Carole Ramis

"... Eran las cuatro de la madrugada (hora española)... Yo estaba viendo el alunizaje del Apollo 11...Vi bajar a Armstrong por la escalerilla... Muy despacio... Posó la bota en la tierra y, en esos instantes, quedé perpleja... Detrás del astronauta había una figura humana... El pelo era blanco... Tenía una barba larga y un traje de color marrón... Era mucho más alto que Armstrong... Los ojos eran grandes y redondos... Parecía mirar a la cámara... La visión duró segundos... Después se desvaneció… Hice un dibujo y lo mandé al CIOVE, en Santander (España), porque el pintor Fernando Calderón también vio algo parecido."
 
Carole Ramis
Tomada del libro Están aquí de J. J. Benítez, página 574

Howard C. Strand

"... Eran las diez de la mañana de un día claro y apacible —explicó el testigo—. Nos encontrábamos en una misión rutinaria. El ejercicio consistía en esperar que los aviones de la Navy consiguieran burlarnos y penetrar en nuestras defensas aéreas... Tras veinte minutos de vuelo, el radar de tierra localizó una escuadrilla de “aparatos”... Eso pensaron... Los objetos —entre doce y dieciséis— volaban en una formación desigual... Según el radar se encontraban sobre la ciudad de Detroit... Y fue en esos momentos cuando los captó el radar del avión... Aparecían por debajo del F94-B... El operador de radar, que viajaba en el asiento de atrás, me advirtió: veía los ecos... Y empezó a recibir unas extrañas señales... En esos momentos miré a los instrumentos de cabina, con el fin de lograr mayor velocidad, y aproximarme a la formación... Cuando levanté la vista, los ovnis habían desaparecido... Pregunté al radar de tierra si los veía y respondió afirmativamente... Los objetos continuaban en el mismo lugar... ¿Cómo podía ser? El radar de tierra los tenía en sus pantallas, pero el nuestro no conseguía localizarlos, y tampoco los veíamos a simple vista... Estaban allí, pero no estaban... Seguimos volando hacia la dirección indicada por el radar de tierra, pero fue inútil... Volamos y volamos, en todas las direcciones, sin resultado positivo... Los ovnis estaban allí —según el radar de tierra— pero eran invisibles a nuestro radar... Después se alejaron o desaparecieron»."

Howard C. Strand
Tomada del libro Están aquí de J. J. Benítez, página 59

Antonia Carrasco

"La maltratadora quiere sacar de sus casillas al hombre, quiere enloquecerlo, quiere pelear con él. Es una forma de tenerlo dominado, donde ella desea. Cuando lo separa de los críos y lo arrastra a una batalla por la custodia, esto le proporciona un placer sádico. Aquí el refranero español es muy sabio: Al enemigo, ni agua. Eso es; no hay que darle agua. Lo que tiene que hacer el padre es recordar quién es el adulto, y a quién quiere hacer daño su ex. Asumirlo y proteger a sus hijos quitándose de en medio. Tiene que despedirse de sus hijos y decirles que los va a querer siempre, hasta que se muera, y darles su número de teléfono para que ellos lo llamen cuando estén preparados. Porque cuanto más pelee con la madre, más van a sufrir los niños, peor cara van a ver de su padre y más los va a poder alienar ella en su contra»."
 
Antonia Carrasco
Tomada del libro Esto no existe de Juan Soto Ivars, página 216

Denise Hines

"Nuestra investigación muestra que las amenazas de hacer acusaciones falsas son frecuentes en situaciones donde las mujeres perpetran violencia contra los hombres. El 73 % de los hombres que experimentaron violencia perpetrada por mujeres informaron que su pareja amenazó con hacer acusaciones falsas, en comparación con menos del 3 % de los hombres en la población general. […] Las acusaciones falsas son una forma de violencia de pareja, otra herramienta en el «cajón de herramientas» de un abusador. Son una manera para que los abusadores manipulen, controlen y mantengan el poder sobre sus parejas. Nuestros estudios muestran que las mujeres son significativamente más propensas a usar acusaciones falsas de violencia de pareja contra sus parejas masculinas que al revés. Es probable que una perpetradora femenina pueda realizar estos comportamientos debido a las ideas erróneas generalizadas, tanto en el público como en el sector legal, de que la violencia de pareja es exclusivamente algo que los hombres hacen a las mujeres."
 
