradicionales de Mercurio, como son las de conferenciante, escritor, periodista o maestro. Quizá sea alguien que quiere retar a la gente para que tome conciencia de sus propias motivaciones y reflexione sobre sí misma, o que siente que tiene cosas importantes que decir ... ¡y también puede tener olfato para las controversias y disfrutar provocándolas!
 
Hay personas con Quirón en aspecto con Mercurio que están muy dotadas para las lenguas:
 
Las personas con Quirón en aspecto con Mercurio tienen a menudo una mentalidad agudamente intuitiva que, si se le permite expresarse, puede mostrar una gran brillantez y originalidad de percepción. La mente de estas personas funciona de manera directa e instintiva, sin el lastre de prejuicios ni de conceptos rancios. Tienen la capacidad de ir al nudo de la cuestión, y pueden ser buenos mediadores. Les encantan los problemas discutibles, y generalmente se puede confiar en que se les ocurran puntos de vista originales y soluciones inesperadas; con frecuencia tienen el don de expresar lo obvio que a todos los demás se les escapa. La gente que tiene a Quirón en aspecto con Mercurio puede ser excelente para ayudar a que los demás clarifiquen sus pensamientos y para reforzar la capacidad de comunicación de la gente.
 
Cuando Quirón está en aspecto con Mercurio, es frecuente que la comunicación asuma formas no verbales.
 
Los aspectos entre estos dos planetas también son frecuentes en los horóscopos de músicos famosos.
 
«Su lógica es tan diferente de la vuestra que la encontraríais incomprensible», se nos dice, pero quizás ésta sea la lógica de Quirón en
 
Algunas personas con este contacto en su carta tienen dificultades en la escuela. Es probable que su don para la comunicación no resida tanto en el dominio de lo racional y verbal como en otros ámbitos que se orientan hacia los sentimientos y hacia el lado intuitivo y no racional de la vida. Otros se asustan y se confunden cuando intentan confiar sus sentimientos al papel o expresarlos verbalmente. Quizá sus propios pensamientos se oculten tras un estado de caos mental que al principio puede causarles miedo porque se resiste a dejarse meter dentro de ningún molde lógico. Cuando Quirón está en aspecto con Mercurio, el proceso del pensamiento aún sigue estrechamente conectado con sus orígenes caóticos; la irracionalidad del Embaucador está al acecho, y su acción puede impedirnos usar la mente de manera creativa, aunque si corremos el riesgo, los resultados pueden ser realmente extraordinarios.
 
Por otra parte, hay personas con Quirón en aspecto con Mercurio que tienen el don del pensamiento claro y lógico y son capaces de poner orden en una maraña de información e impresiones sensoriales. Dotadas de una mente penetrante, estudian temas oscuros y esotéricos.
 
Para quienes tienen a Quirón en aspecto con Mercurio, cultivar el lado de Mercurio que se relaciona con Tot puede ser tan difícil como gratificante. El miedo al caos interior puede casi paralizar mentalmente a algunos de los nativos que tienen este emplazamiento, incapacitándolos para comunicar sus experiencias, aunque sean capaces de escribir técnica o científicamente sobre las cosas que los separan de ellas. Por eso a las personas con Quirón en aspecto con Mercurio se las suele encontrar haciendo trabajos típicos de Virgo, que implican actividades como investigar, clasificar y ordenar.
 
Con Quirón en aspecto con Mercurio es posible tener una buena capacidad para soportar el conflicto mental y aceptar paradojas sin que el sujeto se sienta inquieto por ellas; la conciencia de la incongruencia y la apreciación del absurdo pueden estar muy desarrolladas. Son personas que pueden tener un sentido del humor ácido y estrafalario, y que no vacilan en decir la verdad sin que les importe a qué títere dejan sin cabeza.
 
El humor de estos nativos puede ser muy serio e ir orientado a una ampliación de la conciencia, a educar a la gente y a hacer mofa de las costumbres, los prejuicios y las instituciones que configuran nuestra sociedad.
 
El estilo típico de Quirón en aspecto con Mercurio: en vez de recurrir a sesudas y pesadas reflexiones, facilita la toma de conciencia mediante la parodia y la burla.
 
 
 
Quirón en aspecto con Venus
 
 
Con este aspecto, el nativo puede tener el don de ver la belleza allí donde los demás no la advierten, y de encontrar valor en lo que otros desdeñan por feo o insignificante. Sus valores son intensamente personales y movilizan una fuerte adhesión; la persona se adhiere tenazmente a ellos, y sus preocupaciones venusinas pueden llegar a asumir dimensiones políticas o filosóficas: son gente capaz de hacer campañas por los derechos de la mujer o por la armonía racial, o se convierten en entusiastas defensores de las artes. Van en busca de algo o alguien de gran belleza y valor, o quizá corran en pos de la riqueza, el encanto personal o un romance perdurable. Con este emplazamiento, es frecuente que uno conozca a personas que le dan la impresión de ser ya familiares; tal vez sienta que las ha conocido en otra vida, y hasta es posible que tenga alguna idea de los detalles.
 
Con frecuencia, los aspectos entre estos dos planetas nos abren a otras dimensiones de la conciencia por la vía de relaciones interpersonales dolorosas.
 
Estos nativos encuentran inspiración y descubren cuáles han de ser sus siguientes pasos en la vida mediante encuentros importantes y sincrónicos con otras personas que les aportan ideas nuevas, fecundos encuentros interpersonales, sugerencias o contactos comerciales diversos. Sin embargo, puede ser que no adviertan que también ellos, a su vez, hacen lo mismo por los demás, y no lleguen a darse cuenta de la medida en que la gente los aprecia.
 
Las relaciones más importantes en la vida de quienes tienen a Quirón en aspecto con Venus suelen ser aquellas que les aportan inspiración o crecimiento personal, más bien que las conducentes al matrimonio o a la crianza de hijos.
 
Cuando Quirón está en aspecto con Venus, el nativo es muy sensible a la desarmonía entre las personas, y puede ser que se vea complicado en discusiones ajenas y se las tome personalmente aun cuando nada tengan que ver con él. ¡Quizás inconscientemente se sienta responsable de ser quien aporte amor y armonía a la vida! Esto puede remontarse a situaciones de su niñez: tal vez él (o ella) haya asumido el papel de pacificador en las discusiones de sus padres, hermanos u otros familiares; tal vez se haya visto presionado para tomar partido por uno u otro de los padres con ocasión de un divorcio o de una separación. Más adelante, estas personas se empeñan en inútiles esfuerzos por resolver situaciones insolubles en sus relaciones, y es posible que tengan que aprender a no intentarlo siquiera. Puede resultarles difícil soportar conflictos, al estar en perpetua lucha por llegar a un nivel de armonía falto de rea-215 lismo o imposible de alcanzar. Pero también es posible que se mantengan inmersas en situaciones de conflicto interpersonal poco menos que intolerables, en la esperanza de poder llegar a la armonía y la reconciliación, y que en el proceso se hagan daño a sí mismas.
 
Con un aspecto entre Quirón y Venus puede pasar que las primeras relaciones íntimas signifiquen un bautismo de fuego; si estas personas no aprenden a defender sus propios valores, terminarán por establecer la pauta de adaptarse siempre a los demás, cosas que generalmente se origina en dificultades muy tempranas.
 
La gente que tiene a Quirón en aspecto con Venus sigue a veces caminos ajenos, y se hace cargo de los valores y las aspiraciones artísticas de otras personas.
 
Cuando está en aspecto con Venus, Quirón suele aportar una auténtica capacidad para movilizar la potencialidad de relacionarse de otras personas y conmoverlas profundamente. Sin embargo, ésta es una cualidad que llega generalmente con la madurez, e inicialmente es probable que el nativo se debata con una imagen idealizada o deformada de lo que son las relaciones. Tal vez necesite que los demás se muestren con él más abiertos de lo que él mismo es capaz de ser, o los vea como otros tantos espejos de sí mismo y se le haga difícil advertir las diferencias. Aunque esté ávido de armonía interpersonal, es probable que a los demás se les haga opresivo, y si no tiene conciencia del efecto que tiene sobre los otros, mal podrá manejar sus repercusiones. A veces incurablemente románticas, estas personas sufren aislamientos y decepción cuando la vida real no alcanza la altura de sus ideales. Tal vez se sientan traicionadas por amigos o amantes, cuando en realidad es su propio idealismo lo que las traiciona con una expectativa de armonía imposible de alcanzar: van en pos de alguien inalcanzable, complaciéndose en el sabor agridulce de dramas emocionales, situaciones conflictivas y tragedias de amor no correspondido.
 
Si en aras de la creación de armonía o de una «relación perfecta» no hacemos caso de los sentimientos difíciles, es frecuente que se produzcan desastres emocionales.
 
A quienes tienen a Quirón en aspecto con Venus, las relaciones les dan la lección más importante de su vida. Son personas que suelen tener dificultades con el lado más oscuro de la relación, con sus aspectos de competitividad sexual, manipulación emocional y luchas subterráneas por el poder. Sin embargo, generalmente su viaje las llevará a estos territorios, y el intento de aferrarse a la inocencia puede dar como resultado que sean más vulnerables a la explotación emocional, sexual y económica. Por debajo de su considerable encanto venusino, de su tacto y su diplomacia, estos nativos son hábiles para salirse con la suya; saben cómo manipular los sentimientos ajenos e incluso cómo hacer que los demás se peleen; pueden ser muy controladores, y se las arreglan para dominar en una relación mediante el recurso de negarse sutilmente a cualquier compromiso.
 
Es probable que se sientan atraídos por la «gente guapa» y de figuración social, y que envidien a los que son dueños de riqueza y fascinación, o que se han hecho famosos por sus logros artísticos. Quizá se dejen engañar por las galas externas de Venus, y tal vez parte de su búsqueda consista en volver a conectarse con su capacidad para el placer sensual y en redescubrir su necesidad de relaciones auténticas, en vez de empeñarse en estar a la altura de tal o cual imagen.
 
Estos nativos pueden ser un tanto vanidosos y vivir obsesionados por su apariencia física, y se sienten incómodos a menos que estén «vestidos para matar»: el amante o los amigos íntimos jamás pueden verlos desarreglados, y cualquier signo de vejez los descalabra. Es probable que disfruten secretamente provocando la envidia ajena y que usen su belleza, sus talentos artísticos y su magnetismo sexual como si fueran armas. Por otra parte, también puede darse el caso de que sean incapaces de valorar sus propios talentos o su belleza, digan lo que digan los demás. Pueden estar temerosos de la envidia ajena y sentirse privados del don venusino de disfrutar del ámbito de los sentidos.
 
Con los contactos Quirón/Venus, el dolor de no haber cultivado nuestros dones o de haber abusado de ellos puede terminar haciéndonos ver en la belleza física, el placer y los talentos artísticos otros tantos dones divinos que es menester apreciar y compartir.
 
Algunas mujeres con este contacto han tenido dificultades con una madre o unas hermanas envidiosas. El crecimiento hacia su madurez femenina y su creatividad puede estar tan teñido de miedo que esta transición nunca se concreta, y tal vez la nativa opte en cambio por una melancólica inocencia; reconocer lo que hay en ella de Afrodita, su propia competitividad sexual y su deseo de ocupar el centro del escenario puede ser difícil, pero es importante. Una madre que no tome conciencia de su propia envidia puede enfermar mental o físicamente en la época en que su hija se aproxima al umbral de la pubertad; puede asumir el papel de la injustamente maltratada, y demostrar tan poco placer en nada que la hija sienta que la sexualidad, el placer sensual y el disfrute de la vida son tabúes, porque la madre los niega. Las hijas de mujeres así crecen sin tener conciencia de su sexualidad, pero son muy atrayentes para los hombres; con frecuencia provocan sin quererlo agresiones sexuales que les producen vergüenza, miedo, cólera e indignación.
 
El sufrimiento provocado por una relación también puede ser un tema dominante en la vida de quienes tienen contactos entre Quirón y Venus. Sin embargo, es necesario que descubran y reconozcan el propósito de tal sufrimiento para no quedarse inmovilizados en el papel de víctima.
 
Mediante las pruebas que nos son impuestas por el lado más sombrío de las interacciones humanas experimentamos una pérdida de la inocencia, pero también así puede enriquecerse nuestro sentimiento de identidad individual, y podemos ganar en compasión y en conciencia. La embriaguez de estar enamorado del amor, sólo para después estrellarse violentamente contra la tierra, es también una experiencia conocida de quienes tienen a Quirón en aspecto con Venus, y que quizá se aferren implacablemente a sus ilusiones,
 
Son personas que por lo común tienen que sufrir más de una vez las consecuencias de haber convertido a alguien en el centro de su universo; cuando este alguien se va, ellas tienen que reconstruir su vida empezando de cero y pasar por un doloroso período de pruebas íntimas
 
Los hombres que tienen a Quirón en aspecto con Venus pueden, huir volando tan pronto como tropiezan con una mujer que quiere ser una persona por derecho propio. Puede ser que busquen mujeres dóciles, que se queden en segundo plano, ¡pero que luego se vean enfrentados con el pleno poder de una Afrodita que emerge! En algún momento de su vida, estos hombres suelen encontrarse con una mujer poderosa, magnética y sensual. La relación tanto puede ser de recíproca cautela como de una entrega y una admiración apasionadas.
 
Es frecuente que estos hombres mantengan a la mujer a una distancia segura y hagan de ella una confidente y una amiga, más bien que su amante. ¡Pero también una mujer con Quirón y Venus en aspecto puede preguntarse por qué los hombres guardan las distancias con ella, cuando ella a su vez se sabe inequívocamente atractiva! Por lo general, un hombre que tenga a estos dos planetas en aspecto también tiene estilo, gusto para vestir, ojo para la belleza (propia y ajena), y le gusta hacerse ver en los mejores lugares. Recomiendo a mis lectoras que si su marido o su amante tiene algún contacto Quirón/Venus se compren un perfume caro y cuiden su apariencia; déjenle saber que en ustedes el lado de Afrodita existe, ¡pero no lo ahuyenten asustándolo con una sobreactuación! Y, sobre todo, no se muestren maternales con él.
 
