Miguel Ángel Sabadell Una revisión crítica de la astrología

 
Como alguien dijo una vez, ’si los planetas son las agujas del reloj, el Zodiaco proporciona los doce números de la esfera’.
 
Miguel Ángel Sabadell
Una revisión crítica de la astrología, página 5
 
 
 
Con las conquistas de ALEJANDRO MAGNO (300 a.C.), toda esta tradición astrológica pasa al mundo griego.
 
El camino había sido preparado por las ideas de PLATON y PITAGORAS. Ambos habían unido matemáticas y misticismo, habían hecho una religión de las matemáticas. Enseñaban la unicidad entre el cielo y la tierra, la perfección de los cuerpos celestes, con los planetas moviéndose en esferas de cristal perfectamente transparentes (’la música de las esferas’). Con semejante bagaje filosófico no es difícil entender la rápida aceptación de la astrología: era la prueba palpable de esa unión mística con el universo.
 
La astrología llegó a Grecia por dos caminos: Babilonia y Egipto. Desde Babilonia gracias al sacerdote BEROSO que la enseñaba en la isla griega de Cos hacia el año 280 a.C. Allí escribió su monumental Babilónica, obra en tres volúmenes donde expone sus conocimientos y la información traída de su país. Beroso, muy interesado en los trabajos del médico griego HIPOCRATES, se cree que fue el fundador de la medicina astrológica, práctica perniciosa que relaciona cada parte del cuerpo con un signo astrológico.
 
La astrología egipcia tiene su base en los llamados decanos, periodos de l0 días, cada uno de los cuales se hallaba bajo la protección de un dios representado por una estrella o grupo de estrellas. En total había 36 decanos y se usaban esencialmente para seguir el ciclo de Sirio (Sothis), cuyo levantamiento helíaco daba comienzo al año egipcio. El levantamiento helíaco del resto daba comienzo a distintas partes del año, las décadas. Como es natural, lo que comenzó siendo una forma de medir el tiempo se tornó en un sistema predictivo relacionado, además, con otros campos como la alquimia, las piedras y plantas mágicas… Esta escuela culminó en un libro escrito por dos personajes llamados PETOSIRIS y NEQUEPSO (probablemente legendarios) sobre el año 160 a.C. Sin embargo, los griegos las adoptaron a sus propias creencias.
 
Definitivamente la influencia de los astros se extiende a todos los seres humanos sin excepción
 
Miguel Ángel Sabadell
Una revisión crítica de la astrología, página 7
 
 
Si una persona nacida en una ciudad situada a a altas latitudes geográficas decide hacerse una carta astral puede encontrarse con serios problemas. En estos casos, el Medio Cielo (punto en la que el primer vertical corta al Zodiaco por encima del horizonte) y el Cielo Inferior (el otro punto debajo del horizonte) no coinciden con las cúspides. Este importantísimo problema se ha intentado solucionar a lo largo de la historia. Se fueron proponiendo diversos sistemas, llamados domificación. Entre ellos destaca el de PORFIRIO del siglo III mejorado por AL KABISI en el siglo XI. El sistema REGIOMONTANO aparece en el XV y en el siglo XVII PLACIDUS TITUS propone el que se convertiría en el más usado. Y en 1939 KOCH desarrolló un nuevo sistema. Aún hoy, no existe consenso sobre cuál es el mejor. Y como ello repercute sobre la definición de los límites de las casas, no se puede estar seguro de cuál es el ascendente, de importancia vital a la hora de hacer el estudio astrológico.
 
¿Y qué ocurre con los lapones, esquimales y todos los nacidos por encima de los dos círculos polares? Allí la eclíptica no se encuentra en ninguna casa; el cielo se ve privado de planetas durante muchos meses, pues se encuentran todos por debajo del horizonte. Es una tierra de hombres sin horóscopo. ¿Quiere decir que todos los nacidos en esas latitudes son hombres con personalidad poco desarrollada, apáticos e incapaces de tales logros? Evidentemente no.
 
Miguel Ángel Sabadell
Una revisión crítica de la astrología, página 10
 
 
Las objeciones a la astrología han sido siempre las mismas, desde que el filósofo griego CARNEADES las planteara por vez primera. Con el avance del conocimiento se han ido añadiendo algunas, que si bien no son cuestiones definitivas, nos enseñan lo absurdo del planteamiento astrológico: no es otra cosa que convicciones personales y pensamiento mágico. Nada hay de realidad objetiva.
 
Miguel Ángel Sabadell
Una revisión crítica de la astrología, página 12
 
 
Muchas son las preguntas que la astrología deja sin responder. Aun con todo, puede ocurrir que la hipótesis astrológica sea cierta. Para verificarla basta con diseñar una serie de pruebas y ver si realmente funciona.
 