Denise Hines
Tomada del libro Esto no existe de Juan Soto Ivars, página 208

Perfecto Andrés

"El derecho a la presunción de inocencia es un derecho absolutamente absoluto. Es decir, no existe ninguna razón legal y menos constitucional para que, en una categoría de delitos, se pueda rebajar el estándar y decir: «Bueno, en estos la presunción de inocencia se atenúa». Es lo que se hacía en proceso penal del Antiguo Régimen: propter enormitatem delicti licitum est iura transgredi, ante un delito enorme el juez puede transgredir el derecho y puede recurrir a la pena extraordinaria […]. No se puede recurrir a coartadas de esta naturaleza porque los efectos serían todavía peores […]. Esto es literal tomado de informes del fiscal, tomado de alguna sentencia: «Nadie debe padecer el perjuicio de que un suceso se desarrolle en la clandestinidad». Lo que pasa es que de ese «nadie» se excluye al inculpado. El inculpado, sí. Porque como es un delito que se desarrolla en la clandestinidad, el estándar, diríamos universal de prueba, aquí no juega. Nadie debe… De acuerdo, nadie, pero tampoco el imputado."
 
Perfecto Andrés
Tomada del libro Esto no existe de Juan Soto Ivars, página 168

Cándido Conde-Pumpido

"Como todos los años desde la entrada en vigor de la Ley Integral sobre Violencia contra la Mujer siguen arreciando severas críticas en torno al supuesto mal uso que algunas mujeres realizan de la Ley […], pretendiendo con base en denuncias sin fundamento obtener ventajas o privilegios que la Ley otorga para la protección de las víctimas de esta enfermedad social basada en la desigualdad y discriminación. Esta injustificada postura no se basa en dato alguno, confundiendo —en la mayoría de los casos, quienes sustentan tal afirmación— los problemas de prueba de signo incriminatorio, propios de estos peculiares hechos en relación con las sentencias absolutorias que se dictan en Juzgados y Audiencias. Por ello identifican supuestos de denuncias falsas con fallos absolutorios, sacando de ahí sus inverosímiles cuentas."
 
Cándido Conde-Pumpido
Tomada del libro Esto no existe de Juan Soto Ivars, página 161


Rafael Sánchez Suárez

"Aunque la mentira lleve diez años caminando, la verdad la alcanza en una mañana."
 
Rafael Sánchez Suárez
Tomada del libro Están aquí de J. J. Benítez, página 14

Luis Zarraluqui

" «Algunas mujeres» solicitan la orden de protección para víctimas de la violencia doméstica como «medida de afianzamiento» de sus posiciones para un pleito posterior en casos de divorcio o separación."
 
Luis Zarraluqui
Tomada del libro Esto no existe de Juan Soto Ivars, página 114

Vicente Conde

"Late en el fondo una superada concepción de la mujer como sexo débil […] sobre la posición de la mujer que no considero adecuada a las concepciones hoy vigentes sobre la posición de la mujer ante el derecho y ante la sociedad. El factor de la muy desigual frecuencia de las agresiones producidas por individuos de uno y otro sexo es simplemente de índole numérica, y no cabe, a mi juicio, convertir un factor numérico en categoría axiológica. La mayor frecuencia de agresiones producidas por varones respecto de las mujeres que las producidas por estas respecto a aquellos podrá determinar la consecuencia de que deban ser más los varones sancionados que las mujeres; pero no me parece constitucionalmente aceptable que la gravedad de la conducta y la intensidad de su sanción se decidan en razón del sexo del autor y víctima del delito."
 
Vicente Conde
Tomada del libro Esto no existe de Juan Soto Ivars, página 118

Bill Burr

"Ey, tengo que decirlo, envidio a algunas mujeres. No digo que vuestros problemas se resuelvan, pero al menos se toman en serio. Tenéis cientos de números, tenéis lacitos de colores, tenéis grupos. A la gente le importa. En cambio, cualquier putada que le pase a un hombre se considera divertida. Una mujer le cortó la polla a un hombre y la echó a la trituradora de la basura. ¡Y la encendió! La gente pensó que era el descojone máximo. «¡Eeeeh, muñoncito!». ¡A nadie le importa! ¿Alguien cree que si un tipo le corta a una mujer una teta y la echa a la secadora se iban a hacer bromas al día siguiente? Todo el país se paralizaría, habría minutos de silencio, la liga de béisbol pondría obligatoriamente una cinta del color más femenino que pudieran encontrar en la cabeza que todos los jugadores durante un mes."

Bill Burr
Tomada del libro Esto no existe de Juan Soto Ivars, página 65