Los hombres que tienen estos contactos aprecian profundamente la belleza femenina y con frecuencia son parejas estupendas para las mujeres que aspiran a ser autosuficientes y, al mismo tiempo, profundamente femeninas. También en ellos el lado artístico y femenino puede estar bien desarrollado, y por eso están bien dotados para la creatividad artística.
 
 
 
Quirón en aspecto con Marte
 
 
Con Quirón en aspecto con Marte, es probable que hayamos sido heridos por las expresiones negativas y destructivas del principio marciano en nuestro entorno de cuando éramos niños. Si el ambiente hogareño era una especie de campo de batalla -ya fuese la guerra abierta o encubierta-, quizás hayamos decidido que nunca seríamos así. Entonces, crecemos temiendo que la destructividad vuelva a hacer erupción, nos volvemos cautelosos hasta el punto de no saber distinguir lo importante de lo que no lo es, y suprimimos no sólo nuestra propia capacidad de hacernos valer positivamente y de expresar de forma saludable el enojo, sino el deseo de llegar a ser dueños de nuestra vida. Con aspectos entre Quirón y Marte es frecuente que, si crecemos temiendo la confrontación y sin llegar a ser conscientes de nuestro enojo y nuestra obstinación, tropecemos frecuentemente con la agresividad ajena.
 
Si la persona con Quirón en aspecto con Marte tiene lesionada su capacidad marciana de hacerse valer, emprender una acción directa y responder a un reto o desafío, puede resultarle difícil saber lo que quiere y quizá tienda a quedarse inerte o a demostrar una agresividad y un resentimiento pasivos. También es probable que se ponga enferma para poder controlar a los demás, como salida para su cólera inexpresada o para hacer menos explosivas situaciones en las que la negatividad ha ido en aumento porque ella misma no ha asumido una posición ni expresado sus sentimientos. Los síntomas afectarán entonces a las funciones corporales y los órganos regidos por Marte: habrá brotes de fiebre o de anemia, erupciones en la piel y dolores de cabeza, o debilidad muscular.
 
Yukio Mishima, el escritor japonés que se hizo el harakiri, es decir, se suicidó ritualmente, tenía a Quirón en conjunción con Marte en Aries; fueran cuales fuesen las razones religiosas o filosóficas de su suicidio, sirve como una expresiva imagen de aquellas personas que tienen aspectos entre Quirón y Marte que se han vuelto en contra de ellas.
 
Con frecuencia, la gente que tiene estos contactos hace saltar, sin darse cuenta, los fusibles de un inexpresado enojo en los demás. Entonces retroceden, atónitos, al ver cómo un amigo, un amante o un compañero de trabajo reacciona mostrándose colérico, irrazonable e incluso violento. Algunas de estas personas tienen, por así decirlo, el don de no ensuciarse las manos, y si usted tiene una relación con alguien con un contacto Quirón/Marte en su carta, ¡vale más que no se sorprenda si con frecuencia es usted mismo quien se enoja! Y si es usted quien tiene a Quirón en aspecto con Marte, podría serle útil aprender cómo funcionan, en usted mismo y en los demás, la agresividad inconsciente, la obstinación y el espíritu destructivo, porque probablemente tropezará con ellos.
 
También suele pasar lo contrario, el caso de gente con contactos Quirón/Marte cuya vida parece plena de logros, acción positiva y disciplina.
 
Yo asociaría con este aspecto a Ares, el dios de la guerra, que representa también la sed de sangre, la agresividad descontrolada, el placer de la destrucción y el deseo de provocar conflictos. Sin embargo, la diosa Atenea consiguió en dos ocasiones vencerlo en combate, y como ella representa, entre otras cosas, la capacidad de mediar en los conflictos y de reflexionar antes de entrar en acción, esto sugiere algo importante para que lo tengan en cuenta quienes tienen a Quirón en aspecto con Marte: un poco de reflexión puede llevarlos muy lejos.
 
Si estudiamos más de cerca la vida de quienes, teniendo contactos entre Quirón y Marte, son conocidos por sus características marcianas positivas (rectitud, liderazgo y dinamismo), con frecuencia encontramos que tienen relaciones en las cuales se los mima como a bebés; por otra parte, es habitual que descarguen sobre una persona determinada el lado negativo de Marte, y que intimiden a su mujer o a su amante con actitudes de extrema impertinencia, con su malhumor e incluso con su manifiesta crueldad.
 
La tendencia compulsiva a la acción suele ser la pesadilla de los que tienen a Quirón y Marte en aspecto, y en quienes el tema quironiano de las «pugnas inútiles» puede estar especialmente destacado.
 
Si usted tiene una pauta de actividad inquieta y compulsiva, que no le da como resultado sentirse satisfecho y productivo, sino que agota sus recursos y lo conduce a la frustración, cuando no a la enfermedad, podría ser útil que se preguntara qué es lo que está tratando realmente de hacer.
 
Con Quirón en aspecto con Marte, podría descubrir que su objetivo inconsciente es potencialmente autodestructivo, un empeño inútil o imposible que es mejor abandonar. Ejemplos de esta actitud son: «Si pudiera hacer algo totalmente original, entonces me prestarían atención», o «Si pudiera llegar a ser rico y poderoso, mi padre me envidiaría». Aquí, es frecuente que temas como querer ser el primero, el mejor y el único, o una actitud de «Ya les enseñaré», estén entretejidos con el deseo de castigar a los demás. El descubrimiento de ocultas fantasías de omnipotencia y de magníficas conquistas puede significar que el nativo tiene cierta opción de reencauzar o tal vez de domar esa energía, en vez de verse compulsivamente arrastrado más allá de sus límites y tener luego que afrontar las consecuencias.
 
La gente que tiene a Quirón en aspecto con Marte dispone de una poderosa energía creativa que puede ser feroz, deliberada e implacable; aunque son capaces de lograr mucho, estos nativos también pueden ser despiadados y hacer caso omiso de los sentimientos ajenos. Tienen una comprensión instintiva de lo que es competir, saben cómo derrotar a rivales y enemigos poniendo en evidencia sus debilidades; para ellos es fácil herir la confianza en sí mismas de otras personas y hacer que se sientan impotentes.
 
Generalmente, aquellos que tienen este contacto en su carta manifiestan una poderosa capacidad de liderazgo y una voluntad disciplinada en sus logros militares, deportivos o físicos, y son figuras muy controvertidas,
 
La mayoría de las personas que tienen a Quirón en aspecto con Marte no están destinadas a convertirse en líderes famosos como Rhodes o Churchill, o en seres infames por su violencia como Susan Atkins, Charles Manson o el «reverendo» Jim Jones (los horóscopos de todos ellos se estudian en otras partes de este libro). Sin embargo, son portadoras de esa poderosa energía con su potencial de creación o de destrucción, y la pugna por reconciliarse con ella formará parte de su viaje por la vida.
 
Quien tenga a Quirón en aspecto con Marte necesitará acostumbrarse a la idea de que no gustará a todo el mundo y en ocasiones se hará enemigos, ya que la gente puede proyectar sobre él -o ella- su propia agresividad inconsciente.
 
Para expresar de forma positiva la energía de este aspecto será necesario tener un intenso sentimiento del propio valor, ya que en su recorrido por la vida será probable que un nativo así tropiece con oposición, hostilidad subrepticia o manifiesta y competitividad por parte de sus rivales. Tendrá que descubrir qué es lo que quiere verdadera y profundamente, e ir en pos de ello... y eso puede ser difícil para las personas que necesitan confirmaciones de afuera, o que tienden a dejarse arrastrar por una marea de actividad que, en última instancia, para ellas resulta ser insensata. Es más, para estos nativos una de las principales lecciones puede ser aprender a respetar su propia capacidad de logro, de emprender una acción positiva y de tomar las decisiones adecuadas. Quizá tengan el don de ser capaces de enfrentarse a problemas espinosos directamente y con sensibilidad, y, por lo tanto, de abrir posibilidades nuevas y disipar la confusión y las actitudes evasivas en sus relaciones. Y tienen también la posibilidad de potenciar a los demás, ayudándoles a clarificar lo que quieren, a formular su orientación vital y a movilizar su energía hacia el éxito. Dicho de otra manera, pueden ayudar a los que tienen problemas con su propio Marte.
 
A veces, a las mujeres les resulta difícil manejar los aspectos entre Quirón y Marte, en los que la imagen de la Amazona adquiere gran importancia y puede causar dificultades en sus relaciones con los hombres.
 
Una mujer con Quirón en aspecto con Marte puede llegar a identificarse con lo que es capaz de lograr, o bien sentirse bajo la compulsión de competir con los hombres por el puro logro y, en el proceso, ganarse la reputación de «rompepelotas». A la inversa, al devaluar o mutilar su propia capacidad de logro, una mujer con Quirón en aspecto con Marte puede atraer a hombres que muestran el rostro negativo de Marte en forma de brutalidad y violencia.
 
Los hombres con aspectos Quirón/Marte pueden enmascarar su sensibilidad tras el machismo, pero también pueden parecer dóciles, refinados y cultos, y mediante su atractivo, conseguir que mujeres poderosas se hagan cargo de ellos. ¡Y pobre de la mujer que caiga en esta trampa, ya que puede encontrarse convertida en blanco de una descarga continua de hostilidad inconsciente que sea el cuento de nunca acabar!
 
Es frecuente que los hombres con contactos entre estos dos planetas tengan que construir desde cero su sentimiento interior del poder masculino, y para ello encontrar el término medio entre los opuestos de la brutalidad y la impotencia... una tarea nada fácil.
 
Con Quirón en aspecto con Marte, las actividades deportivas competitivas o las pruebas de aguante físico suelen proporcionar una liberación para estas poderosas energías instintivas. El cultivo de una buena musculatura puede ayudar tanto a los hombres como a las mujeres a contener esta energía y a encauzarla hacia logros positivos, en vez de dejarla que se enrancie, se vuelva hacia adentro y lesione su propio sentimiento de confianza. A los que tienen contactos Quirón/Marte suele sentarles muy bien dedicar su considerable energía a otra persona o a una causa impersonal. Su enorme vitalidad puede llevarlos a exageraciones, sin embargo, ya que con frecuencia les cuesta regular su energía.
 
Cuando los contactos entre estos dos planetas funcionan en forma compulsiva, la gente pone demasiado esfuerzo en todo, y pueden llegar a convertir algo tan simple como preparar una comida en un verdadero trabajo de Hércules.
 
las personas con contactos Marte/Quirón, sus propios deseos personales se encuentran con frecuencia bloqueados y frustrados hasta que hallan una manera de vincularlos con las preocupaciones más profundas del resto de la humanidad.
 
Si este principio está herido, quizá se vean forzados a buscar una perspectiva colectiva o transpersonal más vasta dentro de la cual puedan operar. De hecho, en las personas con contactos Marte/Quirón, sus propios deseos personales se encuentran con frecuencia bloqueados y frustrados hasta que hallan una manera de vincularlos con las preocupaciones más profundas del resto de la humanidad.
 
 
 
Quirón en aspecto con Júpiter
 
 
Es frecuente que los nativos que tienen estos contactos muestren tendencias mesiánicas; en cuanto a la naturaleza de su mensaje, está indicada por los signos y las casas que estén en juego: son grandes buscadores que van en pos de una iluminación, una panacea o una verdad definitiva que perpetuamente los elude. Júpiter monta en Quirón como un niño en un caballito de juguete, y parte en su misión, ansioso de reunir tantos seguidores como le sea posible. Sin embargo, con uno de estos aspectos también es posible tener grandes esperanzas o aspiraciones desmesuradas, pero evitar la vida humana en los dominios afectados por este aspecto; como Prometeo, castigado por Zeus, estas personas generalmente tienen que someterse, en esos dominios, a grandes sufrimientos. Si un conflicto íntimo crece es probable que no puedan contenerlo, y que su dolor las inste a dedicarse a causas más amplias. Sin embargo, en cuanto son mortales comunes con algún aspecto entre estos dos planetas, es improbable que, solas, puedan detener la carrera armamentista o poner término al hambre en el mundo; en cambio, puede pasar que sean llamadas a reconocer el propio dolor interior que han canalizado en sus causas. Por ejemplo, si han descuidado su propia naturaleza animal, e incluso abusado de ella, puede que se dediquen a hacer una apasionada campaña por los derechos de los animales; si interiormente están en lucha con ellas mismas, quizá se apunten a la lucha contra el racismo, y si lo que temen es su propia agresividad reprimida, tal vez protesten por la violencia que impera en su ciudad.
 
No pretendo insinuar que no haya valor alguno en poner nuestro sentido de la justicia al servicio de una causa colectiva. Sin embargo, en nuestro trabajo de astrólogos podemos encontramos de cuando en cuando con alguien con uno de estos contactos que acaricia algún sueño que lo ha llevado a perder todo sentido de la proporción y acude en busca de ayuda. Aunque con un enfoque muy terrenal se puede evitar el desastre, quizá también sea posible ver el problema como una expresión simbólica válida del instinto religioso de la persona, que le indica la senda interior de integración que la psique intenta seguir. Algunos están destinados a representar o cumplir la misión que ellos mismos se han fijado; a otros quizá se les pida que la sacrifiquen en aras de su propia integridad. Sin embargo, tal vez sea más apropiado analizar el posible significado simbólico que dar consejos, ya que, por bienintencionados que sean, al ofrecerlos quizá no logremos más que hacer el juego a la tendencia que impulsa a nuestro cliente con un contacto Quirón/Júpiter a buscar una autoridad espiritual externa.
 
Con frecuencia, la pérdida de una visión o de una misión muy preciada forma parte de la trayectoria vital de quienes tienen aspectos entre Quirón y Júpiter, lo mismo que de quienes tienen a Quirón en Sagitario o en la casa IX.
 