El análisis debe hacerse de tres formas. Una, estudiando características generales o particulares de cada signo y ver si responden a la realidad en una muestra extensa de personas. Dos, viendo si las predicciones hechas por los astrólogos se han cumplido en un porcentaje elevado, comprobando así el carácter predictivo de la astrología. Y tres, analizando si las cartas natales describen realmente la personalidad del individuo.
 
Miguel Ángel Sabadell
Una revisión crítica de la astrología, página 15
 
 
Las objeciones a la astrología demuestran la poca coherencia que presentan frente a conocimientos profundamente asentados y las múltiples pruebas que se le han hecho evidencian que la astrología no funciona. Sin embargo, la mayoría de la gente sigue creyendo en ella. ¿Por qué? Diversos son los mecanismos psicológicos que toman parte, pero quizá el principal es porque ven que la astrología (como otras artes adivinatorias) funciona en ellos mismos. Dean (1987) señala una serie de factores psicológicos que intervienen en el convencimiento interno de la validez de la astrología:
 
• La lectura fría: por las reacciones involuntarias del sujeto el astrólogo obtiene la información que desea (ver Hyman (1977); para un ejemplo curioso ver Feynman (1988))
 
• La validación ilusoria: si los argumentos están a favor de algo, aunque los datos apunten en dirección contraria, el sujeto se queda con lo que le parece mejor o correcto.
 
• El ‘efecto procusteano‘: forzar al sujeto a ajustarse a la carta.
 
• La memoria selectiva: acordarse únicamente de los aciertos.
 
• El efecto placebo: es bueno lo que el sujeto cree que es.
 
• El efecto Barnum: se aceptan como válidas afirmaciones aplicables a todo el mundo.
 
• El efecto del Dr. Fox: cegar el espíritu crítico del sujeto con ciencia y humor.
 
• El efecto de proyección: encontrar significado a aquello que no lo tiene.
 
Miguel Ángel Sabadell
Una revisión crítica de la astrología, página 19
 
 
¿Por qué los astrólogos creen en la astrología? Esencialmente, todos sus argumentos pueden reducirse a los siguientes razonamientos:
 
• Para los astrólogos científicos, la suya es una ciencia porque utiliza el ordenador y tablas de posiciones planetarias de la NASA (Aladrén y Bogdanich (1990)).
 
• La astrología ha sobrevivido al paso del tiempo, luego algo debe tener de verdad (Pablos 1990), Zapater (1990)).
 
• Sólo los astrólogos son los únicos capaces de juzgar la validez de la astrología (Pablos. (1990), Aladrén y Bogdanich (1990), Cassanya (1990), Alazraqui (1990), Aladrén (1990), Bogdanich (l990b), J. Cadena (1990)).
 
• Está probada la influencia de los planetas sobre la Tierra, por ejemplo, la Luna y la lluvia, las manchas solares y las enfermedades cardiovasculares… (sic) (Aladrén y Bogdanich (1990), Aladrén (1990), Santos (1990))
 
• La astrología trabaja. No se acepta ningún experimento salvo el que se hace con el propio astrólogo (Pablos (1990), Aladrén y Bogdanich (1990b), Cassanya (1990)).
 
Esta última afirmación no deja de ser curiosa. En cualquier debate que se sostenga con cualquier astrólogo, éste afirmará que es de los pocos que se dedican seriamente a la astrología, que probablemente los experimentos realizados fueron hechos con pseudoastrólogos. Por eso, no aceptarán ninguna prueba (de resultados negativos, por supuesto) si no se realiza con ellos. Después de muchas discusiones uno se pregunta dónde diablos se encuentran esos pseudoastrólogos. Es evidente que cada cual tiene de sí muy alta estima.
 
Miguel Ángel Sabadell
Una revisión crítica de la astrología, página 21
 
 
La astrología es una grave enfermedad. Hace a las personas conformistas y apáticas, sin capacidad de reacción y decisión. Es una excelente excusa cuando las cosas salen mal o se tuercen. ‘Está escrito en las estrellas y no puedo luchar contra el destino’. Con ella podemos justificarlo todo, incluso las mayores atrocidades.
 
Miguel Ángel Sabadell
Una revisión crítica de la astrología, página 24
 
 
Gauquelin es usado por los astrólogos como prueba estadística de sus creencias. Lo que en realidad hizo fue crear lo que llamó Cosmobiología o, ya hacia el final de sus días, Neoastrología, basada en una serie de estadísticas altamente sesgadas y que contradecían las posturas tradicionales de la Astrología.
 
Miguel Ángel Sabadell
Una revisión crítica de la astrología, página 30
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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