Antonia Carrasco

"La maltratadora quiere sacar de sus casillas al hombre, quiere enloquecerlo, quiere pelear con él. Es una forma de tenerlo dominado, donde ella desea. Cuando lo separa de los críos y lo arrastra a una batalla por la custodia, esto le proporciona un placer sádico. Aquí el refranero español es muy sabio: Al enemigo, ni agua. Eso es; no hay que darle agua. Lo que tiene que hacer el padre es recordar quién es el adulto, y a quién quiere hacer daño su ex. Asumirlo y proteger a sus hijos quitándose de en medio. Tiene que despedirse de sus hijos y decirles que los va a querer siempre, hasta que se muera, y darles su número de teléfono para que ellos lo llamen cuando estén preparados. Porque cuanto más pelee con la madre, más van a sufrir los niños, peor cara van a ver de su padre y más los va a poder alienar ella en su contra»."
 
Antonia Carrasco
Tomada del libro Esto no existe de Juan Soto Ivars, página 216

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