A veces, con aspectos entre Quirón y Júpiter, nuestra propia capacidad de simbolizar y de interiorizar significados está herida; entonces representamos nuestros problemas internos de una manera concreta que en el mejor de los casos nos deja con una sensación de agotamiento y de vacío, y en el peor puede ser causa de una catástrofe emocional o económica.
 
Por otra parte, quien afrente a Júpiter podría, como Prometeo, quedar encadenado al sentimiento de haberse traicionado a sí mismo y de haber negado su propia visión y su verdad interior.
 
La gente que tiene contactos entre estos dos planetas se encuentra con frecuencia con que alguna forma extraordinaria de gracia salvadora se hace sentir en su vida: algún factor nuevo se introduce en una situación en el preciso instante en que todo parecía perdido.
 
Por otra parte, en ellos se suele encontrar también la herida de una defraudada fe en Dios. Quien tiene a Quirón en aspecto con Júpiter puede sentir secretamente que es alguien especial, que goza del favor y el amor de los dioses. Con esta actitud es probable que inicialmente, con su firme e íntima convicción de que se las merece, el nativo obtenga muchas cosas buenas en la vida, pero después del rudo despertar a la conciencia de sus límites mortales, vienen la indignación y la rabia. La desgracia puede golpear con tanta más fuerza cuanto que la persona no está preparada: el optimismo sin límites se convierte en desesperación y en la convicción de estar perseguido por la mala suerte cuando las cosas no salen de 230 manera tan ideal.
 
Con Quirón en aspecto con Júpiter tenemos una capacidad asombrosa para recuperarnos de enfermedades, tragedias personales y crisis de fe.
 
Allí donde se encuentran estos aspectos tendemos a exagerarlo todo y a tener experiencias extraordinarias. En estos dominios, estamos muy alertas al nivel arquetípico de la vida, pero a veces propendemos también al exceso, el fanatismo y el mesianismo. Es probable que se pierda de vista la vida ordinaria y la simple verdad, y que el nativo tienda a la exageración en estos ámbitos de la vida.
 
Quirón en aspecto con Júpiter tiene una fortísima capacidad para la devoción.
 
A quienes tienen este contacto suele encantarles correr riesgos y tentar al destino.
 
Cuando hay contactos Quirón/Júpiter, se puede tener el furtivo sentimiento de que es uno el árbitro final de su propio destino ... ¡una idea que nos mete en dificultades cuando vamos más allá de nuestros propios límites! Puede haber, sin embargo, una tendencia a jugar a ser Dios al mismo tiempo que se pone a prueba a la vida para ver quién está realmente a cargo de qué; el hombre está ávido de los mismos límites que él no es capaz de fijarse.
 
Los aspectos entre Quirón y Júpiter significan con frecuencia una capacidad de enseñar e inspirar a los demás, y de ayudarles en el proceso de encontrar significado a su propia vida. Quizá tengamos el don de alcanzar una visión global de las situaciones y seamos capaces de sacar a la luz lo mejor de cada persona, sus verdaderas esperanzas y aspiraciones. Algunas personas pueden disfrutar de la visión positiva de la vida que tienen estos nativos, que confían en su prodigalidad.
 
A veces, sin embargo, Quirón en aspecto con Júpiter significa la herida de un exceso de optimismo: el nativo podría provenir de una familia o de una cultura en donde inmediatamente a cualquier signo de depresión o de tristeza se le resta importancia, se lo borra con el «pensamiento positivo» o se niega su existencia con alguna distracción. Antes de haber aprendido a valorar nuestro lado más oscuro, podríamos estar representando el papel de un quebradizo «super-Júpiter» para no dejar que nadie -ni nosotros ni los demás- vea nuestro lado pesimista, melancólico y depresivo, incapaz de percibir significados ni esperanzas, y que no tiene ninguna visión filosófica de expansividad que lo consuele.
 
En la gente que presenta estos aspectos puede haber una tendencia maníaco-depresiva, en la que la depresión alterna con períodos de jubiloso entusiasmo.
 
Los aspectos entre Quirón y Júpiter indican a veces que nuestra esperanza, nuestro optimismo y nuestra confianza en la plenitud de las posibilidades vitales están heridos. Es probable que, de niños, tras haber visto pisoteados nuestros sentimientos expansivos de generosidad y de optimismo, hayamos preferido sepultarlos. Quizá nuestros padres hayan tenido grandes esperanzas que se vieron defraudadas: tal vez perdieron una fortuna o se vieron perseguidos por la mala suerte. Puede ser que nos hayan advertido del riesgo de ser demasiado felices y despreocupados, o que su actitud religiosa haya sido demasiado represiva y severa para que nuestro Júpiter pudiera sentirse verdaderamente cómodo. Tal vez hayan sido ateos sin ninguna tradición religiosa, y en este caso, el hijo puede ser el portador de las aspiraciones religiosas, acumuladas en el inconsciente y reprimidas, de los antepasados. Entonces quizá se sienta compelido a emprender una larga búsqueda a través de diversas situaciones peligrosas y extremas.
 
Con esta combinación, la tendencia a basarse en lo externo es muy poderosa, y con frecuencia son necesarias repetidas desilusiones para que la gente que tiene aspectos Quirón/Júpiter sea capaz de redescubrir su autoridad espiritual interior.
 
Con Quirón en aspecto con Júpiter, al nativo puede obsesionarle la búsqueda de un «significado superior» en los dominios regidos por las casas y los signos en que están emplazados los dos planetas.
 
Son personas fuertemente intuitivas, que pueden tener premoniciones del futuro, pero que también tienen dificultades para dar forma a esas posibilidades o ideas tan elevadas.
 
Una parte de la órbita de Quirón pasa entre Saturno y Júpiter, y esto simboliza quizás una perspectiva (Quirón) que puede hacer honor tanto a la forma (Saturno) como al significado (Júpiter) sin confundirlos ni violentar a ninguno de ellos.
 
Típico también de Quirón en aspecto con Júpiter es su empeño en formular una filosofía personal. Con estos planetas en aspecto, el nativo puede verse compelido a encontrar una filosofía de significado personal que se ajuste a su propia experiencia vital; tal vez le sea negado el consuelo de pertenecer a la religión aceptada por su colectivo, y esto sea a la vez su herida y el desafío al que se enfrenta:
 
Quirón y Júpiter: tendemos a jugar a ser Dios (o Diosa) y después nos sentimos desamparados; primero nos inflamos y después nos desinflamos.
 
Con los contactos Quirón/Júpiter, aun reconociendo nuestra profunda necesidad de una fuente interior de sabiduría que nos guíe, quizá podamos finalmente renunciar a estos extremos y encontrar al Maestro Interior que nos habla quedamente desde adentro.
 
 
 
Quirón en aspecto con Saturno
 
 
La relación de Quirón con Saturno lleva implícita la disolución de las fronteras y abre la posibilidad de una actitud diferente ante la cuestión de los límites necesarios para la vida humana.
 
Los individuos que tienen a Quirón en aspecto con Saturno reaccionarán de diversas maneras ante este proceso de transformación, pero inicialmente lo que se les plantea es la lucha con una situación disyuntiva: o bien reciben demasiada influencia de Saturno, y son rígidos y temerosos, terminantes en sus juicios sobre ellos mismos y sobre los demás, o bien no reciben suficiente influencia de Saturno y se sienten deprimidos, inseguros e incapaces de funcionar en el mundo.
 
Con Saturno en aspecto con Quirón, la influencia del padre es muy importante. Aquí nos enfrentamos con las formas más severas y prohibitivas del Padre arquetípico -uno de los rostros de Saturno-, cuya primera personificación es generalmente el padre real. Sin embargo, los problemas Quirón/Saturno ponen en juego diferentes niveles: el personal, el ancestral, el colectivo y el arquetípico. En la realidad, estos temas se superponen y se entretejen,
 
En un nivel personal, los temas quironianos se ven generalmente en la relación con el padre, que puede haber estado física o mentalmente enfermo, haber sido débil o padecido algún tipo de carencia de la que necesitara sanar o redimirse; también puede haber sido un pequeño y mezquino tirano.
 
Quien haya crecido con una herida en el dominio saturnino de los límites, las fronteras y la estructura se sentirá profundamente inseguro; quizá su rebeldía no haya sido saludablemente contenida, o el nativo haya tenido una educación estricta y autoritaria. De cualquier manera, es alguien que puede envejecer antes de tiempo y ser muy serio desde muy temprana edad, ya que por una razón u otra ha tenido que ser su propio padre.
 
El padre puede ser también el que hiere, persigue o domina, dejando en el hijo un legado de odio y miedo.
 
En un nivel personal, los temas quironianos se ven generalmente en la relación con el padre, que puede haber estado física o mentalmente enfermo, haber sido débil o padecido algún tipo de carencia de la que necesitara sanar o redimirse; también puede haber sido un pequeño y mezquino tirano. Quien haya crecido con una herida en el dominio saturnino de los límites, las fronteras y la estructura se sentirá profundamente inseguro; quizá su rebeldía no haya sido saludablemente contenida, o el nativo haya tenido una educación estricta y autoritaria. De cualquier manera, es alguien que puede envejecer antes de tiempo y ser muy serio desde muy temprana edad, ya que por una razón u otra ha tenido que ser su propio padre. El padre puede ser también el que hiere, persigue o domina, dejando en el hijo un legado de odio y miedo.
 
De forma similar a los que tienen a Quirón en Capricornio, es frecuente que quienes lo tienen en aspecto con Saturno crezcan rechazando a su padre; quizás huyan lejos de su desvalimiento, su violencia o las abrumadoras restricciones que él pueda haberles impuesto, sólo para descubrir que ese «padre» los sigue a todas partes y se manifiesta en sus relaciones con figuras de autoridad y también en las personales. Puede pasar que en la pugna por ser diferentes estén viviendo potencialidades que el padre no vivió, y que intenten redimirlo cumpliendo, sin darse cuenta de ello, sus ambiciones no realizadas y sus deseos inconscientes.
 
Cuando hay contactos entre Quirón y Saturno, si el principal vínculo emocional de una mujer fue con el padre, más adelante puede fijarse en hombres que parecen muy diferentes de él, pero que al mirarlos más de cerca revelan ser muy parecidos al inconsciente del padre; además, es posible que la hija se case con un hombre exactamente igual al abuelo, e incluso al bisabuelo.
 
Otra alternativa es que se rebele y se convierta en una «Amazona» que va en pos del logro personal y de la independencia emocional. Quizá rechace a los hombres y no entable más que relaciones que «no llegan a nada», en la medida en que tienen como modelo la relación con el padre.
 
Los problemas con el padre que sugieren los contactos entre Quirón y Saturno son generalmente de mayor alcance que el padre personal, y es frecuente que durante varias generaciones afecten a nuestra herencia psicológica -nuestra pauta colectiva-, y en última instancia, al principio arquetípico del Padre.
 
Si usted tiene a Saturno y Quirón en aspecto, puede ser aconsejable que estudie su árbol genealógico para descubrir las pautas vitales y las características psicológicas del lado paterno de su familia. Podría descubrir, por ejemplo, que está siguiendo ciegamente una senda ancestral que ha heredado y que puede conducirlo al desastre y al fracaso; podría estar creando estructuras vitales basadas en opciones que fueron elegidas generaciones atrás y siguiendo así, sin darse cuenta, las huellas de su padre.
 
Con aspectos entre Quirón y Saturno hay personas que sienten que su propósito es redimir una herencia negativa proveniente de la rama paterna de la familia: puede haber cargas, responsabilidades o tenebrosos secretos familiares que no acaban de saldarse. Hay quienes deberán luchar con cosas como éstas durante toda su vida; otros tendrán la oportunidad (generalmente un tránsito que ponga en juego a Saturno o a Quirón) de desprenderse del pasado y de reconocer el viejo aforismo de «lo pasado, pasado».
 
Por otra parte, también podemos heredar características positivas: sentirnos conectados con las aspiraciones y los valores de nuestros antepasados puede aportar un consuelo considerable, y movilizar sentimientos de apoyo interior.
 
El tema de la continuidad ancestral y de una relación creativa con nuestro pasado familiar es importante cuando hay contactos Quirón/Saturno: profundiza en nuestro sentimiento de participación en la historia y de pertenencia al tiempo (Saturno).
 
Con frecuencia, la presencia arquetípica que planea por detrás de los aspectos entre estos dos planetas es inicialmente una figura masculina de actitud crítica y condenatoria, como el lado negativo de Yahvé en la Biblia, un dios que nos vigila para que no vayamos a caer en el error y el pecado, y que nos castiga si lo hacemos. Conceptos tales como el del pecado original, el de la caída del hombre en la desgracia y el exilio del paraíso debido al capricho del género femenino, y todo ese tipo de cosas pueden dañar profundamente el sentimiento del propio valor en aquellos que tienen contactos entre Quirón y Saturno. Si consideran que la creación como tal es imperfecta y censurable, será necesario que alguien los redima y los salve de su «perversidad», y siempre estarán teniendo que autojustificarse. Entonces necesitarán proyectar las culpas para apaciguar su sentimiento de indignidad, y poder recuperar los fragmentos de su propio valor: otros deberán ser castigados para que ellos puedan seguir siendo justos. Este guion de juicio y culpa, si no se lo representa exteriormente, puede continuar representándose interiormente en la mente de los que tienen a Quirón en aspecto con Saturno, que pueden autodestruirse o destruir sus propias creaciones.
 
En el mito, Saturno se tragaba a sus hijos por miedo de que uno de ellos llegase a destronarlo. Cuando Quirón está en aspecto con Saturno, este tema aparece con frecuencia: nuestros mecanismos de control trabajan horas extras, y el resultado son agotadores períodos de esterilidad creativa, depresión y miedo. Sin embargo, a diferencia de los aspectos, natales o por tránsito, Urano/Saturno, cuando Quirón está en aspecto con Saturno existe la posibilidad de abarcar más bien que de intentar liberarse de esto: a ello pueden seguir la compasión y una bien fundada creatividad, como en la Edad de Oro .de los primeros días del reinado de Saturno.
 
Los contactos entre Quirón y Saturno indican con frecuencia un superyó fuerte, que critica y ridiculiza, cubriendo de escarnio todo lo que uno intenta hacer. Con frecuencia, esta voz es inconsciente y se la proyecta sobre la pareja o los amigos, sobre los padres, la sociedad o cualquier otra pantalla adecuada ... y entonces, ya podemos luchar contra esta «autoridad externa». Su efecto puede ser paralizante y dejarnos deprimidos e impotentes para disfrutar de la vida y hasta para esperar algo mejor. Espoleado por su sentimiento del propio valor interior herido, el nativo puede convertirse en el «buen chico» y esperar el pie que le dan los demás para actuar. Puede llegar a preocuparse por su aspecto, por el prestigio, el éxito y la posición social, pero basar el sentimiento de su propia identidad y de su estructura en su profesión y en las organizaciones, sociedades o instituciones a que pertenece. La irritación que acompaña a su lucha por desprenderse de esta carga de indignidad y de culpa puede desbaratar su vida, tanto interior como exterior.
 
El orden, la disciplina, la ley, las responsabilidades, el lugar que se ocupa en la sociedad, la capacidad de lograr y de crear mediante la perseverancia y la superación de obstáculos son algunos de los terrenos en donde pueden aparecer dificultades.
 
Cuando hay aspectos Quirón/ Saturno, la relación con la totalidad del ámbito físico puede volverse difícil: quizá la persona sufra desastres súbitos, mareos, fallos y sienta que está herida o es impotente en los dominios de la vida que representan las casas y los signos afectados. Sin embargo, es importante no perder de vista cuál es la situación subyacente: con frecuencia, los repetidos intentos de conseguir que las cosas vuelvan a funcionar están condenados al fracaso si los problemas subyacentes -el juicio negativo de uno mismo y la falta de confianza en su propia valía- no se van trayendo gradual y compasivamente a la luz.
 
Cuando Quirón está en aspecto con Saturno tenemos la combinación de una vulnerabilidad extrema y una actitud a la vez defensiva y quebradiza, a la que le cuesta admitir sus propias necesidades emocionales; quizá la persona jamás pueda acercarse a nadie sin su coraza emocional completa, aunque cuando está sola se sienta dolorosamente vulnerable y esté ávida de que los demás lo adviertan.
 
Es alguien que puede parecer agresivamente autosuficiente, independiente y capaz, pero a quien periódicamente todo se le derrumba: la ambición, la capacidad de trabajo o el sentimiento de una coherencia interior.
 
Un contacto Quirón/ Saturno puede significar tal dificultad para imaginarse que las cosas puedan ser distintas que hasta puede llegar a ser una profecía que se autorrealiza. En este caso, generalmente están en juego problemas muy acusados en relación con el padre personal.
 
La expresión «mentalidad laager» será conocida para cualquiera que se interese en la política sudafricana, y se la usa a veces para describir los aspectos Saturno/Quirón. En Sudáfrica, los pioneros tenían la costumbre de montar todas las noches su campamento [laager] formando un círculo con sus carromatos para protegerse de los animales salvajes y de la hostilidad de las tribus negras. Hoy en día, los afrikaners de línea dura, que descienden de aquellos pioneros, creen que el deber que les ha conferido Dios y la responsabilidad que tienen para con el mundo es preservar intacta la raza blanca frente a toda posible contaminación por otras razas: de aquí el apartheid.
 
Cuando Quirón está en aspecto con Saturno, debemos generalmente tropezar con nuestro propio miedo interior, con nuestra rigidez y nuestro desprecio de los demás, y al mismo tiempo con nuestras actitudes heredadas o colectivas de represión y ultraconservadurismo; y es fácil que nos sintamos profundamente avergonzados la primera vez que descubrimos dentro de nosotros tales características. Es probable que intentemos colgárselas a otras personas, que las neguemos o que nos sintamos virtuosamente indignados; mientras luchamos contra el opresor interno culpamos de que las cosas sean así al gobierno, a la gripe o a nuestro horóscopo. Sin embargo, si podemos incluir sinceramente tales rasgos como parte de nuestra hechura, sin empeorar las cosas exigiéndonos cambio y transformación, probablemente encontremos que ello nos confiere cierta medida de libertad interior y un sentimiento de estar mucho más «en casa» en el mundo de la forma.
 
Aunque podamos ir cargados con una subpersonalidad «de tirano», todavía es posible reconocer que no es eso lo único que somos, soportarla con humildad y, de esa manera, no oprimir a nadie con ella. Si usted tiene un aspecto fuerte entre Quirón y Saturno, tal vez un vistazo a la imagen de Nabucodonosor pintada por Blake podría ayudarle a ver ese aspecto de sí mismo con un punto de humor y de compasión.
 
En ocasiones nos encontramos con alguna persona que, teniendo en aspecto a Quirón y Saturno, muestra un sentido natural y relajado de la autoridad. Y no se trata de autoridad en virtud de la riqueza, de su posición en la sociedad, su profesión o sus logros: es más bien la dignidad duramente ganada de alguien que se ha enfrentado a las profundidades de su propia alma, tanto a su oscuridad y su desesperación como a su esperanza y su júbilo, que ha emergido de ellas con un sentimiento de sabiduría y de aceptación de la vida, y que está dispuesto a asumir una responsabilidad considerable.
 
Los aspectos entre Quirón y Saturno pueden, finalmente, aportar el don de una aceptación profunda de la encarnación: de lo que antaño fue una dolorosa herida puede, con el tiempo, emerger el Anciano o la Anciana de la Sabiduría. Esta figura respeta la tradición y los límites, pero no se identifica con ellos; la sabiduría se obtiene mediante la disciplina de una plena participación en la vida, más bien que distanciándose de ella. Y, sea masculina o femenina, la imagen está verdaderamente en el mundo, pero sin pertenecerle.
 
 
 
Quirón en aspecto con Urano
 
 
Cuando está en aspecto con un planeta exterior, Quirón actúa como un mediador o un puente que permite que las características del otro planeta puedan expresarse poderosamente en nuestra vida, para bien o para mal. Pero la intensa presión del aspecto también puede hacer que nos veamos absorbidos por preocupaciones que ensanchen demasiado nuestros horizontes; atentos en demasía a la dimensión colectiva o espiritual de la imagen mayor, no hacemos caso de las exigencias de nuestra vida individual. De una manera o de otra, será necesario que nos reconciliemos con los poderosos problemas colectivos y también con la conciencia transpersonal, representados ambos por los aspectos de Quirón.
 
En la carta individual, Quirón en aspecto con Urano incrementa con frecuencia el deseo de liberarse de limitaciones, especialmente en las relaciones.
 
Las personas con aspectos Quirón/Urano tienen una sólida fe en el individualismo, ¡siempre y cuando sea el de ellas!
 
Pueden ser intolerantes con las ideas ajenas, y aunque crean en la libertad de palabra y de pensamiento, también son capaces de desentenderse beatíficamente de las contradicciones que hay en su propio comportamiento.
 
Estos nativos sienten una urgente necesidad de dejar huella, de ser recordados, sobre todo, como individuos, independientemente de lo que puedan o no haber logrado. Quieren que su vida individual signifique algo en la trama global de la historia, y con frecuencia están preocupados por problemas sociales y políticos.
 
Incluso los que son más introvertidos y tienen menos inclinación a comprometerse directamente en cuestiones sociales o políticas buscarán silenciosamente lo excepcional, lo extravagante, y tomarán sendas que contravienen las normas colectivas; habrá veces que tengan íntimos amigos -o enemigos- con rasgos evidentemente uranianos.
 
Las personas con este contacto planetario pueden ser pensadores brillantes y originales; de espíritu revolucionario y desafiante, a menudo perciben las situaciones con penetrante claridad; su mentalidad de rayo láser puede hacer que los demás se sientan incómodos, ya que a menudo estos nativos contemplan la vida desde una posición de distancia y desapego.
 
Su herida puede ser una falta de conexión con sus sentimientos personales, amén de la desilusión que sienten cuando la vida no llega a estar a la altura de su plan ideal.
 
Una característica de la combinación Quirón/Urano es la convicción de que todo se puede cambiar; nada es sagrado, y es posible que estas personas vean la tradición como un mero conjunto de restricciones de las que no hay que hacer caso.
 
Las personas que tienen este contacto pueden rebelarse de forma indiscriminada contra las restricciones externas, y sin embargo, paradójicamente, se resisten a cambiar interiormente en profundidad. La introversión creativa les resulta difícil porque a menudo les inquieta su búsqueda de algo nuevo y diferente. Algunos de estos nativos tienen una habilidad sobrecogedora para incorporar lo inesperado sin que se les mueva un pelo y sin desviarse de su camino; el cambio puede ser como un abono para ellos, y es algo que por lo general no les falta, lo busquen conscientemente o no. Con frecuencia son los únicos en defender una posición y en intentar valientemente cosas nuevas, aunque para hacerlo hayan de enfrentarse al ridículo o quedarse sin ningún apoyo.
 
Sin embargo, puede resultarles difícil admitir sus errores; además, pueden ser fríos e inflexibles, incapaces de variar el rumbo y de dejarse llevar por la marea de la necesidad. Generalmente, las verdaderas capacidades creativas de las personas que tienen algún contacto Quirón/ Urano sólo ocupan el primer plano una vez estas personas han encontrado y aceptado sus propios criterios internos de limitación y disciplina, o, dicho de otra manera, cuando tienen una relación firme con su propio principio saturnino.
 
La necesidad de mejorar el mundo suele ser fuerte en estos nativos, a la manera de un eco de la historia de Prometeo. Si uno se esfuerza demasiado por alcanzar el poder de la elección individual, la libertad y la conciencia, sin rendir al mismo tiempo homenaje a los dioses a quienes se lo arrebata, puede sufrir el dolor de ser incapaz de manifestar su individualidad.
 
palabras de Océano, el suegro de Quirón: Oh, mi desventurado amigo, arroja lejos tu cólera e intenta liberarte de todo tu sufrimiento [...] lo que te atormenta, Prometeo, es la recompensa ineludible para quien habla con demasiado orgullo. Aún no estás dispuesto a ser humilde ni a doblegarte ante el dolor; deseas añadir nuevos sufrimientos a los que ya tienes [...] Eres mucho mejor consejero para los demás que para ti mismo.
 
Cuando está es aspecto con Urano, Quirón suele traer dificultades con la autoridad.
 
Sin embargo, nuestra rebelión, y de hecho nuestra herida, puede ser una incapacidad de aceptar una autoridad superior a nuestra propia opción personal. No importa que esa autoridad se le aparezca a la persona como la policía, o sus padres, o Dios, o incluso como las exigencias de su propio crecimiento psicológico; el hecho es que parte del viaje puede ser la necesidad de aprender a distinguir entre una actitud de desafío saludable y creativa y un obstinado sentimiento de rebelión indiscriminada, que quizá sea un remanente de la adolescencia.
 
Y puede crearse una frustración considerable cuando el impulso uraniano hacia la libertad provoca repetidos desastres en vez de llevar a la práctica el cambio creativo que la persona espera.
 
Parte de esta búsqueda será encontrar vías creativas para expresar la propia individualidad.
 
Hay personas con aspectos Quirón/Urano que se toman su tiempo para construirse una relación cómoda con las inevitables limitaciones saturninas de la vida en el mundo, haciendo todo lo que pueden para no tener que inclinarse ante ningún tipo de autoridad.
 
Otros se despiertan ya bien avanzada la vida a las exigencias uranianas: son los individuos que deshacen su matrimonio, abandonan a sus hijos, inician aventuras amorosas o cambian de profesión en su urgencia de experimentar con su recién descubierta avidez de libertad.
 
Es probable que estos nativos sean realmente imparables y se vayan a los extremos en su intento de romper los límites que antes se pusieron, y en estos casos, la enfermedad puede ser lo que ponga freno a un sistema que amenaza con quedar fuera de control.
 
La gente que tiene estos contactos puede ser rápida para detectar la hipocresía en los demás, pero ciega para la propia.
 
Los que tienen aspectos Quirón/Urano pueden pensar que alcanzarán la libertad rechazando o demoliendo las estructuras «de afuera», porque ven la falta de libertad individual como un problema de la sociedad, y es posible que muestren más inclinación que la mayoría a buscar, para sentirse cómodos, un marco de referencia alternativo, ya sea de ideas políticas, sociales o esotéricas.
 
Son personas muy receptivas para las ideas colectivas y susceptibles a su influencia, y es probable que reaccionen emocionalmente ante ideas inconscientes de cuyo poder sólo se liberan una vez que han podido separar las ideas de la emoción.
 
Otras ideas uranianas tienen que ver con los derechos individuales, las creencias y los ideales políticos y las causas sociales, como también con los sistemas de crecimiento personal.
 
Si usted tiene a Quirón en aspecto con Urano, es probable que su viaje tenga algo que ver con el descubrimiento de tales ideas colectivas en su interior, ideas que tienen un efecto hiriente o deshumanizador, especialmente en las relaciones. Puede serle útil examinar críticamente las actitudes y los sistemas de creencias, ya sean religiosos, sociales o políticos, que formaron su ambiente mental en la época de su crecimiento.
 
Con un aspecto Quirón/Urano es probable que la persona esté realmente luchando por su libertad mental, pero quizá para alcanzarla tenga que esforzarse mucho por trascender esas estructuras de pensamiento.
 
Las reacciones emocionales y el rechazo no funcionan si antes no se han desmantelado los condicionamientos previos enfocando sobre ellos el conocimiento consciente. Ir más allá de nuestras limitaciones mentales significa examinar nuestros propios procesos de pensamiento, y eso es algo que exige mucha disciplina.
 
Cuando Quirón y Urano se activan recíprocamente por tránsito, se puede tener la vivencia de una expansión extraordinaria de la conciencia que puede ser difícil de integrar; en estas ocasiones el nativo puede ver y entender el mapa de su propia vida y experimentar un sentimiento de aterrada reverencia ante su orgánica simetría.
 
Estas visiones pueden acompañarlo durante el resto de su vida, y constituirse en una presión que le exige seguir u obedecer lo que ha visto, por lo que el nativo se angustia si siente que ha tomado una decisión errónea. Quizá fuera una analogía adecuada comparar estas visiones con la vista aérea que se tiene al volar sobre la propia vida, como en un avión: uno no puede quedarse allí arriba para siempre, porque la vida humana encarnada se vive sobre la tierra. Y bajar no es, en realidad, traicionar aquella visión, porque la vista a vuelo de pájaro se mantiene. Parte del viaje puede ser confiar en que allá arriba hay alguien (Quirón en aspecto con Urano) que se ocupa de ti, de modo que puedes descender a vivir tu vida humana en la seguridad de que incluso si alguna vez te sientes perdido, también eso es parte del viaje.
 
Las visiones puramente uranianas tienden a tomar la forma de: «Si yo fuera un ser perfecto podría...». Sin embargo, Quirón en aspecto con Urano nos estimula a que incluyamos nuestras imperfecciones, limitaciones y heridas.
 
Los dones de este contacto incluyen, además de la capacidad para dar nacimiento a lo nuevo sin rechazar indiscriminadamente lo viejo, una poderosa intuición, la capacidad de desapegarse compasivamente de las ideas y situaciones emocionalmente cargadas, y una comprensión profunda del proceso creativo del inconsciente.
 
Los aspectos entre Quirón y Urano expanden nuestro pensamiento más allá de las disyuntivas que se excluyen recíprocamente para alcanzar formas de pensamiento nuevas y más orgánicas.
 
«La energía sigue al pensamiento» es un conocido principio de la filosofía esotérica que los nativos que tienen este contacto entienden de manera intuitiva, sabedores de que, a menos que nuestras pautas de pensamiento se modifiquen en el más profundo de los niveles, cualquier cambio de comportamiento no es más que una frágil pantomima que se desintegra bajo la presión del estrés.
 
 
 
Quirón en aspecto con Neptuno
 
 
Las personas con Quirón en aspecto con Neptuno suelen tener un acceso notable al mundo de los sueños, la imaginación y la fantasía; es probable que no hayan perdido nunca esta conexión, característica de los niños, que para muchos de nosotros no sobrevive a la educación, al proceso del crecimiento y a las exigencias de la vida en el mundo material.
 
La vivencia que se tiene entonces de estos ámbitos es totalmente real, quizás incluso más que la sólida realidad externa, y en ello reside la herida de Quirón en aspecto con Neptuno: el don y la debilidad de un sentimiento natural de la realidad unificada de la cual se deriva el mundo de las formas, y a la cual termina por regresar. Para estos nativos, lo que piensan, sienten o quieren es tan real y tangible como cualquier otra cosa, y puede personificarse con rasgos dramáticos en su imaginación.
 
Les resulta difícil ver que la realidad mundana se interpone para mostrarles que su imaginación no es dueña de una omnipotencia mágica, que no se corresponde necesariamente con lo que hay «ahí fuera», y que sus anhelos no se verán satisfechos por la única razón de que sean tan intensos.
 
Cuando hay contactos entre Quirón y Neptuno, los límites, las fronteras o los exclusivismos que impiden esta fusión pueden hacer que la persona se sienta perseguida, se encolerice, se deprima o se aturda. El conflicto es particularmente amenazador e hiriente en cuanto destaca la realidad de su condición de ser aparte, y puede resultarle difícil defender sus necesidades personales.
 
Una respuesta común de estos nativos ante los conflictos interpersonales es deshacerse en lágrimas, hundiéndose en el sentimiento de que son incapaces de hacerles frente.
 
Es frecuente que los que tienen aspectos Quirón/Neptuno se idealicen o se desprecien a sí mismos, y que hagan lo mismo con los demás, recurriendo a la defensa histérica de jugar a la víctima y al «pobrecito de mí» si perciben la inminencia de una confrontación; es probable que para hacerse valer recurran a oportunas exhibiciones de emoción y de vulnerabilidad o debilidad física, y tampoco tendrán inconveniente en hacerse los locos si así pueden evitar situaciones incómodas.
 
Por otra parte, a veces es fácil engañarlos, y tienden a ser fácil presa de quien intente burlarlos o explotarlos, ya que muy frecuentemente no advierten el peligro hasta que ya es demasiado tarde.
 
La disolución de la ilusión de dualidad suele ser característica de la vivencia de estos nativos, pero dejar que la propia vida individual se disuelva en el caos es tomárselo de un modo demasiado literal.
 
La persona con Quirón en aspecto con Neptuno puede experimentar periódicas oleadas de emoción y sentir como si su solidez se disolviera; entonces se siente despojada de su difícilmente obtenido sentimiento de identidad individual y de su capacidad de arreglárselas en el mundo. Antes de haber vuelto a conectarse con el sentimiento interior de que Todo es Uno, el deseo de unidad de estas personas puede expresarse por medio de borracheras, confusión, autodestructividad, falta de responsabilidad en la vida cotidiana y otras dificultades clásicas de Neptuno.
 
Quirón en aspecto con Neptuno exige que este deseo sea reconocido conscientemente, porque no podemos encarnar de manera adecuada estas energías si no tenemos conciencia de lo que representan sus compulsiones, ya que entonces es más que probable que nos veamos, en cambio, cautivados y arrebatados por ellas.
 
Con frecuencia, para estos nativos, discernir los hechos de las fantasías es un proceso que les lleva largo tiempo, y sus anhelos espirituales están generalmente contaminados por un deseo regresivo de retornar a un estado indiferenciado de bienaventuranza y de eludir las responsabilidades adultas.
 
Los contactos Quirón/Neptuno, sin embargo, ejercen una presión efectiva para que la persona incorpore lo neptuniano a su vida. Quizás algunos de estos nativos se sientan atraídos por actividades en que la imaginación es importante, como pueden ser el cine, la televisión o el teatro; otros recurrirán a su mundo de imágenes interiores para pintar o para escribir, y también habrá los que trabajen en los campos quironianos de la sanación y la enseñanza.
 
De una manera o de otra, Quirón en aspecto con Neptuno pide una forma adecuada que le permita expresarse o, por lo menos, permanecer en nuestro corazón como una verdad interior que penetra y santifica la vida cotidiana, en vez de dejarnos arrastrar a un imaginario país de nunca jamás donde languidecemos, despojados de toda vitalidad.
 
Las personas que tienen a Quirón en aspecto con Neptuno absorben estados anímicos y sentimientos provenientes del entorno sin darse cuenta, y no tardan en prorrumpir en lágrimas en presencia de alguien que esté procurando contener su propia tristeza. Y esto puede extenderse hasta abarcar el ámbito de lo colectivo.
 
Es probable que, con el tiempo, quien tenga a estos dos planetas en aspecto llegue a ser capaz de expresar creativamente lo que no se dice y lo que los demás todavía no sienten, sin que el proceso represente una desintegración de su propio yo. Así podrá ayudar a otros a recuperar su sentimiento de conexión consigo mismos y con la vida, sirviendo de manera individualizada al principio neptuniano. Estos nativos, si poseen un buen discernimiento y un yo lo bastante estable, pueden tener auténticas dotes mediúmnicas, ya que perciben otros niveles de la realidad y son capaces de poner este don al servicio de los demás.
 
Cuando Quirón está en aspecto con Neptuno, es probable que haya intentos de manejar esta sensibilidad mediante el aislamiento. Aunque esto pueda representar un benéfico alivio, si la persona no toma conciencia de por qué necesita aislarse, puede hundirse en sentimientos de impotencia y de identificación con la figura del extraño, el chivo expiatorio o la víctima, retrayéndose en un mundo de fantasía y negándose a comprometerse con la vida.
 
Quizás en este mundo fantástico el nativo se vea como sanador y redentor, y entonces el miedo a su poder imaginado puede aumentar su impotencia en la vida diaria. Pero también es posible que la persona se acorace tras sólidas defensas y rechace enérgicamente todo lo que intente disolver el control que ejerce sobre su vida; de este modo, puede volverse cínica, empobrecerse emocionalmente o defenderse con escepticismo y hostilidad de todo lo que le parezca místico e intangible.
 
Es frecuente que estas personas se sientan atraídas irresistiblemente por lo oculto, por la experimentación con drogas y por diversas técnicas de expansión de la conciencia conducentes al éxtasis y a la pérdida de límites.
 
Por más que estas experiencias sean naturales en la senda de Quirón/Neptuno, y características de ella, están erizadas de riesgos y pueden debilitar más aún la estructura de un yo ya de por sí bastante endeble.
 
Aunque las personas que tienen a Quirón en aspecto con Neptuno pueden creer que su uso de las drogas obedece a fines sacramentales o de autoexploración, en él hay también un elemento de escapismo y un deseo de habitar de forma permanente en esos ámbitos, para así evitar el sufrimiento derivado de la condición de seres aparte que les revelan sus sentidos.
 
Para la mayoría de la gente, los contactos Quirón/Neptuno significan que nuestra convicción vivencia! de la unidad cósmica nos pide que le permitamos existir lado a lado con nuestra propia vida individual, pero abrazar esta paradoja no es fácil, y frecuentemente nos sentiremos impulsados a sacrificar uno u otro de sus términos.
 
Estos nativos son con frecuencia fuertemente carismáticos, los envuelve un aura de aceptación y amor que atrae a las personas que sufren o están necesitadas. Sin embargo, esta característica puede degenerar en una situación de tener «poder sobre», de delirio compartido, explotación y vampirismo psíquico, en la que una persona hace el papel del salvador y la otra se convierte en el perpetuo sufriente que necesita que lo rediman.
 
Es probable que, si hemos de honrar las necesidades 250 más profundas de los demás -y también las nuestras-, tengamos que contener esa urgencia de redimir, de verternos en la compasión, de sanar y de dar consuelo. Sin embargo, una vez que el nativo haya confrontado su regresiva y mal orientada tendencia al sacrificio, y que haya aceptado y abrazado su propio dolor, los contactos entre Quirón y Neptuno pueden señalar la capacidad para una honda compasión, un amor incondicional y una profunda aceptación de sí mismo y de los demás tal como son, con sus fallos y todo. Quizás esta cualidad del sentimiento neptuniano sea realmente esencial para el proceso de disolución y cambio, porque sin ella la «transformación» no es más que otra vana pugna por vivir a la altura de nuestro sueño imposible de nosotros mismos, una lucha que ahonda nuestras heridas e impide que tenga lugar una verdadera sanación.
 
Es posible ver en Neptuno al Uno interior, que abarca y contiene lo Múltiple. Como todos los neptunianos, los individuos con Quirón en aspecto con Neptuno buscan la unidad y necesitan encontrar algún contexto espiritual unificado por detrás de la dualidad de la vida en el mundo. El sentimiento de unidad de Quirón/Neptuno es más bien emocional que intelectual o filosófico; como es inclusivo, intenta no elevarse con desdén por encima de la vida material sino, en última instancia, abarcarla con amorosa aceptación.
 
A diferencia de la visión uraniana, a Quirón en aspecto con Neptuno no le preocupa ni el potencial individual ni la inspiradora complejidad de los sistemas del orden cósmico.
 
Lo suyo es más bien un sentimiento oceánico de participación en el despliegue del cosmos, o una sensación de verse devorado por el océano primordial del ser.
 
Todos los hombres están atrapados en una inevitable red de reciprocidades, enlazados en un único destino. Todo lo que afecta directamente a un individuo afecta indirectamente a todos los demás. Yo jamás podré ser lo que debo ser mientras tú no seas lo que debes ser, y tú nunca podrás ser lo que debes ser mientras yo no sea lo que debo ser.
 
 
 
Quirón en aspecto con Plutón
 
 
En las principales experiencias de aprendizaje de las personas que tienen a Quirón en aspecto con Plutón se destacan los temas típicamente plutonianos, como la sexualidad, el uso o el abuso del poder, la destructividad, ya sea en el nivel personal o colectivo, una emocionalidad profunda y compleja, experiencias capaces de transformarlas y la capacidad de auto-regenerarse. Una vez que se han reconciliado con el potencial destructivo de este aspecto, es frecuente que los nativos con Quirón en aspecto con Plutón sean capaces de canalizar hacia los demás su poderosa capacidad de sanadores; quizá tengan una experiencia consciente de los dominios que hay más allá de la muerte física y alcancen una profunda comprensión instintiva de las leyes de Plutón.
 
Estas leyes no se refieren solamente a nuestra supervivencia corporal como individuos, sino que tienen que ver también con la voluntad del «cuerpo de la humanidad», del cual formamos parte. En el momento en que nos negamos a reconocer esto y tomamos en nuestras propias manos el poder de la vida y la muerte, la destructividad de Plutón se desata. La experiencia de quienes tienen este contacto es que la vida y la muerte son dos caras de un mismo proceso; y eso nos recuerda que en última instancia sólo tenemos que responder ante nuestra alma, y que la voluntad del universo en su despliegue opera por mediación nuestra, con nuestra participación consciente o sin ella.
 
En términos del chamanismo, «encontramos nuestros demonios» en los ámbitos de la experiencia que rigen las casas en donde están emplazados Plutón y Quirón, y su descripción corresponde a los signos que están en juego.
 
En tanto que generalmente los plutonianos poseen la capacidad de ver el lado oculto y oscuro de la vida, algunas personas con Quirón en aspecto con Plutón tienen aquí un punto ciego, y no son capaces ni de detectar su propia destructividad o la de los demás ni de enfrentarse con ella. Quizá sobreestimen el poder de los otros y se vean afectadas por una envidia o una agresividad inconsciente dirigida hacia ellas o que ellas mismas sienten.
 
La gente con Quirón en aspecto con Plutón puede ponerse tensa o tener reacciones emocionales sin saber por qué; son personas que inicialmente desconfían de su reacción instintiva ante los demás, atribuyendo todo lo bueno a los otros y todo lo malo a sí mismas, o al revés. Sin embargo, es frecuente que lo que les dice su instinto resulte ser correcto: parte del viaje de estos nativos es volver a conectarse con sus instintos más profundos y aprender a confiar en ellos.
 
Entonces, las personas que tienen a Quirón en aspecto con Plutón pueden «ver en la oscuridad»: tienen un misterioso sentido de la autopreservación; son capaces de percibir el peligro y por lo tanto tienen el don de evitar desastres, gracias a su capacidad de reaccionar instintiva y creativamente ante el peligro.
 
Las personas que tienen a Quirón en aspecto con Plutón suelen sentirse irresistiblemente atraídas por situaciones que prometen peligro, emoción, poder sexual e intrigas financieras o emocionales.
 
Disfrutan secretamente del fuego de las experiencias intensas, con lo que ponen a prueba su capacidad de reconstruirse después de la catástrofe, como el fénix. ¡A muchos de los que tienen a Quirón en aspecto con Plutón les resulta familiar el antiguo hechizo que arrastra a una polilla hacia la llama! Pero esto es también una adicción a la cual este contacto, finalmente, nos insta a resistirnos, entendiéndola y desprendiéndonos de ella. Más que invocar a Plutón para que suba a la superficie y nos descalabre la vida, un aspecto entre estos dos planetas nos invita a distanciarnos, a transformarnos dejando que mueran nuestra antigua manera de ser y esas actitudes inmaduras de omnipotencia que nos llevan a creer que «a nosotros jamás nos sucederá».
 
Con la madurez, las personas que tienen a Quirón en aspecto con Plutón pueden sentir la paz y la tranquila confianza que nacen de haberse enfrentado con una buena dosis de sufrimiento emocional; entonces la muerte se convierte en un aliado, en vez de ser un enemigo que hay que vencer o un riesgo que corremos.
 
Con frecuencia, las personas con Quirón en aspecto con Plutón tienen dificultades con sus relaciones íntimas, que pueden degenerar en luchas por el poder si las amenaza un exceso de vulnerabilidad emocional. Suelen guardar en secreto sus verdaderos sentimientos, y puede ser que lleguen a la promiscuidad sexual para asegurarse de mantener su desapego emocional y por lo tanto su control de la situación. Es probable que mediante estas actitudes intenten inconscientemente sanar profundas heridas que se remontan a su primera relación con la madre. Esto puede empujar a estos nativos a seguir implacablemente hacia adelante, sintiéndose siempre insatisfechos y enojándose cada vez más, hasta que quizás una crisis grave los obligue a interiorizar el proceso, momento en el que pueden recibir finalmente, de la arquetípica Madre de Todos, la sanación que necesitan.
 
Estas personas suelen tener una gran profundidad emocional y una penetrante comprensión de los demás. Una vez que pueden sanar sus propias heridas emocionales, son capaces de una gran lealtad en las relaciones; nada las escandaliza, porque ven y aceptan lo peor, tanto en ellas mismas como en los demás.
 
Quirón en aspecto con Plutón inicia la transformación en el nivel más profundo, mediante la aceptación de «lo que es».
 
La reserva emocional que muestran muchas personas que tienen este contacto en su carta oculta a veces un miedo de su propio enojo y de su destructividad, no expresados o quizá sólo imaginados; silenciosamente, pueden estar diciendo: «No te acerques a mí, por tu propio bien», pero también tienen la esperanza de que el otro no cumpla con ese deseo in expresado, ya que están ansiosas de que les demuestren que sus temores no tienen fundamento.
 
En los casos extremos, estas personas pueden vivir atormentadas por sus sentimientos de ser responsables de la negatividad ajena, que ellas no pueden controlar, y sienten que esos miedos paralizan su propia voluntad personal. En psicología se llama a esto «autoengrandecimiento negativo», y es una actitud que enmascara la vulnerabilidad extrema que sienten estas personas, a quienes en una etapa muy temprana de la vida les ha faltado la contención positiva de la madre.
 
Su respuesta a esta precoz herida puede ser la conclusión, profundamente arraigada pero inconsciente, de que las están castigando por ser malas personas; así es como se convierten en el «agresor», identificándose con la madre mala. Más adelante deben mantener oculta esa «maldad», y entonces les resulta prácticamente imposible sacar nada a la luz, expresarse o ser creativas, ya que sienten que lo que hay dentro de ellas es esencialmente malo. Estos nativos, independientemente de la calidad de los cuidados maternos recibidos, suelen sentir que han perdido absolutamente el favor de los demás, una tendencia que comparten con los que tienen a Quirón en aspecto con Saturno; para ellos, el concepto de pecado original puede ser incómodamente real.
 
Los plutonianos tienen, frecuentemente, un fuerte impulso hacia el poder; puede ser que las personas con Quirón en aspecto con Plutón se hayan pasado su juventud inmersa en una omnipotencia jamás cuestionada, actuando a su aire sin consideración alguna por los demás y llevando despóticamente la voz cantante; más adelante, quizá se sientan fuertemente impulsadas a transformar los dominios vitales representados por las casas y los signos que están en juego. Si la necesidad de cambiar y regenerar a personas y situaciones es compulsiva, sus resultados pueden ser la desdicha, la culpa y el desastre emocional.
 
Reconocer conscientemente los problemas de poder y situarlos en la perspectiva adecuada es importante para quienes tienen a Quirón en aspecto con Plutón, porque si los reprimen provocarán situaciones autodestructivas, relaciones negativas e incluso sentimientos suicidas.
 
Algunas personas con este contacto en su carta son capaces de hacer importantes contribuciones a la colectividad.
 
Las personas que tienen a Quirón en aspecto con Plutón también pueden ser dominadas y explotadas por individuos poderosos, y tener la necesidad de luchar para liberarse, con lo que consiguen aprender de primera mano cuál es la naturaleza del poder y cuáles sus usos y sus abusos. Los sentimientos de impotencia, desvalimiento y una vulnerabilidad extrema son bien conocidos para estos nativos, que finalmente pueden llegar a tener la sensación, incluso a nivel celular, de que la vida sobrevive y de que ellos, «muertos» o «vivos», forman parte de ella.
 
A veces, cuando Quirón está en aspecto con Plutón, hay una herida heredada del lado materno de la familia: puede haber enfermedades mentales o físicas, pautas psicológicas difíciles o problemas familiares en los que están en juego el poder y la riqueza.
 
Como sucede con Quirón en aspecto con Saturno, a las personas que tienen a Quirón en aspecto con Plutón puede serles útil estudiar su árbol genealógico, especialmente por la rama materna, aunque también las mujeres de la rama paterna de la familia representan imágenes de lo femenino que pueden ejercer una profunda influencia.
 
Los individuos con este contacto en su carta se ven forzados muchas veces a aceptar una poderosa herencia, que tanto puede ser positiva como negativa. Sin saberlo, podrían verse obligados a contribuir a la realización y la sanación de su madre, y en ocasiones de los antepasados de ella, quizá manifestando el potencial que ellos no alcanzaron a vivir o representando, sin saberlo, guiones que corresponden a la vida de ellos. Parte del descubrimiento de esa herencia podrían ser las mujeres que en ella representan imágenes positivas de la fuerza femenina y que son un aporte positivo de inspiración y sanación.
 
Muchos nativos que tienen a Quirón en aspecto con Plutón llegan, por lo menos una vez en su vida, a estar próximos a la muerte, debido a enfermedades o a crisis emocionales, o bien experimentan a muy temprana edad la pérdida de personas muy próximas a ellos.
 
Con frecuencia, la primera revelación de la muerte representa un choque, pero con un aspecto entre Quirón y Plutón puede haber un trauma muy específico que se conecte con ella.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 80-303
 
 
Quirón en aspecto con los nodos lunares
 
 
Los nodos son una polaridad por signo y por casa, y aunque un extremo puede estar destacado por aspectos natales o estimulado por tránsitos, la evolución general de la vida que sugieren los nodos se produce mediante un intercambio cíclico entre ellos.
 
En pocas palabras, el nodo norte representa un territorio no cartografiado donde debemos luchar, ejercitar la voluntad y tomar decisiones. Aunque da la sensación de desconocido e incómodo, esmerarse en este domino de la vida y aprender sus lecciones trae beneficios considerables en lo que respecta a bienestar y satisfacción.
 
Por contraste, los dones, las cualidades y los problemas que representa el nodo sur ya son familiares, y generalmente se manifiestan sin excesivo esfuerzo. Allí encontramos nuestra herencia kármica, no importa que la consideremos como pautas familiares, como vidas pasadas o ambas cosas; es también nuestra línea de menor resistencia, donde nos retiramos cuando las cosas se ponen mal. Aunque en el nodo sur podamos retirarnos a descansar de forma creativa, si nos ocultamos ahí podemos sentirnos empobrecidos y engañosos.
 
Con frecuencia, es necesario que nos liberemos de cualquier cosa que pueda representar el nodo sur, que la dejemos ir o le demos una forma simbolizada por el nodo norte para hacerla aflorar.
 
Los temas de Quirón aparecen en su forma más directa cuando el planeta está en conjunción o cuadratura con los nodos.
 
Aunque cualquier aspecto puede ser importante y se lo ha de tener en cuenta en la configuración de Quirón, esta sección se limita a comentarios referentes a la cuadratura y la conjunción.
 
Cuando Quirón está en cuadratura con los nodos, es necesario que incluyamos nuestras limitaciones y heridas en nuestro concepto de nasotros mismos y en nuestra idea de lo que es tener un propósito en la vida; cualquier obstinación en salir adelante intentando excluir todo esto terminará en una crisis. Probablemente tengamos que revisar en su totalidad nuestra idea de la autorrealización, y quizá debamos transformarla, pasando de una visión del «progreso espiritual» parcial y orientada al logro a otra que se dirija a la totalidad de la persona.
 
La vida de quienes tienen a Quirón en conjunción con cualquiera de los nodos refleja fuertemente los temas quironianos. Quizás encarnen a una de las figuras del mito y les toque vivir el papel del maestro, el sabio, el sanador, el mentor, el salvador o la víctima, el sufriente, el herido o el heridor, el acólito, el devoto o el aprendiz.
 
Los nativos que tienen a Quirón en conjunción con cualquiera de los nodos pueden tener un fuerte sentimiento vocacional en los dominios propios del planeta, como la enseñanza o la sanación; otra alternativa es que alcancen a entablar intimidad con terapeutas, sacerdotes, personas que están enfermas o disminuidas, física o mentalmente, o que representan de alguna manera las imágenes y los temas míticos en la historia de Quirón.
 
Cuando Quirón forma aspectos difíciles con los nodos, si el nativo no vive conscientemente sus temas -quizá mediante su compromiso con una búsqueda personal de conciencia, o bien siguiendo una vocación relacionada con la salud-, suele suceder que éstos se manifiesten de todas maneras, e incluso que se adueñen de forma negativa de la vida de la persona.
 
Si los que tienen a Quirón en conjunción con cualquiera de los nodos son incapaces de tomarse en serio su vida interior y la urgencia de individuación (incluyendo tanto sus dones como sus heridas) o no están dispuestos a hacerlo, desencadenan en ocasiones una gran destructividad, que los convierte en «el que hiere». Alternativamente, es probable que caigan en intentos compulsivos de «sanar» situaciones, de mejorar las cosas, y que atraigan siempre a personas que necesitan ser reconocidas, redimidas o sanadas; también pueden identificarse con la víctima o convertirse en el chivo expiatorio o en el intruso.
 
El retorno de Quirón puede ser una época de profunda conexión con el auténtico sentido vocacional de una persona, de dedicación a un sendero que lo preocupará a uno durante el resto de su vida.
 
Las personas que tienen a Quirón en conjunción con cualquiera de los nodos se convierten con frecuencia en ardientes devotos de algún gurú, y para ellas romper un vínculo de esta clase puede ser difícil, si no imposible. Con frecuencia, la experiencia se les corrompe bajo el peso de problemas no resueltos con los padres, y es probable que terminen por oponerse con vehemencia a las creencias y los principios espirituales que habían abrazado. Aunque al principio las personas que tienen esta conjunción puedan sentir una necesidad urgente de una figura externa que las ayude a conectarse con su fuente interior de orientación y guía, por lo común terminan por verse forzadas a buscar su propio camino.
 
Por otra parte, son personas que pueden ser naturalmente carismáticas y atraer seguidores; el lado sombrío de esta disposición es, para su propia desventaja, su incapacidad para aceptar consejos, sugerencias u orientación de nadie.
 
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 309
 
 
 
Quirón en aspecto con los ángulos
 
 
Cuando Quirón está en aspecto con el eje Ascendente/ Descendente, o con el eje Medio Cielo/ Imum Coeli, o con ambos, se comporta de forma bastante semejante a como si estuviera realmente en esas casas, especialmente si forma un aspecto difícil con las respectivas cúspides.
 
Si Quirón forma un aspecto fácil con cualquiera de estos dos ejes, suele ser un aspecto favorable, que destaca las posibilidades creativas de las casas afectadas. En cualquiera de ambos casos, los asuntos relacionados con las casas que están en juego estarán influidos por los temas típicos de Quirón, y el planeta intentará expresarse por mediación de esos dominios de la vida.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 309
 
 
El proceso de Quirón estimula el despliegue de nuestra individualidad y su expresión en la vida.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 312
 
 
Intentaremos seguir la pista del ciclo actual de estos dos planetas, desde la última conjunción hasta la que se aproxima:
 
Quirón estuvo en conjunción con Plutón en Leo desde junio de 1941 hasta mayo de 1942, una época durante la cual Europa sufría el genocidio perpetrado por el Tercer Reich. La asombrosa organización y el secreto que requirió esta campaña de exterminio sin precedentes fueron tan típicamente plutonianos como su objetivo mismo. Se suponía que la «solución final» de Hitler debía liberar al mundo del azote de la raza judía: una imagen monstruosa de la conjunción Quirón/Plutón en Leo, para la cual sólo el héroe puramente solar -lo que aquí significaba alguien de pura e incontaminada raza aria- era digno de sobrevivir y de gobernar el mundo.
 
A comienzos de 1947 Quirón estaba en Escorpio, en cuadratura con Saturno y Plutón en Leo, y se mantuvo dentro del orbe de la cuadratura con Plutón hasta octubre de 1948. Todavía aturdidas, millones de personas intentaban retomar algo que se pareciera a una vida normal, tal vez dándose cuenta de que, de alguna manera, la vida ya nunca volvería a ser la misma (Escorpio).
 
Desde comienzos de 1961 hasta comienzos de 1966, Quirón en Piscis estuvo en oposición con Plutón en Virgo. Mientras se libraba la guerra de Vietnam -típica de la dualidad de Piscis- las consignas características de este signo, en el estilo de: «Haz el amor, no la guerra», proclamaban el poder del amor. La defunción del Imperio Británico se produjo cuando muchos países africanos fueron independizándose durante este período.
 
Desde agosto de 1992 hasta agosto de 1993, Plutón estará en Escorpio, en cuadratura con Quirón en Leo, es decir, la misma cuadratura que se produjo en 1947-1948, pero con los signos invertidos. Es posible que se vean cuestionadas, probablemente por obra de desastres naturales y financieros (Escorpio), las ideas separatistas de la individualidad o de la nacionalidad (Leo), y que ello nos obligue a reconocer más directamente nuestra recíproca interdependencia para poder sobrevivir, ya sea como naciones o ya como individuos. Puede ser que vaya en aumento, quizás hasta el punto de empezar a incidir en la formulación de las políticas gubernamentales, la conciencia de la limitación de los recursos planetarios (Escorpio); los individuos nacidos durante la cuadratura de 1947-1948 estarán entonces a mitad de la cuarentena y serán portadores de una herencia natal Quirón/Plutón. Será interesante ver quiénes aparecen en el escenario mundial. Las dudas sobre la supervivencia de la Tierra en cuanto ecosistema pesarán sobre nuestra conciencia en cuanto colectivo, y estaremos enfrentándonos con los efectos de la epidemia de sida.
 
La siguiente conjunción exacta entre ambos planetas señala la despedida del siglo y la entrada al nuevo milenio: se producirá a 11 º 24' de Sagitario, el 30 de diciembre de 1999, y se mantendrá durante la mayor parte del año 2000. Es probable que veamos una escalada -y esperemos que la resolución- de guerras religiosas y conflictos doctrinarios (Sagitario). Uno piensa tanto en Irlanda del Norte como en Sudáfrica. La carta de 1801 para el Reino Unido tiene a Quirón a 3° 42' de Sagitario, y a Plutón a 5° de Piscis; por consiguiente, esta conjunción por tránsito de Quirón con Plutón afectará a todo el Reino U nido señalando además su retorno de Quirón. En la carta de Sudáfrica, el Medio Cielo está a 8° 14' de Sagitario, y también está en juego una Cuadratura en T que comprende, además del Sol, Plutón, Quirón y los nodos, al eje Ascendente/Descendente
 
Hay una sugerencia de participación encubierta (Plutón) de potencias extranjeras (Sagitario), y tal vez de un colapso en la estructura de la sociedad (casa X). Es interesante señalar que la última conjunción entre Quirón y Plutón en Sagitario se produjo durante una fase significativa de la historia de Sudáfrica, que se caracterizó por una expansión intensiva (Sagitario) de los colonos relacionados con la Compañía Holandesa de las Indias Orientales hacia el interior del país. Los primeros choques importantes entre los bóers y los bantu se produjeron sólo unos años después, en 1779. La Iglesia Reformada Holandesa estaba estrechamente asociada con la Compañía, y en esa época no había otra secta cristiana a la que se le concediera libertad de culto. Los primeros bóers se consideraban descendientes de Sem, en tanto que los negros eran descendientes de Cam. En el Antiguo Testamento, Noé maldijo al pueblo de Canaán, los descendientes bíblicos de Cam, con las palabras: «Esclavo será para sus hermanos». Esta justificación bíblica permitió que la esclavitud y la explotación coexistieran con la piedad (Quirón en conjunción con Plutón en Sagitario). Un peligro obvio con Quirón en conjunción con Plutón en Sagitario es la pérdida de significado y de la esperanza en gran escala, lo que a su vez hace que la gente propenda al fanatismo, a la persecución religiosa y al deshumanizador «fascismo espiritual», tan bien ilustrado por el ejemplo anterior tomado de la historia sudafricana. También es probable que seamos testigos de una explosión de profecías del fin del mundo, pero esperemos que la conjunción Quirón/Plutón en Sagitario signifique una renovación del significado personal por mediación de un nuevo examen de tales actitudes «religiosas». Quizá esta conjunción simbolice la posibilidad de una síntesis (Sagitario) de lo viejo y lo nuevo (Quirón) en muchos ámbitos de la vida. El interés por las religiones antiguas (Plutón) se difundirá cada vez más a medida que nos demos cuenta instintivamente de que adherirnos a un contexto arquetípico adecuado puede permitirnos sobrevivir y prosperar, en cuanto individuos y en cuanto especie. En el sistema de Alice Bailey, la Tierra es el regente esotérico de Sagitario, y quizás esta conjunción subraye inequívocamente la necesidad de ofrecer reparaciones a la Tierra y de revisar nuestras actitudes antes de que sea demasiado tarde.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 303
 
 
Kairós: los tránsitos de Quirón
 
 
Su espacio característico es la abertura, el umbral, el eslabón, el puente o la puerta; a su momento característico, cuando está en tránsito tanto por su propio lugar natal como en relación con otros planetas, le cabe como descripción la palabra griega Kairós.
 
Kairós era la personificación de la oportunidad, y tenía su altar sobre el Olimpo. De ahí que la palabra signifique una oportunidad, el momento correcto en que se produce la intersección de los ámbitos intemporales o eternos con nuestro tiempo cronológico, es decir, de Cronos (Saturno); súbitamente, puede revelársenos la naturaleza arquetípica de una experiencia, desencadenando un proceso que hasta ese momento había estado inmovilizado o atascado; entonces cede un dique y esto permite que el río de nuestra vida siga fluyendo.
 
Kairós es la vivencia de un «¡ajá!», que puede quitar el cerrojo a la puerta que se abre hacia visiones y posibilidades nuevas. Sin embargo, esto puede ser vivido por el yo como un ataque hiriente, y como pronto veremos, es probable que al principio nos enfrentemos a la vivencia de los tránsitos de Quirón excluyéndolos y defendiéndonos de ellos.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 313
 
 
 
El ciclo de Quirón
 
 
Como la órbita de Quirón es muy elíptica, el planeta pasa mucho más tiempo en algunos signos que en otros: hasta siete u ocho años en Piscis y Aries, y sólo dos -o incluso menos- en Virgo y Libra. De ahí que no se pueda hallar una manera conveniente de dividir su ciclo en cuartos aproximadamente iguales, como el ciclo de Saturno.
 
El ciclo de Quirón estimula intensamente nuestro viaje de individuación, y esto puede o no acomodarse a las necesidades del ciclo de Saturno; representa, en un nivel, el crecimiento de la parte del sí mismo que está ligada al yo, y la asimilación del pasado, y en otro la integración de todo esto en formas viables y/o colectivamente aprobadas.
 
La primera cuadratura de Quirón con su propio emplazamiento natal puede suceder en cualquier momento entre los cinco años (Quirón en Leo/Virgo/Libra) y los veintitrés aproximadamente (Quirón en Acuario y Piscis).
 
Si seguimos los tránsitos de Quirón a lo largo de nuestra vida, veremos que con frecuencia se corresponden con importantes momentos de cambio, con crisis, con acontecimientos o experiencias vitales que dejan una profunda huella y que pueden influir permanentemente en el curso de nuestra vida. Los problemas que quedaron sin resolver y las esperanzas que abandonamos pueden regresar en la siguiente vuelta de la espiral, lo que quizá permita integrarlos de otra manera; las viejas heridas pueden reabrirse en el intento de sanar, y cosas que en el pasado quedaron inconclusas pueden tener la impertinencia de reaparecer.
 
El tono del ciclo Quirón/Quirón es el de un despertar, que reequilibra e intensifica nuestro compromiso con la vida; representa una serie de oportunidades de reacomodarnos interiormente con nuestra naturaleza más profunda, y quizá también un darse cuenta de la forma en que ésta intenta manifestarse en el mundo exterior. De esta manera, es frecuente que podamos advertir que un hilo de significado personal recorre el ciclo de Quirón, que Deo gratias culmina hacia los cincuenta años con una sensación de renacimiento, de nueva vida, y un propósito más amplio con ocasión del retorno de Quirón.
 
Vamos a estudiar cuatro puntos referentes al ciclo de Quirón, los principales aspectos «difíciles» que forma con su propio emplazamiento natal: el creciente o primera cuadratura; la oposición; el menguante o segunda cuadratura, y la conjunción o retorno de Quirón. Son los puntos más obvios con que se puede alcanzar una visión global de su ciclo, ya que son los que más fácilmente se manifiestan en hechos y vivencias observables. También puede ser muy revelador levantar cartas para el momento exacto del tránsito que se está estudiando; habrá una o tres, según cuántos tránsitos exactos haga Quirón. Lo que esto demuestra es el kairós del tránsito o de la serie de tránsitos. Como las puertas que dan hacia los ámbitos intemporales están abiertas, este momento puede hacernos una poderosa impresión, y por lo tanto puede describir también la naturaleza de los ingredientes que se repetirán más adelante, en la vuelta siguiente de la espiral.
 
Si la primera cuadratura de Quirón con su emplazamiento natal se produce muy temprano en la vida, antes de la primera cuadratura de Saturno con su emplazamiento natal, es probable que esté marcada por situaciones traumáticas e infelicidad; entonces, es frecuente que la aceleración del crecimiento psicológico que de ello resulta se estabilice por mediación de una enfermedad física. Los aspectos difíciles en el ciclo Quirón/Quirón suelen corresponderse también con una apertura a lo transpersonal que hace que realidades espirituales más vastas pesen fuertemente sobre nosotros.
 
Por consiguiente, cuanto más temprana sea la primera cuadratura de Quirón, más difícil será digerir e integrar estas experiencias, ya que a menudo en ellas subyace la vivencia de una profunda herida.
 
Positivas o negativas, estas experiencias transpersonales pueden permanecer latentes durante muchos años antes de que la persona pueda aproximarse conscientemente a su núcleo y entender su significado íntimo, quizás en espera de la oposición de Quirón con su emplazamiento natal, o del tránsito de un planeta exterior por una parte clave de la configuración de Quirón.
 
Durante los siguientes tránsitos del planeta, sobre su propio emplazamiento o sobre los de otros planetas, la persona puede volver a pasar por la misma enfermedad o encontrarse en la vida con situaciones similares; los mismos ingredientes psicológicos se constelarán de diferente manera, pero serán portadores del mismo significado. Con frecuencia, la primera oposición Quirón/Quirón señala muy claramente algo referente al propósito y el significado de la vida de una persona, y muchas veces se hace eco de acontecimientos vitales e incluso de síntomas físicos provenientes del período de la primera cuadratura del planeta con su emplazamiento natal. Tanto la oposición como la segunda cuadratura también pueden ofrecer oportunidades de sanar heridas infligidas a la naturaleza instintiva.
 
Con frecuencia, los tránsitos de Quirón van acompañados de una reconexión con la sexualidad y con la vida de los sentidos; esto proporciona una oportunidad de reequilibrar las partes «superiores» e «inferiores» de nuestra naturaleza, y al hacerlo, de mitigar la unilateralidad que puede haber ido desarrollándose a lo largo de la vida o que quizá sea intrínseca a nuestra naturaleza.
 
La última cuadratura de Quirón con su emplazamiento natal es, potencialmente, una época muy creativa, ya que para entonces es probable que tengamos más madurez y comprensión de nosotros mismos y más sentido de cuál es nuestro lugar en la vida. Sin embargo, si hemos vivido principalmente en el marco de estructuras saturninas heredadas y/o colectivas, sin tomar en serio la vida de nuestra propia alma, ésta puede ser una época muy dolorosa. Es probable que tengamos que hacer el duelo por pasadas traiciones a nosotros mismos y no pensar más en ello; quizá necesitemos enfrentarnos interiormente con nuestra apatía, nuestra intransigencia y nuestra falta de responsabilidad por nuestro ser interior. Con frecuencia, la respuesta a este dolor es empezar seriamente el intento del descubrimiento de nosotros mismos, encarado con toda la intensidad que dimana del reconocimiento del tiempo perdido y de las oportunidades desperdiciadas.
 
Con el retorno de Quirón, si ya no lo hemos hecho antes, empezamos a orientarnos hacia la muerte, el término de nuestra vida física sobre la Tierra. El punto medio de la vida ha pasado. Las mujeres ya no tendrán más hijos; generalmente, unos pocos años antes habrán pasado por la menopausia y las exigencias de su papel de madres habrán cambiado a medida que los hijos iban haciéndose más independientes. El retorno de Quirón nos plantea la cuestión de qué es lo que vamos a hacer en la última parte de nuestra vida. Con frecuencia volverá a emerger algún material relacionado con puntos anteriores del ciclo Quirón/Quirón, para ser reelaborado y vuelto a situar de otra manera en la estructura global de la vida. Una vez más, pueden producirse enfermedades, depresiones y una confrontación interior con nosotros mismos; esta vez, todo ello suele tener como objetivo la integración de la totalidad del ciclo, una revisión y una reestructuración interiores, para que la esencia de todo pueda ser incorporada en la parte final de la vida.
 
Si todavía no se ha hallado un sentimiento personal de conexión con lo numinoso, es probable que la negación y el miedo de la muerte susciten la vivencia, insidiosa y agotadora, de la falta de sentido. Sin embargo, para muchas personas el retorno de Quirón aporta una sensación muy real de participación en el proceso global de la vida como tal, que trae como resultado un compromiso consciente con su propia individuación y con la vida espiritual.
 
Los dos primeros aspectos Quirón/Quirón, especialmente si se producen temprano en la vida, acompañan a menudo a la vivencia de ser herido por los demás, de ser la víctima de los padres, hermanos, maestros y otras figuras de autoridad. Desde un punto de vista psicológico, las experiencias de nuestros primeros años afectan irreparablemente a nuestra evolución ulterior. Sin embargo, desde el punto de vista astrológico los ingredientes de estas experiencias ya están dispuestos por la mano del destino. La vida misma interviene misteriosamente en la interpretación del guion escrito en el horóscopo, que desde este punto de vista representa y describe la porción del infinito que nos ha sido concedida para que trabajemos con ella, de buena gana o a la fuerza.
 
El retorno de Quirón nos invita a aceptar de esta manera el reto de la vida. Si todavía no se ha reconocido y sentido plenamente el resentimiento, la cólera o la culpa por el dolor causado por anteriores situaciones hirientes, esos sentimientos pueden hacer erupción ahora en forma de amargura, enfermedad, desesperación y depresión. Sin embargo, es frecuente que haya fuertes motivaciones para renovarse en este período; tal vez tengamos la sensación de que es la última oportunidad.
 
Este proceso de revisión de la vida se produce a menudo durante la última parte del ciclo de Quirón, de forma espontánea, y más intensiva cuando un tránsito del planeta lo pone a más o menos 6° de su primera conjunción exacta con su propio emplazamiento natal.
 
Durante este período, puede ser beneficioso aseguramos de contar con la soledad suficiente, con tiempo para reflexionar sobre el término del ciclo de Quirón -y quizá para hacer el duelo por este final- y para dar la bienvenida a los últimos años de nuestra vida, y procesar y digerir el pasado en la medida suficiente para poder convertirlo en una especie de mantillo que asegure la fertilidad del período siguiente. Quizá sea preciso sacrificar las esperanzas y los sueños que ya no pueden ser satisfechos en su forma original, ya que la energía invertida en ellos será necesaria en otra parte para que pueda tener lugar la renovación. El segundo retomo de Saturno, hacia los cincuenta y seis años, llega pisándole los talones al retomo de Quirón, lo que representa una oportunidad de concretar de una forma nueva el proceso interior del retomo de Quirón, de manifestar de manera concreta el significado que éste tiene en nuestra vida. Sin embargo, si para esta época tenemos muchas experiencias vitales sin digerir, demasiados asuntos no resueltos que no somos capaces de encarar -o que nos negamos a encarar-, es probable que después del retomo de Saturno no tarden en llegar la contracción psicológica, la estrechez de miras y la declinación física.
 
Si las primeras relaciones en el seno de la familia son demasiado negativas, agitadas o tenues, los primeros tránsitos de Quirón pueden coincidir con la detención o con la total frustración de la evolución «normal» de la vida. Es como la herida en la mitad animal de Quirón, que puede interrumpir el proceso de maduración de la vida instintiva: nuestros instintos básicos de supervivencia, nuestros deseos sexuales y los rituales del cortejo con ellos asociados, y que conducen al apareamiento y a la reproducción de la especie, y posteriormente a la crianza y educación de los hijos.
 
También existe la posibilidad de que se reprima la expresión de las manifestaciones espirituales y transpersonales que aparecen durante los tránsitos de Quirón.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 315
 
 
Los tránsitos de Quirón con respecto a los otros planetas
 
 
Tradicionalmente, se ha tendido a describir los tránsitos en un lenguaje que da a entender que el planeta de movimiento más lento «actúa sobre» el otro.
 
Por ejemplo, un tránsito de Saturno en relación con el Venus natal será experimentado como que Saturno «le hace» a Venus algo en virtud de lo cual nuestra capacidad de disfrutar mengua, la vida se vuelve sombría, las relaciones pierden su magia y una serie de cosas en ese estilo; positivamente, podría ser que los proyectos artísticos se consolidaran y cobrasen forma.
 
Esta visión es análoga a la idea científica según la cual la materia consiste en partículas que actúan unas sobre otras. Sin embargo, si adoptamos otro punto de vista, para el cual la materia consiste en ondulaciones de energía, es posible ver los tránsitos como una relación recíproca de fuerzas dinámicas. Aún podemos seguir sintiendo que los tránsitos «actúan sobre» nosotros, pero desde un punto de vista quironiano, si hay una entrega voluntaria al proceso puede darse una vivencia de la relación recíproca entre dos energías planetarias; esto es posible que se exprese bajo la forma de acontecimientos peculiares de nuestra propia vida individual, pero ahora tendremos una sensación de participar en el proceso. Es lo que se sintetiza en las palabras de Dane Rudhyar, quien dijo que: «no es que a la persona le suceda un acontecimiento, sino que al acontecimiento le sucede una persona».
 
Si Quirón forma una conjunción por tránsito con nuestro Marte natal, puede ser que percibamos hostilidad en los demás, pero también podemos tomar conciencia de nuestra propia agresividad no reconocida y de nuestro reprimido impulso de independencia y logro. Los detalles específicos de la experiencia corresponden generalmente al emplazamiento tanto de Quirón como del otro planeta, por signo y por casa.
 
Una experiencia hiriente que sucede durante un tránsito de Quirón suele ser una repetición de una situación previa, y por lo tanto una oportunidad de sanar, una ocasión de hacer las cosas de otra manera, de adquirir comprensión y quizá de ejercitar alguna posible opción.
 
Es probable que las experiencias vitales y las cualidades representadas por el planeta con el que Quirón está en aspecto por tránsito puedan sanar, y quizá sean liberadas o vividas por primera vez.
 
Durante los tránsitos de Quirón tanto las heridas como la sanación pueden llegar por mediación de otras personas. En términos psicológicos, una parte de la pauta arquetípica asociada con Quirón se proyecta sobre otra persona, que se convierte entonces en agente de Quirón.
 
Podemos encontrarnos con personificaciones de nuestro propio Quirón, o bien del planeta con quien éste se encuentra en aspecto en este momento.
 
Si Quirón forma una conjunción por tránsito con nuestro Marte natal, puede ser que percibamos hostilidad en los demás, pero también podemos tomar conciencia de nuestra propia agresividad no reconocida y de nuestro reprimido impulso de independencia y logro. Los detalles específicos de la experiencia corresponden generalmente al emplazamiento tanto de Quirón como del otro planeta, por signo y por casa.
 
Con frecuencia, los tránsitos de Quirón significan una fuerte activación de la necesidad de individuación, que a su vez estimula cambios importantes en el estilo de vida y en la orientación personal. Es probable que después de una crisis física y/o emocional, busquemos por primera vez ayuda; quizás un maestro significativo o una materia importante se cruce en nuestro camino, y también es probable que tengamos experiencias de aprendizaje muy fuertes, descritas por el aspecto en cuestión. Finalmente, es posible que hallemos un renovado sentimiento de nuestra importancia personal o de nuestra realización vocacional a medida que nos conectemos con la sensación de tener un propósito en la vida.
 
La experiencia de la crisis nos puede proporcionar la oportunidad de atravesar el umbral de maduración que nos hemos saltado.
 
Con frecuencia nos vemos inmersos en duros enfrentamientos con las oposiciones y los conflictos que llevamos dentro. Volver a equilibrar una unilateralidad puede ser un proceso estrepitoso o sutil; quizá lo acojamos bien, pero también puede parecernos amenazador, si lo que nos exige es familiarizarnos con los aspectos reprimidos, indeseables y destructivos de nuestra propia sombra, o incluso si significa cambios positivos que nos resultan difíciles de aceptar.
 
Como negativas, pueden acompañar a la vivencia del sufrimiento y de la sanación. Cualquiera de los dominios transpersonales podría abrirse ante nosotros y traernos un cambio de percepción, una «irrupción en otro plano», seguida por una experiencia de «realización hierofántica», es decir, por una apreciación de la unidad subyacente en toda vida, más allá del dualismo que normalmente llamamos realidad. Este tipo de experiencias promueven la sanación, y su negación puede ser el factor subyacente en nuestra enfermedad.
 
A veces, cuando otro planeta transita en aspecto con el emplazamiento natal de Quirón, se produce una recapitulación de alguna situación relacionada con la posición de Quirón, por signo y por casa.
 
Si Quirón forma un aspecto cercano con cualquier planeta natal y progresa hasta alcanzar la exactitud, los temas quironianos teñirán durante muchos años la vida del individuo y se manifestarán en el dominio de ésta que indiquen las casas afectadas, y de una manera congruente con los signos afectados. Las progresiones de los planetas interiores respecto del Quirón natal serán efectivas durante más o menos un año, según cuál sea la velocidad del planeta progresado, y durante ese año formarán parte del contexto global de la vida.
 
Si Quirón forma un aspecto cercano con cualquier planeta natal y progresa hasta alcanzar la exactitud, los temas quironianos teñirán durante muchos años la vida del individuo y se manifestarán en el dominio de ésta que indiquen las casas afectadas, y de una manera congruente con los signos afectados.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 80
 
 
Las progresiones de los planetas interiores respecto del Quirón natal serán efectivas durante más o menos un año, según cuál sea la velocidad del planeta progresado, y durante ese año formarán parte del contexto global de la vida.
 
Sin embargo, si Quirón está en aspecto con la Luna progresada, este aspecto se manifestará de la forma más obvia durante aproximadamente un mes.
 
De modo similar, si el Medio Cielo o el Ascendente progresado formara un aspecto exacto con Quirón, natal o progresado, los temas quironianos pueden ser muy fuertes durante ese período: he visto muchos ejemplos de personas que cambiaron de carrera -y con frecuencia, para escoger profesiones quironianas- mientras su Medio Cielo progresado estaba en aspecto con su Quirón natal.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 31
 
 
La época en que vivimos es nuestra creación, pero también ella nos crea; de una manera o de otra, somos todos «hijos de nuestro tiempo».
 
Como a Quirón se lo ha descubierto en época muy reciente, sus temas están actualmente muy en evidencia, y describen una especie de Zeitgeist, de Espíritu de la Época, que caracteriza al contexto colectivo y psicohistórico en que vivimos. Al tomar conciencia de las pautas arquetípicas que están operando, quizá podamos experimentar más conscientemente este proceso de creación recíproca.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 358
 
 
Quirón está relacionado con fuerza con el fenómeno del racismo, que representa el paralelo colectivo de un proceso cuyo efecto se puede ver también en nuestro psiquismo individual.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 378
 
 
La gente que tiene contactos Quirón/Marte suele estar destinada a enfrentar a los demás con su propia agresividad,
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 372
 
 
En astrología mundial, el Sol representa a la clase dirigente.
 
En astrología mundial, Plutón y Neptuno representan a las clases desposeídas,
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 381
 
 
Robert Graves sugiere que los centauros se volvían salvajes y rebeldes al comer hongos de la variedad amanita muscaria. Estos hongos son una sustancia alucinógena de gran antigüedad, que se consume como defensa contra el frío y también para facilitar la experiencia extática y el trance chamánico; en algunas culturas se considera a la propia planta como un símbolo de gran significación cosmológica. La diosa Artemis concedió a Quirón un íntimo conocimiento de las propiedades de sanación de las plantas, y éste lo transmitió a sus discípulos, especialmente al famoso héroe y médico Asclepio, y no tenemos razón para suponer que esto excluyera sus propiedades psicotrópicas. Es más, en una versión de la historia de Quirón, éste termina por descubrir una planta que sana su herida y a la que, en honor de él, se llamó «centaura».
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 394
 
 
Los centauros formaban parte del séquito de Dionisos, el dios griego del vino, que se relaciona con los medio hermanos de Quirón, Zeus y Hades. Dios es otro nombre de Zeus, y fue en Nisa donde Hades raptó a Perséfone para llevársela al Mundo Subterráneo. Así, «Dionisos» significa «el Zeus del Mundo Subterráneo»: el éxtasis dionisíaco abarca tanto las alturas celestiales de Zeus como las profundidades ctónicas y los terrores potenciales de los dominios de Plutón. A Deméter, la diosa que una vez se convirtió en yegua, con cuyo antiguo culto ya nos hemos encontrado, se la llama a veces Melania, «La Negra». Fue ella quien rugía de angustia y cólera, llorando por la pérdida de su hija Perséfone y amenazando con sembrar de aridez la tierra y todo lo que había sobre ella si no se la devolvían, y también fue ella quien representó un importante papel en los misterios eleusinos. Gordon Wasson y otros autores han sugerido que el rapto de Perséfone simboliza el comienzo de un episodio alucinógeno, y que parte del ritual de los misterios eleusinos era la ingestión del kykeon, una poción que contenía el alcaloide psicotrópico conocido como ergot, un parásito de carácter fúngico que invade algunos cereales, como la cebada, de la cual se sabe que se hacía el kykeon. El ácido lisérgico, a partir del cual se sintetiza el LSD, es el núcleo común a la mayoría de los alcaloides derivados del ergot. Así pues, es probable que la sustancia que facilitaba las experiencias trascendentes en Eleusis tuviera un efecto similar al del LSD. A estos misterios se los consideraba tan sagrados que hablar de ellos era un delito que podía ser castigado con la muerte; a decir verdad, no queda ni siquiera un relato de qué era exactamente lo que allí sucedía, aunque los eruditos han recopilado alusiones inciertas, referencias y pruebas fragmentarias que permiten hilvanar una descripción de algunos rituales. Los candidatos a la iniciación se sometían a una preparación amplia, y ser testigo de los misterios -que fueron celebrados durante aproximadamente dos mil años, hasta que el santuario de Deméter fue destruido, en el año 396, por la invasión del rey visigodo Alarico y de los monjes cristianos que lo acompañaban- se consideraba como un supremo privilegio espiritual.
 
Melanie Reinhart
Significado y simbolismo de Quirón, página 395
 
 
 
 

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